En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



viernes, 17 de julio de 2015

DIEZ ESTROFAS NUEVAS DEL REALISMO SIMBÓLICO: DESCRIPCIÓN Y EJEMPLOS

Juan Pablo Mañueco, España




DIEZ ESTROFAS NUEVAS
DEL REALISMO SIMBÓLICO:
DESCRIPCIÓN Y EJEMPLOS

                                            
por Juan Pablo Mañueco



El estilo llamado “realismo simbólico”, que practico tanto en poesía como en narrativa y teatro, desde la publicación del libro de poemas “Guadalajara, te doy mi palabra” en adelante (2014), no describe la realidad directamente sino que la reelabora sometiéndola a un fuerte proceso de depuración, que intenta acercar incluso la prosa a lo que generalmente se considera lenguaje poético.

Dentro del campo de la poesía, propiamente, se caracteriza también por la incorporación de nuevas estrofas, que aspiran a revitalizar el panorama de la métrica en lengua castellana e indagar otras posibilidades expresivas y sonoras de nuestra lengua.

He aquí la exposición de la estructura y las peculiaridades de diez nuevas estrofas aportadas por el estilo del realismo simbólico.  
                                            
1. Octava ola o copla alcarreña. 2. Soneto alcarreño, y como desarrollo de él, liras, endecasílabos o alejandrinos alcarreños. 3. Sonetina. 4. Ribereña. 5. Septeto doble. 6. Victoriola. 7. Torrente asonantado. 8. Torrente aconsonantado. 9. Poema doble. 10. Décimas santanderinas.


1. ESTROFA: Octava ola o copla alcarreña.


Estructura: Es una variante de la redondilla, pero considerada en grupos de ocho versos, cuya rima se distribuye en forma de vaivén, brisa u oleaje, a lo largo de la octava. Su disposición es la siguiente: 8a, 8b, 8b, 8a - 8b, 8a, 8a, 8b. De tal forma, se consigue emular una acción parecida a la de las olas o brisas, que van y retornan entre las líneas de los versos.

Puede concluir, o no, con un verso de pie quebrado cada determinado periodo de estrofas, no en todas ellas.

Nombre: Su primera denominación, “octava ola”, proviene del número de versos y de la aludida rima que sugiere un oleaje reiterado. El segundo, “copla alcarreña”, se debe al hecho de haber sido utilizada por primera vez en el largo poema, “¿Dónde estáis los que solíais?”, redactado en ella a través de unos 4.500 versos. Y a que  dicho poema se halla integrado en la novela “Viaje por Guadalajara”, semejando ser el monólogo interior de su protagonista, que le acompaña durante toda la narración, en que se visita la ciudad de Guadalajara.

Efecto: Sonoridad y armonía especial por su sensación de brisa u oleaje, que realza y otorga una cadencia singular a cualquier temática que se aborde. Acepta todo tipo de asuntos, sobre todo los sentimentales, paisajísticos o descriptivos, pero también los filosóficos, religiosos o humanistas que constituyen la mayoría del poema citado.

Por su facilidad para su redacción (la rima va pidiendo su continuidad y marcando el camino hasta completarse) equivale en rima consonante a lo que en rima asonante supone el romance.

Ejemplo (comienzo de “¿Dónde estáis los que solíais?”):


Ahora que va trenzando
otoño en mí ya sus días
van estas memorias mías
regiones de ayer andando.

¿Dónde estáis los que solíais
ir conmigo caminando
si ahora os estoy buscando
y conmigo no veníais?

¿Dónde estáis, mi compañía,
los que ibais entre mis huellas
si cuento ya más estrellas
que en el firmamento había?

¿Dónde estáis, si entre las bellas
efigies que yo tenía,
motas de sombra sombría
a su belleza hacen mellas?
De lejanía.

Han partido vuestras velas
navegando entre las olas
y se van quedando a solas
y atrás las blancas estelas.

Noto aún las banderolas,
gallardetes en las telas,
galanas escarapelas:
refulgen sus aureolas.

Mas somos naves viajeras
nuestros caminos cruzamos,
al pasar nos saludamos,
se alejan luego banderas.

