En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



martes, 18 de julio de 2017

Poema de Ana Rosa Bustamante

Ana Rosa Bustamente





CAMILLE
(1864-1943)

Ana Rosa Bustamante

"Tras apoderarse de la obra realizada a lo largo de toda mi vida, me obligan a cumplir los años de prisión que tanto merecían ellos……no quede yo para siempre en esta nada con barrotes que es la prisión de locos, donde mi madre y todos ustedes me han confinado, por haber tratado de ser Camille y mujer, Camille y artista, Camille y amante y libre”.



EL BESO DE MÁRMOL

Cuando sea un árbol voy a parar  al viento
en la  rama turgente del invierno
viendo  las aves en su vuelo  que van a otro lugar,
cuando navegue  los ríos con el sedimento en mi boca, 
mis manos de sordos hablaran por los ojos inertes del metal,
con ese lodo, con ese ruido
voy a defender   el  sol  en mis latidos,  el crujido
de mi casa en la rivera donde solía soñar,
y las hojas de mi  historia  cinceladas con  la lumbre
de la oscuridad,  las borre mi sangre
cuando vuelvan con el viento.

La araña  no hila y
no hay perros que avisen,
no hay gritos,  manchas confusas,  niños,
somos los fallidos, los perdidos, fósiles dormidos,
todo está tranquilo  al final de los años,
que unimos horas iguales a la derrota
y nos murmura solo el sol y el agua y la urbe no me recuerda,
mi mano no da señas, si ya casi estoy dormida.



Cuando sea un árbol,  no tendré que ver con la pena,
Clotho es un adorno en el jardín, un virtuoso habitante
sin agosto sin ángeles sin pensamientos.

Cuando en mis raíces los brazos de un difunto  surquen
el frío del mármol,    abrigaré su espalda,
por los estandartes que ya no flamean,
y la primavera  en mi corteza  tejerá  flores que llevarán
al cementerio,  lazo turbio
la fiereza de los que guían el mundo.
No sé dónde estaré aparcada mintiendo a eruditos
y a beatos por ese cuerpo frío,
por ese llanto tieso,
cuando mi voz calle a la lluvia su caída, silenciándome
como un buitre poderoso sobrevolando tu corona,
el pensamiento displicente  al tamboreo,
no pretenderá  satisfacer a la palma cóncava con sed
en esa habitación 
la muda quietud de mi  herida.



Mis frutos serán comidos sin más luz que mi osamenta,
desnuda,  fría,   maté a la que fui y el caduco cielo
vació los remos,
desde entonces,    en  mi casa estoy   mirando los gestos 
errando  sin saber adónde ir.

No logro esculpir  mi viaje,  una garra atesta
en mi cuarto,
cuando sea un árbol solo en el desierto, impunes
van a hundirme  en mis entrañas,    el corazón de una gacela
y  preguntarán por mí al final de mis días
si  hay una que muerde en primavera,
el diente ausente se nota,  enfin.

No tolero ordenada la bandada      sin mis patas  sigilosas
que migran la absurda rinconada
con sed y hambre,
una gota de sangre marcada    debajo de mi lana
por el comprador.

Cuando alto era el vuelo me volvía pájaro y oveja negra
que  el baladro remeció en  la urbe antes de saludar,
ahora  arrecia con un sueño deshilachado,
no hay  un cielo que escarmiente a la aherrojada
de mi vuelo mi peregrino tranco,  ni provisión   ni un gránulo
que en la vera de los tiempos sigan a esta aldea en la gloria,
entre mosaicos húmedos y grises estoy en realidad
tiritando,  a  contracorriente, 
la mutilación  un ardid de rumbos,
y mi garganta pide perdón,
emancipada de las burbujas,   el silencio aún me nombra,
mis cuerdas merodean las  palabras en la ondulación
de la llama,
la  duermevela de mi velador,
el  bronce  las yemas,
la brutal tempestad.
Pesa mi cadáver y el  hilo se corta en lo  más fino,
porque  mi sudario está gastado y  no hay nadie
que me reconozca, 
la flor marchita  tragada a voluntad no se digiere,
y acelera el agua  el tiempo,  pasa
repartiéndose entre dos piedras,
como en un principio,
dónde estoy escurriéndome
y Ofelia me comprende;
quizás esté soñando,  y me lava la cara en su pajar,
que mi cara vuele en las plumas con mis ojos,
y la libertad se derrama como un felino sobre la alfombra, 
el aire,  la niebla azul, acaso el rocío en el frío, 
pero hay ratones hablando de penas.

