En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



martes, 27 de noviembre de 2012

El centenario espiritual de Medardo Guido Acevedo

Miguel Fajardo Korea



El centenario espiritual de Medardo Guido Acevedo



Miguel Fajardo Korea
Premio Nacional de Educación Mauro Fernández
Universidad Nacional de Costa Rica



            Guanacaste empieza a celebrar el centenario de sus más importantes  valores en diversas áreas del quehacer integral. Es ruta de crecimiento y madurez. En ese sentido, nos complace recordar a los lectores de la comunidad cultural y educativa, el centenario del natalicio del Prof. Medardo Guido Acevedo (Guanacaste, 8 de junio de 1912; 17 de mayo del 2007). Vivió casi 95 años. Sin embargo, no he leído ninguna nota, en ninguna parte, que recuerde tan significativa fecha para la cultura costarricense y, guanacasteca, en particular. Su deceso ocurrió hace tan solo un lustro.
            La vida ofrece posibilidades de realizaciones insospechadas.  En ese sentido, le agradezco al Creador las diversas tareas culturales que he podido concretar, a favor de la recuperación de la obra artística, en sendos libros, de singulares artistas del Guanacaste eterno, en su orden: Héctor Zúñiga Rovira, 1993; Sacramento Villegas Villegas, 1994;  Medardo Guido Acevedo, 1996;  Otras lunas, 1996; Ciro Montero, 2009, Jesús Bonilla Chavarría, 2011 y Lía Bonilla Chavarría, 2012. Es parte de mi compromiso y aportación a la bibliografía esencial desde Guanacaste.
            Desde aquí, doy las gracias a la reiterada confianza de la ASOCIACIÓN para la CULTURA de LIBERIA (Fundada en 1986), ejemplar organización cultural independiente, ganadora del Premio 18 de abril.  Dicha Asociación ha auspiciado cinco de esas investigaciones.  Las dos últimas, en coautoría con dos de sus miembros directivos.
            No preciso cuándo conocí a don Medardo Guido.  Desde niño escuchaba hablar mucho de él. Por eso, cuando me presentaron el reto de sistematizar su obra, no dudé en aceptarlo. Aún recuerdo la primera visita a su casa de habitación en el centro de Bagaces. 
Sacó un enorme cajón que contenía cientos de manuscritos y hojas con poemas, canciones y notas. Lo guardaba debajo de su cama.  Quedé anonadado al ver tan vasta y significativa producción artística.  Él me manifestó su absoluta confianza en mi trabajo sistematizador.  Adujo que se sentía orgulloso que yo emprendiese esa titánica tarea. Siempre  agradeceré a don Medardo esa confianza intelectual y espiritual en mí. 
Fajardo, Miguel. (1996). Cantares de la pampa. San José: Ediciones Zúñiga y Cabal, 187 pp. Edición de 1000 ejemplares. Portada de Juan Ramón Rojas Quirós. Su editor, el recordado Francisco Zúñiga Díaz (+). Es una edición técnicamente agotada.
La presentación editorial se realizó en el parque de Liberia, el 13 de febrero de 1996.  La asistencia fue multitudinaria, en plenas fiestas cívicas. Ese día, las municipalidades de Guanacaste colocaron una placa en la peana del parque Mario Cañas de Liberia.  El texto de dicha inscripción, de mi autoría, dice así:
“Prof. Medardo Guido Acevedo.  Hijo Ilustre de Guanacaste: Fajina del alma, perenne y abierta para sembrar en el grito cantares eternos, jineteados por las voces de nuestra tierra”.
Al año siguiente, se realizó la segunda edición de dicha obra. Fajardo, Miguel. (1997). Cantares de la pampa. San José: Asamblea Legislativa, 186 pp. Edición de 1000 ejemplares. Portada de Isidro Con Wong. Dicha reedición fue una iniciativa del exdiputado, Prof. Humberto Fuentes González. Sin embargo, no se me consultó ni se me pidió el permiso intelectual correspondiente, razón por la cual no asistí a las presentaciones editoriales, tanto en San José como en Guanacaste…  Como autor, exigí el envío de mis ejemplares de ley.  Edición no venal agotada, distribuida en bibliotecas y centros educativos.
Medardo Guido Acevedo y su esposa, Alida Alvarado Alvarado  procrearon diez hijos: Rose Mary, Dennis, Rosa Claudia, Henry, Mayra, Eduardo, Argerie, Ginette (+), Agueda (+) y Alvin (+).
La vida como búsqueda humana y creativa; como espacio de fuego en el ideal interior del ser humano es una convicción firme y honesta, que rigió el hacer artístico regional, popular y nacional del Prof. Medardo Guido Acevedo (1912-2007).
Con una formación sólida desde sus años en el Colegio Salesiano; respaldado por un magisterio poco común de 61 años dentro de la vida educativa costarricense, rompió los parámetros convencionales de un ciclo programado para el ejercicio docente.  Hoy, muchos quieren pensiones juveniles. Don Medardo fue designado EDUCADOR DISTINGUIDO de Costa Rica, en 1953, galardón compartido con la Prof. Lilia Quesada Orozco.
Su sabiduría acumulada fue luz para incontables generaciones privilegiadas de sus alumnos, quienes bebieron de su fuente magisterial de excepción.  Trabajó 47 años en la enseñanza pública y luego 14 años en la escuela de la hacienda “El Pelón de la Bajura”.
En él se conjugaron, con gran ventaja: al maestro, el padre, el escritor, el poeta, el estudioso de su contexto, el mensajero incansable de la cultura vernácula: la folclórica.  Su primer poema lo dedicó a su madre cuando cursaba el cuarto grado en la escuela Ascensión Esquivel de Liberia y su canción de estreno “A la distancia”, data de 1933.
Su veta artística fue inagotable.  Dentro de su registro musical hay ritmos de danza, contradanza, tambito, boleros, corridillo, pasillo, aires de punto, motivos regionales que sustentan su trabajo sin prisa, pero sin tregua, a lo largo de ocho decenios extremadamente intensos.
Toda una vida de casi 95 años con múltiples actividades, honestidad espiritual a prueba de siempre, son emblemas que expone dentro de su singular biografía este artista de la melodía y la palabra; este trovador del Guanacaste Eterno que amamos, cuya obra signa uno de los momentos estelares de la creación nacional desde Guanacaste.  Para don Medardo, la literatura fue una religión, porque el artista nace con la inspiración divina.
Sobre el trabajo de Medardo Guido, la recordada educadora María Leal de Noguera adujo que él era un “forjador de almas, creador de ideales”.  Igualmente, Aníbal Reni, un escritor con quien Guanacaste tienen  una gran deuda cultural expresó sobre Guido: “Este es uno de los últimos chorotegas que ojo avizor y soslayo perenne, atisba en cuclillas y en suspenso todo lo que nadie oye… ¿Qué más pedir si todo es alma?”
            Me correspondió hablar en sus honras fúnebres.  Él entendió que la vida es una encrucijada para encontrar derroteros espirituales.  Su  actuación educativa y cultural representa un paradigma de energía y una vocación de entrega ilimitada a lo largo de sus casi 95 años de plenitud. Fue un Maestro de Vida.  Su caso es el de un ser humano humilde, profundamente altruista y filántropo. Le gustaba servir a los demás.
            Medardo Guido le dio dinamismo y promoción artística a Costa Rica, desde Guanacaste, durante 80 años.  Lo hizo sin aspavientos, pero con honestidad humana e identificación raigal con su Guanacaste Eterno. La música, el arte, la poesía y su cabal sentido holista lo supieron mantener jovial, solidario y preocupado por el quehacer artístico de su amada tierra regional.
            Muy honrado con su  poema-homenaje “Ofrenda lírica”,  escrito el (15-12-1995), el cual exigió, con vehemencia, que se debía incorporar al libro “Cantares de pampa”, cuando el texto se encontraba en prensa. Hubo que complacerlo. Hoy se lo agradezco.
            Su honestidad espiritual, a prueba de siempre, es un emblema de la singular biografía de este auténtico trovador guanacasteco.  Ejerció el magisterio 60 años, dispuesto a compartir su sabiduría.  Conversar con él era otro magisterio.  Una lección de vida desde la llanura, sin falsas poses o soberbia intelectual como algunos imberbes de la actualidad.
            Hace 16 años tuve el honor en ser cómplice espiritual de don Medardo.  El libro “Medardo Guido: cantares de la pampa” (Miguel Fajardo, 1996: 187), compila su obra literaria y musical, dedicada a la recuperación y el reforzamiento de las tradiciones guanacastecas.  Dicho libro contó con el auspicio de la Asociación para la Cultura de Liberia  y las municipalidades de Liberia y Bagaces.  Al año siguiente se realizó  la otra edición aludida.
            La voz plural del Prof. Medardo Guido Acevedo fue la de un guayacán del espíritu.  La de un guanacastón en las dimensiones del llano. Ingresó en la GALERÍA DE CULTURA POPULAR COSTARRICENSE, en uno de los pocos homenajes de la oficialidad. En dicha ceremonia, me correspondió leer el discurso de su presentación en el Teatro 1887, CENAC, el 6 de setiembre de 1995.





