En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



miércoles, 26 de octubre de 2022

“LITORAL DE LA SED”, de MIGUEL FAJARDO

Litoral de la sed,
Miguel Fajardo


LITORAL DE LA SED”,

de MIGUEL FAJARDO

 

Dra. Julieta Dobles Izaguirre

-Premio Magón, Costa Rica-

La creatividad de Miguel Fajardo, el autor de este poemario, es admirable. Filólogo, profesor en educación secundaria y universitaria, autor de numerosos ensayos publicados en libros y revistas, escritor de diversos y abundantes poemarios, es un destacado representante de la literatura guanacasteca, que participa activamente, no solo en su provincia donde reside, sino en numerosas actividades en la Meseta Central.

LITORAL DE LA SED* es un poemario intenso y comprometido con el ser humano. Compuesto de 50 poemas, la mayoría de los cuales tratan, de diversas maneras, la amplia temática de los migrantes, los desterrados, los expulsados de su Patria por la violencia, la miseria y el hambre.

Dos sobresalientes poemas de esa temática son: “Un mundo sin muros” y “La Cruz también se lleva con nosotros”. El autor no solo se limita a nuestro continente, sino menciona en su obra a migrantes del mundo entero, como el poema “Migrantes en la Tempestad”, dedicado al niño mártir Aylan Kurdi, que con solo tres años murió ahogado en el Mediterráneo.

La temática de la solidaridad humana toma diferentes aspectos en la hermosa poesía de Miguel Fajardo. Así, la conciencia ciudadana, las deportaciones, la pandemia y el dolor causado por ella a tantos ciudadanos del mundo, el patriarcado en el lenguaje y la indiferencia de muchos frente al dolor de otros, indaga o reclama, con indignación en su palabra, que se levanta, airada, contra el odio, la xenofobia y el racismo.

Pero el autor aún tiene aliento para abordar la descripción deslumbrada de algunas bellezas de la Patria, como el Lago Arenal, el semblante de nuestras montañas, y el esplendor de su provincia. El mar, como objeto de belleza y salud, es tratado en el original poema “El tajamar no contiene las mareas”.

Este libro incluye acertadamente un poema de amor “Encontrar tu luz”, y otro sobre la paz costarricense: “La paz como instrumento”, donde festeja la iniciativa de la Asamblea Nacional del 31 de octubre de 1949, que proscribe el ejército como institución permanente.

El Festival Internacional de Poesía de Costa Rica (FIPCR, 2022), se enorgullece de publicar este libro de su invitado, el poeta costarricense Miguel Fajardo, y le desea que su inspiración, en la búsqueda de nuevos temas y poemarios, siga dando espléndidos frutos.

El lector que inicie esta lectura poética tendrá muchos incentivos para continuar su lectura, ya que la inspiración de su autor y sus numerosas inquietudes, lo llevará por caminos inesperados e inquietantes.

***

        Los poemas de Litoral de la sed (2015-2022), de Miguel Fajardo, fueron escritos en Costa Rica, Panamá, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Chile, Colombia y México.

            La presentación editorial de la Colección de libros del Festival se presentará el lunes 31 de octubre a las 7 p.m. en el Museo del Jade, San José.


 

sábado, 8 de octubre de 2022

“NAZCA”: LAS TRAVESÍAS COSMOGÓNICAS DE SABRINA USACH

Lic. Miguel Fajardo Korea


NAZCA”: LAS TRAVESÍAS COSMOGÓNICAS

DE SABRINA USACH

 

 

Lic. Miguel Fajardo Korea

Premio Nacional de Promoción y Difusión Cultural de Costa Rica

minalusa-dra56@hotmail.com

 

 

 

(COSTA RICA).  SABRINA USACH (Argentina, 1985). Profesora Especialista en Escritura y Literatura. Actualmente, reside en la provincia de Buenos Aires. Magíster en Escritura Creativa, Universidad UNTREF.

