En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



lunes, 1 de julio de 2013

La invaluable producción cultural de Carlos Arauz Ramos

Miguel Fajardo Korea, Costa Rica





La invaluable producción cultural de Carlos Arauz Ramos


Lic. Miguel Fajardo Korea
Premio Omar Dengo, Universidad Nacional de Costa Rica

           
(Correo de Costa Rica:  minalusa-dra56@hotmail.com). La literatura costarricense y la guanacasteca, en particular, registra un nombre de un trabajador de la cultura sin horario.  Él ha ido forjando una sostenida producción intelectual a lo largo de muchísimos años, donde recoge el quehacer de algunas de nuestras manifestaciones populares más importantes.  Nos referimos al Ing. Carlos Enrique Arauz Ramos, quien nació el 11 de noviembre de 1947 y es oriundo de Nicoya, Costa Rica.
            En su familia hay genes bien marcados dentro de las letras del Guanacaste Eterno, entre ellos, su padre Pedro Arauz Aguilar. Carlos ha seguido esa línea espiritual y ha ido extendiendo su interesante colección de títulos  sobre los elementos más representativos de la identidad guanacasteca.
            Entre su docena de obras sobresalen las siguientes: “La cofradía de la Virgen de Guadalupe”, 1996; “Mi lindo Guanacaste”, 1996; “Cornizuelo y Güiscoyol”, 1999; “Cosas de Guanacaste”, 2001; “Dichos y refranes guanacastecos”, 2002; “Comidas y bebidas guanacastecas”, 2002; “Nostalgia sabanera”, 2003; “Guanacaste life and cultura”, 2007; “Dichos y refranes costarricenses”, 2010; Mi linda Costa Rica”, 2012; “Las brisas del Morote”, 2012.  
Dos de sus obras están traducidas al inglés, una sobre Guanacaste y otra sobre Costa Rica, en busca de lectores, cuyo idioma no sea el español. Varios de sus textos cuentan con dos o tres ediciones, lo cual dice mucho de su aportación cultural, que trata de redescubrir las más cernidas expresiones de la cultura popular, sea en el tratamiento temático, o bien, en la recuperación de frases y expresiones de nuestra habla popular, es decir: dichos, refranes, bombas, cuartetas y retahílas.   Igualmente, en lo relacionado con el arte culinario, trátese de comidas o bebidas típicas de la zona.
Una de las facetas más reconocidas del Ing. Carlos Arauz Ramos es su gran preocupación lingüística, en su pronunciado empeño por recuperar parte del acervo léxico regional para las más nuevas generaciones. “Mi lindo Guanacaste” es un diccionario de citas, términos y expresiones de nuestra tierra sabanera, que debemos consultar con frecuencia, en aras de conocer  nuestra identidad léxica.
  En esa línea se inscribe, además, su “Cornizuelo y Güiscoyol”, 1999, un enjundioso texto de 240 páginas, donde Arauz Ramos incluye 80 artículos con “Las vainas y cuestiones de don Crescencio Aguirre Rosales”, personaje muy popular que ha proyectado desde las páginas del periódico ANEXIÓN, que dirige el destacado periodista José Manuel Peña Namoyure, quien expresa en el prólogo: “simbolizan lo punzante, lo incómodo y lo jodido de unas cavilaciones, pensamientos que, en su mayoría, quieren hacer despertar en las autoridades, en los políticos y en la conciencia de la gente en general, aquella necesidad de hacer las cosas cada día correctamente, respetándonos y ayudándonos unos a otros en la búsqueda siempre de la mayor armonía posible” (p. 9).
Su próximo libro, “Los escritos de don Crescencio”, recogerá sus entregas periodísticas, publicadas en “Anexión”, desde 1999 hasta el 2013.  En ambas obras se podrá dimensionar, sin duda, su aportación lexical al español de Guanacaste, en sus más insospechados giros semánticos y tonos de expresión discursiva.
Destaco, en la intensa y extensa producción literaria y cultural del Ing. Carlos Arauz Ramos, su identificación raigal, toda vez que, en la mayoría de sus títulos, aparece la relación con su tierra natal -“Heimatlieteratur”-, dirían los alemanes.
