En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



sábado, 13 de febrero de 2010

poemas de maría luisa lázaro

María Luisa Lázaro, Venezuela







DÉBIL ANTE LA MUERTE Y EL OLVIDO







Hace poco reconocí a una muchacha linda pero débil frente a la muerte y el olvido. Me seguía infeliz. Quise ayudarla, se encerraba en su cascarón de agua. Las pocas veces que asomó la mirada me dijo que la muerte ya no viaja a caballo viene en el viento como si fuera un remolino de arañas.

Se esconde porque ya no le quedan sino las manos y los pies para ocultarse. Yo le hablé de los sonidos conque las montañas se alzan y se ponen verdes y amarillas de azahares. Me repitió la misma historia de la muerte y el caballo. Que ahora es viento, hombre impetuoso que le va seduciendo la sangre.

Todos los días amanecía con los ojos en las venas de los antebrazos. Es que sus manos se habían vuelto ocre para la vida.

Un día decidió colocar en su garganta dos campanas de bronce con un tanto de estaño, para llamar a los ángeles. Y empezó a cantar como una rosa se abre, suave. Hasta que su voz se fue haciendo recia… rompió todos los hilos del viento.

A lo mejor termina como Luz Caraballo, calle arriba, calle abajo, de Zumba a la Hoyada de Milla.








ESTÁTICA







Algunas veces ella quiere quedarse quieta, en su cama, arrancarse los oídos y los ojos. Su perro, echado al pie de la cama, la intuye, sabe que si la deja inmóvil se puede deshacer como el polvillo de los grillos muertos.
Le ladra, tira las sábanas, lame sus manos colgadas, inertes casi. Sube al lecho, relame la cara, las orejas; le llora, rastrilla la cabeza con sus patas suplicantes.
Ella, reacomoda la audición y la mirada. ¿Cómo desairar al resucitador, con qué desacato? Hay tantas formas de ser Dios, de sanar las tristezas con saliva, hocico de perro terco que sabe de muertes emocionales, desganos de andar.
Se incorpora, lágrimas amorosas la visten... ¿Qué otra inducción puede acrecentar bendiciones y agradecimientos?








OBLIGADO POR LA CERILLA





El pez vela desaguó sus contornos
obligado por la cerilla de la vida.

Lo veo sin sus perfiles azules,
sin naturaleza que mostrar para la venta
de candelabros checos o indonesios.

Los desmembrados de la paz
se llevaron todo
menos el pez cerúleo,
triste en manos del fuego
y el desamparo de las pertenencias
más necesitadas para iluminar la risa.

Un nardo lloroso quedó atrapado en la parafina.








NOCHES DE MAGIA






Hay noches donde la magia
es una hilera de alhelíes perfumándonos.
Noches de aves del paraíso.

Sembramos gloxíneas y prímulas,
y hacemos fragancias de la nada.

Hay días en que las espinas son un techo a las zarzamoras:
si metemos las manos con cuidado
habrá delicias en las bocas.

Días que no son espinosos, y sin embargo
escuece imaginar siquiera
a las godítias enramadas con las ipóneas.

Entonces la magia se muda de jardín,
se acomoda en otro cantero
donde no sea esfuerzo hacer surcos
para los esquejes de cinarias y ficus.

Son tan escasas las estaciones de magia...
tan insuficientes las aves del paraíso...
tan engorroso prender tallos de crisantemos...

Es una pena
no hacer cantera en la carne:
canal concéntrico para fuentes inmutables de agua.