En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



jueves, 27 de abril de 2017

Poemas de Clara lecuona Varela.

Clara lecuona Varela. (Santa Clara, Cuba, 1971)
Poeta, Narradora y crítica literaria.






Sobre mi vestido blanco.


Tengo un oso de peluche.
El peluche resulta dañino a mi salud.

Aun así duermo con él algunas noches

En la mañana estornudo.
Un estornudo puede ser un recuerdo.

A veces regalo mis recuerdos.

Nada varía solo el hecho irrefutable 
de las hojas que se dispersan sobre mi
mientras atravieso el parque.

El parque donde Martí
indica con gesto admonitorio

Siento pena de las estatuas.
Tan solas.
Tan llenas de palomas y mierda.

La mierda también resulta dañina a mi salud.

Digamos entonces que soy alérgica
regalo estornudos
y recuerdos.

Excepto para  Martí en su pedestal,
para su dedo acusador
que nada me dice…
como nada dicen estas palabras.

Ni las calles de Memphis por donde transita algún conocido.
Ni Vancouver de los santos y fríos recuerdos.
Ni la Santa María de los Buenos aires.

Esos mismos aires
que hacen un remolino mientras transito
escuchando música.

Atravesando el parque
entre hojas que caen de los árboles.

Las hojas me rozan el rostro.
Se enredan entre mis piernas.
Sobre el cabello se extienden.

Caen sobre mi vestido blanco
como en esas películas románticas que todos adoran 
y buscan con ilusión
porque saben no son ciertas.

Aunque lo parezcan.

Los Muertos salen de día.


Jim Morrison murió un mes antes de yo nacer.
Le cantó a una mujer llamada Clara.
Quiero pensar lo hacía para mí.

El Papa se voló la cabeza.
Al final
fue solo un hombre destrozado.

Colgó los guantes,
dijo adiós a las armas…
excepto a la única que necesitó.

Quiero pensar estoy junto a él.
Para decir

Es mentira.
Ernesto.
Es mentira.

Guarda el arma.
En cualquier caso, separa muchas balas…
no sea toquen a la puerta.

Silvia Platt decidió introducir su cabeza en el horno.
El mismo donde se deleitó haciendo confituras de manzana.

El viejo Tolstoi también nos visita
y sonríe
mientras
Edgar se despide sobre un charco
un pequeño charco de agua

Un día comprendí estaba sola.
Midiendo hacia atrás las horas
como un laberinto.

No sé si al final alcanzaré a ver algo más.

Por el momento.
Jim Morrison y yo coleccionamos
muertos.

Cierro los ojos.
Él acaricia mi pelo, lo cubre
con unas extrañas flores que se me antojan violetas.
Y canta: Clara.

Un mes antes de yo nacer.

El boulevard de los sueños…


A través de mis gafas …del cristal de mis gafas puedo ver como caminas entre la gente… a través del espejo del cristal de la tienda te encuentra mi espalda…pero mi espalda y yo tenemos un pacto donde yo te pierdo y ella te encuentra siempre en cada espejo de otro par de gafas dentro de otro par de cristales otro cristal otro frío otro vuelo al infinito cohete roto en la altura de mis ganas y el avión no detiene su vuelo… salvo mi espalda rectifique el rumbo … splash …otro …y estamos de espaldas ….acaso nos ignoramos desde siempre …acaso nos sentamos juntos en los mismos sitios… minutos antes o caminamos por aceras contrarias ….o chocamos sin pedir disculpas porque la gente anda demasiado apresurada en estos tiempos y no para el tiempo en que te pienso ….porque  en otro lugar lejano ya nos encontramos.
Mi espalda es consciente del hecho… yo lo desconozco y te  sigo buscando en cada muchacho que pasa a través de estos segundos en que te pienso …y no te encuentro en aquellos momentos que no serán estos… por más que digamos es cierto… nada es cierto cuando se tiene la certeza de que algo ya ocurrió y solo somos el reflejo …a través de la noche …y de mis cristales …y de mis ojos… solos nos vamos…entonces cuando todos los reflejos se han apagado …cuando parece que mi espalda me traiciona …es que apareces en un esquina y me saludas así no más , yo me digo que todo está bien , tengo la extraña sensación de haber caminado de tu mano antes ….de habernos sentado en los mismos sitios ….de habernos mirado en otros espejos …pero entonces mi espalda comienza a escocer y yo me olvido por completo y  te saludo , así no más.
Continuo caminando al ritmo de mi música  buscándote….aunque la espalda no deja de gritar a mis espaldas.


