En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



domingo, 17 de julio de 2022

Campus Liberia de la UNA debería llamarse Francisco Vargas Vargas

 

Miguel Fajardo



Campus Liberia de la UNA debería llamarse Francisco Vargas Vargas

Lic. MIGUEL FAJARDO KOREA

Premio Nacional de Educación Mauro Fernández de Costa Rica

 

 

 

 

 

Hace ciento trece años nació el prominente ciudadano guanacasteco, Dr. Francisco Vargas Vargas (24-8-1909; 14-5-1995). Este es un momento oportuno para reflexionar sobre el devenir de Guanacaste, porque él supo entregar su más pura rebeldía ante los atropellos éticos y materiales contra nuestra provincia.

 Ahora, a 27 años de su deceso, lanzamos una propuesta que haría justicia a la figura más prominente de Guanacaste durante los últimos 125 años.

O, pregunto: ¿Hay otra de semejante dimensión humanística y cívica?

El Dr. Francisco Vargas Vargas fue el gestor de una nueva actitud.  En su época, Guanacaste votaba, pero no elegía. Su legado histórico se encuentra en los llanos “que dan libertad para opinar”. Siempre se mostró preocupado por la conciencia cívica de su pueblo, porque su causa fue de convicciones y su capricho hipocrático: no dejar morir a ningún guanacasteco.  Su compromiso se convirtió en una máxima de acción “Medicina sin contenido moral no es medicina”.

Su denodada lucha se convirtió en una fervorosa defensa de la dignidad humana, para que no siguieran mirando a Guanacaste, sólo “como una bestia de carga apta para tributar”. No cabe ninguna duda de que libró sus batallas, inmerso en un horizonte sombrío: pobreza, abandono, aislamiento, latifundio, enfermedades, ignorancia, vicios y combatió la triada fatídica: trabajo, taquilla y tumba.  Soportó agresiones físicas, persecución y ataque legal contra su patrimonio económico y familiar.

Confraternidad Guanacasteca fue su espacio de lucha política. Llegó a la Asamblea Legislativa, en 1938; asimismo, integró la Asamblea Constituyente, en 1949.  Desde ese foro, aportó su ideario, con honestidad ilímite. En 1958 contrajo matrimonio con doña María Luján Brenes. No hubo hijos, pero adoptó a toda la provincia como su norte de lucha cotidiana.

El pensamiento de Francisco Vargas Vargas Vargas, -hijo de Palmira de Carrillo (el 28 de febrero del 2020 se inauguró el monumento en su honor, en su pueblo natal)-, signa un símbolo de lealtad y acción con el ser humano, contra la chatez de sus adversarios. Luchó contra la cincha, la bajeza y el encarcelamiento. El oscuro panorama de Guanacaste en la década de los treintas, lo convirtió en una bandera para iniciar el progreso material y socio-humano de nuestra provincia.

El ¡Viva Vargas! es un grito de fe y cambio; un reto lanzado hace 85 años, el 8 de diciembre de 1937, cuyo eco seguirá repitiendo la historia, cuando cinco mil humildes mujeres y hombres guanacastecos realizaron la maravillosa marcha, con enorme convicción, tanto a pie, a caballo, como en carreta.

El poder de convocatoria honesta de Vargas Vargas, hace 85 años, no tiene parangón en la historia de Guanacaste. Cinco mil en Llano Grande significó un respaldo contra la intolerancia y la injusticia, pues “El insulto y la calumnia son las armas de los cobardes y los incapaces”.

Francisco Vargas Vargas estudió en la Universidad de París, entre 1929-1934 y regresó graduado como médico y cirujano.  Su vocación profesional debe emularse.  Su sólida formación humanista le permitió ser el abanderado de una cruzada cívica, producto de su indignación contra el abandono estatal en que se encontraba Guanacaste en las décadas de los treinta y cuarenta.

El Dr. Vargas Vargas fue nombrado Hijo Ilustre de Guanacaste, en 1974. Es memorable el discurso que le dedicara el presidente de ese entonces, Lic. Daniel Oduber Quirós.

El Colegio de Médicos y Cirujanos le confiere el importante grado de Apóstol de la provincia, en 1995, -cuatro meses antes de su deceso-.

Finalmente, la Asamblea Legislativa lo declara Benemérito de la Patria, con base en el acuerdo 5044 del 19-7-2000, publicado en La Gaceta 154 del 11 de agosto del 2000. ¿Nos hemos dado cuenta los guanacastecos de que tenemos un BENEMÉRITO DE LA PATRIA”? ¿Lo hemos valorado?

En 1987, el Dr. Carlos Dávila Cubero publicó su tesis doctoral “Viva Vargas. Historia del Partido Confraternidad Guanacasteca”.

También en 1987, el Lic. Armando Arauz Aguilar editó el bosquejo biográfico “El doctor Francisco Vargas Vargas. Historia, leyenda y mito de los llanos”.

En 1991, Marco Gardela, Ligia Zúñiga y Miguel Fajardo publicamos el libro “Confraternidad Guanacasteca siempre”, donde sistematizamos el pensamiento de Vargas Vargas y le realizamos un homenaje poético. En ese volumen, se incluye dos textos relevantes de los escritores Carlos Luis Altamirano y Hernán Elizondo Arce, con piezas esclarecedoras del pensamiento-acción de la Confraternidad.

Asimismo, en dicho libro y bajo el título “El Doctor Francisco Vargas Vargas dijo”, se incluyó 60 pensamientos del indiscutible líder humanista de todos los tiempos.

He aquí, una muestra de 25 de ellos:

1.“Nuestra causa no es de ambiciones, sino de convicciones”.

2. “Lo nuestro fue ideología en acción, lucha interminable”.

3. “El que no piensa no puede decir que vive”.

4. “El pueblo que no lee se nutre de chismes”.

5. “¡Dolor de uno, dolor de todos, nada para nosotros, todo para los que vienen!

6. “Son las pampas que dan y quitan la vida, son los llanos que con sus aires dan libertad para opinar, (…) Son las pampas que dan conciencia cívica”

7. “Nadie debe comprar un solo voto ni repartir aguardiente para hacer sufragar a nuestros hermanos”.

8. “Nuestro deber es regenerar, no degenerar”.

9. “Los que roban al Estado se roban a sí mismos y a todos los costarricenses”.

10. “Soy de los profesionales que piensan que médico que ve el dinero, poco ve la enfermedad”.

11. “Persigo y busco regar en Costa Rica una semilla de hombres nuevos, de indiscutibles condiciones morales e intelectuales, pues solamente con hombres sanos de cuerpo y espíritu se podrá combatir abiertamente nuestras lacras sociales y formar una patria altiva y floreciente”.

12. “La página negra de nuestra historia la han escrito aquellos que han contribuido y siguen contribuyendo, en la entrega de nuestra patria maniatada a las futuras generaciones”.

13. “El que es honrado debe serlo en todos los momentos, en todas las circunstancias y en todos los actos de su vida”.

14. “Vale la pena morir por ideales superiores en el momento preciso”.

15. “Hay que hacer un censo de vagos de todas las clases sociales y ponerlos a producir, y suprimir los sueldos “gruesos” para un solo individuo”.

16. “No hay guanacasteco torpe ni traidor; todos somos uno en el ideal de todos, con él marchamos alegres y recelosos hacia un fin: nuestra reivindicación”.

