En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



jueves, 22 de noviembre de 2012

TRES POEMAS DE ELVIRA ALEJANDRA QUINTERO

Elvira Alejandra Quintero, Colombia





Para qué




Para qué asomarse a las ventanas del placer.
Más allá está la locura.

Más allá la vida renuncia a la elocuencia
La sedimentación continua de nuestro transitar.

El rito, acaso
De abrazar una flor y consultar silencios en los caminos plácidos del aire.

Más allá del placer, tal vez
La otra Elvira recorre el mundo con los dedos
Tras un espejo desnudo en las calles del tiempo.

¡Para qué...!


Del libro: Hemos crecido sin derecho

 



A nosotros




En este Cali abierto, entregado a los vientos
Repetido en los pasos calientes de la rumba
Repetido en el río que atraviesa los días
En este Cali hemos nacido.

Nosotros
Con el amor detenido en el cambio de un semáforo
Los tantos fantasmas de este Cali disperso
De este Cali revuelto a las seis de la tarde
Hemos vivido aquí.

Donde agosto fue el tiempo paseado de cometas
Y después la ternura tomados de la mano
Donde octubre miraba nuestros gritos en coro
El fútbol de la calle
Los besos de prisa.

Nosotros
Veranos repetidos en cada cigarrillo
Hemos querido a veces fugarnos por las calles
Y atravesar la tarde en los juegos de los niños
En este Cali impávido, caliente
Contado en los globos de colores del parque
Repetido en los pasos calientes de la rumba.


Del libro: Hemos crecido sin derecho

 


En el espejo cerrado



Se me devuelven las palabras
Me dicen
Prometen asustarme allí donde el vacío espejo ha cerrado los ojos

Podría decir una y otra vez lo mismo pero sería distinto
Otra cosa
Otra pared manchada con la mugre diaria
Y esas tristezas que se pegan y resbalan parecido a los carteles
Sólo los espejos
Dilatados y absortos esperando en fila la llegada de una promesa que alguien decidió no recordar

Una mirada
Una luz oscura porque es en el Centro de la noche
Allí donde las pupilas logran su redondez perfecta ansiando no caer

Se me devuelven como si intentaran hallar una forma perdida, algún crepúsculo instalado en las cuatro de la tarde a la mitad de la semana
Y entonces pienso en Él
No en el espejo cerrado.


Del libro: La noche en borrador