En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



miércoles, 13 de diciembre de 2006

MEMORIA ÍNTIMA Y PRESENTE

Pablo Picasso, "Retrato de una niña")



Sueño eterno

Duerme mi madre aquí, en su castillo,
Sin pena, sin prisa, ni monumento;
Profunda es la modulación del viento,
Indescriptible su desvelo y brillo.

Aquí bajo este féretro sencillo
De un ser solo se apagó el portento;
Quedó la casa sin voz y tormento,
Su imagen pura marchitó su hilillo

De vida. Aquí quedó la armonía;
Yo vengo a velar su sepultura
Cuando este camposanto queda solo.

De aquí sale el cierzo cada día:
En las mañanas el sol inaugura
Los vientos del celaje de Apolo.
Mayo de 2006.



Íntimo asombro

En portentoso haz de cielo abierto
Mi frente en tránsito de la mañana;
Adentro hay una soledad temprana
Deshaciéndome hasta dejarme yerto.

Vengo desde la lluvia y voy al desierto
Donde esta augusta soledad se hermana
Con el ángelus frío de la campana
Que me suelta el tiempo cuando despierto.

En mí está ese misterio y no lo nombro,
Lo ando en la espalda, luna de mi canto,
Como fardo de ocote sobre el hombro;

Y aunque lloro, del día te levanto:
A diario bebo el recóndito asombro
De encontrarme vivo, pese al quebranto.
Mayo de 2006.



Memoria íntima y presente

Tu presencia calcina mi memoria,
Tu rostro, amor, en fuego permanece,
Hoguera que en celaje resplandece,
Día que se abre, cadencia ilusoria.

Sé que tu nombre es magnánima historia;
De pronto el olvido vive y crece
Esa figura tuya que embellece
Mi vida en emoción contradictoria.

En hazaña homérica me diste
La trementina de ti, luz había,
Juventud, consuelo y un afán sereno.

Y sin embargo me hiciste triste.
Tan triste y hosco como la agonía
De la hojarasca sumida en el cieno.
Octubre de 2006.



Cripta sin luz

Sé que la vida es batalla desnuda,
A ratos triste y sin aliento el alma,
Atada la ilusión, rota la calma,
No queda sino el trance de la duda.

El futuro es congoja incierta y muda;
Fuera de su rastro, brumosa palma,
Se yergue una iluminación sin calma:
Ansia de urgencias la verdad desnuda.

Al pie de estos senderos y rastrojos
“—criptas sin luz, intrépidos aleros—“
A uno le conviene fijar los ojos…

Pues el sueño es sueño, farol lejano
Mojado con sutiles cicatrices
De un mundo de repente poco humano.
Octubre de 2006.



Magia de tus ojos

Ojos que me respiran el anhelo,
Ojos que intrépidos roban mi vida,
Ojos de cielo, sin afán suicida,
Ojos ciertos para alzar el vuelo.

Ojos-emblema para mi consuelo,
Ojos quietos que la vida no olvida:
Emblemas de esperanza no vencida,
Sobre el resplandor tranquilo del cielo.

Ojos que me guían en la espesura
Y me hacen avanzar sabiamente
Por los rastrojos de la lejanía.

Ojos ciertos, sin obsesión oscura,
Extendiendo su magia, de repente,
Sobre el desatino del alma mía…
Noviembre de 2006.



Eco maternal

Siempre estuve frente al dolor despierto;
Nada fue sentir que el ocaso vuela.
Se te iba todo lo que uno anhela:
La vida perfecta en silencio abierto.

Vi cómo morías y tras el huerto,
La antesala del sueño que cancela
Todo aquello que en la vida desvela,
Quedó sin rumbo, sin aroma, yerto.

Ahora mi quietud se sobresalta.
Una madre es una madre y redime
Cuando la soledad en uno gime.

Escucho su voz. La memoria asalta
Todos aquellos pensamientos, bruma
Perpleja sobre caminos de espuma.
Noviembre de 2006.



Claridad oscura

Toda la vida, la de cielo y tierra
Emerge de manera repentina
Y va hacia una claridad que no atina:
Toda oscuridad aquí se encierra.

A menudo es estar en bartolina,
Cubierto de quejas, juncos, dunas;
La vida es ir transfigurando lunas,
Lunas de brea a llama matutina.

¡Ah, mortecino río! Coronado…
Diademas pétreas de este vaivén
Tiempo acaso, redondo, reclinado.

Ah, la lengua de la queja conmigo:
Estar en cielo abierto y sin abrigo,
Sin claridad y sin aire, atrapado…
Noviembre de 2006



Río de niebla por las calles

Crispado frente a la vida, al destello;
Abatido por todo el alborozo
De este tiempo suicida, sin esbozo,
Agarrando la vida del cabello.

Uno espera en cada calle el resuello
Del pánico y el ciprés del acoso;
Caminar ya no resulta gozoso
Cuando sin más, de pronto hay en el cuello

Un arma desatada que te embiste.
Sólo basta ver las almas tan solas
Marcadas por el golpe del suicida.

Sólo basta mirar lo que ayer fuiste:
La violencia se sacude como olas:
Mana la sangre de la herida abierta…
Noviembre de 2006



Eco de la desarmonía

¡Qué horror! Sangre en el viento extendida.
Espacios ciegos, sin luz a la espera
De un cielo mejor, aferrada hoguera,
En la redonda armonía concebida.

Este tiempo de forma desteñida,
Es roca infinita o compacta cera;
Obediente al caos, sin otra manera
De ver la cruel desgracia desmedida.