Hiere la hebra, circula la arteria de mi desazón y la inocencia
la translúcida palabra mortífera,
la  venganza de  llevar  encendida la lámpara,
embriagada
y una noctámbula mujer  palpita buscándome a mí. 
¿Qué crimen lloré? como  albóndigas
revolví en mi corazón
todos los lanchones y
ahora,  temo  más a la luz  que prodigar la soledad.

Avanzan  en la costanera  las mujeres que no se dejan ver,
de soslayo en mi pelo  y  mis trancos ocultos,
se avergüenzan de mí.

El  árbol ya está viejo y se estancan las raíces,
y mi cabellera se esparce para su celo por la calle, 
ellas  liberan las caderas,
aman el goce de la noche y  el gen del deseo, 
la médula efervescente  para frotarla y dejarla ir
como un árbol anciano,  esas mujeres.
Y él, ya en madura edad,  revela una nueva puesta de sol
en mi umbral.

Celebración es una delación con  la testuz
de los corruptos
que circulan por la noche y
dice la  garza  al ritmo del aire,
que está dispuesta,  hermana, como tú
a montar la Piedra Feliz con el  escorpión azul
que nos da su color
para el veneno.



Voy con un vestido sensorial y cualquiera lo levanta,
me roza en un sendero,  agitado por pecíolos roncos
que suavizan mi enojo
con la envolvente palabra del que sueña el desparpajo,
el que me hará su lucha, la posterior fama, 
el martillo que hundo en la mesa y la sonrisa
en la canícula de un cuarto hacinado, 
encerrará los botones en mis vestidos inmóviles y   
qué duro es estar sola con tanto grito dentro.
Para no herir su recuerdo,  su maternal enseñanza,
he huido,  mil veces besé su mano en la materia,
beso de mármol hoy en un museo.

Mujer que enrojece al sonreír y deja ver su encía,
encía de un tigre en celo  que olfatea la piedra,
por si un tatuaje sangra la palabra amor.

Flaqueza que en sus huesos zumba
en una madrugada temerosa
en una violenta sacudida
de  sábanas que llega con  la mirada al techo,
y rumbo al taller de los narcisos umbría roca
aceitada madera que duele antes
que se haya reventado  en la alfombra,
y florecía la arrogancia como un mar sin playa, 
levanta su brazo guiando a los que con sus pábulos en ristra, 
su corazón  arrastran de día
y sus vestidos  estilan  inverosímiles certezas, 
nunca ríe,  nunca llora  y   reina en la marmórea realidad
de una artista,
porque así existe.

El techo derrite  el cerezo con sus nidos de  pájaros
que llegaron hace mil años el último invierno,
aún espero un trino
y hay  nombres escritos sobre el destello,  una roca aparecida
de la noche a la mañana detiene  el torrente en dos, 
en dos. 
Y  levanto la mirada a su sonrisa, como si el ojo
esparcido me hablara y quisiera quedarse botado
entre las ramas.

Vomito polvo.
Un túnel abandonado y su   esplendor por los lados, 
esa atrevida oscuridad que en el centro
 runrunea a contra corriente
y sigue un puente,  el ruido del río  subyuga  y   destruye 
el oído con   la materia que expulsa  el cauce
en la rótula de tanto correr.
Y una boca de caballo se nos parece,
una concha marina que nos trae el mar,
la  cantiga de mi derrota, la luz que duele
cuando amenazo a una cerviz,
y me quedo muy sola
en la acaramelada tempestad que  usó mi nombre,
Camille,
y hay  raíces que muestran   rostros en la tierra y  las  aviento
las despedazo
con mi garra el día de  San Juan
y con fuego  de mi boca quemé
los tallos que me ahorcaron.