Participó en el IV FIP de la Ciudad de México (2015). Invitada por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) a la XXVII FIL, provincia de Las Tunas, donde impartió seminarios de poesía argentina (2018); I FIP Joven “Jauría de palabras” (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 2019); XIV FIP de Buenos Aires (Argentina, 2019); XXX Festival Internacional de Poesía de Medellín (Colombia, 2020); Festival Internacional de poesía de Costa Rica (2022).

Ha publicado: Muecas de una voz pájara (Baldíos en la Lengua, 2015); Magnética (Ediciones Culturales de Mendoza, 2018), obra con la que obtuvo el Premio Provincial Vendimia de Poesía. Nazca (Gog & Magog, 2022); La triza en el sueño -12 poemas a Luca Prodan- (Caleta Olivia, 2022). El FIPCR publica su libro NAZCA (2022)

“Las Líneas de Nazca, en el sur de Perú, son un grupo de geoglifos precolombinos que se extienden en las arenas del desierto. Abarcan un área de casi 1000 kilómetros cuadrados y hay alrededor de 300 figuras distintas, que incluyen animales y plantas. Están compuestos por más de 10 000 líneas, algunas de estas de 30 metros de ancho y más de 9 kilómetros de largo. Es más fácil ver las figuras desde el aire o desde montañas cercanas” (Google).

Augusto Tamayo Vargas escribe en el libro NAZCA (1986), del gran poeta y académico peruano Manuel Pantigoso (1936), lo siguiente: “Así llegamos a Nazca. Las líneas de la pampa, el término “nazca” como nacimiento, y las posibilidades de hallar una relación entre el espacio y el mito, entre la superficie de la pampa y de la página con la reacción lírica ante el espectáculo y su intrínseca naturaleza”.

Sabrina Usach. Nazca. San José: Casa de Poesía/UCR. 2022: 80. El libro contiene prólogo de Lucía Carmona; portada de Elsa Salinas. Con epígrafes de Leda Valladares, Blanca Varela y César Vallejos. Además, incluye un epígrafe de la gran poeta costarricense Eunice Odio: “Todo regresa hasta su forma exacta. /La vida retoma su ambición pequeña/ de ser, del todo, vegetal profundo, / recóndito edificio y luz abierta”.

Lucía Carmona, prologuista del libro NAZCA, (2022), de Sabrina Usach hace ver que: “El origen se vuelve obsesión, se sigue la fija idea de la permanencia, del lugar del nacimiento; motivo que incita a recrear lo que parecía aniquilado: la cultura Nasca, sus geoglifos, su cementerio y su desierto. Las líneas fantasmas provocan en la voz que habla la rebeldía ante la destrucción de las antiguas tierras y se propone descubrir las razones que le dieron existencia a estas figuras extrañamente simbólicas, como si su palabra fuera capaz de desentrañar la forma de los árboles o de los animales primigenios, no sin arrastrar esta memoria a la experiencia cotidiana. Ahí encontramos el nudo de estos poemas: el misterio” (Carmona, 2022: 7-8).

El poemario establece la mirada retrospectiva como un referente reflexivo abierto “observo de un lado el mar del otro / una vieja cordillera de un verde (…) /sobre tu cicatriz está marcado el surco / por el que regresarán los cantos del pueblo / muerto en estos acantilados”.

La presencia de los elementos vegetales establece una íntima relación de territorialidad entre la naturaleza y la existencia integral “tres udumbaras crecieron en las fisuras /de la puerta que le abro al mundo / ¿a cuenta de qué ha venido a inmolarse así /el infinito? ¿qué designio se teje /en estas mandíbulas impávidas?”; “porque acá /le llamamos otoño a la perfección de la luz /antes de irse a morir”.

Asimismo, se enlaza la vegetalidad con la fijación del tiempocomo si todo fuera conjugar /el verbo nacer en cada tiempo”; “cercano a lunas y soles indolentes /a esta hora se fueron las sombras”; “nombramos la vida como decir (…) que esas palabras/ surgen del hambre y de la sed”

         En determinados textos se presentan asociaciones entre elementos corporales y una íntima vegetalidad: “entregaré el vientre a las magas me llaman /desde los despeñaderos /plantarán en mí /suficientes pinos como para convertir /las hojarascas que recubren nuestra angustia /en el nombre exacto de los nidos”.