Imposible que queramos
tornar a antiguas riberas,
las olas se van ligeras;
lo que fue, ya no lo hallamos.
Aunque queramos.


del libro “Viaje por Guadalajara. ¿Dónde estáis los que solíais?” (2014)



2. ESTROFA: Soneto alcarreño.


Estructura: Variante del soneto clásico, pero con una extensión de dieciséis versos, que se agrupan en cuatro cuartetos. Sus rimas se distribuyen, también en oleaje por cada uno de los dos grupos de cuartetos: (11A, 11B, 11B, 11A – 11B, 11A, 11A, 11B – 11C, 11D, 11D, 11C – 11D, 11C, 11C, 11D).

En ocasiones, los cuatro cuartetos pueden tener la misma permutación en oleaje de dos rimas solamente, y no una doble serie de rimas. Asimismo, puede estar compuesto por versos alejandrinos o polimétricos. También cabe acompañarlo con un estrambote asonantado, inclusive bastante largo, lo que le dota de nuevas sonoridades y permite tratar los temas en profundidad.

Nombre: Se denomina así por analogía con la copla alcarreña, con la que comparte la sensación de oleaje.

Efecto: Cadencia especial del soneto a causa de la disposición descrita de la rima.

Ejemplos 1:  Soneto alcarreño tipo


GOTAS DE LLUVIA REPENTINA
SOBRE GUADALAJARA
(Soneto alcarreño)


Llueve llenando el cielo de lluviosas
eees, que van cayendo en cortinas.
Gotas con agua, una de otra vecinas
cayendo hasta el suelo esplendorosas.

Gracias por llegar, gotas peregrinas
a este mundo, como pizcas ruidosas,
llovéis llenando de ees tan valiosas
que separan cosechas de las ruinas.

“Aquí tenéis mi cuerpo, antes reseco”
dice el planeta, hojas bailarinas.
Y España, Castilla, Alcarria, vitrinas
son para vuestra luz cayendo en eco.

Aquí abajo tenéis, suaves bocinas,
mi cuerpo también, holgado y enteco;
aquí abajo. Soy Juan Pablo Mañueco,
que espera vuestras gotas repentinas.


del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)

                               
Ejemplo 2: Soneto alcarreño de versos alejandrinos, y con oleaje mayor entre el primer y el cuarto cuarteto, por un lado, y el segundo y el tercero, por otro.



SONETO ALCARREÑO DE LA IGLESIA DE SAN NICOLÁS
                                   


Por esta nave única de planta en cruz latina,
mas con variadas grandes capillas laterales,
singlan naves que bogan para curar los males
por las cuales la nave del alma se encamina.

Sobre el amplio crucero, una cúpula redonda
con balconada y sol que desciende por linterna,
da paso desde el cielo a la clara luz eterna
que cala entre la iglesia celeste lumbre honda.

Dentro, el mayor retablo ocupado es por caverna
de columnas salomónicas formando fronda
sobre sí mismas girando, en marmórea ronda
grisácea, al cielo rodando en torsión eterna.

Son tan blancos e intensos del cielo estos umbrales
y cargada en barroco cada labrada esquina
que al fondo del claro cruce de la cruz latina
se sienten ya cánticos de coros celestiales.


Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)


Ejemplo 3: Soneto alcarreño, con largo estrambote asonante.


EL PAPEL MÁS IMPORTANTE DE LA OBRA


Si nací es para, amando, haber amado
a quien nacida para mí lo ha sido.
En ti, el amor, esposa, he conocido
cual supe de inicio había llegado.

No oscura sombra, Tierra, sino nido
eres, a quien ama y se siente amado.
Yo en ti, por ti, a ti, de ti, estando al lado,
hermosa hora, ola, onda, oda, rosa, mido.

¡Oh, pasión del amor que en ti ha llegado
a musitar tiempo grato a mi oído,
desbordante fuerza en que arriba, huido,
cuanto quiere vivir enamorado!

Nunca digáis que la Tierra es ni ha sido
Infierno por Satán entronizado,
aunque a veces lo semble, por malvado.
Silba el silbo de Amor, que tú me has dado.

Cierto que, cuando jóvenes,
creemos que el Amor va a ser luna de miel siempre,
mas cuando giran de la edad los goznes
se ve que el arrebato no dura eternamente.

