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jueves, 16 de marzo de 2017

La cultura del sabanero vista por el Dr. Víctor Julio Baltodano Zúñiga

Miguel Fajardo Korea





ARTÍCULO

 


La cultura del sabanero vista por el Dr. Víctor Julio Baltodano Zúñiga

Lic. Miguel Fajardo Korea

Premio Nacional de Promoción y Difusión Cultural de Costa Rica



            En 1990, mediante el decreto ejecutivo N° 20176-C se crea el Museo Regional del Sabanero, en Liberia. Por otro lado, el Día Nacional del Sabanero  inicia en 1992, con una iniciativa del ACG. En la misma línea, en 1995, cuenta con el apoyo de los Ministerios de Educación y  Cultura, decreto ejecutivo N° 24414-C-MEP. Finalmente, durante el 2003, el artículo 1, Ley N° 8394, expresa: “Declárese el 10 de noviembre de cada año, Día Nacional del Sabanero, como un reconocimiento al personaje que modeló el ser guanacasteco”.
            Licenciado en Economía, Máster en Administración de Empresas y Doctor en Ciencias Sociales, el académico Víctor Julio Baltodano Zúñiga trabaja en la UNA desde 1992. En la actualidad, ejerce como Catedrático y funge como Vicedecano de la  Sede Regional Chorotega. Su tesis doctoral “Transformaciones en la cultura del sabanero guanacasteco en una sociedad posmoderna y globalizada” (2014: 400), obtuvo el reconocimiento Cum Laude.

            El Dr. Víctor Julio Baltodano Zúñiga se perfila como el nuevo Decano de la Sede Regional Chorotega de la UNA (2017-2022). Su tesis doctoral es, sin ninguna duda, el más completo estudio sistemático, en torno de la singular figura arquetípica, histórica e identitaria del sabanero guanacasteco.

            El investigador Baltodano Zúñiga se propuso los siguientes objetivos: 1. Describir los cambios que se han suscitado en la estructura productiva de Guanacaste, en el contexto de la globalización económica y cómo esta ha influenciado la cultura del sabanero guanacasteco; 2. Indagar el cambio sucedido en el patrón laboral de los sabaneros guanacastecos y la forma en que se configura la transformación en la cultura de estos sabaneros; 3. Estudiar las transformaciones en la cultura de los sabaneros guanacastecos, en el contexto de una sociedad posmoderna y globalizada; 4. Estudiar las transformaciones económicas emergentes a partir de 1990,  específicamente, la actividad turística, como catalizador del cambio sociocultural del sabanero guanacasteco.
      En su estudio paradigmático, don Víctor Julio procura dejar testimonio sobre la dinámica de las manifestaciones culturales, con la base en la interacción de una sociedad, cuyos patrones evolucionan insospechadamente.  En ese orden, reconoce cuatro sabaneros:
        Sabanero tradicional: Trabajaron como asalariados en grandes haciendas y  fincas. Tienen más de 70 años. Simbolizan el eje de una cultura ligada a la tierra y al ganado. Su instrumento fue el caballo. Gozan de reconocimiento social, debido a su legado: baile con  marimba, las bombas, las retahílas, las fiestas de toros,  su característico grito, ser valientes.


       Sabaneros en el turismo: Los sabaneros tradicionales, quienes se trasladaron al turismo; los sabaneros más jóvenes, quienes combinan la labor de la hacienda con el trabajo en el turismo. Se encuentran en hoteles guanacastecos. Incorporan espectáculos para el turismo.


       Sabaneros transformados: Trabajadores de épocas recientes, quienes debido a la fragmentación de la tierra, la tecnología, la globalización y el nuevo entramado económico  cambian sus prácticas laborales. Usan  las redes sociales, se orientan a la cría de toros para espectáculos taurinos.

       Sabanero por apropiación: jóvenes o adultos medios que no han trabajado como sabaneros  Asisten a cabalgatas  y  fiestas. El cambio es de un patrón laboral a un modo vital. Bregan en otras actividades. Comparten con los sabaneros transformados. Algunos  han heredado propiedades; otros han aprendido, porque asisten y participan en las “probaderas”.

       El Catedrático Víctor Julio Baltodano, quien obtuvo un premio de investigación turística en Venezuela, en el 2011, establece que las transformaciones en la cultura del sabanero, se presentan desde 1950, cuando se da el cambio en la propiedad, que ha modificado los patrones de interacción laboral del sabanero, así como el entorno.