Los hilos dorados de mi falda sin cuarto de lujo
ni sueños  ni posesión que lucir en público
ni ceremonia, ni catedral,  recorrieron mis muslos sus manos
sin solemnidad,
el  órgano en sus notas daba en revolcar
sus sandalias lustrosas,  indescifrablemente.

Comparaban  mis rasgos con medusas ocultas y
lombrices  amanecidas resoplando lodo al sol
y fui escarbando  la maleza,
inquieta como un haz en penumbra,   redoblando
en golpe de hoja  todo  mi vigor
y mis labios escarchados,   heridos , santos,
quizás no tan santos,
hablan en mi sien,
dándome clamor en la antesala y mi costilla clama,
para quedarse en la escalada hacia algún confín
en mis últimos años.



No tengo aureola. El reflector en mi ventana
que da a mi sien lleva  poderes y mis manos
y mis pasos férreos
son mi lánguida actitud mirando la puérpera
abigarrada  de dolores,
imagen pegada  en la pared,
que  alimenta
el menudo peñón que me aduerme
esperando la justa repartición de mis obras polvorientas
y llorosas
que en mi matriz pusieron cruz y seña
desde el cielo lleno de cuentos inconclusos,

y rasgo el hueso que me cruza el  silencio
la provisión peligrosa de mi palabra
el  sustrato de mi lengua ,  su sustancia
la esencia del hueso, el veneno, el antígeno,
enfin,
el aceite marino de una gaviota
remedando  a la diva  del  espejo,

voy  a martirizar los caminos me dice
hasta hacer caber mis zapatos.


____________

Nací en el Norte de Chile, en Arica, pasé mi niñez hasta los trece años y medio en Antofagasta, Estudié en el Liceo de Quilpué, luego del terremoto del '71 mi familia se cambió a Viña del Mar, luego del golpe militar nos fuimos a Valparaíso hasta que me casé con un valdiviano y hace mas de veinte años resido en Valdivia y desde acá viajo con la poesía.

En 1999 decidí dedicarme a la poesía. Me gusta cantar, la pintura y los idiomas, hablo y traduzco francés. En 2012 decidí incursionar en la narrativa.

Me preocupa el fomento lector y hago talleres de creación y clases de francés.

He aquí mi trayectoria.

TALLERES CON LOS ESCRITORES

Teresa García Mancilla
Omar Lara
Alejandra del Río,
Verónica Zondek,
Fernando Reyes Franzani.


TALLERES

Participó en el taller Federico García Rival que dirige la poeta valdiviana Teresa García M. presidenta de la Sociedad de Escritores de Chile, sede Valdivia.

Taller de Extensión de la Universidad Austral de Chile, que dirige el poeta Omar Lara.

ENCUENTROS Y LECTURAS

Ha realizado lecturas poéticas en distintas ciudades de Chile: Paratopia Valdivia (2008) Museo Palacio Astoreca Iquique, Feria del Libro de La Serena, Salc Arturo Volantines La Serena, Puro Café de Valparaíso, Pajarito de Valparaíso, Aquelarre Sech Santiago poeta Lila Calderón, Chillán, Concepción, Descentralización Pueto Varas, CumbreLatinoamerica de Poesía en Rancagua, Nueva Imperial, etc.

Participantes de las Jornadas del Fomento Lector del Consejo de la Cultura y las Artes, Región de los Ríos.