Pero aunque se vea luego que el amor
tiene también sus luces y sus sombras,
el papel del corazón
es con mucho el más importante de la obra.

Porque lo que pétalos de Amor
van aromando en su caída, lentamente, sobre el suelo,
será el aroma de la vida. Será el olor
que levanten de la tierra mojada, cuando lluevan, desde el cielo, las gotas del recuerdo.

Hoy siento
que no valen mil años de la idea
lo que un instante azul del sentimiento,
escribió alguien con lúcida claridad de pensamiento,
en el que el único problema es el “mientras”.
“Hoy”. Quizá mañana no sea como ayer fuera.

Pero siempre, al final, en el balance
de la vida, el mejor contenido e idioma
del tiempo por el que hiciste el viaje
es el Amor, el gran y único argumento de la obra.

Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)


NOTA ADICIONAL: Otras variaciones que puede adoptar el alcarreñismo poético u oleaje dentro de los versos de arte mayor para dar forma a otras agrupaciones de versos, por ejemplo, a series de endecasílabos y alejandrinos alcarreños que no llegan a formar estrofa, o a la lira alcarreña.

Estructura:  Se trata de llevar el efecto del oleaje alterno “alcarreño” a series indefinidas (no sujetas a estrofa alguna) de endecasílabos, alejandrinos o liras, consiguiendo los ya conocidos efectos sonoros…
                                     
A/ Serie indefinida de endecasílabos alcarreños.


Ejemplo:


DES-PUÉS-DE-TO-DO


Después de todo, no todo era todo.
Nada era nada, pues algo sí había
que la nada con algo siempre unía,
haciéndola ser toda de otro modo.

Fue la vida quizá la que vivía
en cuanto semblaba nada y fue todo,
viviendo no en ilusión, sí en recodo
donde Vida se hiciera vida mía.

Después de todo, algo sí habrá quedado.
Nada pasa del todo, si ha vivido,
pues todo lo que fue, cuando ha existido,
rastro de Amor vivido habrá dejado.

Más da haber que no la vida vivido.
Algo era lo que duró y ha quedado
a vida asido, en rumbo caminado.
Aunque, después de tanto, yo me haya ido.

Después de todo cuanto siempre he amado,
luego de que la vida se retira,
queda el Amor aún, el cual respira.
Y ese Amor cuando todo haya pasado,

mostrará que no todo fue mentira.
Después de todo, queda siempre ese hado
que hace algo ser eterno, aunque pasado.
“Nunca” vive Vida en “siempre”, si expira,

pero Amor en el Cosmos ha dejado.

                                                              
Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)


B/ Serie indefinida de alejandrinos alcarreños



LO SEGURO                                                     
(Alejandrinos alcarreños)



Tener inteligencia y advertir solamente
que nada se sabe, con convicción, da tristeza,
aun siendo un saber mayor que goza la corteza
de un árbol dúctil o que la dura roca siente.

Por más que ejerzamos intrépida la proeza
de avanzar en una hipótesis y en la siguiente,
nunca será la resolución la suficiente
para apartar de la incertidumbre la maleza.

Alguna confirmación vendrá de entre la ciencia
Física, Química y Matemática… Belleza,
aunque ya es relativa, dará cierta pureza.
El resto su exactitud ya siempre nos silencia.

De modo que fuese siempre engaño y ligereza
decir que otra cosa se posee que apariencia
de verdad, que tan sólo el crédulo reverencia.
Nada es verdad ni mentira... es la única franqueza.

Sócrates súpolo “amando” a la sabiduría
sin poseerla. Es toda de él y humana grandeza.
Quien se llama sabio dueño de verdad empieza,
sofista, embaucando. No ama la filosofía.

Y esa es cuanta infalible, veraz, fiable certeza
nos da Lógica o Razón frente a la fantasía
de las abstracciones, sin afianzar todavía.
¿Demás? Mentira y verdad relativa es fijeza.