Los pasos de la noche.


Escucho a Nickelback.
Baile solo dos veces contigo
y no hay lengua que me salve
ni libere tu cuello
de la mordida
y la sangre dice Helow 
Hola
corro
y me corro en tu saliva que es tatuaje en mis muslos
donde abreva el deseo de la bestia
y el gato más inocente ronronea
al paso de la noche
y el día y del tiempo que nos signa
porque inventamos esa palabra y a ella nos ceñimos.
si no hubiéramos inventado la palabra tiempo
nos regiríamos por otras palabras
la primera mirada
el segundo orgasmo
la tercera vez
el cuarto orgasmo.
el quinto solo
el sexto rubio castaño  y ladeo de cabeza.
el séptimo ojos bellos
el octavo pene dorado
el noveno plato de comida
el décimo palo sobre la cabeza

Así hasta que nos hastiemos también
Habremos entonces inventar otras palabras

Porque nos enseñaron a morir
Nos enseñaron a vivir a plazos.
Nos enseñaron a callar.

Nos enseñaron a gritar pero también nos los prohibieron todo.

Somos preguntas y el señuelo de vivir se tramita con un trago
una pastilla
un polvo
arts
Los viejos pecados de las piernas
y el fruto del hombre con el hombre.
Los oleos nos negaron el cuerpo.

Ahora es lo único que tenemos.

Hombre que toca con un dedo a otro hombre
Da Vinci

La carne fue lo único que nos dejaron

Los sabios
Los no sabios.

Lo último

El tiempo

y unas ganas rabiosas de vivir

Política Internacional


Ha llegado un excelentísimo señor,
han llegado los representantes

Política internacional.
Dices…

Y tomo tu pelo
nuevamente
porque oler tu cuello es un sueño,
la acreditación ,
flash…

Diplomacia.
Dices…

Líneas rojas.
Aplicadas.
Jornada en el marco apolítico de mis senos.
Una nota de rescate.

Política internacional.
¿Dices?




Apocalipsis Now.


Los ángeles caen.
Ocurre cada día.
Evidente y ordinario.
Saltan sobre mi cabeza y se tienden a jugar con mi cabello.

Soy una cazadora de la lluvia.
Es hora de beberlos
de todos prefiero al más hermoso.

Al de la luz infinita plantado como un cuenco
entre mi boca abierta.

Dilatar la noche es usual.
Sea maldita pues
prefiero el blanco enceguecedor.
Una de esas estrellas fugaces
que caen
cual la ceniza de un cigarro
o el vino en el invierno.
Juegos del anillo y la mentira.

Mañana la mujer de la limpieza barrerá
mis pelos sueltos,  las colillas.

Yo.
Diré adiós a la clientela.
al vino
a los ángeles.

Luego
más tarde cerraré la puerta.