ACTIVIDADES EN 2010

- Presentación de su libro Vita Clamavi y otras Lecturas en Iquique y Valparaíso, Puerto Varas, Llanquihue, Ensenada.
- Invitada a la Ruta de Neruda en Futrono por el Consejo de la Cultura y las Artes de la Región de Los Ríos.
- Ha realizado Lecturas y talleres a los niños en Río Bueno y Los Lagos en el contexto de la celebración del Día del Libro, abril de 2010.
- Taller de Lectura en la Corporación Cultural Municipal de Valdivia dirigido por la profesora y poeta Verónica Zondek.
- Taller Mediadores del Fomento Lector en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral.
- Taller con las madres en la Biblioteca de Corral, en la Pob. Menzel de Valdivia y con los niños de la escuela rural Crucero de Los Ríos.
- Taller Educación Poética Temprana con la profesora y poeta Alejandra del Río.
- Taller vía e-mail con el crítico literario y tallerista de poesía Fernando A. Reyes Franzani.


ACTIVIDADES EN 2011

- Jornadas del Fomento Lector Encuentro Latinoamericano de Mediadores del fomento Lector en la Universidad Austral de Chile.
- Encuentro Poetas del Mundo en Chiloé, sur de Chile.
- Taller vía e-mail con el crítico literario y tallerista de poesía Fernando A. Reyes Franzani desde Santiago de Chile.
- Invitada a las Jornadas de Estudios Mistralianos en la ciudad de Vicuña, Fondo del Consejo de la Cultura, por el poeta Benjamín León, ganador de Los Juegos Florales 2009.
- Encuentro en Chillanpoesía por el Profesor universitario Jorge Rosas y el escritor Flavio Vicente Lillo, los días 28 y 29 de abril 2011.
- Itinerancia de poesía de Gabriela Mistral con la actuación del bailaor de flamenco mexico-español (y poeta) Alonso del Real en las escuelas rurales de Huiro, Chaihuín, Huape, Los Tres Chiflones y Futa de la Comuna de Corral con el apoyo de la Municipalidad de Corral.

- Taller de Lectura con la poeta prof. Verónica Zondek en la Corporación Cultural Municipalidad en la Biblioteca Camilo Henríquez de Valdivia.

- Presentación Feria del libro del Poeta Tulio Mendoza Belio de Concepción.
- Presentación del libro Reincidencias en la Feria del Libro de Valdivia.
- Desde agosto a diciembre monitora del taller de lectura y creación en TALLER EN LA COMUNA DE CORRAL AMIGOS DE BIBLIOTECA DE CORRAL http://corralpoesia.blogspot.com

ACTIVIDADES EN 2012

Flamenco y Poesía itinerancia por Valdivia, Panguipulli, Corral y Lago Ranco.

PUBLICACIONES

Publicada en dos antologías publicadas por la Sociedad de Escritores de Chile, editada por Juan Carlos García Vera, profesor de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de York, Toronto, Canadá y otra antología de la Universidad Austral de Chile gestada por el taller de Extensión de la Uach.
Poemas suyos fueron publicados en la Revista Poesía de Rosario, Argentina.
2007 publicó el poemario “Nuestra Piel Ancha de Fuego”autoedición.
2009 publicó el poemario "Vita Clamavi" por Editorial de Concepción Literatura Americana Reunida LAR de poeta y editor Omar Lara.
2011 publicó el libro de poemas “Reincidencias” financiado por el fondo Conarte de la Corporación Cultural de la I. Municipalidad de Valdivia.

BECAS, FONDOS

- 2009 : Beca de Creación del Fondo del Libro del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes que financió el libro "VITA CLAMAVI".

- 2011 : CONARTE FONDO DE LA CORPORACIÓN CULTURAL MUNICIPAL DE VALDIVIA PARA EL LIBRO "REINCIDENCIAS".

- 2011 : FNDR proyecto FLAMENCO Y POESÍA, fondo regional iniciativas culturales GORE para realizar itinerancia en la Región de los Ríos de taller de flamenco con el bailaor mexicano español Alonso Real, y declamación de poetas españoles e hispanoamericanos.

-2012 : CONARTE FONDO DE LA CORPORACIÓN CULTURAL MUNICIPAL DE VALDIVIA PARA EL LIBRO "LA NIETA DE WONG"

-2013: Fondo del Libro del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes para participar en Encuentro Internacional de Poetas en Zamora, Michoacán, México.
He sido invitado y he asistido a encuentros en ciudades chilenas, como también en varias ciudades en España, como lectura en Murcia y en Sevilla, París y Estocolmo.
-2016 Conarte 2016, Corporación Cultural de la I. Municipalidad de Valdivia, con el libro de poemas CAMILLE.

jueves, 27 de abril de 2017

Poemas de Clara lecuona Varela.

