En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



domingo, 8 de abril de 2012

Puntos de partida, establecimientos y retornos en “La demora más larga”, de Miguel Fajardo Korea


Miguel Fajardo Korea, Costa Rica




Puntos de partida, establecimientos y retornos en
La demora más larga”, de Miguel Fajardo Korea


Por Licda. Aracelly Bianco Lara





FAJARDO KOREA, MIGUEL. (2012). LA DEMORA MÁS LARGA. San José, Costa Rica: Lara Segura Editores, 96 pp. Prólogo de Aracelly Bianco; portada e ilustraciones interiores de Johnny García.                               ISBN: 978-9968-930-39-0.

El  libro  será  presentado   el miércoles  23  de  mayo  del  2012 durante la clausura del I Encuentro Internacional “PENSAR CENTROAMÉRICA”, por celebrarse en la Universidad Nacional  de Costa Rica.


Una vez más, la voz del poeta costarricense, Miguel Fajardo Korea, se eleva para demostrarnos que no debemos callar frente a la ignominia, frente a la injusticia de tantos “desheredados del planeta”. Su poemario La demora más larga, constituye la más reciente manifestación del trabajo sostenido del escritor, quien nos ofrece un texto de ruptura estructural en su estilo, portador de gran unidad temática, donde la palabra se convierte en una voz moral con diversidad de acentos ideológicos.

El eje discursivo de este poemario está constituido por 49 poemas de gran expresividad y crítica universal. Este se divide en dos segmentos, el primero constituido por doce poemas e introducido por dos epígrafes, uno de la rumana Herta Müller, el otro del colombiano Mauricio González Velásquez y el segundo por treinta y siete poemas.  La unidad estructural y temática se expone como un viaje: punto de partida inicio-emigración- desarraigo, un centro, que denominaré establecimiento y un retorno marcado por la deportación.
        
La primera parte plantea la temática de los inmigrantes desde cualquier latitud,  quienes se enfrentan a las circunstancias que conlleva el querer partir de su tierra en búsqueda de mejores oportunidades. Así, el corpus léxico para denominar a este sector de la sociedad se perfila de esta manera: los perseguidos, los inmigrantes indignados, los desplazados, los indocumentados, los exiliados, los migrantes, los desheredados del planeta, los infiltrados…

         Las metáforas se enuncian como si fueran diapositivas, imágenes que denuncian el desamparo, la soledad, el miedo, hechos a los que se enfrentan los inmigrantes despojados de todo, puesto que su travesía es difícil y “A mitad del camino,  /las deshumanizadas requisas/acrecientan el temor de los inmigrantes, /la sospecha de los indocumentados. /Los cordeles para amarrar el silencio”.

Sin embargo, mientras los inmigrantes deben callar tales maltratos,  la voz lírica los denuncia y apela por la libertad, la destrucción de los límites fronterizos, la confraternidad universal, porque “La tierra debe ser un país de destino, / un universo sin escondites. / La voz del aire que busca el mundo… / Contra todos los asedios y las discriminaciones”.

Asimismo, se interpela la decisión de migrar como un acto voluntario, opuesto a la decisión de quedarse: “Nosotros esperamos / las razones del día para no migrar.” Pese a que, quedarse implica el arraigo a una tierra en la cual deben seguir enfrentando las dificultades del subdesarrollo, la pobreza, el desempleo, la falta de educación… Las razones para quedarse se obvian ante la esperanza de encontrar mejores condiciones de vida, puesto que “La pobreza no será el oficio / del futuro; / látigo que empequeñezca / la condición humana”.

En el ojo avizor  del poeta, una vez lograda la travesía ilegal, los indocumentados luchan para mantener su dignidad, para “no arrodillarse / ante la deportación masiva,  / por su condición migratoria irregular”.  El establecimiento en una tierra extraña, en un amplio mundo de crueldad,  donde “sobrevivir es el camino” y  la pérdida de identidad se transfigura en un número más, en una estadística en la cual se señala que “En cuatro decenios / no se reconocerán/ 250 millones de migrantes. / Serán memoria asustadiza /”. Los perseguidos se enfrentan a la despersonalización, al olvido, pues “Cuando estalla el latido, / alguien guarda, celosamente, /  los nombres de los exiliados”.

Por otra parte, el hablante manifiesta que en su deseo por  la consecución de los sueños inventados, los inmigrantes deben desarraigarse y mantener el valor, ya que “Las madrugadas evidencian / otros miedos; / las llaves perdidas del regreso/.” En esta  “dinámica migratoria” el ir y venir plantea demasiados retos, el no retorno establece una disolución del grupo, de la unidad compartida,  la cual se opone al temor de ser rechazado o visto como un fracasado si regresa.

