En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



domingo, 19 de enero de 2014

LORENZO NOGUERA

Lorenzo Noguera




LORENZO NOGUERA




Por Ricardo Llopesa





El último gran poeta modernista, Lorenzo Noguera (España, 1933), seguidor de los pasos de Rubén Darío en los ritmos modernos, dotado de imaginación torrencial al estilo de la voz profética de Víctor Hugo e iconoclasta del espíritu heterodoxo de Ricardo Jaimes Freyre y Leopoldo Lugones, sigue siendo un auténtico desconocido.

Las leyes poéticas impuestas por el aparato de la cultura española hicieron desaparecer la luz de todo pensamiento, sustituido por una serie de símbolos simples y otros metafísicos que se impusieron como el nuevo canon de la modernidad. Esa actitud antimodernista tuvo su origen a finales del siglo XIX, cuando se puso en marcha la voraz maquinaria conservadora, destinada a preservar los principios del pasado. Fue el momento cuando la poesía perdió el norte con respecto a las corrientes modernas europeas y americanas del norte y el sur, alejándose de todo postulado que implicase el compromiso humano que ha conllevado la poesía contemporánea.

En ese momento se produjo un jaque-mate que disolvió el pensamiento liberal como por arte de magia. Sólo nos quedó el recuerdo de Juan Ramón Ramón Jiménez, Blasco Ibáñez, Lorca, Alberti, Miguel Hernández y la poesía social de los años 50, cuya enseñanza fue distorsionada y apagada.

La espiritualidad y el uso de una jerga literaria vinieron a sustituir el pensamiento o la idea del poema moderno, tanto como el hai-kú y su visión estereotipada del surrealismo influyeron en una escritura elíptica y gongorina, poco clara, que sustituyó la mirada espiritual y objetiva de la gran poesía española.

Lorenzo Noguera se detuvo en la adolescencia, miró pasar de lejos el carro de las nuevas ideas impuestas durante la dictadura y su visión ancló en las aguas letales de Hugo y Darío, Lugones y Jaimes Freire. En aquellos años era imposible beber de las fuentes de los hijos del modernismo como Vallejo, Borges o Neruda, y su poesía creció dentro de él, reprimida y silenciada por la autocrítica. Hoy, al leerle, contemplo un abanico de esplendor de aquel lenguaje robusto de nuestros abuelos, pero falto de la sobriedad de Paz y la poda de tradición que introdujo la poesía prosaica de Whitman.

Esto hace de Lorenzo Noguera Fabra el último poeta vivo de la escuela modernista en España.