____________
 Cursó estudios de Física-Astronomía (Universidad de Ciencias Pedagógicas Félix Varela, 1994), de Marqueting y Relaciones Públicas (Santa Clara, 1996) y de Semiótica del Audiovisual (Cienfuegos, 2009).
Laboró, en la capital, en tareas de promociónón, en la Biblioteca Antonio Bachiller y Morales, y, en Cienfuegos, se desempeñó como especialista de promoción en la Sala Ateneo y como profesora instructora de literatura en talleres especializados. En la actualidad, tiene a su cargo, en esa provincia, las peñas literarias El barco de vapor (para la tercera edad) y Por amArte (para las mujeres embarazadas). Se desempeñó como asistente de Direccion , en Ciudad Habana. 2008.
Ha publicado los poemarios De la remota esperanza (Ediciones Mecenas, 2000), Poesía cósmica y lírica de Clara Lecuona (Ediciones del Frente de Afirmación Hispanista, México, 2002), PreTextos (Ediciones Mecenas, 2003), Fragmentaciones (Sed de Belleza Editores, 2007), Estancias (Ediciones Mecenas, 2007) y Lattes capuchino (Editorial Oriente, 2011) y Poesía cosmica y lírica de Clara Lecuona (Ediciones del Frente de Afirmación Hispanista, México, 2017) Segunda edición.
Sus textos han sido incluidos, entre otras antologías, en Antología de la poesía cósmica cubana (Ediciones del Frente de Afirmación Hispanista, México, 2001), Los parques. Jóvenes poetas cubanos (Ediciones Mecenas y Reina del Mar Editores, 2002), Antología de la poesía de nueve poetas hispanoamericanas (Ediciones del Frente de Afirmación Hispanista, México, 2002), Queredlas cual las hacéis: 21 jóvenes poetisas cubanas del siglo XXI (Casa Editora Abril, 2007), La isla en versos (Ediciones La Luz, 2010), Esta cárcel de aire puro. Panorama de la décima cubana (Casa Editora Abril, 2010) y Catedral sumergida. Poesía cubana contemporánea escrita por mujeres (Editorial Letras Cubanas, 2013).
Sus poemas traducidos al francés, alemán e italiano han sido incluidos en publicaciones periódicas y digitales. Colabora con programas de la radio y la televisión. 
Ha recibido varios premios literarios en Cuba y, en el año 2002, en Tenerife, España, obtuvo el Premio de Poesía de la Editorial Benchomo.
Como jurado ha integrado varios concursos convocados en el país, participó en el evento internacional Mujer y poesía en el Festival Internacional de Poesía de La Habana 2008 y fue invitada a Tenerife (2002) y a México (2005) a impartir conferencias y a la presentación de sus libros.
Igualmente se ha desempeñado como jurado , en eventos literarios internacionales.
Recibió la Medalla por los 25 Años de la Asociación Hermanos Saiz.
 Miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. 

jueves, 23 de marzo de 2017

Poemas de Henry Alexander Gómez

Henry Alexander Gómez, Colombia





Henry Alexander Gómez
(Poesía)






Del libro Casa de hueso (Inédito)


En el lomo de la vaca el viento revuelto en un sudario de espumas

Eran las mañanas y las tardes. Solía acompañar a mi abuela Ana
a llevar y traer las vacas, del establo al potrero y del potrero al establo.

Íbamos por la mitad del pueblo arreando las vacas
que eran como dedos gordos de Dios.

Yo y mis cinco años y la rama de un árbol haciendo de fusta.

El sol trepaba por las manchas azules de las vacas y en su paso torpe
un aliento desconocido empozaba la sílaba del sueño.

Las piedras, las crestas de los árboles, un puñado de maderos y sus cercas.

Verlas pastar era echar boca adentro toda la paciencia del aire,
como hundir una luna en un enredo de hierba.

Y en los ojos de las vacas un vacío de luz, un misterio lerdo que latía en cenizas
sobre el corazón lento del día.

Mis cinco años, mi abuela Ana y las moscas abriendo huecos
en las primeras sombras de la tarde.

Entonces la vaca Golondrina se fue de bruces al río.
El hechizo del agua le llegó como una soga que halaba su carne
en una cadencia sin tiempo.
Era de ver su júbilo corriendo entre las formas del torrente. Mugía y su voz era un tambor que trenzaba mi garganta. Un fósil nacido en lo más hondo de la vocal del mundo.

Corría la vaca por el río y mi abuela la seguía desde la orilla,
entre los pastos largos y mojados,
llamando desesperadamente su bovino. Cuidado de no ahogarse la vaca loca.

Mis cinco años arreando el sueño de loco de mi abuela Ana. En el lomo de la vaca el viento revuelto en un sudario de espumas.

Hará tiempo de aquello. El río arrastrando esqueletos húmedos de hojas y trastos vegetales, llevándose consigo mis cinco años y las alas invisibles de la vaca Golondrina,
en una ceremonia de bocas abiertas a los muslos de la nada. Navegaba ahora
hechizado el ocaso en una brisa de peces muertos.

Dicen que las vacas
se parecen a los sueños de los hombres tristes, no dejan de rumiar su soledad
en cualquier balcón desvencijado de la vida. En el mañana
o en el ayer, es floración la noche cerrada.

A la orilla, sobre la piedra molida, boquea todavía la vaca Golondrina
tragando tajos de luz. Muge mientras puede.






Gallinas

En las mañanas,
largos instantes me revelaron
el juego de su pluma,
el cacareo del mundo desde
una noble idiotez.

