En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



sábado, 4 de mayo de 2013

Las 166 antologías nicas de Jorge Eduardo Arellano

Imagen cogida de la red




Las 166 antologías nicas de Jorge Eduardo Arellano




Por Ricardo Llopesa





La ingente obra llevada a cabo por Jorge Eduardo Arellano, a través de una vida por entero dedicada a la literatura en los todos los campos de la cultura, a excepción de la ciencia, le convierte en la talla del humanista centroamericano, sólo comparable a aquellos hombres de la Ilustración del siglo XIX. Incansable investigador, su libro sobre las antologías ofrece a unos y otros, lectores y especialistas, un rico legado hasta ahora disperso.
La poesía nica en 166 antologías (1878-2012) supone un trabajo demoledor, en dos sentidos: el esfuerzo intelectual y el agotamiento físico y, por otra parte, una contribución imprescindible para la historia de la literatura. La obra contiene pocas páginas, apenas 173, en comparación a su contenido y dimensión, que detalla una a una las 166 antologías. En realidad, se trata de un trabajo magistral.
Panorama de la literatura nicaragüense (1966), El movimiento de vanguardia (1969), Diccionario de las letras nicaragüenses (1982), Cartas desconocidas de Rubén Darío (2000), por poner cuatro ejemplos, son sólo algunos precedentes de esta obra que une las piezas sueltas de un rompecabezas y que Arellano sabe buscar y encuentra, mientras pensamos que no hay nada nuevo que descubrir, ni descifrar.
En la obra interviene el erudito y el investigador. Es decir, el hombre de letras que busca la síntesis y la precisión. Procede de esa rara estirpe de sabios que ha dado Nicaragua, pero nadie como él ha trabajado tanto la literatura y su historia, con paciencia y constancia.
Una antología en realidad sirve para poco, pero es el único documento que nos resume una época o etapa, desde las perspectivas histórica y estética. Es, por tanto, un manual imprescindible, porque ahí están representados los poetas que han ganado el pasaporte a la inmortalidad. La prueba es este largo recorrido, a través de 166 antologías, que se inicia en 1878 y termina en 2012. Son 134 años de vida poética para un país tan joven que nació en 1821.
En el “Prólogo”, el autor expone el criterio de que no están todas, por razones voluntarias e involuntarias; a veces la imposibilidad de dar con el texto, o exigir rigor y calidad, que son los principios que rigen a la poesía.
El libro se divide en dos partes muy bien estructuradas. La comprende exclusivamente las “Antologías nicaragüenses” publicadas dentro o fuera del país, y tiene su inicio con la primera, Lira nicaragüense (1878), compilada por el poeta Félix Medina.
La segunda parte, reúne los textos publicados en “Antologías internacionales”. O sea, la mirada de otros sobre nuestros grandes poetas.