El poeta plantea que, en la búsqueda de un nuevo destino, los inmigrantes se enfrentan, no solo a la persecución de las autoridades fronterizas, sino también a las inclemencias de la naturaleza, específicamente, del mar, quien fue, ha sido y seguirá siendo el fiel testigo de ese cíclico afán por encontrar mejores propuestas de vida. Según el hablante,  la travesía por mar se convierte en un suicidio voluntario, porque “El mar sabe contar los días. / El saldo migratorio. /La mitad de los suicidios. / Todo lo demás”. Las palabras “Mar o mares” aparecen mencionadas dieciséis veces, sin contar  las referencias indirectas: aguas, marea, fondo, orillas, olas, naufragios, barcos, por consiguiente, este elemento es un símbolo de vida, esperanza, cambio, o de destrucción, sueños truncados, viajes fallidos o muerte.

En el poema “Más allá de los refugios” se inserta un epígrafe del escritor colombiano Celedonio OrjuelaMi casa está en el patio de los otros”. A veces nuestra tierra se vuelve extraña y nos sentimos extranjeros en ella, pero en otras tierras “Es dura la vida / sin camino, / los transeúntes pululan / más allá de los refugios”.

Las palabras son el arma frontal con las que el poeta denuncia la problemática de los inmigrantes, con las cuales abre un camino para que otra voces se sigan uniendo a la suya, firme y serena, fuerte y solidaria: “Abrimos la sed de las palabras, / construyen su fortaleza / en la defensa de los otros. / “Desde que no vivís aquí. / Seguís faltando,  / aunque / nunca te lo hayan dicho.” Así, como daguerrotipos, aparece una voz que plasma la importancia de adquirir conciencia sobre la ausencia de los nuestros.

En “El poema pregunta”, la voz se vuelve subversiva, molesta de tantas angustias y “Los poemas se ofenden / con la represión indigna”. Además, expone que en un mundo global, tecnológico, donde todos quieren estar interconectados, proyectarse y conocerse, ellos, los perseguidos, pasan inadvertidos e incomunicados, para no ser reconocidos por quienes podrían deportarlos:

Los perseguidos no habitan el mundo Facebook.
El clic de la velocidad no les permite detenerse
en un planeta ajeno a todas sus angustias.
Los perseguidos hacen clic a sus temores
para olvidar las distancias de todos los olvidos.”
        
En el poema Recuerdo de los amaneceres, el Cuerpo del Yo y el Otro se perfila como un espacio visible y tangible, es el refugio seguro, que puede ser compartido, pero a veces violentado. Este nos da el sentido de pertenencia e igualdad entre los seres humanos: “Tu pecho nunca será condena / para mi abrazo latinoamericano / en los límites de sus fronteras / también indignadas.”
        
         El deseo de libertad es “El hambre no saciada” y de nuevo  “Esos espacios volverán, / cuando entendamos / que no han saciado sus travesías”. Es decir, aunque la ilegalidad de las migraciones es evidente, “Todo el mundo censura / lo intenso de su crueldad”. No obstante, el círculo “vicioso”, estratégico, visionario o utópico de esta región latinoamericana, no acaba.

         En síntesis, esta primera parte, concluye con la temática del poder sobre los más desposeídos. Los habitantes latinoamericanos nos encontramos en tiempos mediáticos,  donde el conocimiento se ha exacerbado, existe un proceso transformador, una época de innovación y una Era de cambios trascendentales en las economías de las naciones más avanzadas del mundo, cambios que nos siguen afectando y a los que la voz del hablante hace referencia, porque la dinámica migratoria responde a esa realidad de aculturación, de pérdida de identidad y búsqueda de otras oportunidades para subsistir en un mundo “globalizado”.

 Desde esta ideología, los pueblos latinoamericanos deben adaptarse a otros entornos, al poder destructivo e influencia extranjera de grandes potencias y aunque, aparentemente, con este fenómeno de globalización se deben suprimir las fronteras a nivel económico, político y social, lo que impera,  según la voz denunciante del poeta es “la / glocalización / del / miedo y el terror, / en cada frontera”.

Tal y como se había señalado, inicialmente, tres epígrafes introducen este segundo apartado, uno del español Francisco Cenamor, otro del chileno Andrés Morales  y el último del salvadoreño André Cruchaga. En este, se nota la influencia de la globalización en la literatura. El poeta retoma el eje cíclico del tránsito de la inmigración (partida), la llegada (establecimiento), deportación (retorno) y nuevo punto de partida, pero esta vez lo equipara a grandes acontecimientos planetarios como la II Guerra Mundial, e inserta intertextos universales para comparar esta problemática con los hechos históricos, sociales, políticos y religiosos comunes.