Su peculiar danza
me habló de un linaje perdido,
la firme intención de ser viento borrado. 

Entendí, entonces, la difícil tarea
de romper
con las ataduras del aire,
la música cercana de escarbar en la tierra.

Es verdad que en las gallinas
el día ha encontrado su eje, 
el cordón umbilical
en el que sostiene la luz.

Al igual que ellas, escribo la dicha
de ser pájaro caído.

A Felipe García Quintero




Parábola del padre

Padre siempre se sumerge en las más
extrañas empresas.
En un diálogo mudo con la vida,
en una incesante errancia
por el orden prohibido de las cosas,
hizo de la derrota
                                   su sello personal,
una enorme roca de aire para empujar cuesta arriba.  

Un día compró una rueca de hilar nubes.
Decía que en la plaza bien podría abrir
un negocio celeste para achispar acontistas.
Pasaba horas golpeando el pedal,
hilando el día,
ovillando la lana.
Desde allí urdió toda la orilla del cielo
                              sin conseguir una sola moneda.

Otro día
se hizo a un viejo auto
para sortear la soledad de los caminos.
Con él cruzaría las fábricas del humo,
las páginas secretas de las grandes montañas,
hasta llegar a La Habana
                                     o Nueva York.
Pero la noche lo dejó tirado a un lado de la carretera,
reparando el veterano motor oxidado.

Raras tareas emprende mi padre,
cultivó los sueños de los ondeadores de banderas,
comerció con olvidos,
amasó el pan
para el inspector de patatas fritas,
escribió cartas de despedida para amas de casa,
hasta afiló los lápices de tercos burócratas
en una corte de un país
                            que no aparece en ningún mapa.

Hoy comprendo que mi padre
es un poeta a su manera,
atesora la derrota
como quien guarda
                          palabras perdidas en la billetera.

Sin saberlo, padre,
con cada inútil negocio,
me ordena mi noble función en el mundo:
el oficio de escribir,
                                   a cada instante,
                                                 el arte de la pérdida. 


______________

Henry Alexander Gómez (Bogotá, 1982). Magister en Creación Literaria de la Universidad Central y Licenciado en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Es director del Festival de Literatura “Ojo en la tinta”. Ha recibido diferentes distinciones, entre ellas, el Premio Nacional de Poesía Universidad Externado de Colombia, el Premio Nacional Casa de Poesía Silva y el Premio Internacional de Poesía José Verón Gormaz de España por el libro Tratado del alba (2016).

Ha publicado los libros Memorial del árbol (2013), premiado en el IV Concurso Nacional de Poesía Obra Inédita, Diabolus in música (2014) Premio Nacional de Poesía Ciro Mendía y Teoría de la gravedad (2014), publicado en Quito, Ecuador. Sus poemas aparecen diferentes antologías y revistas de Colombia y el exterior. Hace parte del comité editorial de la Revista Latinoamericana de Poesía La Raíz Invertida (www.laraizinvertida.com) y se desempeña como docente de la Universidad Central en el Pregrado de Creación Literaria.


jueves, 16 de marzo de 2017

La cultura del sabanero vista por el Dr. Víctor Julio Baltodano Zúñiga

Miguel Fajardo Korea





ARTÍCULO

 


La cultura del sabanero vista por el Dr. Víctor Julio Baltodano Zúñiga

Lic. Miguel Fajardo Korea

Premio Nacional de Promoción y Difusión Cultural de Costa Rica



            En 1990, mediante el decreto ejecutivo N° 20176-C se crea el Museo Regional del Sabanero, en Liberia. Por otro lado, el Día Nacional del Sabanero  inicia en 1992, con una iniciativa del ACG. En la misma línea, en 1995, cuenta con el apoyo de los Ministerios de Educación y  Cultura, decreto ejecutivo N° 24414-C-MEP. Finalmente, durante el 2003, el artículo 1, Ley N° 8394, expresa: “Declárese el 10 de noviembre de cada año, Día Nacional del Sabanero, como un reconocimiento al personaje que modeló el ser guanacasteco”.
            Licenciado en Economía, Máster en Administración de Empresas y Doctor en Ciencias Sociales, el académico Víctor Julio Baltodano Zúñiga trabaja en la UNA desde 1992. En la actualidad, ejerce como Catedrático y funge como Vicedecano de la  Sede Regional Chorotega. Su tesis doctoral “Transformaciones en la cultura del sabanero guanacasteco en una sociedad posmoderna y globalizada” (2014: 400), obtuvo el reconocimiento Cum Laude.