En este corpus, escrito en cursiva, expresa “dice tu cuerpo viene del desierto /de tus manos cuelga el penacho /que sostiene la cabeza-trofeo /surgida entre dos masas de inmensidad /rodó hasta vos por minúsculas patrias /ungidas de polvo hablarás con tus espíritus /nadadores alados y terrestres /sobre tu cicatriz está marcado el surco /por el que regresarán los cantos del pueblo /muerto en estos acantilados”.

Asimismo, es muy importante la posición de nombrar, por ello, el logocentrismo, la palabra es un tejido decisivo en este universo lírico “tejer es construir el pasado /yendo hacia adelante /corre por la piel /un sordo rumiar de animales andinos” (…) “han asumido el sacrificio para decir /un lenguaje milenario creo verlo apenas /más allá de esta trama en las manos /estoy tejiendo mi amuleto /con la desnudez de los redentores”.

El crítico peruano José Antonio Bravo expresa que en NAZCA existe la tríada historia, espacio y travesía: “porque ahora el universo totalizador es Nazca (de nacer y de la pampa): es un lugar determinado, afincable, ubicable: geográficamente ocupa un sitio, una extensión sembrada de historia y de tiempo; y es aquí donde el espacio trasciende por la cronología y su mensaje”.

Sabrina Usach lo tiene claro cuando poetiza “con las fuerzas que nos quedan /dibujemos figuras en los desiertos /como los antiguos nascas tallemos /palabras nuevas en las rocas /y pongámosle nombre al rostro /ese que imaginamos /yo no sé pedir nada ya hice  sacrificios”; “la tierra se expande hacia la costa  /bruta demencial parece el deseo /de una divinidad que quiere salvarse /para que vea fluir el ardor intempestuoso /de esta vida que se incendia".

 

El poemario establece un aquí y ahoraya no puedo salir de mí /habito el sistema natural que me une /al mundo y crezco de acuerdo a la luz /el viento nos acumuló al tun tun

/brotamos salvajes miramos al sol /como estacas a medio enraizar /no me pregunten entonces /por qué eché mis manos en otras aguas /por qué vertí mi lengua en estos humedales”.

“a dos árboles de mí /—porque de un tiempo a esta parte /mido la vida de este modo— /la bestia sigue ahí y yo necesito explicarle:  /a los desiertos los atraviesan las mujeres /que han aprendido a morder el cielo /para hacer llover desde sus vientres”.

La figura estelar de la mujer campea en este mapa lírico de la autora argentina “tu necesidad de nombrarla habrá sido /la urgencia por encontrar /el origen de la especie escrita

/el viento me ofreció /más de un pájaro mudo para comer /pienso en el alimento /sacrificio/ hambre sed”. (…) “somos una mujer observando en la penumbra/ la silueta del hombre que espera /busca entre la arena va y viene va y viene /como si soportara con los ojos tus brazos /de sal o el peso de tu fauna invisible /cuando vacié toda fe sobre tu pelambre /te alejaste con silencio estepario /llevabas un sol por cada uno de tus ojos”.

         Los elementos de la vegetalidad se equiparan, en algunos caso, con lo humano, en asocio con elementos de la naturaleza: “intentaré mirarme el rostro /en el reflejo oscuro querré despojarme /de la imagen del cactus enorme /que engendré y vi crecer de sol a sol  /hasta convertirlo en mi hijo imaginario /seré mineral tallo flor /polen en las alas del colibrí /maga: vos que me soñaste  /con tus ojos de cóndor  /¿podrás gritarme nuevamente viento?

El poemario marca un eje temático importante cuando aborda el tema del tiempo con la simbología “en el octavo mes: símbolo del infinito /todo termina para comenzar /crece el muro y parte del cielo /es jirón de aire que desaparece /no más lluvias que ver ni lejanías (…) si queremos sobrevivir a la asfixia /hay que estallar para adentro y de luz”.

