En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



miércoles, 16 de enero de 2013

LA POESÍA COTIDIANA DE MARCO VARELA

Miguel Fajardo Korea





LA POESÍA COTIDIANA DE MARCO VARELA





Lic. Miguel Fajardo Korea
Premio Nacional de Educación Mauro Fernández-2008
minalusa-dra56@hotmail.com





(Correo de Guanacaste-Costa Rica). La poesía  es la manifestación más precisa del espíritu. El arte mediante el cual establecemos una presencia estelar en la vida de todos, a partir de las vivencias cotidianas atesoradas por el ser humano.  La poesía se resiste a los trajes pomposos que pretenden imponerle algunas escuelas y autores.  Ella es presencia, fortaleza para sobrevivir a los avatares de la condición humana y artística desde todos los tiempos.

En ese contexto, la poesía  es una manera de ser, a partir del senti-pensar holístico. Por esa razón, rebota los grilletes y abre los candados de la cosificación, de las medidas estrechas, de todos aquellos elementos banales que pretendan obnubilar su mensaje integral, en medio de  las parafernalias baladíes.

Por eso, entonces, la poesía es una manera especial de ver al mundo, al otro, al cielo, a la tierra, al horizonte abierto sin las fronteras convencionales.

El 27 de agosto del 2011 conocí al Prof. Marco Varela Sancho en una velada cultural, en el marco del centenario del natalicio del compositor Jesús Bonilla Chavarría.  Me lo presentó la Licda. Doris Zamora Jiménez, dilecta colega, a quien mucho respeto y de quien me precio en contar con su amistad. Ambos residen en La Fortuna de Bagaces, Guanacaste.

Marco Varela Sancho nació en Heredia el 27 de febrero de 1950. Su infancia transcurrió entre limitaciones económicas, pero con múltiples oportunidades para jugar en libertad en guayabales, potreros, cafetales y, por supuesto, en su callecita empedrada que tenía como espacio de reunión,  la pulpería de la esquina como topología: punto de encuentro, de llegada y partida hacia todas las direcciones posibles.

Su imaginación fue amamantada también por el cine en blanco y negro, las revistas que pasaban de mano en mano por el vecindario y, sobre todo, por las radioemisoras, con sus novelas vespertinas y nocturnas. Definitivamente, era la época cuando los seres humanos compartíamos en núcleos familiares.  Hoy, la alta velocidad ha convertido las casas de habitación en hoteles de entrada y salida, donde pocas veces convergen los miembros de dichos hogares y se mantiene una incomunicación monosilábica o gestual y, a veces, ni eso.

Ni en la escuela ni en el colegio sintió inclinación por la escritura. No fue sino hasta cuando  ingresó en la Escuela Normal Superior, posteriormente, la Universidad Nacional, cuando tuvo que  escribir un poema  con valor de examen –excelente mediación pedagógica- y del cual solo recuerda la siguiente estrofa:
                         
                                                  “to live in eternal winter
                                                  my destiny will be
                                                  longing for summer sunshine
                                                  that I will never see”.

            Ese momento, imagen del instante, fue el acicate que Marco necesitó para fijar una ruta futura en su pasión por las letras, la lectura y la escritura.

            Hoy se encuentra jubilado, después del ejercicio docente durante muchos años intensos y gratificantes para ayudar a los demás.

Ha escrito una breve historia de su familia, anécdotas de su niñez y juventud.  Así fue como  surgieron sus dos primeros libros, que Marco denomina “literatura casera”. Ojalá las personas produjeran literatura casera. Ojalá existiera un ocio productivo en  los jubilados.

Sus obras de estreno se intitulan “Vida en Tinta” (2009); “Por los Buenos Tiempos” (2010). Su nuevo poemario “Versos con alma” (2013). Me parece una muy buena producción cultural durante un lustro de ejercicio y creación.