17. “Un pueblo que no busca una justa aspiración, no es un pueblo”.

18. “Nuevos horizontes es lo que deseamos como todo pueblo que no quiere sucumbir.  Por el momento tenemos tres: Trabajo, Taquilla y Tumba.  Sudor, Guaro y Muerte. Y al lado de éstos, la politiquería inmunda”.

19. “Nosotros nunca debemos esperar gratitud de nadie, cuando lo que estamos preparando es el terreno para el porvenir”.

20. “El que puede socorrer al que va a perecer y no lo socorre, lo mata, pues también se mata, dejando morir a muchos seres en el abandono”

21. “Cuando los de arriba pierden la vergüenza, los de abajo pierden el respeto”.

22. “Desde aquel pantano de miseria y de ignorancia, irrumpimos de la nada a la vida nacional, yendo codo a codo con los “espaldas mojadas” de nuestra tierra: peones, sabaneros, carreteros, cocineras, pequeños agricultores y de muchos de los grandes que también captaron el mensaje”

23. “El alcohol y la marimba eran, en aquel entonces, los únicos argumentos ideológicos que campeaban por los llanos”.

24. “Guanacaste era el existir sin vivir de un pueblo minado por la parasitosis, endemias y pandemias que oscilaban entre las sequías extremas y las grandes inundaciones, sin que a nadie le importase un bledo”.

25. “Nuestra lucha se realizó en agotadoras cabalgatas, yendo de rancho en rancho y de toldo en toldo, bajo el sol inclemente o nubes de zancudos y tenues luces de candela, librándole batalla a campo abierto, tanto a la patología médica como a la patología social”.

Igualmente, de gran peso cultural son los textos escritos por relevantes autores, tales como Alberto Cañas, Allen Pérez Chaverri, José Ramírez Sáizar, Ciro Montero, Ofelia Gamboa, Hada de Flores, Ronny Pizarro Méndez o Ronald Vargas Araya, entre muchos testimonios.

En el 2010 se publicó mi libro “Casa Guanacaste”, donde dedico el poema “¡Vargas Vargas! La tierra próxima”, que consta de 10 páginas (pp.77-86), donde evoco su gesta cívica.

 

Cátedra Dr. Francisco Vargas Vargas

 

La Sede Regional Chorotega de la Universidad Nacional creó por unanimidad, la Cátedra humanística Dr. Francisco Vargas Vargas.  La académica Estrella Cartín, Presidenta de la Academia Costarricense de la Lengua, la inaugurú, cuando dictó una conferencia sobre el humanismo, en los Campus Nicoya y Liberia, el lunes 5 de octubre del 2009, durante su oficialización.

También han participado intelectuales de altísimo nivel, como el Dr. Rafael Ángel Herra, el Dr. Luis Alberto Ambroggio, el escritor Celedonio Orjuela, el Dr. Talat Shahim y la Dra. Magda Zavala.

El 21, 22 y 23 de mayo del 2012, la Cátedra Dr. Francisco Vargas Vargas fue dedicada al I ENCUENTRO PENSAR CENTROAMÉRICA con más de 50 ponencias, conferencias, mesas redondas y presentaciones de libros, por parte de académicos e intelectuales de siete países de Hispanoamérica. De esa manera, la Cátedra Vargas Vargas alcanzó un notable grado de internacionalización.

La Cátedra humanística Dr. Francisco Vargas Vargas tiene un carácter interdisciplinario. Su objetivo es difundir el conocimiento en diversos foros temáticos. Incluye actividades académicas y culturales relacionadas con las áreas de humanidades, artes, ciencias sociales, administración, medio ambiente, educación o comunicación social.

La Sede Regional Chorotega de la Universidad Nacional apoya la realización de las actividades en el marco de dicho proyecto, que incluye la participación de especialistas e investigadores regionales, nacionales o internacionales en las diferentes áreas de estudio por abordar, con el fin de promover el entendimiento mutuo y fomentar las actividades humanísticas desde los dos campus de la Sede Regional Chorotega y su vinculación mesoamericana.

Dicha cátedra humanística es un foro estelar para el diálogo académico. Su propósito: compartir el conocimiento en las áreas descritas. Con ella, se desea contribuir a un mayor entendimiento de los problemas, tanto regionales, nacionales e internacionales, en una apuesta por la libertad, la justicia, la tolerancia, el pluralismo y la autenticidad, valores que distinguieron el pensamiento del galeno guanacasteco.

Con esa cátedra inicia una discusión humanística y académica, pues en ella se puede plantear abordajes interdisciplinarios, con propuestas de destacados estudiosos sobre los temas que impactan la vida en los espacios descritos, los que permitirán conformar una visión holista y plural en el intercambio académico.

El Dr. Francisco Vargas Vargas tuvo una perspectiva humanista de la medicina, de la filosofía política y de la historia. Su observación acerca de la participación ciudadana en la construcción democrática representa un ejemplo de tolerancia y pluralidad políticas y signa un alero adelantado parta la incorporación cívica.

El Dr. Vargas Vargas, Benemérito de la Patria, creyó en el poder transformador del debate abierto y la búsqueda intelectual. La cátedra ostenta su nombre, en reconocimiento a su destacada trayectoria en el ámbito profesional, como médico, así como su ejercicio político, su perspectiva humanística y su notable proyección cívico-social y de participación ciudadana.

El Dr. Vargas Vargas es uno de los humanistas guanacastecos más influyentes, que comprometió su quehacer profesional y político con las luchas a favor de la libertad de las personas y un defensor de la sociedad civil, sobre todo, con los menos favorecidos. Fue crítico de los dogmatismos y defensor del derecho que cada individuo tiene, de vivir conforme a su propia conciencia.

Hace falta su voz, porque señalaba derroteros con su energía combativa desde el verbo. Para el destacado periodista y escritor Julio Suñol, el Dr. Vargas Vargas “Sostuvo sus recias posiciones y creó una escuela de decencia política”. Dicho aserto es un reconocimiento contra las mezquindades, a pesar de la altura honesta de su pensamiento y sus propuestas.

Jamás olvidaremos el aporte a favor de la causa cívica confraternitaria, aportada por Marcelino Canales y Liborio Flores. De mujeres como -Nayudel de Burgos, Rita Vado, Zira Zarjez, Socorro Bolívar, Orfilia Ruiz, Ofelia Gamboa o María Clara Álvarez, quienes viajaron a pie, para escuchar la palabra transparente y honesta del Doctor Vargas Vargas.

Durante el centenario de su natalicio fue una obligación cívica, repasar y aprehender su pensamiento, con objetividad.  Siempre luchó por la decencia, el respeto y la honestidad.  Su trayectoria paradigmática es la más brillante que haya realizado, con pasión y honestidad, hijo alguno de Guanacaste. Leamos un párrafo esclarecedor ante su Benemeritazgo:

“El doctor Vargas Vargas, dedicó su vida entera a luchar por el desarrollo humano de los guanacastecos y de Costa Rica, tanto en la salud, como en la educación y la cultura, lo mismo que en la actividad política y de servicio público, y por ello dejó un legado que debe ser aquilatado en toda su dimensión por las presentes y futuras generaciones de costarricenses” (Asamblea Legislativa, 2000).