El poema NAZCA, de Sabrina Usach, que da título al libro, es un texto intenso, de altísima calidad expresiva, en tres apartados.  Me interesa el primer y el tercer apartado de ese gran poema extenso:

(1) “ningún pueblo es antiguo si percibimos /el calor de la tierra en las plantas de los pies/toda materia es vida: piedra éter luz  /abrigan la carne sin importar el desierto /que labremos el fuego encendido  /en los hogares sigue siendo el mismo /y su ausencia tampoco implica muerte /porque ruge en la cordillera que somos /turbulencia genética movimiento de ruinas /sangre derramada palabra que vuelve /a nombrarse como si alguna divinidad /hubiese venido a tallar en la memoria /lo imperativo del verbo nacer se repite /en los ojos del búho que ulula detrás / mientras hendimos —cavadores eternos—/el terreno de la palabra flor tika reyen / topteque yvoty —mística ecuación /en la lengua que no termina de aparecer— / participamos del misterio emulando  /oraciones desconocidas: con simples gestos /nuestras manos riegan la combustión oral / de tumbas o almacenes de semillas /—ovario maravillosa cantera— /la masa orgánica empuja sus raíces / hacia la médula extiende la búsqueda /donde es nutricia la sombra  /pregunta en su marcha de dónde /habrá heredado la artesana esencia / de beber y transformarse /guiada por olores que fueron frutos /va intuyendo su destino de germen natal / es la milenaria respiración de lo mínimo /haciéndose universo /mientras ocurre la tempestad: /tal vez de esto se trate la sintaxis / imperfecta e inacabada de la muerte”.

(3) La tercera parte del poema NAZCA contiene el epígrafe “Al enseñarme a escribir me dejaron ciega”, de Gerónima Sequeida y dice así:

 

cuando el choque de placas tectónicas

despierte tu instinto de halcón hembra

podrás hacer el próximo interrogatorio

ingenua criatura que explora significados

durante noches enajenadas de cielo

 

entonces esperarás un nuevo movimiento

sospechando ser el hilo de las tejedoras

del bosque donde formularán tu sombra

y callada te dejarás mecer leve rueca viviente

entre hogueras sagradas donde ungirán

con una mezcla de polvo y sangre

tu cara tus dos pechos tu vientre

 

quizá dudes habitar entre los juncos

un sueño repetitivo cierta será tu iniciación

gateando hasta el agua próxima

a nutrirte con cantos inconclusos

que deberás terminar y ofrecer en ritual

a tus hijas junto al vino las frutas y el pan                                        

 

es probable que lo olvides todo

sin embargo cuando contemples arriba

la nocturnidad y descubras aquella geometría

te sabrás parte de la misma conciencia:

la escritura acaso no está en el poema”.

 

En síntesis, el libro NAZCA, de Sabrina Usach, es un texto revelador de las travesías cosmogónicas de la autora argentina. Las plurisignificaciones semánticas le confieren gran profundidad a sus textos, donde muchas veces da la impresión de escuchar las polifonías ancestrales, arraigadas en el cronotopo sin tiempo, pero con un tiempo en la dimensión de su poesía expresiva, cuyo marco es una especie de mural entre el arriba y el abajo.

La casi totalidad de la estrofa final, correspondiente al tercer apartado del poema NAZCA es, a mi juicio, el eje o arte poética que define el gran trabajo creativo de este poemario de Sabrina Usach: “cuando contemples arriba/ la nocturnidad y descubras aquella geometría/ te sabrás parte de la misma conciencia:/la escritura acaso no está en el poema”. (el destacado me pertenece).