Severa parece pese al empeño
De vivir en armonía y hacer que hable
En su catacumba feroz y oscura.

Nada hace pensar venturoso sueño.
Nadie hace posible el eco palpable:
Vivir en luz y no en tierra oscura.
Noviembre de 2006.



Vida entre la neblina

Veo en este tiempo mucha indisciplina,
La razón perdió toda hermosura;
Hoy prevalece el mercado y la usura:
Hay falta de rocío en la retina.

La casa dejó de ser luz divina:
Hay zozobra, caos y quebradura;
La fuente del ser tornóse amargura.
Desesperanza es ahora y nadie atina,

Sus desgastados sueños seculares.
Mano oscura la pena en los altares;
Halcones en la calle, silenciosos,

Tratando de llenar su pico ardiente.
Así es este estival, pues de repente,
Nadie se salva de mares neblinosos.
Noviembre de 2006.



Invierno de la historia

Oscura deshora, invierno en oleaje.
Desterrada la dicha en su estatura,
Velas se yerguen sobre sepultura
Y no sendero y alba que nos desclave.

Ese horrendo, abominable andamiaje,
Donde la historia habita e inaugura
Su fiel ceguera y cabeza oscura
No es otra cosa más que un vil ultraje.

La historia a menudo es carne bullente,
Es también respiro y silente aprendizaje
Donde la mano del hombre envenena.

Así ha sido este heroísmo viviente;
No por ello hay que rendirle homenaje,
Ni asirla como alma en perpetua pena.
Noviembre 2006



Ilusión presente

He viajado salvando la frontera
De mi propio reflejo, sin la astilla
Del ocote, acaso sombra amarilla
Redefiniendo la ilusión presente.

Lento va el surco, tardo, ciertamente;
Pero es que para colocar semilla
Fecunda, hay que abolir toda gravilla
De marejada embriaguez penitente.

Por más que su mutismo sea fuerte,
Aquí está el sueño cuya fe abraza
Y alumbra dintel y aire imaginado.

Claro que no es fácil correr la suerte
Del pájaro que en su vuelo enlaza
Un mundo ciego, oscuro, sin fe atado…
Diciembre de 2006.



Desnudo vuelo

Contigo el ala y el desnudo vuelo,
Contigo esta paz de no estar errante,
Contigo esta luz y sueño anhelante:
Fronda inmensa, miel eterna, cielo.

De pronto la razón tiene consuelo;
La armonía es un cetro importante;
Y la virtud, pasión, sólido diamante,
Al que yo, ser mortal en pensamiento velo.

No es fácil sostener el alma pura
Ni siquiera en leve sombra amansada,
Ni el gozo ni el dolor es maravilla

En un mundo donde falta hermosura.
Igual, la vida tiene algo de espada;
Por eso, digo, hay que andar por la orilla.
Diciembre 2006.



Esperanza entre muros

Me asiste la llama de la esperanza.
Aunque me asalte la sombra del camino,
Voy con garra buscando mi destino
En una oquedad de ruidosa hartanza.

Espero un día la bienaventuranza,
Esa que tras sueño, sin ser divino,
Pueda contra el feroso desatino
De encontrar lo que busca la mudanza.

De pronto el hilo de luz es oscuro.
Por buscar en las ramas de la niebla,
Se cae en la noche que la sal escombra.

De pronto la llama es malestar duro:
Al final, eleva su ala de tiniebla
Y uno vuelve sin quererlo a la sombra.
Diciembre de 2006.



Fragilidad de la espera

¿Por qué la luz, por qué la luz ligera
De este tiempo de letargo indeciso?
¿Es la norma de este tiempo impreciso
La que el nuevo milenio nos trajera?

Es frágil todo, voluble la espera;
Hay en él un viento con ojos de Narciso,
Un aire de muerte y cuerpo liso
Que va en ese cadáver que entrevera

La lumbre derramada de la nada.
Como sosiego no hay que fluya, dejo
Mi forma, ser, mi fluir en el espejo

De ese buscar a ciegas forma alada,
Cuando por desgracia arde de seguro
Sutil la vida en abrazado muro…
Diciembre 2006



La historia no redime

Este tiempo de hoy sólo trae tristeza,
Clava el cuchillo dejando su herida;
El sufrimiento no es gozo de vida
Por más que hablen de paz y de pureza…

Se ha perdido el amor a la belleza.
El andar es de fatídica herida,
Peligrosos caminos del suicida,
Que uno transparenta y ve en la cabeza.

Sòrdida en el desvalido torrente,
Incierta y vana es la luz del futuro:
Nada bueno se ve y nada viste…

La historia no redime al indigente,
Ni al que enarbola con aliento duro
Ese fuego de tornadizo alpiste.
Diciembre de 2006.



Ciega llama en la herida

Vivo en desasosiego y quemadura,
Esta lámpara de ardor, ciega llama
Del corazón y entraña se derrama
Como diáfana y cósmica ternura.

A veces cunde el pánico y oscura
La voz, el afán interno reclama
La palabra contenida en su drama.
Fácil no es subir el vaho de la altura,

Ni mirar con ojos ciegos la aurora;
A menudo, musgo y dolor estrellan…
Por eso turba el pesar de la herida

Y el aceite misterioso en la entraña.
Vivo, no obstante, cantando estremecido,
Esperando del viento su voz alada.
Diciembre de 2006.

1 comentario:

eukene dijo...

Sorprendente André. Que hoy, nos regalas este blog. Fruto de tu arte poética y de tu inquebrantable tesón.
Un abrazo Eukene O María Eugenia Lizeaga