Aparte de ello, sabemos sólo como cierto
que hemos de morir por orden de Naturaleza
a todo lo existente, y que es tal nuestra certeza
saber que ese destino lo tenemos abierto,

sin comprender otra más perdurable justeza.
Ni adónde vamos, por camino desigual e incierto;
ni de dónde venimos, de qué puntero puerto.
Relativos entes los que aloja la cabeza.

Hasta la Matemática, Física, Química… Y la Belleza.
Y que hay que seguir, con el Amor y el corazón despierto...
¡Que luz  arroje Lógica a nuestra vida de aspereza
en esta vida en que el camino es siempre encubierto!


Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)


C/ Lira alcarreña. Oleaje de solo dos rimas a lo largo de una lira de veinte versos, o bien podrían rimar la primera con la segunda estrofa y la tercera con la cuarta, con otras dos rimas diferenciadas.     


LIRAS ALCARREÑAS, CON ACRÓSTICO


Lo que sigue es agreste,
Iluminado azul, dueño del cielo,
Rozando a lo celeste.
Albar nube en revuelo
Siguiendo el viaje de su lento vuelo.

Alcarria en grato suelo,
La Campiña de Henares por el Este,
Con Sierra en terciopelo.
Áspero hocico geste,
Recio de altas cumbres como brava hueste.

Restando hacia el Sudeste
El beso del Alto Tajo, en consuelo
Ñudoso en que se apreste,
A cada amplio riachuelo,
Señorío en Molina en luz en rielo.

Alcemos de belleza su ancho velo
y el resto de Arriaca igual se orqueste,
en versos que por vosotros ahora mismo ya cincelo.
¡Qué fermoso apunta el sol al viaje que ya enhieste!


 Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)     
                                                        

3. ESTROFA: Sonetina.
                             

Estructura: Una sonetina es un soneto de arte menor que, además, imprescindiblemente, posee un estribillo entre cada estrofa, el cual rima entre sí, independientemente de la estrofa general, y que o bien resume la idea expuesta o bien es su contrapunto. Cada estribillo puede estar compuesto por uno o más versos.  (8a, 8b, 8b, 8a –E- 8a, 8b, 8 b, 8a –E- 8c, 8d, 8c –E- 8d, 8c, 8d –E-).

Nombre: Derivado de soneto, indicando ser de arte menor, con voluntad de armonía musical, por lo que su nombre también deriva de “sonatina”.

Efecto: Muy apta para la expresión de sentimientos.

Ejemplo 1:  Sentimental


DESDE EL PUENTE EN PONTEVEDRA
(Sonetina)


Sobre la ría de Vigo
la lengua de Pontevedra,
las casas llena la hiedra
desde que se fue mi amigo.

¡Si me viese enamorada!

Alzada al puente de piedra,
de mi penar el testigo,
por el mar busca a mi amigo
mi corazón, que se arredra.

¡Si me viese aquí apenada!

Sólo la corriente medra,
la corriente que persigo
desde mi puente de piedra.

¡Si me viese apasionada!

A nadie tengo conmigo
viendo crecer verde hiedra
desde el puente, en Pontevedra.

¡Si me viese en madrugada!
¡Si me viese apasionada!
¡Si me viese aquí apenada!
¡Si me viese enamorada!

Elevo al mar mi mirada.
Aquí, desde este puente de piedra,
aquí, desde el puente, en Pontevedra,
al mar guío mi mirada.


Ejemplo 2: Descriptiva, no sentimental

                                        
SONETINA DE LA ESTACA DE BARES
                                                                                                             
    
A Viveiro desde Foz
y hasta la estaca de Bares,
cuya espada corta mares
con tajo en roca. Feroz.

Es de España, esta hoz, la hoja del septentrión.

Mar y océano veloz
mudan aguas y cantares,
como vasos vasculares
filtran agua en ronca voz.

¡Dos sirenas, entonando una canción,
al zumo en dos mares le cambian timón!
¡Agua de sus tiestos truecan de balcón!

Roca gris de luz isleña
y espuma que al mar se adentra.
¡Cabo o jarcia tan pequeña!

¡Miran al oeste, al amapol del sol!
¡Mezcla limón el ocaso en un crisol!

Península breve que otra no encuentra
y es de la grande y adulta su enseña.
Diente, comiéndose mares, tu peña.