Para entonces, es posible, que las travesías cosmogónicas de Sabrina Usach, hayan empezado a hayan concluido, pero el viaje es eterno, siempre está abierto, para las experiencias visuales con la ancestralidad del pasado en el presente; así como del presente hacia el futuro, en “la milenaria respiración de lo mínimo /haciéndose universo /mientras ocurre la tempestad

 

 

 




 

miércoles, 5 de octubre de 2022

Sabrina Usach visitará Guanacaste: FIPCR 22

Lic. MIGUEL FAJARDO KOREA




Sabrina Usach visitará Guanacaste: 

FIPCR 22


 

 

Lic. Miguel Fajardo Korea

Premio Nacional de Promoción y Difusión Cultural

minalusa-dra56hotmail.com

 


El Festival Internacional de Poesía de Costa Rica (FIPCR) se realiza desde el 2001, cuando lo fundaron un grupo de artistas costarricenses, liderados por los escritores Norberto Salinas, Rodolfo Dada y Julieta Dobles, así como el trabajo incansable de la organización Casa de Poesía, con el apoyo de un selecto grupo de colaboradores. Es una organización sin fines de lucro. Durante la pandemia (2020-2021), se llevó a cabo de manera virtual. El Festival ha sido declarado “de Interés Educativo” y “de Interés Cultural”, por parte de los Ministerios de Educación y Cultura y Juventud.

 

Este año (desde el 30 octubre hasta el 7 de noviembre del 2022), vendrán al festival, poetas de Argentina, Chile, China, Cuba, El Salvador, Honduras, India, Kurdistan, México, Brasil y Estados Unidos, a saber: Ana Pedernera, Cristian Aliaga, Sabrina Usach, Mario Meléndez, Xi Chuan, Norberto Codina, Vladimir Amaya, Kris Vallejo, Shiva Prakash, Hussein Habasch, Itzela Sosa, Lisi Turrá, Tiago Geboveze, Sergio Zamora y Chary Gumeta. Asimismo, los autores que representarán al país en el FIPCR 2022 son: Julia Hernández y Miguel Fajardo, de Limón y Guanacaste.

Guanacaste se unió al Festival como sede desde el 2003. En el 2004, se le asignó la inauguración regional. Para dichos encuentros, se ha contado con el apoyo del FIPCR, Universidad Nacional, Universidad de Costa Rica, Centro Literario de Guanacaste, Museo de Guanacaste, Liceo Laboratorio de Liberia, Liceo de Cuajiniquil, Colegio Artístico Felipe Pérez, Colegio Humanístico, entre otros. Han visitado Guanacaste, escritores como Roberto Sosa, Otto Raúl González, Joaquín Pérez Azaústre, Carola Brantome, Vicente Muleiro, Celedonio Orjuela, Luis Alberto Ambroggio, Guadalupe Elizalde, Luis Rocha, Talat Shalim, Luis Thenon, Natalia Toledo, John Andion, Carlos Aguasaco y, este año, la argentina Sabrina Usach.

Asimismo, es el único festival de poesía, donde a cada autor invitado se le publica un libro. En este momento, se han editado 271 libros a poetas de todas las latitudes del orbe, cuyas colecciones signan un esfuerzo loable de promoción y difusión cultural, coordinados por el escritor Norberto Salinas Ollé.

A lo largo de más de cuatro lustros, han establecido más de 20 sedes que afirman el trabajo cultural: San José, San Antonio de Belén, Turrialba, Sarapiquí, Guápiles, Guácimo, San Ramón, San Carlos, Pérez Zeledón, Liberia, Nicoya, Paraíso, Esparza, Orotina, Monteverde, Tortuguero, Cartago, Heredia, Alajuela. Así como a espacios novedosos como el CAI Reforma y CAI El Buen Pastor.

En este momento, el Festival Internacional de Poesía de Costa Rica cuenta con un valioso equipo editorial, encabezado por Norberto Salinas, Mónica Salas Nieto, Daniela González Fuentes, Fernando Alvarado Araya y Eric Segura Ledezma. La Editorial Casa de Poesía cuenta con el apoyo de impresión del Siedin, de la Universidad de Costa Rica.

