En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



viernes, 16 de agosto de 2013

POEMAS DE JESÚS CÁRDENAS SÁNCHEZ

Jesús Cárdenas Sánchez, España




CATARSIS DEL SUFRIMIENTO

 

No sé bien qué grado de lo imperfecto

ostenta el mundo:

si el miedo polar que nos atraviesa

termina por redimirnos,

si el pinchazo cruel del dolor

sólo es un aroma de aprendizaje,

si nuestra destrucción

es tan sólo un desierto catártico.

No dudaré de la gastada rueda

de la perfección en cualquier momento

reventará, pues así es nuestra esencia.


            Algunos arraigos me vienen (Sevilla: Diputación Provincial, 2006)




EL PESCADOR


Se acerca a la bahía frente al mar.
Se pasa por la nariz una concha
molida por los cambios, extrañando
ese embarcadero desabrigado,
donde terminaron por perfilar
los últimos incesantes vaivenes,
las últimas barcazas ya sin brea
zarpando al profundo cielo del mar. 

Quedan vestigios a su alrededor:
deshechos de redes sobre las rocas,
en la arena, las huellas de los pájaros;
tan sólo la certeza del sutil movimiento.

Desde allí el tiempo es como metal líquido,
charco de plata envejecida en su transparencia.
Los anclotes sumergidos a fondo,
llevan vestigios de una luz corriente
a los restos que dejan los naufragios.

Sentado, salpica hasta lo más hondo
su tez de bronce la brisa marina.
Se acerca lentamente al borde. Arroja
un chino con sus manos cuarteadas.
Y abatido se aleja de la bahía,
en espera de otra puesta de sol.

                        La luz de entre los cipreses (Sevilla: Ediciones en Huida, 2012)




ESTA PÁGINA SÓLO ES PARA DECIRTE 



Esto es para decirte lo que siento,
lo que estos torpes labios no sabrán
decir, la tinta que orientan mis manos.

Hoy te asusta vivir con la gran duda,
y la duda no existe: vida o sueño;
la unión de dos destinos sin remedio.

Resultó sencillo acondicionar
los días, el café, los cubiertos
y el aire en habitaciones comunes,
y ellos como yo te echamos de menos.

No te oculto esta necesidad
de ver el pan sobre tus manos
de coger la sal con tus dedos;
un vuelo necesario a cada instante.

No juntaré palabras imposibles
ni quimeras, ni promesas baldías,
porque sabes muy bien
lo que significan estos gestos...

Que necesito urgentemente de tu aliento;
por eso vengo hasta este silencio a confesártelo.

Laberintos sin cielo (Guadalturia, 2012)




ENSIMISMADO



Mucho peor si cayera la tarde
releyendo poesía de Neruda
y me enredara de camino a casa
entre el cimbreo de los pinares.

Mucho peor si esquivara
tus labios de rojo puro
a las faldas de la montaña.

Nada hay peor que mi inseguridad
ante el único botón de tu camisa.

Mudanzas de lo azul (Madrid: Vitruvio, 2013)




EL DESEO O EL MAR



Nuevamente he recalado por aquí.
Volver al mar como si fuera la primera
como si fuéramos otros
como si el tiempo pendiera
como predecesor de los sueños.

¿Hemos probado el mar o un espejismo?
¿Una raya tendida en el contorno?
¿Una playa imposible, tal vez?

Amarte de este modo,
   entre olas,
como si hasta entonces
ni el mar ni el deseo
hubiera degustado.

Abrirme a tus confines
fue como recobrar aliento
y mis alas perdidas.


Mudanzas de lo azul (Madrid: Vitruvio, 2013)




DÍAS QUE DEBIERAN SER ETERNOS



Hay días que de pronto
busco algunos aciertos de la tarde
en la tierra mojada y en el polen primario
a través de las sendas,
rectas o un callejón negro de sierpes;
en el pan, el aceite o en el vino.

Voy tras aquel aroma del azahar,
de la savia, la brisa,
ese trasiego nómada de los rayos de luz
que vuelven hoy a brillar con inocencia;
voy insomne tras el tiempo sin dañar,
siguiendo realidades intangibles,
persiguiendo otras vidas nunca esclavas.

Una vez más, espero hallar vivencias:
el rocío de sus manos en flores,
el sol filtrado que traspira el pelo,
el aire emborrachado de su aroma.

Nada más que el milagro
de su voz ensanchando el cielo,
remontado por sus piernas,
testimonio penetrante de cuerpos
como especias en flor
y raíces fragantes que agasajan.


                                                           Inédito