En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



miércoles, 20 de mayo de 2015

Mario Esquivel Tobar, un humanista visionario

Miguel Fajardo Korea




Mario Esquivel Tobar, un humanista visionario
Lic. Miguel Fajardo Korea
Centro Literario de Guanacaste, Costa Rica
minalusa-dra56@hotmail.com
Guanacaste es otra patria para mí, la patria donde nací y donde crecí.  Guanacaste está vivo en mi memoria y en mi corazón” (MAET).

 
 


La vida es un encuentro y un desencuentro. Siempre lo visualizo así.  Nos encontramos con las personas que debemos, y suceden los desencuentros con quienes tenemos que hacerlo. Durante mi vida, he debido desencontrarme de muy pocas personas, pero lo he hecho con plena convicción y, hasta la fecha, sin equivocaciones.
Mario Arturo Esquivel Tobar (MAET) pertenece al primer caso. Nació en Tilarán, Guanacaste, el 24 de diciembre de 1945.  Este año alcanzará la edad luminosa. Él es un humanista visionario e integral.  Posee una gran vocación de servicio y le gusta servir de enlace entre las personas, en aras de afianzar los estadios superiores del ser.
Un elemento que nos ha unido durante estos años es la admiración común por la escritora Eunice Odio (1919-1974). La primera vez que supe de él fue en junio de 1984, cuando adquirí su  libro “Eunice Odio en Guatemala” (Ministerio de Cultura, 1983:189), cuando Alfonso Chase fungía como Director de Publicaciones. Un texto esclarecedor para entender el universo vital de nuestra poetisa.
De ahí en adelante, las referencias de su nombre son infaltables en la bibliografía odiana. Es el suyo, un libro medular para el conocimiento holístico sobre la vida y la obra de Eunice Odio. Don Mario manifiesta: “Me ha cautivado la obra de Eunice Odio, por su tipo de poesía lírica, que rompía con el esquema poético de la época”.
            La primera tesis sobre Eunice Odio es la de  Peggy Von Mayer Chaves: “El tránsito de fuego: Hacia una descodificación biisotópica” (UCR, 1987). Aracelly Bianco y Miguel Fajardo, presentamos la tesis “El acento corporal en ΄Los elementos terrestres΄ de Eunice Odio” (UNA, 2003: 129). La nuestra es la segunda tesis costarricense sobre Eunice Odio. Asimismo, en 1996, Peggy Von Mayer editó las obras completas de Eunice Odio, coedición de la Universidad Nacional (EUNA) y la Universidad de Costa Rica (UCR).
            De padre costarricense, José Antonio Esquivel Rodríguez y madre guatemalteca, Betty Tovar. Sus hermanos son: Arturo, profesor; Enrique, periodista; Javier, zootecnista y su hermana Leda.
            Estudió en la Escuela Central y en el Liceo de Tilarán, así como en el Colegio Seminario.  En 1963 ganó la beca de la AFS y vivió durante un año en Nueva York. Se trasladó a España (1964-1973). Estudió  en Barcelona, donde obtuvo su título de Abogado y Notario. 
Contrajo nupcias en marzo de 1971, con Amparo Benítez Aldón, española, nacida en Tanger, Marruecos, con quien procreó cuatro hijos: Ernesto, Técnico en Seguridad; Natalia, cantautora y profesora de música; Manuel Antonio, Técnico Electricista, quien vive en Canadá desde el 2001 y Amparo, Gerente de Delta Airlines en Liberia.
            Don Mario trabajó en el Centro de Promoción de Exportaciones e Inversiones (hoy Procomer). Así como en un reconocido bufete capitalino. Durante el gobierno de Rodrigo Carazo Odio fue designado Embajador en Guatemala (1978-1980), posteriormente, fungió durante un año (1981) como Embajador Alterno ante las Naciones Unidas, donde fue electo en la 36ª Asamblea General de la ONU, como Vicepresidente de la Tercera Comisión. Fue condecorado por el Rey Juan Carlos con la prestigiosa Orden del Mérito Civil en Grado de Gran Cruz en 1981.
