En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



sábado, 16 de mayo de 2026

Los susurros poéticos rebeldes de Alejandro Madriz

 

Los susurros poéticos rebeldes de Alejandro Madriz

 

 

Lic. Miguel Fajardo

Premio Nacional de Educación Mauro Fernández

ninalusa-dra56@hotmail.com


(Costa Rica).- En el largo caminar por los senderos de la poesía, nos hemos encontrado con una gran cantidad de poetas costarricenses y del extranjero.  Cada uno de ellos con sus formas, tonos acentos, marcos y códigos estéticos diferenciadores.

          La poesía es un arte de convocatorias interesantes.  Hace algunos años me encontré con Alejandro Madriz Martínez (Paraíso de Cartago, Costa Rica, 1959). Un gran animador del encuentro Café sin Azúcar, que anualmente se celebra en diversas partes del país, y cuya convocatoria tiene alta presencia de poetas, no poetas, lectores, cantautores y personas interesadas en la cultura integral desde las comunidades visitadas.

          Alejandro sobresale por su ahínco organizativo, por su esmerada atención con los asistentes, por su empatía con los participantes en dichas actividades de promoción de la poesía y la cultura en general. Admiro su gran capacidad y empeño organizativo.

          Recientemente publicó su primer libro.  Alejandro Madriz Martínez. Susurros de un alma rebelde. San José: Editora Líneas y Contrastes WK, S.A. 2025: 240 pp. Introducción de Almadmar (las letras iniciales de su nombre completo).

 El libro está compuesto de 200 poemas, divididos en cinco capítulos con los siguientes ejes temáticos:  1. El amor y sus matices; 2. Gritos y reflexiones del mundo; 3. Identidad y raíces; 4. Más allá de las raíces y 5. Palabras que cantan.

 Asimismo, tematiza sobre el amor y sus relaciones, susurros con afecto, crítica social y humanismo, existencialismo y reflexión, grito a los problemas en la sociedad, la naturaleza y la tierra, la riqueza cultural del mundo y de Costa Rica, entre lo físico y lo emocional, trova poética a reflexionar, voces del alma, horizontes poéticos.

          El 13 de mayo del 2026 Alejandro fue incluido en una bellísima jornada poética del Movimiento Palabra y Punto, en el recital poético “Caricia de lluvia”, realizado en el foyer del Teatro Nacional de Costa Rica, junto con seis poetas costarricenses.

          El libro Susurros de un alma rebelde, de Alejandro Madrid Martínez invoca en su palabra poética un canto integral con los ejes temáticos descritos. Lo hace con honestidad creadora, sin estilizaciones académicas, pero con plena y gran profundidad de un pensamiento leal, honesto, claro, vehemente, en favor de las diversas causas por las que aboga en su poemario, denso e intenso.

          El autor sostiene que su libro nace del silencio “que hoy arde por dentro, que no se calla, aunque no grite, que se revela con la tinta y el alma”. En mi criterio, en estas líneas se sustenta el eje del trabajo poético de Alejandro Madriz Martínez. Su estilo poético es reflexivo, libre, moldeado por su experiencia de vida. Admira a Facundo Cabral.  -Su libro es un puente entre el silencio y la verdad; entre la herida y la esperanza-.

          Susurros de un alma rebelde es el testimonio de una con ciencia que no se rinde, de un espíritu que observa, ama y se expresa… Como lo hace el alma libre de Alejandro Madriz. ¡Albricias!, Alejandro. Tu libro es una poesía testimonial que retrata nuestra época, de alta velocidad, tecnología de punta, inteligencia artificial, pero donde nos debe importar la recuperación de la inteligencia humana, libre y solidaria para bien de la humanidad.

Una muestra de poemas de Alejandro Madriz Martínez, como reflejo de los Susurros de su alma, rebeldemente honesta, transparente y solidaria con el universo de todos.

 

El eco de la justicia 

En los rincones donde el grito es callado

donde la justicia viste su traje oscuro,

Los corazones claman

por lo negado al humano pobre ….

Que aún sueña,

aunque rompan la vida en silencio.

 

¿Qué vale el oro si el hambre es el amo?

¿Qué vale la tierra si muere en manos del olvido?

Manos callosas se alzan, pidiendo no caridad ….

sino dignidad.

 

Y aunque el poder mire hacia otro lado,

aunque el mundo se acostumbre al dolor,

hay voces – que no se rinden.

 

Porque donde nace un grito verdadero,

También nace la esperanza ….

Y en cada conciencia despierta

la justicia deja ser eco, para volverse camino.

 

Sus manos vacías

El sudor corre en rostros cansados,

manos vacías buscan pan;

mientras en torres de lujo otros viven sin mirar.

Ahí, donde la desigualdad siembra sombra

El hombre cae …. Pero no pierde la fe.

 

El hambre duele, como un puño cerrado en el pecho;

y el mundo sigue su rumbo dorado

Sin volver la mirada.

 

¿Quién levanta al caído si el poder no sabe mirar?

Pero en las calles despierta la voz,

No pide limosna – exige justicia.

 

Y el cambio no nace del trono, nace en la unión

de los que aún resisten de pie.

Porque esta tierra es de todos …

Y donde una mano se levanta

con mucha dignidad;

otra deja de estar vacía.

 

El poder de un pueblo

El poder de un pueblo es su voz

el grito de quienes no se rinden,

aunque el camino sea duro.

cada ser humano que lucha no es derrota…

Es hoy buena semilla.

 

Porque la justicia no pertenece a unos pocos,

camina con el que resiste, con el que no se dobla.

Y aunque la opresión deje su historia

no hay cadena que detenga a un pueblo,

que hoy despierta.

 

El futuro no se mendiga, se construye

y cuando un pueblo se levanta,

no hay fuerza que lo calle.

 

Porque en ella, su voz

vive la libertad, y en su unión,

nace la equidad.

 

 Equidad con sabor a pueblo

Que suene el tambor en las calles, que hable la piel

de ese jornalero, la justicia hoy no es palabra.

Es pan ganado con mucho sudor,

señores de traje elegante: miren de frente al hambriento

porque mientras una mesa rebalsa, otra mastica silencio.

 

La tierra no es de papeles, es del que la trabaja

del que siembra esperanza, aunque la vida le falle.

Que hoy ningún niño

Pida, ahí en la acera,

que ningún viejo, quede olvidado.

 

Que el pueblo despierte y camine de frente

porque la justicia no es letra dormida,

es hoy voz que despierta, es ella la lucha compartida.

 

Y cuando el pueblo se levanta,

la puerta

ya no se cierra….

queda abierta para todos.

Lic. Miguel Fajardo, poeta costarricense