El lexicón para denominar a esta clase marginada se enlista así: los otros, los fantasmas, los desheredados, los mendigos, los desposeídos, los inculpados, los indocumentados, los transeúntes, el campesino, los mutilados, los sacrificados, las brigadas…

En palabras clandestinas” el poeta reitera la incertidumbre de no saber a qué atenerse cuando se está en un territorio extraño. De esta manera, el acecho, los ultrajes, la crueldad, las privaciones están a la orden del día, “Un disparo enceguece los caminos / de tu libertad condicional / en cualquier parte de América-mundo”. Asimismo, se alude a los problemas más regionales, las guerrillas, los enfrentamientos con los ejércitos, los secuestros…; no existe seguridad de tener libertad, puesto que esta puede perderse en la misma Patria.

Según la voz lírica, regresar es seguir consciente de todas las causas por las que se fueron  los otros o por qué se quedaron los demás; es una voz de lucha contra todas las discriminaciones y ejemplifica con el intertexto de la reconocida artista mexicana Frida Kahlo, quien tuvo que entablar una lucha de género en un mundo falocentrista: “Las colinas se desangran / tras la caída de las injusticias. / Los mundos desgarrados de Frida Kahlo / después de la guerra o las enfermedades. / (…) Es la hora del planeta en cualquier parte del cielo. / Las mismas esperanzas. / Todos los días”. Al final, nos damos cuenta de que existe una esperanza, un ideal común en todas partes, la de formar un mundo más justo.

La conciencia social del yo lírico alcanza una cobertura de todos los sujetos que sufren el oprobio. La vida miserable en que caen los inmigrantes, con su estatus ilegal, los obliga a desempeñar penosos trabajos, en condiciones irregulares y donde ellos no son nadie para reclamar sus derechos, pues pierden identidad, porque usan pasaportes falsos o, simplemente,  ocultan sus nombres verdaderos.

Sin embargo, la deshumanización tiene otras caras y se equipara a otra forma de perder la identidad: la de la invasión de los sistemas informáticos, la violación de la privacidad, porque  “En las glocalidades, / cada mundo es un desamparo / después del ataque de los hackers. / Frente al hambre de los arcoíris / se rebelan los mendigos de la tierra. / Decisión unánime”. A manera de juicio y en la voz del poeta, los mendigos dicen: aquí estamos, existimos, somos alguien y demuestra la capacidad del ser humano de proteger la integridad bajo presión, de transformar esa condición global desde su localidad o desde una  adoptada.

Cuando los inmigrantes retornan han adquirido otra concepción del mundo, otra visión de sus problemas regionales y “Los regresos se convierten / en los monosílabos / de las pesadillas / en el exilio interior / del desarraigo”. Olvidarse de sí mismos, de su origen, no les sirve de nada. Por eso, el sujeto lírico propone, una vez más, que “Denunciemos los sufrimientos / más insólitos. / Los barcos trajeron los dogmas. / (…) “El horizonte se resiste. / Cada latido de un inmigrante en las sombras del miedo. / El genocidio continúa asediando / los caminos sin estrellas. / Los exilios limitan la ruta de las piedras”.

Por otro lado, se contrapone la historia: los campos de concentración=refugios. En los campos de concentración, los sacrificados perdían a sus seres queridos, cada quien era uno más entre tantos y esa realidad se equipara a la actualidad: “(…) hay humo rendido en el Atkion T4. / El niño con el pijama de rayas. /La lluvia repite la pobreza, / el genocidio de la sed, / la confabulación en otros mares. / No conocer a nadie / es una tortura / en la casa de los sacrificados”.  Asimismo, la búsqueda de los seres de todas las naciones y de todas las épocas históricas se salen también a la luz con las referencias a Auschwitz, Treblinka  y Sobibor.

En contraposición, otro tipo de aniquilamiento nos depara el presente: además de todos los problemas que enfrentan los países subdesarrollados, frente a toda su problemática sociopolítica y económica interna, deben asumir otros retos: “Las vergüenzas planetarias: el terrorismo, / las guerras estúpidas, / los secuestros extorsivos, la violencia de las amenazas, la pandemia del miedo. / Los organismos multinacionales exangües. / La defenestración de la esperanza”. Frente a esta lucha solo queda una posible luz “Cuando faltan soles y lunas / para reconquistar la injusticia / en todas partes”.

La unidad temática del poemario se sigue perfilando En el oficio sin aldabas. Los verbos son directos y se ciernen sobre la labor incisiva del poeta que ha tomado conciencia, con voz lírica individual, pero inquisidora con la colectividad: sueño, vivo, sobrevivo, amo, sobrevivimos. Porque esta voz comprometida nunca calla:Seguiré escribiendo / contra la persecución indiscriminada / delante de la sombra”. 