Estaca que luce y alumbra si hay sol
y, de noche, enciende tu Faro el farol.


Del libro “España, mareas de tus tres mares” (2015)               
                                                                                                 
                           
4. ESTROFA: Ribereña.


Estructura: Dos o más quintillas entre las que aparece un estribillo con rima propia. (8a, 8b, 8b, 8a, 8b –E- 8a, 8b, 8 b, 8a, 8b –E-).

Nombre: Derivado de una breve acción poética que tiene lugar en la ribera de un río, tema sobre el cual compuse las primeras estrofas de este tipo, a imitación de las “serranillas” medievales. Aunque la estrofa obviamente sirve también para cualquier otra temática.

Efecto: Muy apta para la expresión de sentimientos y breves acciones galantes.

Ejemplo 1:  Ribereña como subgénero lírico, a imitación de las serranillas



RIBEREÑA DEL RÍO DULCE
    
    

Descendiendo el dulce río
que tiene el nombre de Dulce
entre el boscaje tardío
me sacudió escalofrío
cuyo recuerdo me endulce.

Lejos ya del caserío.

Ribereña que nadaba
mi visita no esperaba,
ni me robara albedrío
yo esperaba en valle umbrío,
según y cómo nadaba.

No fuese el agua tan brava.

Aquí quiero yo alabar
aquel bello continente,
que tenía todo enfrente
tan viéndolo yo nadar
como imagine tu mente.

Hasta la luz reflejaba.

Me encendía el amorío
que inflamaba el dulce río,
de Pelegrina a Cabrera
bajando por la ribera,
siendo el río aún bravío.

Era el agua un aguadulce.

Y debo reconocer,
aunque ya menguaba el día,
que lucía el mediodía
de aquella bella mujer
de la que la luz no huía.

Mi recuerdo es agridulce.

Pues cuando fue a anochecer,
abajo de Pelegrina,
me acerqué a la bella ondina
para en sus pechos beber.
Pero eso no llegó a ser.

Que escapó hacia Pelegrina.


Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)


Ejemplo 2. Ribereña como estrofa válida para cualquier temática


Otra ribereña
JUSTA FUE MI PERDICIÓN
                                            


Justa fue mi perdición
de mis males soy contento.
Ya no espero galardón
pues vuestro merecimiento
satisfizo mi pasión.

Aunque os tuviera un momento.

No desdichado me siento,
puesto que tuve ocasión
de tener tu corazón,
y aún tengo el pensamiento
puesto en aquella ocasión.

¡Cuán largo fue aquel momento!

Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)



5. ESTROFA: Septeto doble.


Estructura: Dos septetos con rimas independientes, de cada uno de los cuales el verso séptimo se separa gráficamente y se singulariza por su sentido o rima. Puede tener, como el que se ofrece por muestra, algún verso más añadido.
Las rimas pueden ser variables, en espejo en cada uno de sus septetos, como el del primer modelo. El septeto doble más eufónico, sin embargo, es aquel en el que los versos segundo y quinto de cada septeto presentan, los cuatro, la misma rima, lo cual aumenta su armonía y la unidad de la estrofa. También los dos septetos dobles que se presenta como ejemplos ofrecen esta particularidad.

Nombre: Descriptivo de su estructura.

Efecto: Modernización de los catorce versos del soneto, con una variedad diferente.

Ejemplo: 


ESPAÑA, CASTILLA, ALCARRIA
(Septeto doble)


Enterré azul la pluma en el tintero.
Desde el silencio salió “España” escrita
mostrándome sus gentes y sus montes,
ríos, valles, lejanos horizontes…
provista en gama en color infinita.
Si he de escribir de algo previo, prefiero

de España sentirme que soy romero.

Enterré esmeralda pluma en somontes
de castellana tierra que palpita
en lo alto del corazón, como otero,
y también en la varia Alcarria, apero
que a andarla en asombro siempre invita
recorriendo sus valles y desmontes.

España, Castilla, Alcarria… Horizontes
que dejo entre esta palabra mía inscrita.





