En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



domingo, 17 de febrero de 2013

EPÍSTOLAS DEL ESCRIBA


MIGUEL MARIANO PIÑERO, CUBA







XIII CONCURSO  NACIONAL  ALADÉCIMA, 2013



EPÍSTOLAS DEL ESCRIBA







MIGUEL MARIANO PIÑERO













Culpas



César Vallejo ha muerto, le pegaban todos sin que él          
les   haga nada; le daban duro con un palo y duro.
                                                                                                   César Vallejo


Vallejo:
Todos piensan que prefiero fallecer algún jueves en París; yo sé que he de morir en mi país con más de treinta grados sobre cero, en un domingo gris, sin aguacero ni brindis por los buenos (y los malos). Yo sí sé, me lo auguran los recalos de golpes en mis húmeros ¿qué hacer? si hoy sábado recuerdo que a mi ser, en la muerte también le aguardan palos, sogas, lluvias y golpes…yo sí sé. Los sábados sin suerte del tahúr desgranan en la mía un viento sur de angustias y miserias en la fe. Observo a Dios, en busca de un por qué, yo sí sé, nada dice cuando Atila El Huno nos da postres con esquila que cambian los compases de la suerte. Negros heraldos con su negra muerte, o Jehová que los párpados deshila al hombre si blasfema por sus panes calcinados y llora la ruptura de los cristos del alma. La impostura de golpes en mil ojos de huracanes, son el odio de Dios y sus titanes (Vallejo) son los fosos del destino…yo sí sé por qué busco el remolino sin volver la mirada. Dios me ha dado la respuesta, de golpes ha empedrado las culpas de volver sobre el camino.    
  



Miguel y yo




Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.
 Jorge Luis Borges


Borges:
Como tú he tenido que compartir la existencia con otro escriba. Mi esencia también se fuga. He perdido los relojes, el sonido de la guitarra. Mi piel se pierde en otro papel sobre la escena. Soy dueño a medias de cada sueño representado en Miguel y sus migajas. Hermano, cuán difícil es ser luz con su sombra a contraluz. Qué decepción ser la mano que solo escribe ¿Qué gano mientras pierdo casi todo cuanto vive en él? No hay modo de saber adónde voy tras su fantasma ¿Qué soy, brújula, candil, o lodo bajo su sombra? ¿Confín de las tinieblas? ¿Artero homicida?¿Desafuero? ¿Abel… o acaso Caín? Soy el principio y el fin de una vida que no vivo, fiador de un ser coercitivo con el don de la palabra engañosa mientras labra su pan ¿Por qué no derribo su imagen de porcelana? Yo soy el grito, badajo sin cielo ni tierra, bajo las nubes de la campana. Él es furia que desgrana sobre el mar un mar de olas, yo muerte en las amapolas de Van Gogh, él desafío, yo cauce muerto del rio… dos orillas, las dos solas, las dos tristes, las dos…nada. Él es lascivia precoz, yo soy quien le paga a Dios el costo de su cruzada ¿Evitar la dentellada? ¿Cómo? Si no quedan puertas de Cancel, están desiertas, sin luz las tipografías y en las etimologías solo hay palabras abiertas y enigmáticas. La prosa de Stevenson sigue ausente y hay un tigre que desmiente las sentencias de Spinoza. También en mí la espumosa taza de café es ritual y en el otro su banal actuación ante el espejo. Borges, él es mi reflejo, yo soy el punto…
                                       final.     
 
  


Carta a un erudito



Dios me perdonará. Es su oficio.
Heinrich Heine

Amigo Homero:             
                           Yo estoy harto de la nieve gris, ya no resiste el tamiz de los pulmones. No soy un erudito, si hoy te escribo es para intentar en mis líneas, desfogar la angustia, esa pesantez que impone cada revés ingrávido ¿Cómo hallar el camino de tus dioses desde esta cruz donde medra Lucifer y todo arredra sobre mi sombra? Mil voces me conminan por atroces desfiladeros ¿Qué opción nos queda? ¿De qué ilusión me lleno para seguir a mi Dios? ¿Cómo existir según la fe? Esta misión es un timo. Regurgita mi interior su magnetismo execrable ¿Sectarismo hiperbólico? Me incita una leyenda, Afrodita es un deseo sensual, clandestino, celestial. Urdo ardientes manifiestos con Aries y por Hefestos no abrigo nada especial, tal vez lástima. Blasfemo sobre Poseidón. Me gusta El Olimpo, no me asusta su diversidad. No temo a Aquiles ni a Polifemo. Esa unión entre mortales y sus dioses celestiales me fascina. Bajó lumbre Prometeo de la cumbre, para seres terrenales inferiores. No es posible aquí ser un semidiós, solo hombres frente a un Dios inmaculado, intangible ¿Es este mundo creíble? ¿Quién creó a Satán, Yahvé o algún profeta? ¿Quién fue el que erigió los cadalsos? ¿Algún traidor? ¿Serán falsos los querubines? No sé quiénes signaron un trato con el creador que incluye la sumisión ¿Prostituye las normas mi desacato? Esos que escupen el plato donde comen tienen tiempo, para expiar el contratiempo. Yo en cambio siempre prefiero la hoguera. Perdona, Homero, esta misiva a destiempo.    


MIGUEL MARIANO PIÑERO. (1958, Las Tunas). Tiene publicado el libro Divagaciones entre las nubes y el lodo (Editorial Sanlope, 2009) y aparece en diversas antologías. Ha obtenido premios en concursos nacionales y provinciales, entre ellos el tercer lugar en el X concurso nacional Ala Décima (2010) con su cuaderno Cartas desde el infierno. En la XLIV Jornada Cucalambeana (junio-julio 2011), su obra Discursos del solitario mereció el más alto lauro en el Concurso nacional de glosas “Canto alrededor del punto”, de homenaje al escritor Adolfo Martí Fuentes, organizado por la Casa Iberoamericana de la Décima El Cucalambé.