Las cárceles se ven, asimismo, como otro espacio de reclusión, en donde también se pierde identidad y hay un exilio: “El réquiem de tu arribo / estremece la historia / en la semioscuridad del Zócalo. (…) Octavio Ramón no pudo defenderse / de 27 puñaladas en el baño de la Penitenciaría”. De esta forma, el Yo reivindicatorio no se rinde ante la afrenta: “No me rindo en las batallas, / en la defensa del Otro”.

En una época de cambios, el yo lírico denuncia la aculturación “El tatuaje o el piercing ocultan identidades. / El nuevo espejo con los grafitis al revés”. (…) En este mundo de alta velocidad, / nunca estamos al día para la vida. /… Nos está tomando tarde”. Creemos estar al tanto de lo que pasa, a la moda en todas las imitaciones globales, pero no nos damos cuenta de que la experiencia de la vida es la única que nos enseñará a enfrentar todo lo que nos traiga el futuro.

         En medio de un mundo glocalizado, las tradiciones religiosas se resisten, los vestigios de una cultura milenaria se defienden de todos los ataques  en El huracán de las creencias: “Cada noche de América, El Divino Niño, la Virgen de Guadalupe / o el Arcángel San Miguel / apaciguan la incomprensión / que ronda en todas / las fronteras desiguales”.

La hipocresía política regional no puede quedarse sin denunciar. Mientras algunos son exiliados porque se vieron obligados a migrar para buscar calidad de vida; otros prefirieron el exilio voluntario con tal de ocultar sus corrupciones: “El exilio como una culpa / en el nombre de la traición, / de quienes venden la patria / en el libre mercado del oprobio”. “Caducan los procesos penales / contra los poderosos, (…) La verdad terminará imponiéndose”. No obstante, el sujeto lírico cree en la censura cabal y consciente de la verdad como juez condenatoria.

Al alcance del abrazo es un poema impactante, personalizado. En este, el núcleo familiar es otra patria; las ausencias, los vacíos, que enfrentan las madres, los hijos, las esposas de los exiliados, también se manifiesta desde otra perspectiva, la soledad del poeta, quien, en su mundo personal, tiene que debatirse en la lejanía o ausencia de sus seres queridos. Cuando el yo lírico se enfrenta a su orfandad, existe  un vacío que este compara con el sentimiento de pérdida que sienten los familiares de los expatriados. En esta infinita soledad clama: ¡Padre! / Seguís viviendo desde tu ausencia. / Me diste la luz al perder la tuya. / El día continúa enceguecido. / ¡Que cese el miedo! / En el continente de tu abrazo”.

         Tal y como se había señalado, históricamente,  la conquista de América  fue otro tipo de despojo en el cual “La memoria / de los hijos caídos / en cada laberinto indígena / Los párpados del tercer mundo / hieren la pureza / en la extraterritorialidad de los ojos”. Más adelante, “Ahí descubrieron la desolación, / los mapas tropicales / que atrajeron a los conquistadores, (…) Los internautas se aferran / a su dominio en llamas. /  Tenemos por leer  / el final de la violencia, (…) La mitad del cielo. / La dignificación de América”. “Antes del rito / o después del fuego. / (…) Asolaron a los indígenas / en el desenfreno de la vergüenza. (…) Las bestias acorralaron / las trincheras autóctonas, (…) América sobrevive / a las pesadillas / que no terminan de acabar”.

 Y si callamos ahora, como antes, “mañana habrá silencio. / Otro silencio”.

Esta ciclicidad del ser humano, que inventa y se reinventa a cada paso,  permite olvidar las consecuencias de otros tipos de conquistas. La historia se repite porque “El sueño de la tierra / otorga claridad / al regreso. (…) Millones de inmigrantes / continúan atravesando fronteras. / Persiguen a los hijos de la tierra / en las fronteras del mundo”. De esta forma, se advierte una fuerte preocupación por “Todo el desalojo: / Contra los hogares. / La humanidad / Las individualidades / Contra nuestra América sin apellidos”.

         Como una síntesis poética la conciencia lírica nos recuerda, una vez más, que debe existir una reforma migratoria, porque “Todas las persecuciones / y los rebajamientos / atentan / contra la condición humana”, de lo contrario, “Embravecida, la muerte / es el insomnio navaja / en la casa desalojada”.

Los binomios vida/muerte son reiterativos “Nos encontramos vivos / en un mundo desangelado”. Un espacio rodeado de peligro donde la humanidad se ve agobiada por diversas circunstancias y, “Siempre los miedos. / (…) Es la fiereza / del retorno, / la sombra final, / que pide auxilio / (…) La injusticia voraz continúa persiguiéndolos”.

