En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



lunes, 11 de mayo de 2015

poema de yván silén

Yván Silén:

¡Julia de Burgos
    o la Dominatrix!
        

¡Dadme mi número, porque si no, me moriré después de muerta!

                                                                                           Julia de Burgos


La calavera de Julia de Burgos, su sombrero, está
lleno de heliconias, de alacranes,
d’escorpiones. El cráneo de Julia de
Burgos está lleno de muertos. No importa, cabrona, amor

(te llamarán poeta, como tú has cantado a la nada
nietzscheanamente; como tú has llamado a
Dios atea, oscura, suicida, ovariadamente,
antitecata, borracha de Dios,

¡pero no importa!). Suicidada eres en las calles
de Manhattan: suicidada en tus orgasmos sucios,
arenosa, descosida. Julia de Burgos se ha

picado la lengua para masticar la nada.
¡Julia de Burgos se ha cortado el clítoris para
salpicar azul la mariposas negras de su vulva!

II

El destino de tu espéculo enloqueció tu atman.
Todos los días ibas al baño a vomitar tu
Cer. Julia de Burgos es la “Parca” de Julia de
Burgos (tao ovariado el de la nada). Julia de Burgos,

la rara, la Yama del espejo solitario en do das
contra tu amor tu estorio destrozado,
tu voz destrozada y tu llama en fuego
de beber ante los bares. Las mujeres


te han convertido en la ideología de la muerte:
Julia de Burgos contra ti misma en los orgasmos. Julia 
contra la libertá de la tierra, Julia contra tu amor,

Julia amanecida y envenenada,
¡no corrijas hoy tu libertá de Essenin,
no corrijas hoy la libertá de Pablo Rokha,
ni corrijas, ¡carajo!, a la libertá de los poetas
del
odio!
¡Así

III

has “vencido-derrotada”, putrefacta, y así
has perdido, Idiota, el olor de tu insomnio
y tu victoria, Julia extraviada, Julia
atravesada y Julia apostada contra la Julia

oxidada. Julia que juega a la muerte en las ruletas
de las fiestas patronales. Julia contra el
ataúd de ser tú misma. Julia contra las mamadas
de Orfeo y contra el zen del Cer. ¡Hulle, Julia, desierta en

la vulva contra los dados falsos de Mallarmé! Julia,
apostando (bisexualmente) su pezón contra el Tarot
de la princesa avara de ser. Julia a pie

por los columpios líridos. Julia sola, esperando en los
orgasmos. Julia sola de ti. ¡Julia, ereba, terrible,
celebrando, ¡Yama!, el suicidio de Julia de tu nombre!

IV

¡Borracha, Julia de Bugos, inmisericorde y ebria
de la nada! ¡Masticadora de las copas de cartón
y de latas mohosas! Borracha, tú, de
orín de sangre y de "poetas" que mastican

tu semen amarillo y semen de arena muerta.
¡Borracha! ¡Ebria! ¡Yama! Habitante, tú, de las cunetas,
habitante del suicidio y de las “casas de
Maruts”. Enemiga de Julia de

Burgos: ¡ebria, burguesa, puta, bacante!
Hija de la Nada. Hija del Dios de Meru. ¡Terrorista
del amor y de Dwandwa llorosa! Fantasma, tú,

de todas tus caricias: ¡Bandera roja de ti!
¡Masticadora de Orfeo y de Apolo!
¡Masticadora, Julia, de los vasos de vidrio!...

V

Los gnomos, los cabrones, vinieron a robarte
la poesía y nadie creyó en ti cuando estabas viva.
Venus, casi muerta, nadie, ninguno, creyó en ti cuando
estabas borracha del semen del toro blanco, cuando

estabas poeta herida, sensual, bellaca, lasciva.
Traficando los falos de vidrio, tus falos de astillas,
tus falos de goma (de clavos, de jueyes),
de agujas, de tachuelas, de espuelas, mientras sueñas

a Líridas contra ti misma ajena, Epis. Y la
Discordia de Vega no quiso abandonarte en
la bahorrina de Venus. Mirra te peleó y te

besó orgásmicamente loca para
que las féminas no tacharan tu
nombre. Tú te acostaste furciamente con

VI

Demóstenes (y te robaste el zen de Iván.)
Filosóficamente, rosa tras rosa,
falo tras falo, nada tras nada: ¡Reina,
tú, de la república! ¡Reina, tú, de la muerte!

Los pendejos te atacaron, y te atacan, para
apetecerte lírica y clítorismente
contra tu nada. Tu traje de novia fue
tu ausencia. Y tu sodomización fue la nada. El falo

que te desgarraba el esfínter era todavía
la nada misma. Y Nietzsche soñó con desear tu
vulva de nada. Y prefirió amar a Salomé,

prefirió concupiscentemente tu nihilismo de
vulva (de Cer). Y prefirió la nada de los caballos
vacíos y al falo vacío del Cristo astillado.

VII

¡No había razón de ser!
¡Sólo había razón de Inconsciente!
[¡Te llamarán poeta, Julia!
¡Me llamarán poeta!]

Los sueños de ti misma sólo fueron tus huesos.
Anhelando a la muerte astillamente del madero. Y
Leto te adoptó contra el suicidio. Leto te

adoptó contra Medusa. Y preferiste a la
muerte, Impetuosa, de la nada. Agnósticamente,
deseaste los exágonos de tu nombre borrado:
¡Reina, tú, de la república! ¡Reina, tú, de tu suicidio!

Tu nada budista atea, azul, morena, negra,
(¡Borracha!...) Tu nada rota, tu nada blanca, tu
nada de lapa delató tu vulva de Virgen ante

los locos. Felaciaste contra las rejas de los que
escupen tu nombre… ¡Cunilingüísticamente, Absurda
los gnomos vinieron, Julia, a robarte la poesía!


18 de mayo de 2014
23 de abril de 2015

Puerto Rico