SEPTETO DOBLE
explicado y con acróstico


Siento sigiloso silencio y solo,
Entre cada una de estas letras breves.
Puedo transcribir rayo o luna o cielo,
Tarde o trigo o tronco o trono o trasvuelo
Entre tú y yo, lento, entre  los relieves
Tan llenos de signos que vienen sólo

O hablarte a ti o a hablar de ti, tan solo.

Mi voz trae estrofa de verso nuevo
A que cifro el mensaje y mezclo en nieves.
Ñudosa en nudos de verso amarrado,
Uncido a otros para así haber llegado,
Entre todos los oídos que oyen leves,
Contigo, que deshielas y has escuchado

Obra en septeto doble así llamado

que en acróstico inicial mi autor llevo.

Digo, además, como estrambote terso,
Oficio explicativo de este metro nuevo,
Bien que escribas el septeto doble en tanto verso
Leve o largo cual gustes, tan corto o tan repleto.
Entero septeto o septilla doble. No soneto.


de “La Virgen de las Batallas” (2015)



6. ESTROFA: Victoriola.


Estructura: Dos liras entre dos cuartetos o dos serventesios. La victoriola tipo relaciona la rima entre la primera y segunda estrofa, por una parte; y entre la tercera y la cuarta estrofa, por otra.   (11A, 11B, 11B, 11A – 7 b, 11A, 7b, 7a, 11A – 7c, 11D, 7c, 7d, 11D – 11C, 11D, 11D, 11C).

Nombre: Derivado de Victoria.

Efecto: Suma lo elegante del soneto con lo etéreo de la lira.

Ejemplo 1: Victoriola con serventesios, en los cuales los dos versos  centrales van truncados.


EL TORO DE LA LLUVIA
(Victoriola con cuartetos serventesios)



El toro de la lluvia nubes trota,
soberbio en los arpones
que escalan la remota
borrasca en que agua inducen sus pitones.

Hinca sus dos hachones
hasta causar la mengua de la gota
al cielo, que astas de iones
cornean cota a cota
por escalar venero en donde brota.

Desencadena toro
de tormentas, de rayos y aguaceros
tu acción de meteoro,
con los sabios aceros
que agudizan tu frente, delanteros.

Haz que el cielo despliegue su tesoro
a tus bastones fieros
y que se rinda al toro
agua en vuelo herida a lluvia por la furia astral de tus punteros.


Del libro “Castilla, este canto es tu canto. Parte II” (2014)


Ejemplo 2. Victoriola con cuartetos y estrambote


VICTORIOLA DE MOLINA


A este alto alcor y en abrigo colina
que ampara formidable fortaleza,
capital de agreste naturaleza
que nieve pronto llenará de harina,

llegamos. Y Molina
cosecha por sí misma y por belleza,
sobre su cristalina
vaguada y fortaleza,
la harina en que sembró su gentileza.

Molina, donde empieza
el fervor a una tierra en señorío,
siendo sueño y cabeza
del dulce Gallo, en río,
y frondosa comarca, en desafío

a las hoces, grutas, simas y sierras
que de granate y verde y de grandeza
moldura estos valles a la proeza
y al prodigio constante de sus tierras.

Sistema de torreones y castillos de Castilla
que, de otra época a ésta, peregrina,
desde esta hondonada y valle en que Molina
saca a pasear sus rayos de luna, a cada villa.



Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)


7. ESTROFA: Torrente asonantado.
                             

Estructura: Largas series de versos polimétricos, con una –preferentemente-, dos o más rimas en asonante, sobre temas en torno a cuestiones de la naturaleza, con preferencia, e imágenes que caen impetuosamente sobre el poema, a modo de torrentes de versos. –aa, -aa, -aa /// -aa, -ee, aa, -ee…

Nombre: Derivado de la manera torrencial e irrefrenable con que han de bajar los versos sobre el poema para serlo.

Efecto: Referido a asuntos de la naturaleza, otorga fuerza telúrica al poema. También puede utilizarse para la narración de historias en verso, a las que embellece con su ligera asonancia, compitiendo en este sentido directamente con la prosa, al menos para relatos cortos.


Ejemplo:  Juana la Enriqueña recibe y contesta carta de Castilla.