En medio de ese mundo que no se detiene, tremendamente ocupado, la rutina absorbe a las personas, como si fueran autómatas “Ayer sucedió lo de siempre”. Nuevamente, el lenguaje poético sugiere esa sensación de estar frente a imágenes reales, como diapositivas, cortos noticieros o cinematográficos.

El espacio del cuerpo, nuevamente se perfila como el lugar seguro en medio de una sistema social en el que a pesar de todas las difíciles condiciones de vida, el ser humano es capaz de fortalecerse y transformarse: “El exilio como un grito / donde no pasa/ el asombro, / (…) El espionaje, un camino indispuesto, / la llave del mar / en la resiliencia de tu cuerpo”.

Además, la ideología unificadora del poeta nos insta a la posibilidad de formar un mundo sin fronteras donde “La tierra de nadie / no está en el horizonte,”. La lucha por un bien y un destino común, donde impere la solidaridad, la equidad porque “Vivir es un manifiesto. / Siempre lo ha sido” y  “El dolor corta los bosques / en el ojo de los inmigrantes. / Lugares sin bandera / donde jamás se puede izar”, porque este mundo se ha convertido en una patria de nadie, donde todos quieren ser los dueños, pero donde debe prevalecer la identidad, social, política, económica y religiosa de los pueblos latinoamericanos.

La voz poética textual nos sigue instando a pensar glocalmente,  puesto que esa voz denunciante se define auténtica y autóctona: Soy la orilla / en la sangre sin libertad, / lucha vertical / en los ajenos muros del sol. / Estamos contra las derrotas / o las humillaciones / en todas las rendijas del planeta”.

 El mundo se ha demorado en comprender su gran realidad. Los movimientos sociales no han definido su norte; no han comprendido que la convivencia pacífica y armoniosa  comienza en los pueblos; que debemos alzar nuestras voces, afinar nuestras plumas, desde aquí  y para el mundo, como lo hace el poeta costarricense Miguel Fajardo Korea, porque, a pesar de sus luchas:

“No hay tantas voces / contra la desgracia / de los desplazados, (…) las crónicas reconocen / la identidad de la ausencia. (…)  Cualquier mojón detiene la esperanza, / entre ida y vuelta. (…) Son otros contextos, / la incertidumbre del atropello, / la sinrazón del abandono, / el silabario de la tristeza. / La demora más larga / -detrás del mundo-”. 
                        


Licda. Aracelly Bianco Lara
Universidad Nacional de Costa Rica

POEMA DE YVÁN SILÉN


Yván Silén, Puerto Rico






EL RESUCITADO




Como si fuera un Dios me arrojaron
de la muerte. Mi seno sangraba rosas.
Mujer o hombre, bisexual o hermafrodita, no
lo sabía. Era domingo de Excreta

como todos los días, pero Dios, el
terrible del amor, me había llamado
con la voz de los ruiseñores. El cielo
me había tocado en las entrañas.

Estaba sólo y el mundo no existía. La
muerte estaba derrotada. Yo era el Mito de Dios,
Yo era el Harapo de Dios. Y mis tetillas

sangraban todavía fango. Mi falo
soñaba las rosas de los sueños. Dios es
mi Redentor como si me hubieran disparado



II

a la cabeza. El día estaba iluminado.
Mis harapos daban testimonio del Erebo.
Estaba vacío, estaba pobre, estaba reo.
Dios se había apiadado de las kodas.

Era el domingo de las heces. Era el
milagro de Mí mismo. Mi espejo decía
que yo no era Ego sum. Fingía que era el
Otro de Dios. Los hombres vestían oro

y las mujeres lucían los sombreros de la infamia.
Como si fuera un Idiota me arrojaron de la muerte.
La primavera de Dios era infinita.

Mi falo sangraba la alegría de estar vivo. El
Erebo había sido terrible en los gusanos.
¡La gloria del Señor era implacable!



III

La muerte se estaba exhibiendo con su paraguas
muerto y pregonaba New York Time por el alba:
“¡EL SEÑOR HA RESUCITADO!” Toda la escoria
del mundo yacía presente. El ser se había

despertado. El no-ser era oscuro, tenebroso,
y se parecía a la nada. Los ángeles del Señor
estaban armados con pistolas treinta
y ocho. Los amantes del Erebo

se besaban y el mundo seguía
siendo excaso. Los harapos de Dios,
mejor que el oro, me cubrían con el semen

de las velas. ¡El Señor estaba amaneciendo!
Los hombres de la escoria contaban sus monedas.
¡La belleza del Señor…era impecable!

