En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



miércoles, 10 de septiembre de 2014

ENCUENTRO

Imagen cogida de la red




CUENTO



ENCUENTRO



Ricardo Llopesa



Iba yo por una de las pocas calles, opacas y solitarias, cuando di con ella. La luz de sus ojos resplandeció en la noche de mis sueños. Era ella quien proyectaba, como una diosa griega de la sabiduría, su iluminada personalidad, sentada en la puerta de su casa, con un libro abierto entre las manos. Al fondo, en el interior, brillaba el buen gusto. Cada cosa en el lugar elegido, como si la  mano de la armonía pusiera orden en cada rincón o si Pitágoras mismo hubiese establecido el  equilibrio entre todas las cosas.
            Me dijo su nombre:
            Amor.
            Como un puñal de luz se clavó en mi pensamiento. Por primera vez, en más de medio siglo, un ser humano, casi divino, me entregaba las claves de un signo, que es símbolo de eterna primavera. Desde ese instante, ella brilló en mi espíritu como un destello.

            Por mucho tiempo he buscado dentro de mí su rostro iluminado. Su nombre y su sensibilidad han sido un sueño imposible de alcanzar, una alta cumbre por escalar. La he buscado lejos del sueño, en la región de la realidad, por todas partes, en los confines del mundo, en Alpuente y en Titaguas, donde las montañas tocan el cielo. Pero, nada.
            Triste por no encontrarla me puse a dibujar con palabras las mismas cosas que ella había visto: la iglesia, la plaza, el vuelo de los pájaros y hasta la sombra de un árbol pequeño.

            Hasta que una mañana, sentado en una esquina, la vi aparecer luminosa como una estrella.  Le pregunté si era ella. La misma luz que ilumina el mismo camino. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Somos dos astros que se encuentran en el cielo del día, por voluntad del destino, para caminar cogidos de la mano la misma senda del camino. Ella es la estrella y yo el lucero, que la guarda.


16 de julio de 2014