La Confraternidad Guanacasteca será más grande, cada vez que se conquiste nuevas batallas con la dignidad, a favor de las mayorías. Ahora no debe haber silencio para la reflexión cívica con la historia vivencial de Guanacaste.  Ahí está el paradigma, la figura modélica del Dr. Francisco Vargas Vargas. Inequívoco horizonte. Su palabra fue un ejercicio de conciencia. Crisol de luz en el pensamiento y la acción.

Por ello, y para saldar una deuda espiritual y de honor, proponemos ante las nuevas autoridades de la Sede Regional Chorotega: M.Sc. Wagner Castro Castillo y M.Sc. Édgar Vega Briceño, que el Campus Liberia de la Universidad Nacional sea denominado Francisco Vargas Vargas (1909-1995): el ciudadano más influyente de Guanacaste durante los últimos 125 años.

Recordemos sus palabras de ruta: “Nosotros no somos más que el puente sobre el cual pasarán las futuras generaciones”. Dr. Francisco Vargas Vargas.

Dr. Francisco Vargas Vargas (1909-1995)


Monumento al Dr. Francisco Vargas Vargas en Palmira de Carrillo, Guanacaste

Realizado por el artista Andrés Garita Briceño, graduado en escultura de la Escuela de Arte y Comunicación Visual de la Universidad Nacional (UNA).






martes, 28 de junio de 2022

El influjo musical de Sacramento Villegas

 

Miguel Fajardo, Costa Rica



El influjo musical de Sacramento Villegas

 

Lic. Miguel Fajardo Korea

Premio Nacional de Promoción y Difusión Cultural

minalusa-dra56@hotmail.com

 

 

(Guanacaste/Moravia). La vida me ha permitió servir de puente en la recuperación y difusión de la obra de artistas distinguidos de nuestro Guanacaste eterno.  Uno de ellos es el Prof. Sacramento Villegas Villegas (1920-1997).

Miguel Fajardo. Sacramento Villegas: canción en el tiempo. (San José: Ediciones Zúñiga y Cabal, 1994: 128). Portada de Virya Paniagua.

Hace 28 años publicamos ese libro dedicado a don “Mento”, como se le conoció cariñosamente, en los círculos artísticos, educativos y comunales. Reitero mi gratitud a la Asociación para la Cultura de Liberia, así como a la Municipalidad de Liberia (1990-1994), por apoyar dicho proyecto cultural, igualmente, a sui distinguida familia.

La artista y académica Nelly Juárez Villegas realiza una decisiva cruzada para darle la justa dimensión al influjo musical de don Sacramento Villegas. Su documental se denomina “Soliloquio en el Tempisque” (2022).

En mi libro incluí 42 textos. De ellos, 29 son autoría de Sacramento Villegas. Igualmente, a 13 textos de otros autores, él les aportó la música. Ese detalle, evidencia lo altruista e integral de su trabajo humanista, pues dio a conocer y popularizó textos de otros artistas: Rodolfo Salazar Solórzano, Lía Bonilla Chavarría, Edith Vargas Cubillo, Marco Tulio Gardela, Rafael Rojas, Alfonso Araya, Moisés Sánchez o Medardo Guido Acevedo.

La densa e intensa obra musical del Prof. Sacramento Villegas se agiganta cada día, pues en ella convergen un danzón, boleros, parranderas, marchas, pasillos, canciones escolares, himnos, temas religiosos, villancicos y música festiva.

Las diversas bandas nacionales de Costa Rica tienen en su repertorio las composiciones del Prof. Sacramento Villegas. Dichas piezas se interpretan en actividades públicas, en escenarios abiertos y cerrados, y alcanzan a gran cantidad de personas.

El Prof. Sacramento Villegas compuso la “Marcha a Miguel Fajardo” en 1993.  Y escribió los pentagramas para diversos instrumentos. Esa marcha fue estrenada por la Banda Nacional de Guanacaste en 1994.  Un gesto muy noble que siempre guardo con gratitud.

El largo recorrido educativo y musical del Prof. Villegas Villegas lo llevó a formar parte de la Banda Municipal de Filadelfia, de la marimba de los hermanos Pomares, de las bandas de Liberia, Alajuela y Puntarenas. Además, organizó la escuela de Música de Filadelfia. En 1968 ganó la dirección de la Banda Nacional de Liberia.

En el ámbito educativo, trabajó en las escuelas del barrio San Josecito y la escuela José de San Martín, de Alajuela, así como en la escuela Central y la de Paso Tempisque, en Filadelfia. En 1956 continúa su labor como parte del personal docente del Instituto de Guanacaste, primer centro educativo de enseñanza media de Guanacaste, donde laboró durante cinco lustros.

Igualmente, ejerció como profesor en la Escuela Normal de Guanacaste, el Colegio Santa Ana, el Centro Universitario de Guanacaste, la Etapa Básica de Música de Santa Cruz y la escuela Ascensión Esquivel. No cabe la menor duda de que su extendido ejercicio docente ha sido muy importante para que miles de sus estudiantes valoremos su legado, tanto educativo como musical.

Entre su repertorio destacan piezas muy populares, tales como “Bolsoneña”, “Tu hidalguía”, “Ansiedad”, “Eloy Cajuín”, “Del tope a la corrida”, “Serenata”, “En silencio”, “En el río Tempisque”, “Bajo la lluvia”, “La garroba”, “El bombetero Cañas Ruiz”, “Soliloquio en el Tempisque”, “Tu hidalguía”, “Mi morena” o “Me lo dijo el río”, -letra de la Prof. Lía Bonilla Chavarría-.

         El documental “Soliloquio en el Tempisque”, de la M.Sc. Nelly Juárez Villegas es un espaldarazo a la recuperación de la obra artística del Prof. Sacramento Villegas Villegas, un ser humano entregado a sus dos pasiones: la docencia y la música.

Me interesa destacar una faceta poco difundida dentro de la producción musical del Prof.  Villegas Villegas: los villancicos: canciones en el tiempo.

Los villancicos son composiciones breves y populares, que constan de uno, dos, tres o cuatro versos como estrofa inicial, que se glosa en estrofas sucesivas. Hay diversas acepciones y modalidades. Entre sus cultivadores destacan Ambrosio de Montesino, Juan del Encina o Lope de Vega.

Los villancicos se han popularizado como canciones propias de la Navidad. Uno de los villancicos más populares es “Noche de paz”, estrenado el 24 de diciembre de 1818. Franz Gruber ejecutó este significativo villancico, a propósito de unos versos escritos por el sacerdote de la iglesia de San Nicolás, cerca de Salzburgo, en Obendorf, Austria.

Los temas de los villancicos giran en torno a los campos semánticos relacionados con la festividad navideña y sus contextos de situación, a saber: Rey, cielo, estrellas, pesebre, Niño, Dios, Padre, oremos, Nochebuena, paz, amor, redención, Señor, humildad, gloria, portal, Belén, pájaros, Mesías, estrella, David, Jesús, establo, pobre, cuna, buey, Virgen, María, José…

Los villancicos mantienen predilección estructural por dos o tres estrofas de cuatro versos. Por tratarse de canciones, incluyen estribillos: verso o conjunto de versos que se repiten al final de alguna estrofa, lo que facilita su memorización.