Sigo creyendo que Medardo Guido Acevedo pudo haber sido un excelente candidato para optar por el Premio Magón de Costa Rica, por su fructífera trayectoria de 80 años, pero no fue así y fue una lástima.
Los guanacastecos, sus instituciones culturales y universitarias no nos hemos propuesto presentar y respaldar una candidatura por consenso de nuestros más ilustres artistas, quienes han entregado toda una vida a favor de la cultura integral de siempre, tal los casos de Jesús Bonilla, Medardo Guido, Lía Bonilla, para citar solo una triada de honor. Creo que sigue reinando la envidia y la chatez banal para reconocer a los demás.
            Medardo Guido: recordado Maestro,  tu espíritu guanacasteco recorrerá todos los predios de la pampa inmensa. Sé que seguirás indicándonos el camino de la verdad y el redescubrimiento del espíritu para afirmar el acento artístico con la guía de Dios como testigo. En Él creíste con verdadera convicción, sin timoratez.
Uno de sus últimos mandatos fue que no quería lágrimas en sus exequias.  Y así se le cumplió.  Fue un día de música, bombas, gritos, corridos. Era su espíritu guanacasteco. Fue animar su alma peregrina con sus propias composiciones.  Un homenaje abierto y sentido, popular, con convocatoria abierta para uno de sus hijos predilectos.
 Descansa, Medardo Guido Acevedo (1912-1997), Maestro de la mirada eterna. Intentamos seguir tus pasos, revivir tu pasión por la vida y la cultura. Entregarnos a las causas en las cuales creemos, para bien de la comunidad humana de siempre.