Sobre su más reciente poemario, el Prof. Marco Varela Sancho refiere que “surge este tercer proyecto como un intento de hacer poesía “entendible”, para que pueda llegar a esas personas que son alérgicas a la poesía, porque la ven como un acertijo o creen que es solo para gente muy culta, por eso tiene ese nombre: Versos con Alma” (Varela, correo electrónico, 2013).

            Marco ha asistido a algunas sesiones mensuales en el Centro Literario de Guanacaste (fundado el 20 de marzo de 1974), donde ha compartido algunos de sus poemas, entre ellos: “Despierta”,” Calle Real”,” El Airecillo”, y “Boceto de un Final”.   

El poemario “Versos con alma” (2013), de Marco Varela (1950) está compuesto de 50 textos. Pocos presentan rima consonante, con el esquema rítmico ABAB. Creo que Marco quiso experimentar los cánones métricos, pero por su mismo espíritu abierto al cosmos no ahondó en dichas prácticas escriturales, lo cual me parece bien.

El corpus de los elementos cotidianos y naturales cruza una gran franja en el recorrido poético de Marco Varela.  Así entonces, se encuentran elementos, tales como la luna, el sol, las estrellas, el bambú, las mañanas, los árboles, las palmeras, las flores, canciones, patios encantados…

Asimismo,  elementos vehiculizadores de la condición humana, tales como la seducción,  los celos, los besos, los antojos, las lágrimas, las ilusiones, las revelaciones, la familia, el amor, la fraternidad, los deseos, las profecías, la nostalgia,  las luchas…

Igualmente, externaliza su perspectiva en la mirada sobre el ocio, el ser jubilado, la pulpería, entre otros.

Es decir, en este poemario con alma humana de Marco Varela existe una agenda para recorrer el mundo con la mirada.  Es una focalización interesante, uno de los rasgos de la cotidianeidad esencial.  La mirada del hablante lírico rastrea e incorpora temas para compartir o disentir en relación con sus alcances visuales. 

En los textos del poemario existen  increpaciones: “a quién le importa/ una mano que tirita / al fondo de un bolsillo / como si aún firmara / su sentencia de olvido”.

Existe un acendrado espíritu de recuperación de la nostalgia en el poema “Mi callecita en sepia”: “acuarela vivaz/ de pantalones cortos/ cargaditos de trompos/ bolitas de vidrio/ yoyos y sueños”.

Con “Calle Real” incorpora este espacio físico guanacasteco a su variopinto corpus temático: “testigo silente de amores que crecen/ al cálido embrujo de tus puertas del sol/ y que en noches de trova se enardecen/ dejando en las mejillas un vivo arrebol”. No me cabe duda de que la presencia sensitiva, lectora y crítica de Doris Zamora Jiménez es un aliciente para seguir las sendas del espíritu creativo.

Heredia tiene ecos intensos en los poemas con alma de Varela Sancho. En su eje visionario “bajo toldos rojiamarillos”.  “Se me antoja soñar/ que un pueblo iluminado/ te conservó colonial”.

La poesía de Marco Varela Sancho conjuga un espíritu abierto, sin solemnidades. Es una voz que apela a sus lectores posibles para compartir la aventura de la vida, sus esencias secretas, las cotidianidades  que puede atesorar el alma, pero que casi no vemos, asediados, como estamos, por los dispositivos de las altas velocidades, inmersos y enajenados por toda la tecnología de punta que no nos permite nunca estar al día, cuando otro invento nos inutiliza el conocimiento que acabábamos de adquirir.  Todo eso  estresa al mundo, lo enferma, lo angustia…

“Versos con alma”, de Marco Varela Sancho, es un texto de madurez y de mirada vital. Acerquémonos a él para compartir sus líneas.  Asimilemos cuanto nos interese.  Podemos disentir de sus abordajes, pero estoy seguro de que su experiencia de lectura será un pasaje por los  senderos de un alma solidaria, cuya adhesión es una apuesta por los caminos que  enrutan el espíritu hacia lo cotidiano trascendente.



Lic. Miguel Fajardo Korea
(Guanacaste, verano, 2013)