Clara lecuona Varela. (Santa Clara, Cuba, 1971)
Poeta, Narradora y crítica literaria.






Sobre mi vestido blanco.


Tengo un oso de peluche.
El peluche resulta dañino a mi salud.

Aun así duermo con él algunas noches

En la mañana estornudo.
Un estornudo puede ser un recuerdo.

A veces regalo mis recuerdos.

Nada varía solo el hecho irrefutable 
de las hojas que se dispersan sobre mi
mientras atravieso el parque.

El parque donde Martí
indica con gesto admonitorio

Siento pena de las estatuas.
Tan solas.
Tan llenas de palomas y mierda.

La mierda también resulta dañina a mi salud.

Digamos entonces que soy alérgica
regalo estornudos
y recuerdos.

Excepto para  Martí en su pedestal,
para su dedo acusador
que nada me dice…
como nada dicen estas palabras.

Ni las calles de Memphis por donde transita algún conocido.
Ni Vancouver de los santos y fríos recuerdos.
Ni la Santa María de los Buenos aires.

Esos mismos aires
que hacen un remolino mientras transito
escuchando música.

Atravesando el parque
entre hojas que caen de los árboles.

Las hojas me rozan el rostro.
Se enredan entre mis piernas.
Sobre el cabello se extienden.

Caen sobre mi vestido blanco
como en esas películas románticas que todos adoran 
y buscan con ilusión
porque saben no son ciertas.

Aunque lo parezcan.

Los Muertos salen de día.


Jim Morrison murió un mes antes de yo nacer.
Le cantó a una mujer llamada Clara.
Quiero pensar lo hacía para mí.

El Papa se voló la cabeza.
Al final
fue solo un hombre destrozado.

Colgó los guantes,
dijo adiós a las armas…
excepto a la única que necesitó.

Quiero pensar estoy junto a él.
Para decir

Es mentira.
Ernesto.
Es mentira.

Guarda el arma.
En cualquier caso, separa muchas balas…
no sea toquen a la puerta.

Silvia Platt decidió introducir su cabeza en el horno.
El mismo donde se deleitó haciendo confituras de manzana.

El viejo Tolstoi también nos visita
y sonríe
mientras
Edgar se despide sobre un charco
un pequeño charco de agua

Un día comprendí estaba sola.
Midiendo hacia atrás las horas
como un laberinto.

No sé si al final alcanzaré a ver algo más.

Por el momento.
Jim Morrison y yo coleccionamos
muertos.

Cierro los ojos.
Él acaricia mi pelo, lo cubre
con unas extrañas flores que se me antojan violetas.
Y canta: Clara.

Un mes antes de yo nacer.

El boulevard de los sueños…


A través de mis gafas …del cristal de mis gafas puedo ver como caminas entre la gente… a través del espejo del cristal de la tienda te encuentra mi espalda…pero mi espalda y yo tenemos un pacto donde yo te pierdo y ella te encuentra siempre en cada espejo de otro par de gafas dentro de otro par de cristales otro cristal otro frío otro vuelo al infinito cohete roto en la altura de mis ganas y el avión no detiene su vuelo… salvo mi espalda rectifique el rumbo … splash …otro …y estamos de espaldas ….acaso nos ignoramos desde siempre …acaso nos sentamos juntos en los mismos sitios… minutos antes o caminamos por aceras contrarias ….o chocamos sin pedir disculpas porque la gente anda demasiado apresurada en estos tiempos y no para el tiempo en que te pienso ….porque  en otro lugar lejano ya nos encontramos.
Mi espalda es consciente del hecho… yo lo desconozco y te  sigo buscando en cada muchacho que pasa a través de estos segundos en que te pienso …y no te encuentro en aquellos momentos que no serán estos… por más que digamos es cierto… nada es cierto cuando se tiene la certeza de que algo ya ocurrió y solo somos el reflejo …a través de la noche …y de mis cristales …y de mis ojos… solos nos vamos…entonces cuando todos los reflejos se han apagado …cuando parece que mi espalda me traiciona …es que apareces en un esquina y me saludas así no más , yo me digo que todo está bien , tengo la extraña sensación de haber caminado de tu mano antes ….de habernos sentado en los mismos sitios ….de habernos mirado en otros espejos …pero entonces mi espalda comienza a escocer y yo me olvido por completo y  te saludo , así no más.
Continuo caminando al ritmo de mi música  buscándote….aunque la espalda no deja de gritar a mis espaldas.