La cultura del sabanero tradicional cimentó su masculinidad, refrendada en los corrales de piedra y en la fierra. Dichas faenas de trabajo rudo,  persecución del ganado, el aparto y el cuido de él, amansar y hacer los caballos de las haciendas. Es decir, la construcción simbólica como hombres fuertes, trabajadores, sin miedo a nada. El “orgullo sabanero” es, en opinión del Dr. Baltodano, uno de los elementos centrales del esquema de interacción laboral y cultural que se trata de reproducir, y posibilita mantener su figura arquetípica, tanto en el imaginario regional como nacional.
En su intensa investigación doctoral, entrevistó a siete longevos sabaneros  tradicionales: Walter Castrillo (75); Antonio Fonseca (75); Balbino López (85 años); Pedro Bianco (86); Jorge Ríos Hernández (87); Julián Bustos (88) y Bernardino Angulo (89) años.
A partir de sus relatos de vida, configuró ejes temáticos, tales como la hombría, el trabajo rudo, la relación entre sabaneros, la importancia de los sitios, la extinción del sabanero y las luchas alrededor de las prácticas locales de poder, deseo, saber y discurso. 

Entre los elementos culturales inherentes con el trabajo, que iba moldeando la cultura del sabanero y la división social del trabajo, se reconoce la siguiente jerarquización: administrador, mandador, sobrestante, sabaneros, arreador, vaqueros, jornaleros, boyeros,  cocineras, llavero  y guachos.
Las tradiciones, a partir del trabajo en la hacienda configuraron una cultura, ligada con la tierra, la ganadería y la hacienda. Clifford Geertz (1994),  la conceptualiza como unsistema de concepciones expresadas en formas simbólicas por medio de las cuales la gente se comunica, perpetúa y desarrolla su conocimiento sobre las actitudes hacia la vida”, es decir, su función es dar sentido al mundo y hacerlo comprensible.
El antropólogo precitado también habla de redes de significado, como un conjunto semiótico, donde la cultura son las redes tejidas por el ser humano, por lo tanto, “un ser social, localizable geográficamente, con una matriz potencial de diferenciación social”.  Uno de los problemas nacionales es el esquema  cultural valle-centrista, como imagen de  la cultura nacional, legitimada por los medios de comunicación, donde la periferia y los polos interiores de cultura tratan de ser invisibilizados en sus manifestaciones vernáculas señeras.
En opinión del Dr. Baltodano  Zúñiga “La conformación de una cultura del sabanero no es un proceso claro ni estructurado, ni tampoco fácil de determinar o describir. Más bien, este responde a una totalidad de elementos que, de una u otra forma, fueron constituyendo un mundo que se puede llamar, el mundo de vida del sabanero. Es claro que Guanacaste y la cultura del sabanero surgen de una estructura colonial con una economía y cosmovisión de influencia europea”.
El sabanero guanacasteco vive inmerso dentro de una provincia heterogénea, multiétnica  y multicultural. Costa Rica sufre transformaciones en los planos políticos, económicos, sociales, ambientales y culturales hacia 1950, cuando él fija las transformaciones en la cultura de la actividad socio-productiva de los sabaneros.

 