            El Dr. Víctor Julio Baltodano Zúñiga se perfila como el nuevo Decano de la Sede Regional Chorotega de la UNA (2017-2022). Su tesis doctoral es, sin ninguna duda, el más completo estudio sistemático, en torno de la singular figura arquetípica, histórica e identitaria del sabanero guanacasteco.

            El investigador Baltodano Zúñiga se propuso los siguientes objetivos: 1. Describir los cambios que se han suscitado en la estructura productiva de Guanacaste, en el contexto de la globalización económica y cómo esta ha influenciado la cultura del sabanero guanacasteco; 2. Indagar el cambio sucedido en el patrón laboral de los sabaneros guanacastecos y la forma en que se configura la transformación en la cultura de estos sabaneros; 3. Estudiar las transformaciones en la cultura de los sabaneros guanacastecos, en el contexto de una sociedad posmoderna y globalizada; 4. Estudiar las transformaciones económicas emergentes a partir de 1990,  específicamente, la actividad turística, como catalizador del cambio sociocultural del sabanero guanacasteco.
      En su estudio paradigmático, don Víctor Julio procura dejar testimonio sobre la dinámica de las manifestaciones culturales, con la base en la interacción de una sociedad, cuyos patrones evolucionan insospechadamente.  En ese orden, reconoce cuatro sabaneros:
        Sabanero tradicional: Trabajaron como asalariados en grandes haciendas y  fincas. Tienen más de 70 años. Simbolizan el eje de una cultura ligada a la tierra y al ganado. Su instrumento fue el caballo. Gozan de reconocimiento social, debido a su legado: baile con  marimba, las bombas, las retahílas, las fiestas de toros,  su característico grito, ser valientes.


       Sabaneros en el turismo: Los sabaneros tradicionales, quienes se trasladaron al turismo; los sabaneros más jóvenes, quienes combinan la labor de la hacienda con el trabajo en el turismo. Se encuentran en hoteles guanacastecos. Incorporan espectáculos para el turismo.


       Sabaneros transformados: Trabajadores de épocas recientes, quienes debido a la fragmentación de la tierra, la tecnología, la globalización y el nuevo entramado económico  cambian sus prácticas laborales. Usan  las redes sociales, se orientan a la cría de toros para espectáculos taurinos.

       Sabanero por apropiación: jóvenes o adultos medios que no han trabajado como sabaneros  Asisten a cabalgatas  y  fiestas. El cambio es de un patrón laboral a un modo vital. Bregan en otras actividades. Comparten con los sabaneros transformados. Algunos  han heredado propiedades; otros han aprendido, porque asisten y participan en las “probaderas”.

       El Catedrático Víctor Julio Baltodano, quien obtuvo un premio de investigación turística en Venezuela, en el 2011, establece que las transformaciones en la cultura del sabanero, se presentan desde 1950, cuando se da el cambio en la propiedad, que ha modificado los patrones de interacción laboral del sabanero, así como el entorno.


La cultura del sabanero tradicional cimentó su masculinidad, refrendada en los corrales de piedra y en la fierra. Dichas faenas de trabajo rudo,  persecución del ganado, el aparto y el cuido de él, amansar y hacer los caballos de las haciendas. Es decir, la construcción simbólica como hombres fuertes, trabajadores, sin miedo a nada. El “orgullo sabanero” es, en opinión del Dr. Baltodano, uno de los elementos centrales del esquema de interacción laboral y cultural que se trata de reproducir, y posibilita mantener su figura arquetípica, tanto en el imaginario regional como nacional.
En su intensa investigación doctoral, entrevistó a siete longevos sabaneros  tradicionales: Walter Castrillo (75); Antonio Fonseca (75); Balbino López (85 años); Pedro Bianco (86); Jorge Ríos Hernández (87); Julián Bustos (88) y Bernardino Angulo (89) años.
A partir de sus relatos de vida, configuró ejes temáticos, tales como la hombría, el trabajo rudo, la relación entre sabaneros, la importancia de los sitios, la extinción del sabanero y las luchas alrededor de las prácticas locales de poder, deseo, saber y discurso. 