*****

8 de abril del 2012
(Domingo de Resurrección)
Puerto Rico
©yvansilen

sábado, 7 de abril de 2012

POEMA DE YVÁN SILÉN


Yván Silén, Puerto Rico





La Poesía



La poesía ha pasado con su
sombrero puesto. La poesía es
el dios de los suicidas. La poesía es
el dios de los tristes, el dios de los crucificados.

¿A dónde vamos, poesía? Creo que
vamos hacia ningún sitio. Creo que
vamos hacia el genio y el olvido. Vamos hacia las
palabras que gimen contra los espejos.

La poesía, corazón en fuego, está
pasando con sus pantis rotos. La poesía está
cruzando con su corazón derecho. ¿En que

motel del alma nos suicidaremos? ¿A
dónde vamos, ¡oh, gata!, sutil de mi lujuria? ¡La
poesía está pasando con su sombrero roto!

*****

7 de abril del 2012
Puerto Rico

viernes, 6 de abril de 2012

Роза БЕКНИЯЗОВА


Роза БЕКНИЯЗОВА, Rusia



                                                                                             Роза БЕКНИЯЗОВА

XXI ВЕК. ГОЛОС ЖЕНЩИНЫ-ПРОРОКА

                                         

                                          

                                                  Истинная Поэзия – явление божественное.
                                   Обычный  человек имеет право писать и излагать свои мысли,
                         но неповторимая, вечная её Величество Поэзия принадлежит БОГУ!
                                                                                              Роза БЕКНИЯЗОВА






ПОКОРИТЕЛИ МИРА

Мир помнит имена героев,
Завоевателей грозных мира,
По сей день слышен шум боёв,
И голос грозного кумира.

Кто вёл войска свои в атаку?
Кто силой брал о, территории?
Кто бунтовщикам готовил плаху?
Это страницы смутные истории.

О, мчались заражены идеей,
За кумиром доблестные войска,
Больны величия манией,
Понимали ли смысл смертельного риска?

Бросались вновь они в атаку,
По зову властного кумира,
Кидались по первому его знаку,
В огонь и воду сего мира.

О, блеск побед! О, гимн счастья!
Горит счастливая звезда!
О, треск! Вновь жизни сей ненастья!
Ждёт человека чёрная  бездна!



ИМ ЧУЖДЫ ПРАВДЫ БЕРЕГА

 Не понять народу, бренной,
Спор вечный грозных олигархов,
Идеи нет у них определенной,
Идут они на поводу монархов.

Им чужды правды берега,
Законов каменная крепость,
Бесцельны, тщетны их бега,
Пагубна их политическая незрелость.

Молчат кровавые скрижали,
В огне вражды люди пищали,
О, где же боевой ваш дух?
От споров глохнет бренной слух.

Что за огонь кипит в груди?
Идёт здесь вечная вражда,
О правде только не гуди,
Влечёт ли их о, крови жажда?

Пылает заносчивая Европа,
Гудит о, монстр Америка,
Горит вновь бренности тропа,
Слезами льётся Арктика.

Тяготит ли над бренной проклятье?
Завязаны правды узелки,
Стонет уникальное столетье,
Тревожно движутся на часиках стрелки.

Тик-так, тик-так…
Мгновенье! Всё летит в пух-прах,
Поломан бренности вновь винтик,
Природу одолевает страх.

Опять спор! Опять горят тут страсти,
К мировому господству рвутся власти,
Сыты, коварны начнут мир сей трясти,
Ответ за всё зло кому нести?



СВОБОДЫ БУРЯ

Где ваш кумир?
Замолкните рабы!
Трещит весь мир,
Не разнесло б вас кабы.

Пустуют алтари,
Свободы глас замолк,
Сломались бунтари,
Над ними хищный волк.

Утихла буря,
Разбились в пух и прах,
Стонала от горя,
Земля. Сковал люд страх.

Зазвучали цепи,
Прибыли наглость, ложь,
Текли кровавые реки,
Вонзили в спину правды нож.  

В крови вся правда,
Толпа заволновалась,
Нагая кривда,
Удобно обосновалась.

Пустынно. Тихо.
Лишь ветер, метель,
Шумели, как лихо,
Им дьявол вертел.

Свободы буря
Уже остыла,
Крик в горле застряло,
Борьба! Всё как зря…



ЧТО ИМ ГЛАС ПРАВДЫ СВЯЩЕННЫЙ?

Что важно человеку в бренной,
Покушать вкусно и поспать?
Добиться ль цели определенной?
Звезду на небе иль достать?

Живёт сегодняшним люд днём,
Творит, дерзает и спешит,
В груди мечта их горит огнём,
И слово божье их смешит.

Он ради своей гнусной шкуры,
Предаст вновь своего пророка,
Привыкли кудахтать, словно куры,
Им не постичь бренной порока.

Стоя на пороге вечности,
Им невдомёк бренность сего мира,
Дерзании людских тщетности,
Им близок глас грозного кумира.

