En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



miércoles, 6 de agosto de 2014

LA YESA

iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles




Crónica desde España




LA YESA




RICARDO LLOPESA


                                                                                                          A Amor Gamir Jordán


Estoy sentado en la terraza del Bar Plaza. Al frente tengo el Ayuntamiento. En el balcón ondea la bandera valenciana, junto a la bandera española. En la esquina de la derecha unos carteles que terminan en forma de flecha señalan dos direcciones opuestas: “Villar del Arzobispo 31” y “Titaguas 14”. Quiere esto decir que los poblados no están muy lejos. Frente a ellos, otro rótulo anuncia: “Arcos de las Salinas 21”.
         A mi espalda tengo la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, vieja, de piedra macisa y con cinco escalones grandes. Quiere decir que las lluvias del pueblo son torrenciales y la corriente inunda las calles. Está abierta. El interior es sobrio. Tiene una sola nava central, rodeada de altares, a derecha e izquierda. Al fondo, se encuentra el altar mayor, rodeado de seis columnas que soportan la cúpula. Una especie de cielo majestuoso, rematado con una cruz de oro y un santo que parece San Cristóbal.
         Los arcos y el conjunto, de formas triangulares y líneas rectas, hacen pensar que se trata de una iglesia neoclásica, del siglo XVII. Su púlpito decorado con pinturas me recuerda los tiempos cuando el sacerdote subía a dictar las normas de conduca del pueblo. Hoy la iglesia está vacía. No falta mucho para que se llene a oír la misa. Estoy sentado en el último escaño desde donde contemplo la soledad. En este momento, las campanas dan las doce campanadas. El eco se expande por encima del tejado de las casas. Es un sonido triste que resplandece en el color apagado en las pinturas del templo. Su interior es mustio. Es una flor que pareciera marchita por el tiempo.
         Bandadas de golondrinas llenan el cielo azul. Un muchacho que corretea por la calle me acaba de decir que las golondrinas han llegado hoy, porque ayer no había ninguna. Mientras vuelan, cantan. El cielo se llena de armonía de voces. Percibo su alegría. Aquí, en La Yesa, el clima es bueno. Sopla un viento agradable que viene de la montaña. Aunque montaña hay por todas partes. El pueblo está metido entre montañas. El verdor lo cubre todo. Aquí todo es verde. Por lo visto, los árboles nacen solos. Sólo en la plaza no hay árboles, porque la plaza es apenas un rincón del atrio. Hay un árbol joven, todavía adolescente, que bo llega a árbol. Me ha corregido Amor. Una muchacha delicada y bella que tiene el privilegio de llamarse Amor. Una diosa en La Yesa. Pienso en Diana, reina de los montes y veo a Amor caminando de la mano de Cupido, con su carcaj de flechas al hombre.