Aún recuerda cuando por plazas,
y ciudades y montes y campos y batallas
-amazona a caballo desde los doce años-, por las armas
castellanas
combatiera y guerreara,
con su cota de mallas
y su espada,
con su armadura y con su ballesta y con su pica y con su lanza,
y su alabarda
y arrastrando al combate carretas artilladas,
para defender un reino y un nombre y un padre y una patria
que Isabel y Fernando, los futuros reyes Católicos, le ganaran
por la fuerza belicosa de otras armas,
esas sí bastardas,
que no ella, la niña legítima y reina por derecho castellana.

No por la razón. No por la raza
perdió Juana
su trono y su fama.
Sólo por ser más potentes e intrigantes en la Corte y en campaña.
Fernando, el aragonés, que desde su pequeño reino conspirara,
e Isabel, la espúrea dama,
y aún más espúrea y más falsa
como madrina que en la pila bautismal jurase proteger a la niña Juana.

(…)


Del libro “Veinte sonetos populares y cinco canciones diversas” (2014)


8. ESTROFA: Torrente aconsonantado.
                                                                      

Estructura: Largas series de versos polimétricos, con dos rimas, al menos, en consonante (la rima única produciría cacofonía), con las mismas características que el torrente asonantado. –AB, -AB, -AB, -AB. 

La agrupación de tres en tres de sus versos produce efecto de alternancia en “oleaje”: -ABA, -BAB, -ABA, -BAB…, de modo similar al que producirían unos tercetos encadenados; pero mayor, en este caso, porque no hay evolución de la rima, que se mantienen siendo dos durante largas series de versos hasta cambiar, en otra hipotética serie.

Nombre: Equivalente en arte mayor al torrente asonantado.

Efecto: Los mismos que el torrente asonantado. Puede considerarse también la sonoridad que produce su agrupación de tres en tres.


Ejemplo:

 ELEGÍA DEL ALTO TAJO



Como si alguna fuente
hubiera roto a llorar en mitad de las montañas,
como si algunas otras fontanas de repente

hubieran roto a llorar entre las raíces de las cañas,
vestidas de prado y cañón y roquedo y valle, naturalmente;
llorando sangre verdosa y clara que sale de la tierra y sus entrañas,

en las que cultiva agua que en sus depósitos se asiente,
entre cuevas llenas de llanto al que alojan en sus cabañas;
entre lluvias interiores que van buscando el surtidor que la invente;

entre tiempo lento que ya madura sus futuras hazañas;
entre sombras oscuras que aún no saben que cruzarán bajo los puentes,
entre goteos de gotas que con agua van formando líquidas marañas.

          (…)


Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)


9. ESTROFA: Poema doble
                             

Estructura: Poema con doble lectura, según se lea en su totalidad o sólo la primera parte de los versos, la cual va más destacada gráficamente.

Ejemplo:

TEOFANÍAS QUE NO HICISTE
DURANTE CUARENTA DÍAS QUE AÚN TUVISTE
(Poema doble del Domingo de Resurrección, 5 de abril de 2015)
                                                              

RESUCITASTE, venciéndole a la muerte,
JESÚS, bendito pues aquel que despierte.
PERO, ¿quién sabe algo, aparte del misterio?
SÓLO A LOS TUYOS  probaste el magisterio.
TE MOSTRASTE VIVO sólo a tu cortejo.

INCLUSO lo probaste más a fondo a uno,
A TOMÁS, de entendimiento y fe tan bruno
QUE NO CREÍA ni en tu resurrección
NI EN TU VUELTA a la veraz, viva visión,
TRAS VERTE DAR VIDA a cinco. Algo parejo.

Y ESA FALTA DE FE DE TOMÁS ME TIENE A MÍ PERPLEJO,
habiéndolo en persona comprobado antes en alguno.

PODRÍAS haberte, igual, aparecido,
HABERTE PRESENTADO y a él dirigido,
ANTE CAIFÁS, ¡qué útil fuese tal presencia!,
PONIENDO FIN mediante dicha evidencia

A DOS MIL AÑOS de un debate tan viejo
DE DISPUTAS entre judíos y cristianos
QUE SE REBATEN Y REBATIRÁN eternamente
CON LAS MISMAS ESCRITURAS en sus manos,
COMO YA SE HA COMPROBADO suficiente.