Что им глас правды священный?
Звучащий во тьме о, глас пророка,
Мечтой тщеславной одержимы,
О, в тисках они злого рока.

Настанет час и вновь глас грозный,
Раздастся как гром, как молния,
О, сожалении всплеск запоздалый!
Уж блестит последняя линия.

За чертою черной, за гранью,
Другой мир там людей уж ждёт,
Там нет мест подлости, вранью,
Душой кривит не сможешь люд.



СПРАВЕДЛИВОСТИ РУКА

Горит вновь тусклая свеча,
Блестит о, лезвие меча,
Крадется медленно вновь мрак,
Затаился в темени зло, страх.

Но справедливости рука,
Висит над шумным миром вновь,
Течёт хоть мутная река,
Но в мире живы добро, любовь.

О, плачьте кто в оковах злобы,
Не знал кто в жизни земной правды,
О, жалкие, земные твари,
Мир ядом вражды не травите.

Во мраке глас мой пропадает,
Народ Земли мне не внимает,
В аду, хоть бренной я сгораю,
Как лезвие меча вновь засверкаю.



ПРОСНИСЬ О, СОННЫЙ ЧЕЛОВЕК!

Проснись о, сонный человек!
Встряхни пыль рабства и страха,
Идёт XXI век,
Аль ждёшь ли цивилизации краха?

Поверь сегодня ты в себя,
О, чудо Земли человек,
Вечная вражда тебе нервы трепля,
Что ни делал ты все насмарку тёк.

Зачем от целей благородных?
Отрекся вдруг ты так легко,
Где блеск умов твоих природных?
Что попадало в цель метко.

Крутые склоны, изъяны дорог,
Привыкли лицемерит вы,
Над вами власть свиреп и строг,
Забыли вы давно блеск славы.

Как прежде угнетенные,
За вас другие хлопотали,
Но речи их вдохновленные,
Вам счастья, оттепели не предвещали.

Безмолвно двигаясь опять,
Коротали вы жизнь жалкую,
Зачем вам кандалы терять?
А знали вы жизнь сладкую?

С надеждой смотрите наверх,
А там все строят ещё планы,
Своей мечты священный храм,
Там строят всесильные кланы.

Проснись о, сонный человек
Встряхни пыль рабства и страха,
Идёт XXI век,
Аль ждёшь ли цивилизации краха?



ЧЕРНЫЕ ТУЧИ НАД БРЕННОЙ

Черные тучи над бренной,
Льёт проливной вновь дождь,
В той мрачной темени темной,
Бросает человека в дрожь.

Капают словно слезинки,
Капли дождевые опять,
Всё тлеют надежды искорки,
Но люди покоя не хотят.

Им нужны высоты Земли,
Глядят они в черную бездну,
О, шуму ветров ты внемли,
Катится мир будто ко дну.

Идут они тропами крутыми,
И падают на изломах судьбы,
Возвращаются с пустыми руками,
И снова слышны их мольбы.

Законы, порядки не преграда,
Тревожно вновь сердце стучит,
Мгновения удачи им награда,
Их смерть с мечтою разлучит.



СЛУШАЙТЕ ВЕКА ГЛАС…

О, бедный воинственный народ,
Забыл ли тот кровавый бунт?
Пришел сегодня ваш черед,
Вас битвы новые ведь ждут.

О, ты равнодушный сброд,
Растерявший отцовскую славу,
Не сквозит ли нынче беды холод?
Зачем внемлете лживому вновь слову?

Потомки воинственной плеяды,
Где чести, славы ваши знамена?
Туманны на будущее ваши взгляды,
Не простят равнодушье вам времена.

Слушайте века глас тревожный,
Цветет и пахнет на Земле зло, наглость,
Не дремлет дьявол осторожный,
Грозит планете ведь опасность.

Стремится сегодня вектор жизни,
С геометрической прогрессией,
К роковой своей точке,
Люд в ней со страшной миссией.

Тонет мир сегодня в болоте жития,
Тащится кляча бренной уже давно больна,
Не светит счастья солнце во мраке бытия,
Колышется море темна и хладна.



ГРЯДУЩЕЕ ЗЕМЛИ В ТУМАНЕ

Грядущее Земли в тумане,
Опять огонь, опять вражда,
Споткнется люд во лжи, обмане,
Но тлеет все ещё надежда.

Опасны дороги бренной,
В дыму опять Земля,
В лавине сползающей, огненной,
Гудит мир нам нервы трепля.

Восстань о, человек,
Душою о, ты раб,
Ты сам беды навлек,
Крутишься хоть как маг.