Otro acierto del Festival Internacional de Poesía es el acercamiento y la integración con los grupos organizados que existen en el país, así como la incorporación de varias de las organizaciones comunitarias, culturales, talleres, gobiernos locales, negocios, de cada uno de los lugares visitados, tanto en la GAM, como en los diversos polos interiores de la cultura. 

Al final de las jornadas comunitarias, los invitados se reúnen con el auspicio de Laguna Lodge Tortuguero y Rodolfo Dada, para efectuar un taller seminario entre los poetas internacionales invitados y un selecto grupo de poetas costarricenses. 

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GUANACASTE tendrá la visita de la escritora SABRINA USACH (Argentina, 1985). Es Profesora Especialista en Escritura y Literatura. Actualmente, reside en la Provincia de Buenos Aires. Profesora especialista en Escritura y Literatura. Magíster en Escritura Creativa, Universidad UNTREF.

Participó en el IV FIP de la Ciudad de México (2015). Fue invitada por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) a la XXVII FIL, provincia de Las Tunas, donde impartió seminarios de poesía argentina (2018); en el I FIP Joven “Jauría de palabras” (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 2019); el XIV FIP de Buenos Aires (Argentina, 2019); el XXX Festival Internacional de Poesía de Medellín (Colombia, 2020) y, ahora, al Festival Internacional de poesía de Costa Rica (2022).

Sus libros publicados son Muecas de una voz pájara (Baldíos en la Lengua, 2015); Magnética (Ediciones Culturales de Mendoza, 2018), obra con la que obtuvo el Premio Provincial Vendimia de Poesía. Nazca (Gog & Magog, 2022); La triza en el sueño -12 poemas a Luca Prodan- (Caleta Olivia, 2022). El FIPCR publica su libro NAZCA (Costa Rica, 2022).

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Programa por realizar FIPC 2022

30 de octubre, 1 p.m.: Inauguración Teatro Popular Melico Salazar.

31 de octubre, 9 a.m.: presentación en la Universidad de Costa Rica.

31 de octubre, 7 p.m. Museo del Jade, Colección literaria FIPCR 2022.

1 de noviembre poeta SABRINA USACH se desplaza a GUANACASTE.

2 de noviembre: 9-11 a.m. charla, recital y taller Liceo de Cuajiniquil de La Cruz

2 de noviembre: 3-5 p.m. charla, recital y taller Universidad de Costa Rica, Guanacaste.

3 de noviembre: 9-1 a.m. charla, recital y taller Universidad Nacional, Campus Liberia

3 de noviembre: 1-3 p.m. charla, recital y taller Colegio Artístico Prof. Felipe Pérez

4 de noviembre: 7 p.m. Instituto México, clausura del FIPCR 2022.

5 al 7 noviembre: taller seminario en el hotel Laguna Lodge Tortuguero.


Sabrina Usach, poeta argentina visitará Guanacaste, Costa Rica.




 

sábado, 1 de octubre de 2022

PRESERVEMOS NUESTRA LUZ EDUCATIVA CADA DÍA

Miguel Fajardo Korea


PRESERVEMOS NUESTRA LUZ EDUCATIVA CADA DÍA

 

 

Lic. Miguel Fajardo Korea

 

Premio Nacional de Educación Mauro Fernández

minalusa-dra56@hotmail.com

 

 

Los retos del ser humano marchan paralelos con sus expectativas de superación.  La independencia es un insumo cívico para el disfrute social, un inestimable valor agregado para la vida democrática integral.

          En ese sentido, la libertad plantea una nueva actitud desde la instancia individual.  Su propuesta debe ser consecuente con el mejoramiento de todos los niveles de la escala social.  La libertad tiene que ser un disfrute para las grandes mayorías.  Solo así se completará su cobertura integral desde la solidaridad.  No puede ser una regalía, sino una conquista, una premisa moral, una actitud que debe defenderse cada día de la tierra.

          Hoy, abrimos un perfil reflexivo sobre tan trascendental vivencia, llena de civismo.  El déficit fiscal y la gran deuda externa, nos restan el pleno disfrute de la libertad y la justicia social para todos. 