Don Carlos es Ingeniero Agrónomo, especialista en Economía Agrícola. Creo, sin ninguna duda, que de esa vinculación nace, como sostiene el periodista Sergio Araya Duarte: “Su gran amor por la tierra que lo vio nacer y su perenne faena dedicada siempre al hombre de campo, a sus angustias, a sus pesares, a sus tuerces, a sus alegrías, fueron la piedra de toque que cultivó sus ansias literarias, en medio de la lucha por el mantenimiento de las costumbres criollas, de las tradiciones lindas y de los valores y resabios ancestrales de nuestra tierra amada”.
Es importante destacar que dos de sus libros están traducidos al inglés.  Es una manera de ampliar horizontes y perspectivas e, igualmente, de encontrar lectores de otras latitudes.  El influjo turístico internacional es una de las vertientes económicas del Guanacaste de hoy y la cultura no puede pasar inadvertida de esa coyuntura. De ahí, entonces, la edición bilingüe de sus dos textos “Guanacaste life and cultura” y My pretty Costa Rica”.  Son las dimensiones, tanto regional como nacional.
En el curso “Arte y cultura popular”, que impartiré en el II ciclo de este año en la Universidad Nacional, emplearé como fuentes bibliográficas sus libros, donde escribe sobre el habla popular, con sus registros léxicos en relación con los dichos, refranes, bombas, retahílas, así como frases y expresiones de nuestra habla popular.  Sus tres textos serán una inestimable fuente de consulta para las investigaciones de los universitarios guanacastecos.
De hecho, utilizo el periódico “Anexión” como material de apoyo didáctico desde hace doce años, tanto en el Liceo Laboratorio de Liberia, en la Universidad Nacional o en mis conferencias con estudiantes, educadores o escritores y he logrado constatar que la página de Carlos Arauz es una de las más buscadas, por su vivo interés en redescubrir los acentos vernáculos. Carlos sostiene que uno de sus fines con esa recuperación es  “otro esfuerzo destinado a contribuir a la preservación del portentoso patrimonio cultural guanacasteco”.
Destaco dos de sus libros de ensayo. Una de las obras posee un alto interés cultural  “La cofradía de nuestra señorita Virgen de Guadalupe” –con tres ediciones: 1996, 2003 y 2011-. Es, sin duda, uno de sus textos más intensos, cuya lectura he disfrutado plenamente y que nos pone en sintonía con el quehacer de una  de las tradiciones religiosas más acendradas en el espíritu  identitario del alma nicoyana-guanacasteca. ¡Cómo se aprende al leer este singular libro del Ing. Arauz Ramos!
El otro texto, muy sobrio en su abordaje histórico, “Las brisas del Morote” (2012), cuya presentación editorial se realizó en el Campus Nicoya de la Universidad Nacional. En él, Arauz Ramos rinde tributo humano e histórico a Juan Pablo Ramos Fleita (1881-1965), uno de los patriotas cubanos que acompañó al General Antonio Maceo (1845-1896) durante su arribo a La Mansión de Maceo / La Mansión de Nicoya.
Es importante el libro de Carlos Enrique, toda vez que  aporta e inscribe el tema de la cubanía en las letras de Guanacaste. De igual modo, el periodista Armando Vargas Araya ha realizado intensas investigaciones sobre el quehacer del General Antonio Maceo en Guanacaste (1891-1895), con el establecimiento de su colonia agrícola internacional y sus mambises. La Sede Regional Chorotega de la Universidad Nacional ha creado la “Cátedra Antonio Maceo”, como una manera de redimesionar su figura y aportaciones.