ВНОВЬ ЖДЁТ ТЕБЯ МЕЧТЫ ОБМАН

О, вы мученики Земли!
Услышит кто ваш хриплый крик,
Жгучие слёзы ваши смутят ли?
Обожравшихся владык.

Кому венец, кому конец,
Трясёт сей бренный мир озноб,
Взобрался наверх кто молодец,
Споткнулся кто не встанет вновь.

Идешь по тропам вновь тернистым,
В груди мечта, впереди туман,
Ползёшь по тропам ты горящим,
Вновь ждет тебя мечты обман.

В испуге поневоле вдруг,
Ты смотришь вниз, а там темно,
Сковал ли душу твою испуг?
Там на вершине ледник, пусто.



СКРИПИТ ОПЯТЬ ТЕЛЕГА ЖИЗНИ

Катиться вновь телега жизни,
Удал ямщик как молодой,
Он жаждет в мире новизны,
А рядом сидит ямщик седой.

Прошёл он в жизни сей обманной,
Как много непростых дорог,
В пути извилистой, туманной,
Сколь было печалей и тревог.

Скрипит опять телега жизни,
Сидит безмолвно старый ямщик,
Что ему овраги и кручины?
Он в мире ко всему привык.

Смотрел он на ямщика младого,
На радость, полёт души младой,
Далеко ещё ему  до брега конечного,
А он кончил путь свой, ямщик седой

Катиться вновь телега жизни,
Удал ямщик как молодой,
Он жаждет в мире новизны,
Молчит рядом ямщик седой…
          (Продолжение следует)

jueves, 5 de abril de 2012

TRES POEMAS DE MIGUEL BARNET


Miguel Barnet, Cuba





PATRIA




No puedo esperar más
digo y vuelvo a repetir ahora
que cada día que pasa
quiero más este viento debajo de las hojas.

Esta casa que mis ojos han visto diariamente
que yo sabré cuidar
y la sombra del jagüey
y la tierra.

Pero no basta. Ahora van a oírme una voz
templada en el fuego
porque han preguntado por mí.

Y me parece que se trata
de un amigo cercano
y mi corazón me entiende
y yo sé que a mi lado, en los pueblos, lejos, en el campo
hay una fuerza como el viento
que está dispuesta a defender la vida.

(De La piedra fina y el pavorreal)





LA FUENTE VIVA



El azúcar unió a Cuba. La cultura que se generó en su ámbito conforma hoy la cultura nacional. El batey, coto cerrado, célula fundamental, contribuyó a la fusión integradora de todos los valores originarios de nuestro país. Ahí se fundieron las corrientes básicas de nuestro ser, como antes se habían encontrado las de origen africano en el barco negrero, en el barracón, en los cabildos y, finalmente, en el solar donde se dan el brazo definitorio todas las manifestaciones que componen nuestro acervo espiritual y material. Las culturas africanas llegadas a Cuba en oleadas intermitentes se transformaron y crearon nuevas especies y categorías. Todo este proceso sincrético, que se inició en las costas africanas del Golfo de Guinea y de toda el África subsahariana, se desarrolló con mayor fuerza y complejidad en las tierras de América. Proceso de sincretismo que no cesa, pues se da de una forma dinámica y permanente. Junto a los distintos grupos étnicos que llegaron de África, vinieron sus expresiones culturales, tanto artísticas como religiosas. Y todo ese conglomerado humano estaba orientado hacia los campos donde se cultivaba, principalmente, la caña de azúcar.

(«La cultura que generó el mundo del azúcar»)





OFICIO DE ÁNGEL





La ventana se cierra de un golpe de viento. La noche quiere entrar por una hendidura. Acomodo la tabla de madera entre mis piernas. El ruido de un helicóptero pasa rasante. Se agolpan en mis oídos múltiples sonidos: el maullido de un gato, las tazas de loza de mi vecina Flor, la voz tronante de mi abuelo hablando por su enorme caracol.

La memoria urde de nuevo con sus trampas. He perdido la facultad de poder rescatar de la maleza al negrito congo que mi madre veía en su infancia. No quiero recordar. Quiero sólo el presente.

Un guiñol me manipula. Me rindo ante esas cuerdas que tiran de mi cabeza. Veo a mi padre entrar, con la dignidad de un caballero de las cruzadas y su barba blanca, en la casa de la calle Quinta a su regreso de Playa Girón.

Unas voces discordantes anuncian por una emisora extranjera, instalada en un cayo silvestre, el comienzo del fin. El pueblo cubano proclama su libre albedrío con una conga callejera.

Nada podrá asustarnos. Nada nos asustará. Lo extraordinario se vuelve cotidiano. La corneta china y el tambor batá apagan el estruendo de los cohetes de la Crisis de Octubre.

Leer más de este poeta en Arte Poética-Rostros y Versos