Entre los elementos culturales inherentes con el trabajo, que iba moldeando la cultura del sabanero y la división social del trabajo, se reconoce la siguiente jerarquización: administrador, mandador, sobrestante, sabaneros, arreador, vaqueros, jornaleros, boyeros,  cocineras, llavero  y guachos.
Las tradiciones, a partir del trabajo en la hacienda configuraron una cultura, ligada con la tierra, la ganadería y la hacienda. Clifford Geertz (1994),  la conceptualiza como unsistema de concepciones expresadas en formas simbólicas por medio de las cuales la gente se comunica, perpetúa y desarrolla su conocimiento sobre las actitudes hacia la vida”, es decir, su función es dar sentido al mundo y hacerlo comprensible.
El antropólogo precitado también habla de redes de significado, como un conjunto semiótico, donde la cultura son las redes tejidas por el ser humano, por lo tanto, “un ser social, localizable geográficamente, con una matriz potencial de diferenciación social”.  Uno de los problemas nacionales es el esquema  cultural valle-centrista, como imagen de  la cultura nacional, legitimada por los medios de comunicación, donde la periferia y los polos interiores de cultura tratan de ser invisibilizados en sus manifestaciones vernáculas señeras.
En opinión del Dr. Baltodano  Zúñiga “La conformación de una cultura del sabanero no es un proceso claro ni estructurado, ni tampoco fácil de determinar o describir. Más bien, este responde a una totalidad de elementos que, de una u otra forma, fueron constituyendo un mundo que se puede llamar, el mundo de vida del sabanero. Es claro que Guanacaste y la cultura del sabanero surgen de una estructura colonial con una economía y cosmovisión de influencia europea”.
El sabanero guanacasteco vive inmerso dentro de una provincia heterogénea, multiétnica  y multicultural. Costa Rica sufre transformaciones en los planos políticos, económicos, sociales, ambientales y culturales hacia 1950, cuando él fija las transformaciones en la cultura de la actividad socio-productiva de los sabaneros.

 

Aduce el Dr. Baltodano Zúñiga que “La función tradicional del sabanero estaba ligada al ganado, pero para ello debía cuidar los caballos, en primera instancia, y para eso disponía de una cuadra con diez o más animales. Debía saber hacer sus propios instrumentos, tales como la jáquima y la grupera; y asimismo, construir su propia soga. Con el caballo, la soga y el cacho carbolinero como instrumentos de trabajo principales, el sabanero se iba al campo”.
 René Amador señala que la comunicación es diferente “Antes era con un grito; hoy es con un radio”. El grito del sabanero ha sido una de sus marcas semióticas. Tenía diversos significados: alegría,  incitación a la violencia, a la gresca, pero, sobre todo, un mecanismo de comunicación. Aduce Marco Tulio Gardela (2014) que “el uyuyuy: grito potente, uniforme, continuo, extenso y serial, que es una respuesta del sabanero al bramido del toro”.
Toda sociedad impone cambios de ver el mundo, por ejemplo,  el sabanero tradicional no sentía miedo, alardeaba de su valentía, soportaba dolores por las espinas o las astillas incrustadas. En cambio, los sabaneros transformados son más tolerantes. Cuando realizan alguna actividad de los sabaneros tradicionales, solo los anima mantener la cultura y las tradiciones, es decir, el recordar nostálgico selectivo.
En las prácticas locales del saber, poder, deseo y discurso, hay nuevos elementos que van aglutinando expectativas en la experiencia cotidiana. En ese horizonte de expectativas, el catedrático Baltodano asevera que “Los sabaneros tradicionales, ya no desde su práctica laboral, sino desde una posición diferente, como poseedores de un conocimiento que forjaron en las haciendas, desde el ámbito del saber, se posicionan en un ámbito del poder que desean imponer como deseante, para mantener un orgullo sabanero posicionado en el imaginario social regional. Este ámbito de lo deseante en los sabaneros tradicionales y de los transformados es trasladado al ámbito de las prácticas locales de discurso”.
Al decir del Dr. Baltodano: “En otras palabras, se pasa de una identidad concreta, particular, a una identidad colectiva. Por supuesto, que ambos procesos, la subjetivación y la objetivación son paralelos, simultáneos y concomitantes, de ahí que no se puedan separar ni establecer, quién es primera, dado que provienen de la vida cotidiana, de lo que hacen las personas que están inmersas en los distintos patrones de interacción social. Y también es menester apuntar que esas prácticas locales de saber, poder, deseo y discurso se dan en una circularidad, sin necesariamente establecer jerarquías”. 
Por su parte, los sabaneros por apropiación, utilizan el celular, tienen muros en Facebook, desde donde comparten actividades, suben fotos y videos de animales y haciendas, así como de las competencias donde participan con mucha frecuencia.
 Para el Dr. Víctor Julio Baltodano,  nadie discute que la hacienda ganadera fue la que dio origen al sabanero tradicional, pero muchas veces, se trata como una visión homogénea, sin embargo, se ofrece dentro de un marco de heterogeneidad, y se le capta desde el concepto abstracto de hacienda.


