En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



sábado, 30 de mayo de 2015

DE LOS REYES CATÓLICOS A PABLO IGLESIAS

Reyes católicos




DE LOS REYES CATÓLICOS
A PABLO IGLESIAS


Por Ricardo Llopesa


Durante 500 años España se ha caracterizado por ser el pueblo más tradicional del mundo occidental. Es una herencia que recibieron los pueblos de Hispanoamérica. Frente a nosotros la ciencia es vencida por la religión. De hecho, España la fundaron los Reyes Católicos cubiertos con el manto de la religión, hasta hoy. La Semana Santa de Sevilla y de casi todos los pueblos que hablan la lengua de Castilla son una buena prueba de ello. Aquí no existió un Lutero que emprendiese una Reforma, sino unos conventos sobrios y fríos que impusieron la Contrarreforma, que significó más religión.
            Cuando el viajero recorre los pueblos castellanos se queda exhausto de sentirse en el ombligo de la religión. A cada paso tropieza con la sobriedad del románico expresado en conventos, iglesias, monasterios, ermitas y capillas que evocan aquel mundo pasado, que el mismo pueblo hace recobrar la vida con la representación de la resurrección de Cristo. La crueldad se complace en el sufrimiento, la sangre y el dolor con una serenidad espantosa.
            Tuve la suerte de vivir la España todavía anclada en el siglo XIX. Llegué en 1965, cuando los jóvenes se divertían con el dolor que causa el cilio mordiendo la carne de sus piernas. Para los padres era un orgullo y para los hijos un honor, porque recibían el beneplácito de su director espiritual. Hoy en día, esta práctica cruel ha quedado reducida a algunas sectas religiosas que todavía hacen uso del cilicio, como de las tiras de cuero para los azotes en la espalda y las caderas.
            Esta historia pareciera más propia de los tiempos de la Santa Inquisición, pero llega a nuestros días, a la vuelta de la esquina. Esta práctica inhumana sólo tiene una lectura: el gran poder de la iglesia sobre la manipulación de la mente. Desde los años 1850, cuando aparecen “El capital”, de Carlos Marx, las obras de Nietzsche y Shopenhauer, la iglesia católica persiguió con obstinación las ideas liberales por atentar contra los principios morales de sus fieles. Este pensamiento quedó reflejado en los programas de educación y el control sobre la educación. Es una práctica que llega hasta nuestros días y nos afecta a todos. Hemos aprendido a ser buenos para ser, simplemente, buenos cristianos. Y lo que es peor, hemos perdido el espíritu crítico, porque nuestro pensamiento está afectado por la censara y la autocensura.
Pablo Iglesias

            Cuando, en el seno de esta sociedad, donde nunca pasa nada, surge alguien que piensa por sí mismo y se sale de la norma establecida, la sociedad ha utilizado una serie de definiciones que hacen ver que esa persona escapa de la moral exigida. Le llaman “garbanzo negro”, “oveja negra, en fin, el malo de la familia.
            Fuera de la democracia española han existido estos garbanzos negros, pero el sistema los ha sabido eliminar. La democracia no ha dado uno, ni dos, ni tres garbanzos negros. Ha dado todo un saco. Lo suficiente para extender la siembra que el pueblo estaba esperando. La coyuntura actual de crisis es la repetición de varios siglos de miseria feudal. Ahora el feudalismo se llama multinacional, donde entran el comercio, el trasporte, los alimentos y la banca, por citar algo. Estamos en manos rapaces que nos arrebatan el dinero antes de llegar a nuestras manos. A eso le llaman contratos y facturas.
            En este contexto surge el pensamiento de Pablo Iglesias y un grupo de jóvenes profesores ilusionados con el cambio, después de que los políticos saquearan España. El gobierno tenía dos opciones, gobernar para defender los intereses del capitalismo o gobernar para defender los intereses del pueblo. Y el gobierno optó por la primera vía, siguiendo el ejemplo de todas las monarquías y gobiernos a lo largo de su historia. Es posible, que con el siglo XXI España se incorpore de pleno a la verdadera democracia europea.