En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



miércoles, 4 de noviembre de 2015

DOS POEMAS Juan Ignacio González


Juan Ignacio González, España




DOS POEMAS
Juan Ignacio González



LAS NEUTRALES

“Daremos la vida
y el capitán nos robará la gloria”

José Carlos Díaz


Nuestra esperanza tiene el tamaño exacto de la historia.
Siglo a siglo a la altura del pecho acumulamos la canción
y es la misma,
                          la que repiten siempre las bocas.

Así, aprendimos el día y la noche
y pusimos nombre hermoso a la aldea,
y en ella construimos la casa con la piedra roída del desierto.

Fue cierto tantas veces que las manos escarbaron la tierra,
que bajo cada brizna de hierba que crecía
se ocultaban los brazos y la risa de alguno de los nuestros:
un hombre adusto que caminaba en paz con su memoria,
una muchacha
                            con la cintura llena de pájaros
para saludar a la aurora,
y esos niños terribles
cuyas manos crecían, obstinadas, en la raíz del llanto.

Aquí no queda nadie que agradezca el hechizo de la muerte
y no hay remordimientos.

Y si de vez en cuando
os parece que canta una mujer calle abajo,
si una paloma huye de las manos del sueño
y en ella nidifica,
no olvidéis que ha cosido su vientre a la esperanza,
que hubo un tiempo para la alegría y un tiempo para el duelo
y que los dos han muerto.
Y si parece que escupe en el camino, al paso del cortejo,
es dolor cuanto sale de su boca
                                                         y es digno.



EN ESTAS CIRCUNSTANCIAS

(A los poetas que vendrán)
“Hay que ser implacables”

J.E. Pacheco


En estas circunstancias,
urge escribir un verso voraz y militante.
Un verso que socave los cimientos del odio,
que nada deje indemne,
                                             que te arrase por dentro.
Un verso que descubra el origen del miedo.
O mejor un poema, un poema intangible,
una lluvia infinita de palabras perfectas
ordenadas al ritmo del latido del tiempo,
que describa los ríos, los paisajes,
la cicatriz cosida al corazón del otro,
los rostros que te amaron en silencio
en la perpetua noche del exilio, en invierno.
Dejar escrito un mundo lejos de las tinieblas
para los semejantes que habrán de sucedernos.

En estas circunstancias propongo un cataclismo.
Hacer el inventario de azares y desdichas
y arrojarlo a la hoguera.
Reclinar la cabeza al paso del cortejo
para rendir tributo
a los ajusticiados en la noche.
Procede tener hijos para el crimen
de la desobediencia.
Urge tener un árbol con una sombra dentro 
y encontrar en los surcos la raíz
de las cosas pequeñas.
Y en el bajorrelieve de la dicha
preservar, escondidas, las promesas
y que paguen los héroes por su eterna victoria
frente a los agraviados de la ausencia.

En estas circunstancias vivir no es suficiente.
Parece necesario guardar la rebeldía
a prueba de estandartes,
someter el placer a la piedad del beso,
llevar ante los jueces al escriba del frío,
que levantó las actas del oprobio.
Marcar a fuego el día y guardar muy adentro
los lugares que habitas en secreto.
Que nadie te despierte
si no llama a la puerta con las manos vacías.
Abrir de par en par las cancelas del agua
y dejar que te anegue,
en la última oleada que llegue hasta tu puerto,
un mar que desemboque en una fuente
y nazca en la planicie de tu vientre.