En Costa Rica, el Prof. Sacramento Villegas Villegas escribió varios villancicos: “El Rey de los Cielos”, “Una canción de Navidad”, “Gloria, a ti, Señor”, “Este Niño Dios”, “Aquella mañana”, “Bella estrella de David”, “En un humilde portal”. Sus títulos ofrecen una importante carga de significados, en concordancia con los temas y el nivel discursivo en comentario.

En sus villancicos, el compositor Villegas plantea una enumeración ascendente por exaltación “Cantemos, /oremos/El Rey de los cielos/cantemos, /oremos para nuestro bien”. Se muestra la actancialidad del Padre Celestial. La presencia del Mesías campea como un proceso de intensificación salvadora.

En “Una canción de Navidad”, se maneja la anadiplosis “Cantemos todos una canción, / una canción de Navidad”. Este villancico es una tierna alabanza al Señor. En ambos villancicos, se da énfasis a que el Niño Dios “riega los campos con la esperanza /de conseguir la salvación”. En los dos villancicos se consagra la salvación como un anhelo universal del factor humano.

En otros textos de Sacramento Villegas, el manejo es dicotómico: cielo/tierra, lo cual evidencia un febril estado de adhesión con los elementos bisémicos paz/ amor. En “Este Niño Dios”, coloca un dístico anafórico en el centro del villancico, que cumple la función expresiva como refuerzo semántico “Dios Redentor, Divino Señor”.

La situación noctívaga adquiere dimensiones que aluden a lo sacro “En esta noche de amor sagrado”, el adjetivo funciona como una ruptura contra lo convencional. Asimismo, la noche es de calma y paz, pues apela al sentido reflexivo de la época navideña.

En “Aquella mañana”, fija los contextos de situación donde nació El Salvador. Los animales se integran, buey/ mula, para darle calor en su cuna. Es como si asistiéramos a un mirar pictórico de pobreza, pero de calidad humana y altos valores por seguir, que tanta falta nos hacen.

El comportamiento de María (riendo) y José (pensando) es interesante. Aquella mañana, el canto fue escuchado en las alturas para animar la gloria del Niño Jesús. 

En los villancicos del Prof. Sacramento Villegas brilla la estrella de David alrededor de la palabra esperanza. Gloria / Dios / altura son elementos coyunturales que polarizan la dimensión Paz / seres humanos / tierra. La polarización la ensanchamos nosotros con nuestros comportamientos, bastante desapegados de las enseñanzas del Todopoderoso.

Los villancicos de don Sacramento son cánticos de afirmación, de identidad con el espíritu y el alma; con en el alma del espíritu. Su canto es una apelación de esperanza y salvación. En “Un humilde portal”, Dios salva a su grey del pecado, quita las cadenas para instaurar la fe, la primera de las virtudes teologales.

Otro de sus villancicos pluraliza, tanto el sujeto como la acción verbal, como una manera de reafirmar la alegría. María, Virgen y Madre, signan una energía protectora. Este villancico apela como un portal abierto. El canto hace que la tarea sea regia. El ejemplo está dado; basta seguirlo.

En síntesis, los villancicos del Prof. Sacramento Villegas indagan presupuestos temáticos como universales discursivos dentro del contexto epocal, navideño, para reflexionar sobre nuestras actuaciones y trazarnos nuevos y coherentes objetivos por cumplir durante el Año Nuevo.

Que la Paz del Creador nos alcance a todos, continúa siendo una de las más sanas aspiraciones del ser humano sobre la Tierra, aunque, la realidad se recrudece con tantos enfrentamientos, producto de la insania de los seres humanos.

Facundo Cabral expresa: “Una de las felicidades de la vida es cantar las Glorias del Señor”. Los villancicos son un bálsamo reflexivo. ¡Aprovechémoslos!:M

He difundido su trabajo musical en diversos artículos, a saber:

1.     Fajardo, Miguel. “Los villancicos como canción en el tiempo”.  La Soga, Guanacaste, diciembre, 1993, p.14.

2.     _____. “El matiz romántico y la canción en el tiempo”. Anexión, Guanacaste, febrero, 1994, p.38.

3.     _____.  “Los villancicos como canción en el tiempo”. I parte. El Heraldo. Puebla-México, 15 de diciembre de 1994, p.19

4.     _____.  “El Rey de los cielos”. II parte. El Heraldo. Puebla-México, 17 de diciembre de 1994, p.19.

5.     _____.  “Los villancicos de Sacramento Villegas como canción en el tiempo”. III parte. Puebla-México, 22 de diciembre de 1994, p. 21.

6.     _____.  “Los villancicos de Sacramento Villegas como canción en el tiempo”. IV parte. Puebla-México, 24 de diciembre de 1994, p. 20.

7.     _____.  “Sacramento Villegas: canción en el tiempo”. “Casa Guanacaste” (San José: Uruk editores, 2012, pp. 59-60).

8.     _____.  “Los villancicos: canciones en el tiempo”. Diario Extra. Costa Rica, 23 de diciembre del 2016, p.9

     “Soliloquio en el río Tempisque” es un pasillo que se estructura sobre la base del recordar selectivo, por esa razón, es un soliloquio, un monólogo: discurso de una persona que va dirigido a sí mismo. Incorpora los tiempos naturales: tarde y noche, Indaga como presupuesto estético, en relación con la fauna: garzas o chocuacas. Además, incluye elementos de la naturaleza: río, arboleda agua y flores.                  

¡Carpe diem, albricias!


domingo, 5 de junio de 2022

Campus Liberia de la UNA debería llamarse Francisco Vargas Vargas

Miguel Fajardo



Campus Liberia de la UNA debería llamarse Francisco Vargas Vargas

 

Lic. MIGUEL FAJARDO KOREA

Premio Nacional de Educación Mauro Fernández

 

 

 

Proponemos que el Campus Liberia de la Universidad Nacional

de Costa Rica sea denominado Francisco Vargas Vargas

***

Hace ciento trece años nació el prominente ciudadano guanacasteco, Dr. Francisco Vargas Vargas (24-8-1909; 14-5-1995). Este es un momento oportuno para reflexionar sobre el devenir de Guanacaste, porque él supo entregar su más pura rebeldía ante los atropellos éticos y materiales contra nuestra provincia.

 Ahora, a 27 años de su deceso, lanzamos una propuesta que haría justicia a la figura más prominente de Guanacaste durante los últimos 125 años.

O, pregunto: ¿Hay otra de semejante dimensión humanística y cívica?

El Dr. Francisco Vargas Vargas fue el gestor de una nueva actitud.  En su época, Guanacaste votaba, pero no elegía. Su legado histórico se encuentra en los llanos “que dan libertad para opinar”. Siempre se mostró preocupado por la conciencia cívica de su pueblo, porque su causa fue de convicciones y su capricho hipocrático: no dejar morir a ningún guanacasteco.  Su compromiso se convirtió en una máxima de acción “Medicina sin contenido moral no es medicina”.

Su denodada lucha se convirtió en una fervorosa defensa de la dignidad humana, para que no siguieran mirando a Guanacaste, sólo “como una bestia de carga apta para tributar”. No cabe ninguna duda de que libró sus batallas, inmerso en un horizonte sombrío: pobreza, abandono, aislamiento, latifundio, enfermedades, ignorancia, vicios y combatió la triada fatídica: trabajo, taquilla y tumba.  Soportó agresiones físicas, persecución y ataque legal contra su patrimonio económico y familiar.