Los pasos de la noche.


Escucho a Nickelback.
Baile solo dos veces contigo
y no hay lengua que me salve
ni libere tu cuello
de la mordida
y la sangre dice Helow 
Hola
corro
y me corro en tu saliva que es tatuaje en mis muslos
donde abreva el deseo de la bestia
y el gato más inocente ronronea
al paso de la noche
y el día y del tiempo que nos signa
porque inventamos esa palabra y a ella nos ceñimos.
si no hubiéramos inventado la palabra tiempo
nos regiríamos por otras palabras
la primera mirada
el segundo orgasmo
la tercera vez
el cuarto orgasmo.
el quinto solo
el sexto rubio castaño  y ladeo de cabeza.
el séptimo ojos bellos
el octavo pene dorado
el noveno plato de comida
el décimo palo sobre la cabeza

Así hasta que nos hastiemos también
Habremos entonces inventar otras palabras

Porque nos enseñaron a morir
Nos enseñaron a vivir a plazos.
Nos enseñaron a callar.

Nos enseñaron a gritar pero también nos los prohibieron todo.

Somos preguntas y el señuelo de vivir se tramita con un trago
una pastilla
un polvo
arts
Los viejos pecados de las piernas
y el fruto del hombre con el hombre.
Los oleos nos negaron el cuerpo.

Ahora es lo único que tenemos.

Hombre que toca con un dedo a otro hombre
Da Vinci

La carne fue lo único que nos dejaron

Los sabios
Los no sabios.

Lo último

El tiempo

y unas ganas rabiosas de vivir

Política Internacional


Ha llegado un excelentísimo señor,
han llegado los representantes

Política internacional.
Dices…

Y tomo tu pelo
nuevamente
porque oler tu cuello es un sueño,
la acreditación ,
flash…

Diplomacia.
Dices…

Líneas rojas.
Aplicadas.
Jornada en el marco apolítico de mis senos.
Una nota de rescate.

Política internacional.
¿Dices?




Apocalipsis Now.


Los ángeles caen.
Ocurre cada día.
Evidente y ordinario.
Saltan sobre mi cabeza y se tienden a jugar con mi cabello.

Soy una cazadora de la lluvia.
Es hora de beberlos
de todos prefiero al más hermoso.

Al de la luz infinita plantado como un cuenco
entre mi boca abierta.

Dilatar la noche es usual.
Sea maldita pues
prefiero el blanco enceguecedor.
Una de esas estrellas fugaces
que caen
cual la ceniza de un cigarro
o el vino en el invierno.
Juegos del anillo y la mentira.

Mañana la mujer de la limpieza barrerá
mis pelos sueltos,  las colillas.

Yo.
Diré adiós a la clientela.
al vino
a los ángeles.

Luego
más tarde cerraré la puerta.