     Igualmente, la pérdida del poder adquisitivo de nuestra moneda, ya que restringe operaciones económicas básicas en la vida de los costarricenses, así como el incremento de los índices de pobreza y desempleo, que se han acrecentado posterior a la pandemia, lo cual le resta alegría a miles de hogares costarricenses, quienes ven disminuidos sus ingresos y deben buscar trabajos informales, con sueldos inestables para hacerle frente a la vida diaria.

          Se es libre con el comportamiento ético, tanto individual como colectivo. Los últimos acontecimientos sociopolíticos acaecidos en nuestro país reflejan una patología social degradada, opuesta a la moral pública en nuestra patria.

          Hechos que, sin duda, afectan la imagen de conciencia ciudadana de todos los costarricenses.  Quienes gobiernan deben darle confianza a la ciudadanía, con acciones transparentes y correctas actuaciones dentro del ejercicio gubernamental, del cual solo son depositarios de la voluntad del pueblo durante cuatro años.

       Asimismo, los crecientes índices de violencia en diversos contextos del conglomerado social, ofenden el espacio para la libertad.  Paralelamente, la inseguridad ciudadana nos asedia, cuando algunos grupos, amparados en el poder, implantan su código de fuerza contra la población civil o educativa, que luce indefensa ante dichas tropelías.

      En ese sentido, se atenta contra la sana convivencia de los habitantes. Lamentablemente, los últimos sucesos acaecidos en algunos centros educativos del país, deben ponernos a reflexionar sobre dichas actitudes negativas, cuyo derrotero atenta contra el buen vivir en los entornos áulicos, al que se debería asistir con entusiasmo, deseos de aprender y superarse, tanto académica como humanamente.

          .  Pierden respeto y libertad: los jóvenes en la drogadicción, los desertores del sistema educativo, los agresores del espacio hogareño y familiar. Quienes llegan a las escuelas y colegios, pero no ingresan en las aulas y deambulan por los pasillos y corredores, porque cada silla vacía en las aulas costarricenses, es un golpe bajo contra nuestro sistema democrático.

   Sí.  Perdemos la libertad en el momento de esclavizarnos, desmedidamente, con los adelantos de la tecnología de punta, al adoptar modas ajenas a nuestra manera de ser.

Hoy tenemos una nueva patología: la nomofobia, ese martirio incontrolable para desapegarse de los celulares, tanto es así, que nos hemos olvidado de las más elementales normas de cortesía. Las personas se están comunicando más con seres humanos desconocidos y lejanos, que con aquellos a los que tienen al alcance del abrazo, a quienes, con frecuencia, se les invisibiliza.

         En estos tiempos de mundialización, cuanto suceda en otras latitudes, nos preocupa, porque dichos estadios planetarios no nos pueden ser indiferentes, por el contrario, la fuerza solidaria es un compromiso holístico para la defensa de la libertad y la equidad en cualquier parte del mundo.

     Se debe exigir respeto a la autodeterminación de los pueblos, como una manera de establecer la sana convivencia dentro de los límites éticos de la tolerancia y la solidaridad, tanto entre los países como en los espacios áulicos, familiares, sociales y comunitarios.

          No obstante, en esta era de globalización, nuevas fuerzas como las guerras, el petróleo, el euro o el dólar amenazan nuestra independencia desde diversos frentes.  Ahora, dichos impactos transforman los hábitos sociales en la aldea global y, por ende, en nuestro sistema particular de vida y, muchas veces, restan la esperanza y el respeto nacional a la libertad de cada país.

          La libertad implica, desde luego, el disfrute pleno de nuestras riquezas naturales. Con el levantamiento de megaproyectos turísticos, la mayor parte de las ganancias quedan fuera del desarrollo de nuestra provincia. No nos oponemos a dicho desarrollo, pero no aprobaremos que unos pocos impidan la libertad de movilización para el disfrute de las riquezas de nuestra biodiversidad costarricense, pues se rompe la equidad patrimonial y se atenta contra los parámetros de la justicia social. 