Confraternidad Guanacasteca fue su espacio de lucha política. Llegó a la Asamblea Legislativa, en 1938; asimismo, integró la Asamblea Constituyente, en 1949.  Desde ese foro, aportó su ideario, con honestidad ilímite. En 1958 contrajo matrimonio con doña María Luján Brenes. No hubo hijos, pero adoptó a toda la provincia como su norte de lucha cotidiana.

El pensamiento de Francisco Vargas Vargas Vargas, -hijo de Palmira de Carrillo (el 28 de febrero del 2020 se inauguró el monumento en su honor, en su pueblo natal)-, signa un símbolo de lealtad y acción con el ser humano, contra la chatez de sus adversarios. Luchó contra la cincha, la bajeza y el encarcelamiento. El oscuro panorama de Guanacaste en la década de los treintas, lo convirtió en una bandera para iniciar el progreso material y socio-humano de nuestra provincia.

El ¡Viva Vargas! es un grito de fe y cambio; un reto lanzado hace 85 años, el 8 de diciembre de 1937, cuyo eco seguirá repitiendo la historia, cuando cinco mil humildes mujeres y hombres guanacastecos realizaron la maravillosa marcha, con enorme convicción, tanto a pie, a caballo, como en carreta.

El poder de convocatoria honesta de Vargas Vargas, hace 85 años, no tiene parangón en la historia de Guanacaste. Cinco mil en Llano Grande significó un respaldo contra la intolerancia y la injusticia, pues “El insulto y la calumnia son las armas de los cobardes y los incapaces”.

Francisco Vargas Vargas estudió en la Universidad de París, entre 1929-1934 y regresó graduado como médico y cirujano.  Su vocación profesional debe emularse.  Su sólida formación humanista le permitió ser el abanderado de una cruzada cívica, producto de su indignación contra el abandono estatal en que se encontraba Guanacaste en las décadas de los treinta y cuarenta.

El Dr. Vargas Vargas fue nombrado Hijo Ilustre de Guanacaste, en 1974. Es memorable el discurso que le dedicara el presidente de ese entonces, Lic. Daniel Oduber Quirós.

El Colegio de Médicos y Cirujanos le confiere el importante grado de Apóstol de la provincia, en 1995, -cuatro meses antes de su deceso-.

Finalmente, la Asamblea Legislativa lo declara Benemérito de la Patria, con base en el acuerdo 5044 del 19-7-2000, publicado en La Gaceta 154 del 11 de agosto del 2000. ¿Nos hemos dado cuenta los guanacastecos de que tenemos un BENEMÉRITO DE LA PATRIA”? ¿Lo hemos valorado?

En 1987, el Dr. Carlos Dávila Cubero publicó su tesis doctoral “Viva Vargas. Historia del Partido Confraternidad Guanacasteca”.

También en 1987, el Lic. Armando Arauz Aguilar editó el bosquejo biográfico “El doctor Francisco Vargas Vargas. Historia, leyenda y mito de los llanos”.

En 1991, Marco Gardela, Ligia Zúñiga y Miguel Fajardo publicamos el libro “Confraternidad Guanacasteca siempre”, donde sistematizamos el pensamiento de Vargas Vargas y le realizamos un homenaje poético. En ese volumen, se incluye dos textos relevantes de los escritores Carlos Luis Altamirano y Hernán Elizondo Arce, con piezas esclarecedoras del pensamiento-acción de la Confraternidad.

Asimismo, en dicho libro y bajo el título “El Doctor Francisco Vargas Vargas dijo”, se incluyó 60 pensamientos del indiscutible líder humanista de todos los tiempos.

He aquí, una muestra de 25 de ellos:

1.“Nuestra causa no es de ambiciones, sino de convicciones”.

2. “Lo nuestro fue ideología en acción, lucha interminable”.

3. “El que no piensa no puede decir que vive”.

4. “El pueblo que no lee se nutre de chismes”.

5. “¡Dolor de uno, dolor de todos, nada para nosotros, todo para los que vienen!

6. “Son las pampas que dan y quitan la vida, son los llanos que con sus aires dan libertad para opinar, (…) Son las pampas que dan conciencia cívica”

7. “Nadie debe comprar un solo voto ni repartir aguardiente para hacer sufragar a nuestros hermanos”.

8. “Nuestro deber es regenerar, no degenerar”.

9. “Los que roban al Estado se roban a sí mismos y a todos los costarricenses”.

10. “Soy de los profesionales que piensan que médico que ve el dinero, poco ve la enfermedad”.

11. “Persigo y busco regar en Costa Rica una semilla de hombres nuevos, de indiscutibles condiciones morales e intelectuales, pues solamente con hombres sanos de cuerpo y espíritu se podrá combatir abiertamente nuestras lacras sociales y formar una patria altiva y floreciente”.

12. “La página negra de nuestra historia la han escrito aquellos que han contribuido y siguen contribuyendo, en la entrega de nuestra patria maniatada a las futuras generaciones”.

13. “El que es honrado debe serlo en todos los momentos, en todas las circunstancias y en todos los actos de su vida”.

14. “Vale la pena morir por ideales superiores en el momento preciso”.

15. “Hay que hacer un censo de vagos de todas las clases sociales y ponerlos a producir, y suprimir los sueldos “gruesos” para un solo individuo”.

16. “No hay guanacasteco torpe ni traidor; todos somos uno en el ideal de todos, con él marchamos alegres y recelosos hacia un fin: nuestra reivindicación”.

17. “Un pueblo que no busca una justa aspiración, no es un pueblo”.

18. “Nuevos horizontes es lo que deseamos como todo pueblo que no quiere sucumbir.  Por el momento tenemos tres: Trabajo, Taquilla y Tumba.  Sudor, Guaro y Muerte. Y al lado de éstos, la politiquería inmunda”.

19. “Nosotros nunca debemos esperar gratitud de nadie, cuando lo que estamos preparando es el terreno para el porvenir”.

20. “El que puede socorrer al que va a perecer y no lo socorre, lo mata, pues también se mata, dejando morir a muchos seres en el abandono”

21. “Cuando los de arriba pierden la vergüenza, los de abajo pierden el respeto”.

22. “Desde aquel pantano de miseria y de ignorancia, irrumpimos de la nada a la vida nacional, yendo codo a codo con los “espaldas mojadas” de nuestra tierra: peones, sabaneros, carreteros, cocineras, pequeños agricultores y de muchos de los grandes que también captaron el mensaje”

23. “El alcohol y la marimba eran, en aquel entonces, los únicos argumentos ideológicos que campeaban por los llanos”.

24. “Guanacaste era el existir sin vivir de un pueblo minado por la parasitosis, endemias y pandemias que oscilaban entre las sequías extremas y las grandes inundaciones, sin que a nadie le importase un bledo”.

25. “Nuestra lucha se realizó en agotadoras cabalgatas, yendo de rancho en rancho y de toldo en toldo, bajo el sol inclemente o nubes de zancudos y tenues luces de candela, librándole batalla a campo abierto, tanto a la patología médica como a la patología social”.

Igualmente, de gran peso cultural son los textos escritos por relevantes autores, tales como Alberto Cañas, Allen Pérez Chaverri, José Ramírez Sáizar, Ciro Montero, Ofelia Gamboa, Hada de Flores, Ronny Pizarro Méndez o Ronald Vargas Araya, entre muchos testimonios.

