En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



martes, 27 de diciembre de 2011

POEMAS DE DANIEL QUIRÓS-CRUZ


Daniel Quirós-Cruz, Costa Rica-Nicaragua





virgen de pueblo




con sorna
vigila
a los transeúntes.
pero los teme

como zarigüeya.

disimulada,
con una mueca de arlequín.

pero los odia.

ríe,
que te quiero ver
embriagada,
frágil y concupiscente,

con las bombachas
resbalando
sobre las pantorrillas.

con la bóveda celeste
de las piernas
lloviendo epifanías
por las que nadie
escarmentará.

desatendida.

y si retozas,
al tramar perversiones
y misas,
sé indolente:

que el dios desnudo
ya tenía los brazos en pleno
y expectantes,

ávido de un albañil
llamada Salomé.




refugio




No hay refugio.
Solo vértices
y ventiscas.
Y arrugas
en la frente,
acumulando ceniza.

Ni Katyushas
o humedades
tibias.

Son delirios.
Cetáceos torpes
y encallados.
Podridos
entre los brazos
del fiasco.

Niño
de la vulgaridad
y la deriva,
¿donde está la Virgen
transfigurada?

"No ha nacido
ni empuñado un arma.
Pero conoció
las flores
de perales y manzanos"

Bendita carencia,
la de los mártires
arrebatados
del tormento.

Ya no se puede creer.

No hay regazos.
Solo pizcas
y residuos.
Y altares desnudos
invocando
nada.

No hay refugio.




tivives




A tío Tacho

MixcóatlOhtli discurre
por la noche
y revienta en las manos
que triscan en las aguas
de la ensenada.

Miro las luminiscencias
fluyendo vivas
entre los dedos.
Diluidas en estrellas
huyen hacia el manglar.



Al borde del barranco
mis pasos vacilan y desgastan
los xilópalos.
Mejor detenerse aquí
y descansar
absorto.

Las eras
ocultas,
se suceden en el alma.
Languidece la tarde
tan ínfima,
tan fugaz,
e incita a la desnudez:
a confundirse con el risco.

Y como un paraje remoto
petrificado y casi inmortal,
ser escarpado
hacia el tiempo.







elegía al oriente




Todo se derrumbaba
detrás de las persianas.

No ardía el inmueble
ni morían los infantes,
pero el desconsuelo
acosaba no a pocos.

Era muy joven aún,
cuando la Madre era amputada.

Otros respiraban
y se consideraban libres
de un yugo engendrado
por sus abuelos.

Aquel señor
tras la pantalla
me parecía decente y jovial,
casi bonachón,
y me maravillaba pensando
que algún capricho del azar
había tatuado un atlas
de su patria
(o así lo creia yo)
en su calva brillante
y desnuda.

Era muy joven entonces
para comprenderlo.
Mis sollozos respondían
a los raspones y hematomas
producto del juego infantil.

El mundo era mío
(o así lo creia)
y no me enteraba
de que la mitad del mundo
sucumbía sin tregua.
La otra mitad
aguardaba su caída,
sin contemplaciones.

Yo era muy joven aún
cuando era desmembrado
el país de los soviets.