            Durante más de 25 años fue propietario de un negocio comercial en Desamparados. Desde hace 20 años se incorporó a la Cámara Costarricense de Restaurantes y Afines (CACORE) y a la Cámara Nacional de Turismo (CANATUR), donde representa al sector gastronómico.  En ambas entidades, ha ocupado cargos directivos.
Se encuentra altamente activo, a pesar de encontrarse jubilado. Él aprovecha vivir y servir todos los días.  En sus travesías ha recorrido toda Centroamérica, México, Estados Unidos, Canadá, España, Portugal, Francia, Grecia, Turquía, Yugoslavia, Mónaco, Bélgica, Alemania, Inglaterra, Suiza, Austria, Luxemburgo, Andorra, San Marino, Vaticano, Rumania e Italia -el país que mejor conoce-.
En San José formó parte de las tertulias literarias en la Casa España, que reunía a los artistas guanacastecos radicados en la capital, y participó activamente en el quehacer cultural del área metropolitana.
Dentro de su producción cultural, el Lic. Esquivel Tobar editó el libro “Eunice Odio en Guatemala”, presentación, notas y selección (San José: Ministerio de Cultura, 1983: 189). El texto se encuentra agotado. Se proyecta su segunda edición corregida por parte de la Editorial Costa Rica.
Mario Esquivel escribe en el exordio de ese libro: “Aquí estoy Eunice, navegando en la historia de la República de Guatemala, país parte de la vida centroamericana donde viviste una etapa de tu vida.  Y todo por perseguir tu nombre.  Principalmente inmerso en medio de una década (1944-1954)… Por eso, cabalmente me incito, con gran gozo de mi parte, a explorar un tramo de tu historia personal, un segmento de tu vida, toda una década trepidante y generatriz” (1983:9).
Don Mario me facilitó el ejemplar autografiado del más reciente libro “Eunice Odio y su sensual mundo poético” (Estados Unidos: The Edwin Mellen Press, 2010: 178), escrito por el Dr. Anthony J. Robb, fallecido en el 2011. En el 2009, Robb me envió su libro “La poética de Conny Palacios” (Managua: Pavsa, 2004: 170).
En su libro sobre Eunice Odio, el Dr. Robb escribe sobre nuestra precitada tesis: “Creo que este estudio es el que más se ha aproximado a este y a mi disertación doctoral, ya que los escritores tocan áreas que se relacionan también con la estilística de la vegetalidad y elementos de la naturaleza dentro de la temática dialógica entre lo femenino y lo masculino (…) plasma efectivamente la retórica odiana que se encuentra en la mayor parte de su obra poética” (2010: 161).
Por otra parte, Mario Esquivel escribió el prólogo al libro “Valle Alto, Yolanda Oreamuno” (San José: Euned, 2003: vii-xiii). Su significativo aporte en este   libro  es   la   inclusión   del  cuento “Harry  Campbell Pall”.  Único texto escrito por Yolanda en Estados Unidos y uno de sus dos textos narrativos editados  en Guatemala. 
Esquivel sostiene: “Nuestra autora revela en este cuento su vena irónica-satírica, su habilidad en el manejo de mecanismos que llevan a la risa.  Aspecto este muy interesante, ya que, en general, en la obra literaria de Yolanda Oreamuno predomina una actitud pesimista” (2003: xiii).
Además, prepara dos libros por editar durante el 2016. Ante el centenario del natalicio de  Y.O., publicará el texto “Yolanda Oreamuno: escribir en Guatemala”.  Además, “Pretérito perfecto”,  un libro con sus artículos de periodismo cultural, desde 1963 hasta 2015, los cuales ha difundido en Costa Rica, Guatemala, Honduras o Panamá. Recuerda que a los 17 años escribió su primer artículo sobre Carlos Gagini, publicado en  “La Nación”.
Sé que los proyectos editoriales que tiene para el 2016 lo confirmarán, definitivamente, como una de las voces culturales costarricenses más autorizadas sobre la obra de dos íconos literarias de prestigio internacional: Eunice Odio y Yolanda Oreamuno.