____________
 Cursó estudios de Física-Astronomía (Universidad de Ciencias Pedagógicas Félix Varela, 1994), de Marqueting y Relaciones Públicas (Santa Clara, 1996) y de Semiótica del Audiovisual (Cienfuegos, 2009).
Laboró, en la capital, en tareas de promociónón, en la Biblioteca Antonio Bachiller y Morales, y, en Cienfuegos, se desempeñó como especialista de promoción en la Sala Ateneo y como profesora instructora de literatura en talleres especializados. En la actualidad, tiene a su cargo, en esa provincia, las peñas literarias El barco de vapor (para la tercera edad) y Por amArte (para las mujeres embarazadas). Se desempeñó como asistente de Direccion , en Ciudad Habana. 2008.
Ha publicado los poemarios De la remota esperanza (Ediciones Mecenas, 2000), Poesía cósmica y lírica de Clara Lecuona (Ediciones del Frente de Afirmación Hispanista, México, 2002), PreTextos (Ediciones Mecenas, 2003), Fragmentaciones (Sed de Belleza Editores, 2007), Estancias (Ediciones Mecenas, 2007) y Lattes capuchino (Editorial Oriente, 2011) y Poesía cosmica y lírica de Clara Lecuona (Ediciones del Frente de Afirmación Hispanista, México, 2017) Segunda edición.
Sus textos han sido incluidos, entre otras antologías, en Antología de la poesía cósmica cubana (Ediciones del Frente de Afirmación Hispanista, México, 2001), Los parques. Jóvenes poetas cubanos (Ediciones Mecenas y Reina del Mar Editores, 2002), Antología de la poesía de nueve poetas hispanoamericanas (Ediciones del Frente de Afirmación Hispanista, México, 2002), Queredlas cual las hacéis: 21 jóvenes poetisas cubanas del siglo XXI (Casa Editora Abril, 2007), La isla en versos (Ediciones La Luz, 2010), Esta cárcel de aire puro. Panorama de la décima cubana (Casa Editora Abril, 2010) y Catedral sumergida. Poesía cubana contemporánea escrita por mujeres (Editorial Letras Cubanas, 2013).
Sus poemas traducidos al francés, alemán e italiano han sido incluidos en publicaciones periódicas y digitales. Colabora con programas de la radio y la televisión. 
Ha recibido varios premios literarios en Cuba y, en el año 2002, en Tenerife, España, obtuvo el Premio de Poesía de la Editorial Benchomo.
Como jurado ha integrado varios concursos convocados en el país, participó en el evento internacional Mujer y poesía en el Festival Internacional de Poesía de La Habana 2008 y fue invitada a Tenerife (2002) y a México (2005) a impartir conferencias y a la presentación de sus libros.
Igualmente se ha desempeñado como jurado , en eventos literarios internacionales.
Recibió la Medalla por los 25 Años de la Asociación Hermanos Saiz.
 Miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. 

jueves, 23 de marzo de 2017

Poemas de Henry Alexander Gómez

Henry Alexander Gómez, Colombia





Henry Alexander Gómez
(Poesía)






Del libro Casa de hueso (Inédito)


En el lomo de la vaca el viento revuelto en un sudario de espumas

Eran las mañanas y las tardes. Solía acompañar a mi abuela Ana
a llevar y traer las vacas, del establo al potrero y del potrero al establo.

Íbamos por la mitad del pueblo arreando las vacas
que eran como dedos gordos de Dios.

Yo y mis cinco años y la rama de un árbol haciendo de fusta.

El sol trepaba por las manchas azules de las vacas y en su paso torpe
un aliento desconocido empozaba la sílaba del sueño.

Las piedras, las crestas de los árboles, un puñado de maderos y sus cercas.

Verlas pastar era echar boca adentro toda la paciencia del aire,
como hundir una luna en un enredo de hierba.

Y en los ojos de las vacas un vacío de luz, un misterio lerdo que latía en cenizas
sobre el corazón lento del día.

Mis cinco años, mi abuela Ana y las moscas abriendo huecos
en las primeras sombras de la tarde.

Entonces la vaca Golondrina se fue de bruces al río.
El hechizo del agua le llegó como una soga que halaba su carne
en una cadencia sin tiempo.
Era de ver su júbilo corriendo entre las formas del torrente. Mugía y su voz era un tambor que trenzaba mi garganta. Un fósil nacido en lo más hondo de la vocal del mundo.

Corría la vaca por el río y mi abuela la seguía desde la orilla,
entre los pastos largos y mojados,
llamando desesperadamente su bovino. Cuidado de no ahogarse la vaca loca.