O A TIBERIO, el dios y emperador romano,
PARA ANUNCIAR de este modo tan temprano
TU REINO ESPIRITUAL, ya así comenzado.
MAS SIGUIÓ tu escaso propio apostolado,
TU MISTERIO: haciendo todo tan complejo.

¿POR QUÉ NO TIBERIO, si al fin Constatino
VIO EL SIGNO?, Tras cuatro siglos más de Imperio asesino.
PODRÍAS por el orbe entero haber sido contemplado,
SER AMADO por todos,  sin ser por tantos Popes, interpretado
POR TODOS,  desde sus altos palacios. ¿Cuál tu real credo

QUE llegue a nos sin tanto enredado enredo?
ESO PREGUNTO, Jesús resucitado;
A QUIEN HE VISTO HOY,  con estandarte blanqueado,
A QUIEN EN SALUDO HE VISTO HOY sobre un paso, mas de muy distinto modo,
MAS MUY DISTINTO A COMO TE VIO TOMÁS, cuyo acomodo,

SU ACEPTACIÓN NO FUE POR FE, sino por lo efectivamente probado y demostrado.

SON TEOFANÍAS QUE NO HICISTE, aunque siendo todopoderoso bien pudiste,
POR MÁS QUE TU EVANGELIO, no hubiera necesitado ya de más predicación,
NO TERMINASE EN EL MISTERIO, de tan incomprensible magisterio,
SIN CONCLUSIÓN.


De “La Virgen de las Batallas” (2015) y de “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)


10. ESTROFA: Décima santanderina
                                                                                                    
                             
Estructura: Dos redondillas terminadas en pareado -abbaabbacc-, preferentemente las dos redondillas conservan las mismas rimas. También preferentemente la décima santanderina se encadena a otras para formar una composición más larga.

En tal caso, el cambio de rimas  lo marcan los pareados, puesto que la rima final es la misma que la del comienzo de la décima siguiente. La estrofa o estrofas finales, por resumir el poema, pueden prescindir de su encadenamiento de rimas.

Nombre: Proviene del poema que se pone como ejemplo, el primero que utilicé con esta disposición de rima.

Ejemplo:


SANTANDER, SALOBRAL DE MADERA DE MAR
(Seis décimas santanderinas encadenadas)


Te nació el cielo marina,
Santander, y en tu bahía
el azul del mar cabría
recostada y cantarina.
Al clarear la neblina,
Santander de mar bravía,
galerna trazó grafía
en tu escollera salina.
¡Ah, Santander salinera,
quisieras que en ti escribiera!

Pero en piedras de escollera,
Santander a quien se inclina
el agua que en ti culmina,
estalla mar cual palmera.
¡Qué salinar de madera
de mar, cada ola, germina!
Palmeral de agua marina
que baja el cielo a tu vera.
¡Ah, Santander de agua y cielo
y olas quebrándose al vuelo!
                                  
En verdad que tengo celo,
Santander, del oleaje
que, bañando tu paisaje,
viene a postrarse a tu suelo.
Preferiría que un velo
te tapase con su encaje,
pues me temo que el mensaje
de tan repetido anhelo...
¡ah, Santander, no es ternura,
frases de amor te murmura!

La enamorada llanura
del océano encrespa olas
para, así, con sus cabriolas,
divisarte la figura.
Ni recata, ni procura
enviar antes caracolas
con anuncio en sus girolas,
sino insiste en su postura.
¡Ah, Santander, bandoleros
los maretazos viajeros!

¡Que teman mi marejada
los oleajes romeros,
haré con ellos esteros
henchidos de mar salada!
Y en esa balsa mojada
el sol y yo los linderos
de sal y agua en senderos
partamos. La sal aislada.
¡Ah, Santander, me fascina
ser yo ahora tu salina!

Celeste en agua y en cielo,
en palmerales espuma
de salmuera te perfuma,
con gaviotas en revuelo.
Oleaje, encaje, celo,
puerto que su sal rezuma,
playas de ternura suma
y, en la noche, luz en rielo.
¡Ah, Santander, la fortuna
te arrulló como a ninguna!


Del libro “España, mareas de tus tres mares” (2015)