Don Mario Esquivel ha participado como panelista cultural invitado, en diversos programas televisivos y radiofónicos, en Canal 13, Canal 15, Canal 65 y Radio Columbia, en relación con la obra de Joaquín García Monge y Yolanda Oreamuno,  junto con  Camilo Rodríguez, Manuel Araya Incera, Alfonso Chase, Jacques Sagot, Rima de Vallbona, Mía Gallegos, Dagoberto Fallas o María Julia Pampillo.
Con justicia y reconocimiento, el escritor Camilo Rodríguez Chaverri lo incluyó en el libro “Grandes personajes guanacastecos” (2006: pp. 181-186). Es asiduo asistente a las actividades culturales y artísticas que se desarrolla en Guanacaste.  Asimismo, le gusta ser el enlace para concretar proyectos, ya que posee una especial vocación altruista y filantrópica. Considera que uno, esté donde esté, siempre tiene que dejar una huella.
Para el Lic. Mario Esquivel Tobar, independiente del empleo que uno desarrolle, todo ser humano tiene que entrar en la cultura, dado que esa es la parte que a uno lo enriquece como ser humano, pues es un vehículo de comunicación con otras culturas.
Don Mario piensa que tanto la cultura popular como la académica requieren de más difusión en el país. Reclama mayor apoyo a los sectores educativos, porque el guanacasteco es un ser con muchas habilidades culturales en diversos campos, pero hay que desarrollarlas. Considera que el Caribe y Guanacaste son dos focos de cultura popular que debemos recuperar. En la gastronomía, siempre pide lo que se come en cada país o lugar que visita, pues esa actitud  enriquece el conocimiento integral de la cultura.
Esquivel Tobar sostiene que las Sedes Regionales Universitarias  han ampliado la cultura, pero aduce que debemos conservar todo el ambiente netamente guanacasteco y no recibir injerencias exógenas. Es vehemente cuando afirma “que no desvirtúen o desnaturalicen nuestra cultura, de origen y sabor auténtico guanacasteco”.
A pesar de su jubilación, Mario Esquivel maneja agenda llena de responsabilidades y compromisos, pero siempre planifica el tiempo  para compartir.  Con él hemos ido a numerosos actos culturales de las universidades públicas, del Ministerio de Cultura, el Centro Literario de Guanacaste, la Asociación para la Cultura de Liberia, seminarios, congresos, simposios, lanzamiento de libros o  presentaciones artísticas de su hija Natalia Esquivel Benítez, destacada cantautora costarricense.
Su intención es clara, incorporarse a los grupos culturales organizados de Guanacaste.  Cuando él se compromete para asistir a alguna actividad, está ahí, muchas veces, de manera inadvertida, pero solidaria y proactiva.
Mario es un ser humano muy sensible, muchas veces parco en su hablar.  Medita lo que dice.  Es comedido. Admiro sus cualidades de fineza, amistad, lealtad, consejería.  Con él puede hablarse sobre cualquier tema. Es un hombre muy culto. A pesar de su ejercicio diplomático, no es muy dado al abordaje de esos temas, solo cuando es pertinente.
En su caso, por ejemplo, siempre que ha estado en otros países, indaga sobre la huella de sus compatriotas; en ese contexto, se ha interesado por la obra de los escritores de Costa Rica fuera de las fronteras.
Cuando fungió como embajador, dedicaba dos horas matutinas, previas a su jornada diplomática, para investigar  en las bibliotecas de Guatemala.  De ahí los hallazgos sobre Eunice Odio y Yolanda Oreamuno. Una de las razones de haber aceptado la embajada en Guatemala  fue, precisamente, investigar sobre las  talentosas e incomprendidas autoras que las nuevas generaciones están redescubriendo.
Desde julio del 2008 regresó definitivamente a Guanacaste, luego de prolongadas estancias fuera de su tierra y del país, donde  ha sido el protagonista de una vida muy intensa.
Definitivamente, pertenecer al círculo de amistad de Mario Arturo es una alegría. La vida es un encuentro y un desencuentro. Durante ella nos cruzamos con personas que dejan una grata presencia. Él es uno de esos casos.
¡Carpe diem, Mario Esquivel Tobar, humanista visionario!