En el 2010 se publicó mi libro “Casa Guanacaste”, donde dedico el poema “¡Vargas Vargas! La tierra próxima”, que consta de 10 páginas (pp.77-86), donde evoco su gesta cívica.

Cátedra Dr. Francisco Vargas Vargas

La Sede Regional Chorotega de la Universidad Nacional creó por unanimidad, la Cátedra humanística Dr. Francisco Vargas Vargas.  La académica Estrella Cartín, Presidenta de la Academia Costarricense de la Lengua, la inaugurú, cuando dictó una conferencia sobre el humanismo, en los Campus Nicoya y Liberia, el lunes 5 de octubre del 2009, durante su oficialización.

También han participado intelectuales de altísimo nivel, como el Dr. Rafael Ángel Herra, el Dr. Luis Alberto Ambroggio, el escritor Celedonio Orjuela, el Dr. Talat Shahim y la Dra. Magda Zavala.

El 21, 22 y 23 de mayo del 2012, la Cátedra Dr. Francisco Vargas Vargas fue dedicada al I ENCUENTRO PENSAR CENTROAMÉRICA con más de 50 ponencias, conferencias, mesas redondas y presentaciones de libros, por parte de académicos e intelectuales de siete países de Hispanoamérica. De esa manera, la Cátedra Vargas Vargas alcanzó un notable grado de internacionalización.

La Cátedra humanística Dr. Francisco Vargas Vargas tiene un carácter interdisciplinario. Su objetivo es difundir el conocimiento en diversos foros temáticos. Incluye actividades académicas y culturales relacionadas con las áreas de humanidades, artes, ciencias sociales, administración, medio ambiente, educación o comunicación social.

La Sede Regional Chorotega de la Universidad Nacional apoya la realización de las actividades en el marco de dicho proyecto, que incluye la participación de especialistas e investigadores regionales, nacionales o internacionales en las diferentes áreas de estudio por abordar, con el fin de promover el entendimiento mutuo y fomentar las actividades humanísticas desde los dos campus de la Sede Regional Chorotega y su vinculación mesoamericana.

Dicha cátedra humanística es un foro estelar para el diálogo académico. Su propósito: compartir el conocimiento en las áreas descritas. Con ella, se desea contribuir a un mayor entendimiento de los problemas, tanto regionales, nacionales e internacionales, en una apuesta por la libertad, la justicia, la tolerancia, el pluralismo y la autenticidad, valores que distinguieron el pensamiento del galeno guanacasteco.

Con esa cátedra inicia una discusión humanística y académica, pues en ella se puede plantear abordajes interdisciplinarios, con propuestas de destacados estudiosos sobre los temas que impactan la vida en los espacios descritos, los que permitirán conformar una visión holista y plural en el intercambio académico.

El Dr. Francisco Vargas Vargas tuvo una perspectiva humanista de la medicina, de la filosofía política y de la historia. Su observación acerca de la participación ciudadana en la construcción democrática representa un ejemplo de tolerancia y pluralidad políticas y signa un alero adelantado parta la incorporación cívica.

El Dr. Vargas Vargas, Benemérito de la Patria, creyó en el poder transformador del debate abierto y la búsqueda intelectual. La cátedra ostenta su nombre, en reconocimiento a su destacada trayectoria en el ámbito profesional, como médico, así como su ejercicio político, su perspectiva humanística y su notable proyección cívico-social y de participación ciudadana.

El Dr. Vargas Vargas es uno de los humanistas guanacastecos más influyentes, que comprometió su quehacer profesional y político con las luchas a favor de la libertad de las personas y un defensor de la sociedad civil, sobre todo, con los menos favorecidos. Fue crítico de los dogmatismos y defensor del derecho que cada individuo tiene, de vivir conforme a su propia conciencia.

Hace falta su voz, porque señalaba derroteros con su energía combativa desde el verbo. Para el destacado periodista y escritor Julio Suñol, el Dr. Vargas Vargas “Sostuvo sus recias posiciones y creó una escuela de decencia política”. Dicho aserto es un reconocimiento contra las mezquindades, a pesar de la altura honesta de su pensamiento y sus propuestas.

Jamás olvidaremos el aporte a favor de la causa cívica confraternitaria, aportada por Marcelino Canales y Liborio Flores. De mujeres como -Nayudel de Burgos, Rita Vado, Zira Zarjez, Socorro Bolívar, Orfilia Ruiz, Ofelia Gamboa o María Clara Álvarez, quienes viajaron a pie, para escuchar la palabra transparente y honesta del Doctor Vargas Vargas.

Durante el centenario de su natalicio fue una obligación cívica, repasar y aprehender su pensamiento, con objetividad.  Siempre luchó por la decencia, el respeto y la honestidad.  Su trayectoria paradigmática es la más brillante que haya realizado, con pasión y honestidad, hijo alguno de Guanacaste. Leamos un párrafo esclarecedor ante su Benemeritazgo:

“El doctor Vargas Vargas, dedicó su vida entera a luchar por el desarrollo humano de los guanacastecos y de Costa Rica, tanto en la salud, como en la educación y la cultura, lo mismo que en la actividad política y de servicio público, y por ello dejó un legado que debe ser aquilatado en toda su dimensión por las presentes y futuras generaciones de costarricenses” (Asamblea Legislativa, 2000).

La Confraternidad Guanacasteca será más grande, cada vez que se conquiste nuevas batallas con la dignidad, a favor de las mayorías. Ahora no debe haber silencio para la reflexión cívica con la historia vivencial de Guanacaste.  Ahí está el paradigma, la figura modélica del Dr. Francisco Vargas Vargas. Inequívoco horizonte. Su palabra fue un ejercicio de conciencia. Crisol de luz en el pensamiento y la acción.

Por ello, y para saldar una deuda espiritual y de honor, proponemos ante las autoridades de la Sede Regional Chorotega, que el Campus Liberia de la Universidad Nacional sea denominado Francisco Vargas Vargas (1909-1995): el ciudadano más influyente de Guanacaste durante los últimos 125 años.

Recordemos sus palabras de ruta: “Nosotros no somos más que el puente sobre el cual pasarán las futuras generaciones”. Dr. Francisco Vargas Vargas.

Dr. Francisco Vargas Vargas (1909-1995)


Monumento al Dr. Francisco Vargas Vargas en Palmira de Carrillo, Guanacaste

Realizado por el artista Andrés Garita Briceño, graduado en escultura de la Escuela de Arte y Comunicación Visual de la Universidad Nacional (UNA).









 

sábado, 28 de mayo de 2022

JULIETA DOBLES, TRAVESÍA DEL CANTO POÉTICO NATURAL

 

Miguel Fajardo


JULIETA DOBLES

TRAVESÍA DEL CANTO POÉTICO NATURAL

 

Lic. Miguel Fajardo Korea

Premio Nacional de Promoción y Difusión Cultural de Costa Rica

minalusa-dra56@hotmail.com

 

JULIETA DOBLES IZAGUIRRE (San José, Costa Rica, 1943) es una gran poeta costarricense.  Catedrática e integrante de la Academia Costarricense de la Lengua. Tiene una Maestría en Filología Hispánica, con especialidad en Literatura Hispanoamericana, de la Universidad del Estado de Nueva York, Campus de Stony Brook (1986). Realizó estudios de Filología y Lingüística en la Universidad de Costa Rica (1969-1971). Profesora en Ciencias Biológicas. Impartió Literatura en la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica, así como talleres literarios. Es presidenta honoraria de la Asociación Casa de Poesía.

