En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



viernes, 8 de abril de 2016

POEMAS DE VÍCTOR PÉREZ

Víctor Pérez, España




1
Comed buenas tajadas
 porque ahora va a venir la libertad del cielo.
 Comed buenas tajadas porque la verdad es alegría.
 El santo temor sí, pero el vano temor, nunca.
 Algunas chicas me han escupido en conciertos y ahora sólo deseo ganar millones
 Yo nunca olvida un culo blanco
 Y los antiguos bomberos me hacen vomitar
 Los sábados vendo mi sangre a las embarazadas
 Soy como lo adorable de la taxidermia
 Los que se estremecen me destruyen y oscuro es mi vino para levitar
 Si falto yo os va a comer la mierda
 Educado al sol con videojuegos lineales, todo lo que he hecho en esta vida lo puedo tirar abajo en un segundo
 Será una sola visita al orgullo, pero final y constante
 No me importa con quién folles; sólo a quién dedicas los poemas de amor
 Si deseas ganar a toda costa destruye el carácter de la gente
 Familia, amor,
 amigos, poesía:
 no son para el poeta.
 Mira a la madre,
 y si es una cerda.
 Corre!
 Después de la destrucción
 del Mediterráneo
 llegó ese dinero de Valladolid.
 Mucho poli al límite al fin en mi consulta.
 Yo no conozco España.
 Yo compro hierro, compro puertas
 Sonrío al prójimo como sonreí al sistema métrico cuando me lo enseñaron
 De pequeño me llamaban “el ruso” porque sabía exponer mi corazón
 Los paseantes son mis enemigos
 Y acabo de tirar a tu abuela a la laguna
 Yo era el típico solista investigado que sólo sabía hablar de camareros
 No tardaron en enviarme a Columbia para hacer superliteratura
 Recuerdo mis ojos monstruosos de museo en museo
 En estos días tendré mi tercer hijo con una sueca enigmática a la que apenas conozco
 Voy a estrellar el petrolero ruso de 600.000 toneladas de mi mente contra tus costas escocesas
 Y como hace una ventisca de puta madre te voy a pegar un tiro en las rodillas
 Con voz de hombre mueren a solas las niñas viajeras
 Cuando me tomo el pulso en los huevos
 mi boca es una rebanada coránica
 un nervio que acelera los minutos
 y mi escroto es un cero infinito que arde
 un puto teorema solar inspirado en los límites.
 Ahora me dedico a
 romper con mi sonrisa la
 magia de los momentos
 porque ardo en los suburbios
 y mi nombre es
 impronunciable
 Huya pues el viento de mi violencia
 Fidelísima
 El talento
 El horror de la primera parte.





2
Destruyo adolescentes
lo llevo escrito en la cara
Senderos de montaña y antiguos bosques mixtos llevan mi nombre
No me da pena: ni mujer, ni hijos,
 Ni perro, ni nada
A los que no puedo manipular
 los convierto en enemigos
 Es consecuencia de mi personaje
 Cuando hablo de sentimientos
 hablo de un diálogo abierto
 con el infierno que me postula
 Cuando escribo no muestro
 lo que soy exactamente sino
 su precisión más altanera
Es el proceso onírico del camuflaje frente a lo adaptativo y real
Los suaves años humanos.
Suelo dormir con alumnos de arte
 en una gasolinera abandonada
 escribiendo para los moradores de la superficie
 largas cartas de ciencia ficción
 y cuando las anfetaminas
 aumentan mi claridad de pensamiento
 se la chupo lentamente
 a galgos vagabundos en los maíces
 ensayando mi sonrisa de bienvenida.
También leo la mano de los negros en
 los hoteles
 e inyecto sangre de buitre a
 bailarinas yugoslavas
 A veces escribo.
 Sólo me dedico a eso
 Me gustan las bañeras con
 carácter
 Sumergirme en ellas
 Y cantar a los países
 Proscritos
Estas son las
 postales insuficientes de mi
 holocausto y mi camorra.
Ojalá me pongan en las escuelas
 de
 Georgia del sur durante los
 últimos días
 de la Tierra.


  

3
Mi abuelo cantaba mis poemas
 era un juego adictivo
 era un bochorno que merecía la pena
 así que empecé a fumar caballo con él
 le invitaba
 con su dinero
 y lo vestía de novia temible
 era fácil entusiasmarle y besarle
 en la boca, meterle la lengua.
 Como siempre me dejaba hacer
 lo que quisiera
 yo lo que quería era una buena pelea con él
 hacernos justicia en el monte
 conseguir una buena historia
 él me dijo: sálvate con los poemas
 el resultado fue que me pegó su bronquitis
 crónica y nuestro amor se hizo
 más rápido y bueno,
 desde entonces
 nos sentábamos en el porche
 pensando en nuestra vida y
 era yo quién le limpiaba el culo
 para que se viera mi talento
 ante la familia
 y el que lo bañaba por las tardes
 con una sospechosa
 lentitud alucinante.