         No queremos una zona de exclusión dentro de nuestra propia patria, pues ello implicaría una pérdida de soberanía y, desde luego, de la libertad. Para que haya luz en el camino cotidiano, no debemos permitir un Guanacaste ajeno.

          Estamos en una encrucijada histórica.  Tenemos que enarbolar las banderas de la redención y de la equidad. Habrá vacíos en su libertad, cada vez que un costarricense no pueda suplir las necesidades básicas de alimentación, vivienda, vestido y acceso a la educación y a las fuentes de trabajo.

     Asimismo, cuando la libertad de expresión y de opinión son acalladas por instancias gubernamentales, que restringen y acorralan ese sagrado derecho de ser informados y de ejercer nuestra opinión pública sin coacciones.

Me ha correspondido visitar países donde se anula la libertad de opinión y expresión. Es triste ver cómo el silencio y el miedo se apoderan de la población, y se pierde la esperanza de la convivencia por un mundo mejor.

Como bien dijera Benito Juárez: “El respeto al derecho ajeno es la paz”. Así debe ser nuestro comportamiento, tanto entre los individuos como entre las naciones. Además, la paz también debe prevalecer en nuestros centros educativos, donde muchas veces, se observan bandos, en procura de cuotas de poder institucional, un hecho que no ofrece luz en el camino del mejoramiento educativo.

         Fue muy emotivo volver a observar a miles de personas apostadas a la vera del camino de nuestros pueblos, desde la frontera norte hasta Cartago, para estar a la mira y vitorear el paso de la Antorcha de la Libertad Centroamericana, portada por cientos de estudiantes costarricenses. Ese acto, entraña reavivar y reencender la luz educativa, después de la afectación de la pandemia.

Es, sin duda, una grata expresión de la ecología cívica del aula, dado que asisten por convicción, por sentimiento solidario y por el afianzamiento de nuestras vivencias, en favor de la libertad, la esperanza, el respeto, la solidaridad, valores que nunca estarán totalmente completos, sin las acciones positivas entre la familia, el estudiantado, los centros educativos y las instancias institucionales.

Los procesos independentistas son complejos, pero el acto de su ejercicio implica una toma de conciencia de una de las más decisivas conquistas humanas: la libertad como señal democrática. Desde 1821 celebramos el aporte histórico de quienes nos legaron el disfrute de esa vivencia cívica, hace 201 años.

         Que nadie degrade ese extraordinario ejercicio de validez cotidiana, imprescindible dentro de la tradición y la historia nacionales.  Durante los últimos 74 años no hemos sufrido enfrentamientos armados internos, por ello, la libertad sigue consolidándose como una necesidad insoslayable en la conformación de la más auténtica idiosincrasia e identidad.

Hoy es un día para recordar a millones de jóvenes, quienes merecen vivir en paz, sin embargo, en sus países no hay paz ni libertad; solo resuenan bombas y misiles, los cuales les arrebatan sus vidas, familias, bienes y la fraternal y sana convivencia.

Seamos empáticos y elevemos una plegaria a Dios, para que cuide a la juventud, que merece una maravillosa oportunidad de vivir sin guerras. Ojalá, la llama de la luz y la libertad, de la paz y la soberanía, puedan recorrer todo el planeta, y que sea sostenida por siempre.

         En síntesis, la antorcha se encuentra en el pebetero de los sueños y las conquistas humanas.  El disfrute de la libertad se completa todos los días.  El compromiso integral del magisterio y de la comunidad estudiantil son claves para resguardarla.

     De nosotros depende seguir conservándola. Hagámoslo.  Tomemos conciencia, porque entre todos podemos lograrlo, desde la vivencia de la empatía solidaria y cotidiana de cada uno de los seres humanos que compartimos este mundo, cada día de la tierra.  

***

            Mi gratitud a las distinguidas educadoras Elena Bolandi Gorgona y Ninoska Potosme Pastora, por la gentil invitación de