Fue co-coordinadora del Taller Literario del Círculo de Poetas Costarricenses entre 1967-1978. Actualmente, pertenece al grupo POIESIS, y ejerce como directiva de la Asociación Costarricense de Escritoras (ACE).

Ha publicado 20 libros de poesía: Reloj de siempre (1965); El peso vivo (1968); Los pasos terrestres (1976); Manifiesto Trascendentalista (coautora), 1977; Hora de lejanías (1982); Los delitos de Pandora (1987); Una viajera demasiado azul (1990); Amar en Jerusalem (1992);  Costa Rica poema a poema (1997); Poemas para arrepentidos (2003); Las casas de la memoria (2005); Fuera de álbum (2005); Hojas Furtivas (2005); Cartas a Camila (con Laureano Albán), 2007; Antología poética (2011); Espejos de la memoria, tomo I, (2013); Trampas al tiempo (2014); Lunaridades (2014), Envejecer cantando (2015); Poemas del esplendor (2016); Poemas del reencuentro (2019); Desde la alta ventana de los años (2020). Ha sido incluida en diversas antologías de la poesía costarricense, centroamericana e hispanoamericana. Su poesía ha sido traducida a numerosos idiomas.

Ha recibido diversos premios y reconocimientos por su obra: Premio Nacional Aquileo J. Echeverría en poesía, en cinco ocasiones, a saber: 1968, 1977, 1992, 1997 y 2003. Asimismo, Premio Editorial Costa Rica, en1976 y el primer Accésit del Premio Adonais, Madrid, 1981. Igualmente, fue galardonada con el Premio MAGÓN, la máxima distinción cultural del Estado costarricense.

Julieta Dobles Izaguirre. COSTA RICA POEMA A POEMA.  Un recorrido por el alma secreta de la patria. San José: Euned, 2017: 200 pp. Prólogo de Gabriela Chavarría. Consta de 53 poemas en dos apartados: Costa Rica poema a poema (41 textos) y Calendario de la patria (12 textos). Asimismo, contiene portada y 16 ilustraciones, con base en óleos sobre lienzo del artista guanacasteco Ricardo Chino Morales (1935-2016).  Sin duda, es uno de los libros más pulcros y bellamente editados por la Editorial EUNED.

Este poemario de Julieta Dobles es un acendrado canto a la naturaleza y a la exquisitez de los elementos naturales de nuestro país. Haremos una escogida mostración de los versos de la mayoría de los 41 textos de la primera parte, que da título a este libro, de Nuestra Julieta Dobles Izaguirre, Premio Magón de Costa Rica, a saber:

 Fulgores de la veranera: “Yo quiero, amor, no una /sino diez / veraneras, /buganvilias de oro, / veraneras de sangre, / buganvilias de nieve / o de naranja y alba”.

Aromas del café: “¿Quieres una tacita de café? / Es savia de la patria, / incienso, más que aroma, de la tierra, / azahar de nuestra infancia, / arbolillo sagrado en nuestros predios (…) ¿Quieres una tacita de café? / que se va, con su rastro/ de colores y naranjas y rumores”.

Subiendo a Las Nubes: “Las Nubes: sus olores terrenales y estoicos/ a establo y a cuajada. / Sus inciensos sagrados/ a fresas que se mueren en la boca, / a pareja de amantes/ en el filo del éxtasis y musgo, / a lluvia entre los troncos derribados / por un rayo de soledades. / Este es el cielo de la tierra mía”.

Pasiones de la palmera: “Agua para aliviar la sed inmemorial de los caminos, / soledades resecas de los llanos del viento. / Agua para calmar del trópico la urgencia/ frente a la sed plenaria del océano”.

Retrato con volcanes: “Bajo de nuestros pies, la Tierra gime, / trozo de estrella pródigamente azul, / trozo de sueño incandescente y fiero, / sueño de dios en marcha, / sueño que se repite/ en cada uno de los hombres soñados”.

Descubriendo el marañón: “Y así, en tu presencia/ de soles desprendidos, /se imponen los aromas/planetarios, frutales, /del alma del Pacífico, / y la seca razón de claridades/que el sol crea y destruye/ cada día sobre las tierras bajas/ de la sabana, plena de verdades que mienten”.

Reinventando prados: “Érase un monte verde, como la misma vida. / Un monte joven, rural, acuclillado / en la falda mayor de la montaña, /donde el sol irrumpía / por la puerta brillante de los amaneceres, /bullicioso, tenaz, lleno de trinos”.

Nostalgia del caimito: “un caimito para esta sed del día, / un caimito morado de delicia, /nacido, unívoco, frente al mar, / y por eso, libre depositario/ de mareas y soles y aguaceros. /Dadme un caimito para esta sed antigua/ de perfumes del mar/ en esta, mi cuna tan terrestre”.

Ventanas de Puerto Limón: “Ama y sigue tus silencios de selva, / tu música de sol a mediodía, / tu “pan bon”, tu “patí”, tu “fruta e pan”, / tus infortunios que cantan, lamentándose, / tu “riceandbins” con coco / y tus colores ciegos, restallantes, / en medio del olvido de la patria”.

Legado del cas: “el cas es cotidiana estrella de entrecasa. / La fruta que se bebe despacio, con fruición/ y se come despacio, con el mohín que el ácido/ de su carne imprevista produce en nuestra boca/ hecha agua ante el acoso del aroma/ y del mordisco   claro, sin beso”.

Sabores del gallopinto: “Esa mezcla de arroz y sus blancuras/ subversivas, valientes, /inclinadas a toda fantasía, / con frijoles de todos los colores, /rojos brillantes, negros lustrosísimos, / insolentes, terrestres, aromáticos, / es mestiza también, / como mi pueblo, / y altiva en su humanidad, /como mi pueblo, / y hospitalaria en su alegría, / como la mano de mi pueblo”.

Portalón de infancias: “Este es mi San Pedro de los inicios fúlgidos. / Nuestro primer prodigio es lo que permanece, / territorio interior de nuestros sueños, / infancia para siempre en la arteria sensible de la vida”.

Voces de Heredia: “Y recorro la Heredia de las voces / rituales, murmurantes, / las voces de mis tíos en el salón apenumbrado, / donde solo se entraba de puntillas (…) en la misma penumbra y la misma alba / de Heredia, la perenne, que hoy nos contagia, rauda, / su luz extrañamente atardecida”.

Aprendiendo mares: “Después de la Angostura, / donde el mar ha mordisqueado la tierra / hasta cubrir su cuello con espumas, / y golosea los rieles agobiados, / la ciudad y sus calles de arena inagotable, / desiertas bajo el terrible encantamiento / del sol de mediodía / que hierve en su caldero transparente”.

Peregrinaje del tamal: “Y si es en Navidad, / -que no existe en mi tierra / Navidad sin aliento de tamal- / se vuelve confortante/ el abrazo sencillamente humano, / y volvemos a sentarnos a la mesa paterna, / y a ser niños ante el tamal servido / y el portal lucerino / y el ciprés fragoroso / y el villancico panderetero y mágico, / frente al aroma único de su manto de hojas / más que hervidas, sacramente casi, / en el ritual sin tregua del tiempo y sus misterios”.