Mis cinco años arreando el sueño de loco de mi abuela Ana. En el lomo de la vaca el viento revuelto en un sudario de espumas.

Hará tiempo de aquello. El río arrastrando esqueletos húmedos de hojas y trastos vegetales, llevándose consigo mis cinco años y las alas invisibles de la vaca Golondrina,
en una ceremonia de bocas abiertas a los muslos de la nada. Navegaba ahora
hechizado el ocaso en una brisa de peces muertos.

Dicen que las vacas
se parecen a los sueños de los hombres tristes, no dejan de rumiar su soledad
en cualquier balcón desvencijado de la vida. En el mañana
o en el ayer, es floración la noche cerrada.

A la orilla, sobre la piedra molida, boquea todavía la vaca Golondrina
tragando tajos de luz. Muge mientras puede.






Gallinas

En las mañanas,
largos instantes me revelaron
el juego de su pluma,
el cacareo del mundo desde
una noble idiotez.

Su peculiar danza
me habló de un linaje perdido,
la firme intención de ser viento borrado. 

Entendí, entonces, la difícil tarea
de romper
con las ataduras del aire,
la música cercana de escarbar en la tierra.

Es verdad que en las gallinas
el día ha encontrado su eje, 
el cordón umbilical
en el que sostiene la luz.

Al igual que ellas, escribo la dicha
de ser pájaro caído.

A Felipe García Quintero




Parábola del padre

Padre siempre se sumerge en las más
extrañas empresas.
En un diálogo mudo con la vida,
en una incesante errancia
por el orden prohibido de las cosas,
hizo de la derrota
                                   su sello personal,
una enorme roca de aire para empujar cuesta arriba.  

Un día compró una rueca de hilar nubes.
Decía que en la plaza bien podría abrir
un negocio celeste para achispar acontistas.
Pasaba horas golpeando el pedal,
hilando el día,
ovillando la lana.
Desde allí urdió toda la orilla del cielo
                              sin conseguir una sola moneda.

Otro día
se hizo a un viejo auto
para sortear la soledad de los caminos.
Con él cruzaría las fábricas del humo,
las páginas secretas de las grandes montañas,
hasta llegar a La Habana
                                     o Nueva York.
Pero la noche lo dejó tirado a un lado de la carretera,
reparando el veterano motor oxidado.

Raras tareas emprende mi padre,
cultivó los sueños de los ondeadores de banderas,
comerció con olvidos,
amasó el pan
para el inspector de patatas fritas,
escribió cartas de despedida para amas de casa,
hasta afiló los lápices de tercos burócratas
en una corte de un país
                            que no aparece en ningún mapa.

Hoy comprendo que mi padre
es un poeta a su manera,
atesora la derrota
como quien guarda
                          palabras perdidas en la billetera.

Sin saberlo, padre,
con cada inútil negocio,
me ordena mi noble función en el mundo:
el oficio de escribir,
                                   a cada instante,
                                                 el arte de la pérdida. 


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Henry Alexander Gómez (Bogotá, 1982). Magister en Creación Literaria de la Universidad Central y Licenciado en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Es director del Festival de Literatura “Ojo en la tinta”. Ha recibido diferentes distinciones, entre ellas, el Premio Nacional de Poesía Universidad Externado de Colombia, el Premio Nacional Casa de Poesía Silva y el Premio Internacional de Poesía José Verón Gormaz de España por el libro Tratado del alba (2016).

Ha publicado los libros Memorial del árbol (2013), premiado en el IV Concurso Nacional de Poesía Obra Inédita, Diabolus in música (2014) Premio Nacional de Poesía Ciro Mendía y Teoría de la gravedad (2014), publicado en Quito, Ecuador. Sus poemas aparecen diferentes antologías y revistas de Colombia y el exterior. Hace parte del comité editorial de la Revista Latinoamericana de Poesía La Raíz Invertida (www.laraizinvertida.com) y se desempeña como docente de la Universidad Central en el Pregrado de Creación Literaria.