En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



jueves, 17 de diciembre de 2009

poemas de rodolfo naró

Rodolfo Naró, México



Me duele el silencio

Me duele el silencio que me rodea,
La noche fría que me espera,
La luna llena que me espía
Y el latir de mi corazón
Que me recuerda que estoy con vida.

Me duele la piel, las manos,
El vacío de mis brazos;
Esta oreja melancolía,
Quererte con las ganas
Y perderte con el alba.

Me duele tu risa y mis recuerdos.
El aire que respiro,
La amargura que transpiro;
La noche, el día, el sol y la lluvia.
La música cuánto me lastima.

Me duele cerrar la puerta,
La costumbre de tus caricias.
Este amor
No correspondido,
Ya imposible,
Ya olvido.
©Rodolfo Naró
De: Amor convenido



Mi casa

Si las camas se miden por almohadas,
Necesito entonces un par, para abrazarte en la madrugada.
Necesito un refrigerador más grande,
Con nevera sin escarcha, para congelar tu recuerdo
Y poco a poco alimentar mi esperanza.
Necesito un baño con tinta para ahogar mis lágrimas;
Y una alfombra grande, para revolcarme de lado a lado,
No sentir el frío del piso, de tu retrato y su mirada.
Voy a comprar cortinas grandes, ahiladas,
Para estar en penumbra, aun para la mañana.
¡Qué descaro del sol! Nadie lo invita pero se adueña de la casa,
Todos los días llega sigiloso de madrugada.
Necesito pintar paredes, cambiar cuadros, redecorar la sala,
Que dejen de platicar el viento y la ventana,
De hacer el amor llaves y chapa.
Necesito calefacción para este frío de matemáticas,
Para suplir el calor de tu entrepierna, viva como brasa.
Necesito empezar por cambiar la cama, la cabecera de cristal
Que aún tu imagen refleja y mi lucidez engaña.
Necesito también cambiar las sábanas.
©Rodolfo Naró
De: Amor convenido


Lecciones de agua

Busco la orilla de tu pecho
A nado sostenerme en el estanque de tu pecho.
A veces te confundo con el agua de los vientos
Rápida como la luz también viajas del cielo
Y estoy esperándote como el niño al tiempo,
Cuentas los segundos gota a gota,
Lagrimal gotero de tus ojos desvelo.
La brazada no me alcanza para llegar a tu cuello.
Es un mar de olas quietas tu vientre de espejo
Donde me miro y me desconozco,
Es mi otro yo que te está queriendo.
A nado me acerco,
Emerjo de entre tus piernas para sobrevivir,
Necesito el aire de tus cabellos,
La sal de tus labios para flotar al primer intento.
Me busco en tus ojos, me sostengo de tu nariz,
Pero cierras tu doble universo
Y otra vez quedo náufrago, sin puerto.
©Rodolfo Naró
De: Árbol de la vida