LA PAMPA DE TODOS LOS DESTELLOS: “Guanacaste y su pampa son el mar, / playas que van haciendo el horizonte, / brumosas o esplendentes, / graderías de conchas, o grito mineral. / Son el mar, en el Golfo que Nicoya bordea, /estremecida y cálida, en todos los aromas incendiados / que la tierra ha guardado por centurias, / junto al maizal que vencen los reflejos del verde, / las jícaras doradas, leves bolsas del viento, / el metate y su blanca estrella prisionera, / el sol, el bizcocho, el pozol, el aliento/ de la brisa en los vientres hundidos de los montes”.  Este poema será publicado en el Suplemento cultural de ANEXIÓN; número 321, 2022, con la debida autorización de la autora.

Misiones del aguacate: “Y Dios creó el aguacate… / un manjar para el hombre desde el viento. / De la rama a la mano, / de la mano a la boca, / en el punto de sal atormentada / donde el sol se hace pulpa. / Fruta que no es hermana de la fruta, / ni legumbre que reclame del fuego / que la salve y ablande y la destine”.

Enigmas de la naranja malagüeña: “Eres, malagüena, un resquicio del sol, / una inexplicable prima/ del limón y la toronja. Protestas débilmente / cuando te toman como simple naranja. / No. Tú eres de alcurnia campesina, / doncella tropical, rara y bienvenida, / cuando tu extraña miel, suavísima, / casi solo perfume, / inunda los resquicios rituales / del paladar y el aire”.

Biografía del higuerón: “El pueblo fue ciudad, la ciudad fue un destino, / que creció, adolescente, madurando despacio, / igual que el higuerón, /pivote solitario de los vientos (…) Y pasaron los años.  Y el higuerón de siempre: / estrella de los rumbos, referencia puntual, / eje de esmeralda lluviosa, / plantado en la desolación de los caminos / Y los caminos se volvieron cintas / asfaltadas y locas, bulliciosas, repletas, / como colmenas lanzadas al futuro”.

Puerta a la niebla: “En las mañanas desbordantes de sol/ Cartago es una fiesta. / Los fantasmas y brumas quedaron atrapados / en la espiral inaccesiblemente azul / o en el brillo insolente de la luz y sus verdes / matizados de púrpuras y lilas (…) Y Cartago se vuelve / de nuevo niebla y tiempo, / aroma detenido en la copa del valle, / espejismo que extienden / con sus manos los ángeles / helados de la noche”.

Preludio del yigüirro: “Ay, la voz de los yigüirros acechantes / que en el aire se buscan y se encuentran, / apareo festivo, cita tan leve y musical, / agua más agua que la lluvia hermana, / diminuto aleteo, sinfonía plenaria / que se abre en los abriles / de las lenguas de aire”.

Plenitudes del parque: “Alajuela es un parque, sí / -todos los parqueas- / camuflado en penumbras / de árboles tan antiguos y fraternos, / que tienen nombre y domicilio y ala / y travesura y risa, / cuando en mayo los mangos menudos y dorados / se desprenden allá, en las alturas, / y caen sobre los transeúntes distraídos / con un golpe de alas y una carcajada / de follajes en fiesta al fondo de la tarde. / Alajuela es también la luz del mundo / y el calor de los cielos y el perfecto abandono / entre el sopor azul del mediodía”.

Trompo del sol: “Sol sobre la lengua, pejibaye, / heredad de los trópicos, / sorpresivo sol crudo, / fruta que eres y no eres. /Breve almuerzo que ríe / en la mesa del mediodía. Alborozo de la madre palmera, / tú, alfiletero de las tercas espinas / que a veces te atraviesan / en tu caída de vértigos dispares / rodando sobre el tronco el tronco feroz / que te sostiene / desde el múltiple y alto / racimo de delicias”.

Escalando el itabo: “Flor que en tantos jardines extranjeros, / sí, eres solo flor y guardas, / altiva y lejanísima, tus sabores cerrados/ y te mueres, mayada de pura soledad / en tu torreón de lanzas, / verdeluz de la tarde veraniega”.

Itinerario de la tortilla: “Desde el maíz que tiene dientes de luz y sombra. / desde el calor de manos que desgranan / esos dientes donde la luz se endurece y estalla. / desde la piedra que abre / su antigua ceremonia de metates / o el metal, que destroza / la lágrima, vegetal y magnífica / de cada grano, o diente, o resplandor (…) saltas por todo el abecedario del sabor, / abres insospechadas puertas / al placer y al recuerdo, / y te meces en todas las infancias, / en todos los comales de la patria”.

Espejos de San José: “San José me conversa / desde sus espejismos embozados: / cada esquina de niebla, cada parque girando / en su verde burbuja sonora de yigüirros, / cada calle, barrida por un viento de hojas ateridas (…) San José, el del Parque Nacional, / donde la tarde vela cada rincón furtivo / y las parejas de estudiantes / se besan tras el libro que no leen (…) de ti recibí el mundo en mis primeros pasos / y en ti dejaré al mundo -tan ancho que me ha sido- / mirándolo y mirándote, / cuando deba decir algo solemne / enfrente de mi muerte, / en cualquiera de tus rincones / asombrados y míos”.

Génesis de la guayaba: “De sus pulpas totales, todo en ella es manjar, / incluso las semillas, como balines claros / y la delgada cáscara, pintura de los soles, / que tan solo un verde velo del sabor; / un pretexto para su desnudez, / que torna en amarilla su invitación / de siempre en setiembre, cuando sus arbolillos /inundan los caminos y los campos de aroma”.

Néctar de la papaya: “La papaya es así. / Quien ama su esplendor de fruta en fuego, / con ese anaranjado de dulzores fragantes, / la ama para siempre. / Y quien no puede gozar de sus delicias / la rechaza, tajante, / desde el vestíbulo de su insolente aroma”.

Llamando a la puerta: “Una puerta, / un atisbo tan solo del fulgor. / No hay verdad, solamente / el vértigo insurrecto de la vida / su hermosura de ala inacabada, / veloz contra la sombra engendrando la sombra / belleza fulminante / en la que estamos siendo / eternamente. / Sí, apenas una puerta, este poema, aquel, fisuras del fulgor entre la oscuridad”.

Asimismo, la segunda parte del libro, “Calendario secreto de la patria”, incluye 12 poemas, uno por cada mes del año.

Como bien señala la poeta y catedrática Gabriela Chavarría: “La celebración del poemario es el de la celebración como un gozo femenino, íntimo y ritual.  La celebración del poemario de Julieta Dobles es trascendental porque quiere rescatar una actitud mágica hacia la naturaleza costarricense, una actitud sagrada (…) La voz lírica elogia una tierra que le pertenece con todos sus matices geográficos y étnicos, hasta convertirse en un símbolo de la voz femenina, de la patria madre que celebra su riqueza natural, sus costumbres y sus pueblos”.

Este libro holístico canta a las siete provincias costarricenses, en una especie de dossier denso e intenso, con gran categoría artística y con postulados estéticos dentro de la difícil sencillez de los aromas nacionales. ¿Albricias, Julieta Dobles!