“Las brisas del Morote”, de Carlos Enrique es un texto muy bien documentado, donde registra el tránsito vital de su abuelo Juan Pablo Ramos Fleita.  Es un texto que incluye la reseña biográfica del homenajeado y apuntes históricos sobre la colonia cubana.  Paralelamente, incorpora el tema de la cubanidad en La Mansión.  El libro contiene fotografías, mapas, cartas, documentos históricos.  No tengo la menor duda de que el libro de ensayo de Carlos Enrique significa un gran aporte para comprender el tema de la cubanidad en Guanacaste, que data desde 1890, pero que apenas empieza a ser redescubierto. -Véase en mi libro “Son tras palabras” (2013), el poema sobre “Antonio Maceo, campamento mambí” (pp.14-19)-.
“Nostalgia sabanera” es un título muy expresivo, aunque nostálgico, donde leemos los versos cimarrones de Crecencio Aguirre Rosales –el personaje campesino que ha construido literariamente.  Es el otro yo del escritor-. La contracubierta del poemario precisa: “Los aires del llano, esos aromas dulcitos que cunden los campos, son esos aromas sabaneros que traen los jicotes y mariolas, esas abejitas criollas que con sus mieles gatas cristalinas, impregnan suavemente el recuerdo y la nostalgia pura de las cosas simples y sencillas de la vida”. En libro es una especie de “dossier” con temas decisivos y agradable expresividad poética.
No conocí personalmente al Ing. Arauz Ramos hasta el sábado 23 de marzo del 2012, cuando asistió a mi recital poético en el Festival Internacional de las Artes (FIA) en La Sabana, San José. Ahí departimos con muchos amigos guanacastecos, quienes llegaron a escuchar mi participación cultural. 
Posteriormente, nos reencontramos en la festividad de La Pica de leña, en Nicoya, en noviembre del 2012.  Ese día participamos, junto con su esposa y el Lic. Mario Esquivel Tovar, en el programa radiofónico del sistema cultural, dirigido por el artista Nago de Nicoya. Intercambiamos libros y, desde ahí, se ha afianzado nuestra relación cultural. Desde aquí, agradezco la mediación del ensayista, Lic. Mario Esquivel Tovar,  en el proceso de la intensa experiencia cultural con la identidad en Nicoya.
Este segundo ciclo académico intentaré traerlo a la  Sede Regional Chorotega de la Universidad Nacional –que celebra su 40 aniversario- para que pueda compartir con mis estudiantes del curso “Arte y cultura popular”. Estoy seguro de que podremos escuchar su intenso bagaje cultural acumulado durante tantas investigaciones, experiencias y lecturas.
Este suscinto acercamiento con la obra literaria del Ing. Carlos Enrique Arauz Ramos es un homenaje a su extraordinario aporte cultural.  A su línea honesta de recuperación de las más nobles y bellas tradiciones del pueblo guanacasteco.  A su aportación desde múltiples perspectivas, en aras de revalidar la vigencia e importancia del quehacer regional, sin falsas poses, ni como postalistas turísticas banales, como sucede en otros casos.
Su trabajo en diversas facetas juntan un solo norte: conocernos y redescubrirnos, porque nadie defiende lo que no conoce.  Y Carlos Enrique sabe y muy bien, la pertinencia de sus trabajos, la validez de sus investigaciones, la necesidad de estar al tanto de ellas y darlas a conocer a un público mayor, para reforzar las líneas identitarias de la Guanacastequidad, o bien, el fortalecimiento de la autenticidad guanacasteca, con base en la pluma y el pensamiento de uno de sus hijos más comprometidos con el devenir honesto del Guanacaste eterno.
A don Carlos Arauz, nuestro reconocimiento por su invaluable tarea de gestor y promotor cultural sin cargos públicos de la oficialidad.  Su trabajo, estimado artista, apenas empieza.  De su compromiso esperamos mayores frutos, para que todos podamos aprender a reconocernos, con su producción intensa, a lo largo y ancho de la geografía llanera de la vida que nos corresponde defender.

Lic. Miguel Fajardo Korea
minalusa-dra56@hotmail.com