Otra de sus inferencias conclusivas, estriba en que la cultura se enfoca en el espectáculo y la explotación de la imagen. En el sabanero guanacasteco  hay un cambio en los contenidos. No es falsificación, sino un proceso dinámico, que incide en las subjetividades de los sabaneros, y de éstos, en el mismo contexto. Ahora, es más fácil mercantilizarla, mediante el circuito de la reproducción del capital, por medio de la explotación de la imagen de los espectáculos taurinos, a modo de ejemplo.


Asimismo, aduce que  el sabanero tradicional, cuando salía de su faena laboral, seguía siendo sabanero en cualquier espacio que estuviera. En cambio, el sabanero transformado, se  despoja  de  él y  puede  ser otro en diversos ámbitos de la vida social.  Žižek (2004: p. 86), lo denomina “capitalismo cultural”, donde la “relación entre un objeto y su imagensímbolo se da la vuelta: la imagen no representa al producto, sino que, por  el contrario, el producto representa a la imagen”.


El  acucioso Catedrático Baltodano Zúñiga, con más de 40 publicaciones,  manifiesta “En cuanto al sabanero, ha calado el estereotipo del tipo machista, que todo lo soluciona por la fuerza, pero que se ve  diluido por la sumisión al patrón (…) La familia era prácticamente invisible en el discurso del sabanero. Pocas veces aparece la esposa, la compañera o los hijos en el mundo del sabanero. Y eso se debe a la forma en que se estructura la relación hombre-mujer en este mundo laboral, donde es netamente patriarcal y el hombre ejercía como proveedor”.


Según (Olavarría, 2003:94) “Para muchos varones, la forma dominante de ser hombre, la que ha hegemonizado la masculinidad, resulta lejana y ajena a sus vivencias y contradice lo que quisieran ser y hacer. Si antes, en muchos/as, generaba culpa no adaptarse a las mandatos, hoy, a lo más, produce vergüenza”.

            La investigación identifica diferentes rostros en los sabaneros guanacastecos, a partir de procesos de hibridación o de sincretismo en la sociedad globalizada y posmoderna. Uno de esos rostros, es el del sabanero vinculado con el turismo (donde la explotación de su imagen como sabanero es evidente), vinculada a una economía del espectáculo. Ahora no interesa que tenga hacienda, ni trabaje en ella: lo que importa es que sea vehículo de una imagen vendible. Por ello, según (Martínez de Bringas, 2005:21), se “culturiza la economía”.
En epítome, el Dr. Víctor Julio Baltodano Zúñiga, evaluador externo del CSUCA y conferencista en Costa Rica, México, Brasil, Estados Unidos, Chile y España, en su documentada investigación sobre la cultura del sabanero, conceptualiza: “Estos nuevos rostros conviven en una hibridación entre lo local y lo cosmopolita, aportado por el proceso de globalización cultural, transmitidos por los medios de comunicación (…). Pero, también, esos rostros luchan por un reterritorialización y un reconocimiento dentro de un engranaje mundial que todo lo fragmenta y lo globaliza, por medio del mercado. Esos nuevos sabaneros aprovechan los medios virtuales típicos de la nueva economía, para conectarse entre ellos, buscar nuevas formas de establecer vínculos y, a la vez, otras formas de mantenerse en el mercado, en la economía del espectáculo y del capital turístico”.

 

 

Lic. Miguel Fajardo Korea

Premio Nacional de Promoción y Difusión Cultural de Costa Rica