Aduce el Dr. Baltodano Zúñiga que “La función tradicional del sabanero estaba ligada al ganado, pero para ello debía cuidar los caballos, en primera instancia, y para eso disponía de una cuadra con diez o más animales. Debía saber hacer sus propios instrumentos, tales como la jáquima y la grupera; y asimismo, construir su propia soga. Con el caballo, la soga y el cacho carbolinero como instrumentos de trabajo principales, el sabanero se iba al campo”.
 René Amador señala que la comunicación es diferente “Antes era con un grito; hoy es con un radio”. El grito del sabanero ha sido una de sus marcas semióticas. Tenía diversos significados: alegría,  incitación a la violencia, a la gresca, pero, sobre todo, un mecanismo de comunicación. Aduce Marco Tulio Gardela (2014) que “el uyuyuy: grito potente, uniforme, continuo, extenso y serial, que es una respuesta del sabanero al bramido del toro”.
Toda sociedad impone cambios de ver el mundo, por ejemplo,  el sabanero tradicional no sentía miedo, alardeaba de su valentía, soportaba dolores por las espinas o las astillas incrustadas. En cambio, los sabaneros transformados son más tolerantes. Cuando realizan alguna actividad de los sabaneros tradicionales, solo los anima mantener la cultura y las tradiciones, es decir, el recordar nostálgico selectivo.
En las prácticas locales del saber, poder, deseo y discurso, hay nuevos elementos que van aglutinando expectativas en la experiencia cotidiana. En ese horizonte de expectativas, el catedrático Baltodano asevera que “Los sabaneros tradicionales, ya no desde su práctica laboral, sino desde una posición diferente, como poseedores de un conocimiento que forjaron en las haciendas, desde el ámbito del saber, se posicionan en un ámbito del poder que desean imponer como deseante, para mantener un orgullo sabanero posicionado en el imaginario social regional. Este ámbito de lo deseante en los sabaneros tradicionales y de los transformados es trasladado al ámbito de las prácticas locales de discurso”.
Al decir del Dr. Baltodano: “En otras palabras, se pasa de una identidad concreta, particular, a una identidad colectiva. Por supuesto, que ambos procesos, la subjetivación y la objetivación son paralelos, simultáneos y concomitantes, de ahí que no se puedan separar ni establecer, quién es primera, dado que provienen de la vida cotidiana, de lo que hacen las personas que están inmersas en los distintos patrones de interacción social. Y también es menester apuntar que esas prácticas locales de saber, poder, deseo y discurso se dan en una circularidad, sin necesariamente establecer jerarquías”. 
Por su parte, los sabaneros por apropiación, utilizan el celular, tienen muros en Facebook, desde donde comparten actividades, suben fotos y videos de animales y haciendas, así como de las competencias donde participan con mucha frecuencia.
 Para el Dr. Víctor Julio Baltodano,  nadie discute que la hacienda ganadera fue la que dio origen al sabanero tradicional, pero muchas veces, se trata como una visión homogénea, sin embargo, se ofrece dentro de un marco de heterogeneidad, y se le capta desde el concepto abstracto de hacienda.


Otra de sus inferencias conclusivas, estriba en que la cultura se enfoca en el espectáculo y la explotación de la imagen. En el sabanero guanacasteco  hay un cambio en los contenidos. No es falsificación, sino un proceso dinámico, que incide en las subjetividades de los sabaneros, y de éstos, en el mismo contexto. Ahora, es más fácil mercantilizarla, mediante el circuito de la reproducción del capital, por medio de la explotación de la imagen de los espectáculos taurinos, a modo de ejemplo.


Asimismo, aduce que  el sabanero tradicional, cuando salía de su faena laboral, seguía siendo sabanero en cualquier espacio que estuviera. En cambio, el sabanero transformado, se  despoja  de  él y  puede  ser otro en diversos ámbitos de la vida social.  Žižek (2004: p. 86), lo denomina “capitalismo cultural”, donde la “relación entre un objeto y su imagensímbolo se da la vuelta: la imagen no representa al producto, sino que, por  el contrario, el producto representa a la imagen”.


El  acucioso Catedrático Baltodano Zúñiga, con más de 40 publicaciones,  manifiesta “En cuanto al sabanero, ha calado el estereotipo del tipo machista, que todo lo soluciona por la fuerza, pero que se ve  diluido por la sumisión al patrón (…) La familia era prácticamente invisible en el discurso del sabanero. Pocas veces aparece la esposa, la compañera o los hijos en el mundo del sabanero. Y eso se debe a la forma en que se estructura la relación hombre-mujer en este mundo laboral, donde es netamente patriarcal y el hombre ejercía como proveedor”.


Según (Olavarría, 2003:94) “Para muchos varones, la forma dominante de ser hombre, la que ha hegemonizado la masculinidad, resulta lejana y ajena a sus vivencias y contradice lo que quisieran ser y hacer. Si antes, en muchos/as, generaba culpa no adaptarse a las mandatos, hoy, a lo más, produce vergüenza”.

            La investigación identifica diferentes rostros en los sabaneros guanacastecos, a partir de procesos de hibridación o de sincretismo en la sociedad globalizada y posmoderna. Uno de esos rostros, es el del sabanero vinculado con el turismo (donde la explotación de su imagen como sabanero es evidente), vinculada a una economía del espectáculo. Ahora no interesa que tenga hacienda, ni trabaje en ella: lo que importa es que sea vehículo de una imagen vendible. Por ello, según (Martínez de Bringas, 2005:21), se “culturiza la economía”.
En epítome, el Dr. Víctor Julio Baltodano Zúñiga, evaluador externo del CSUCA y conferencista en Costa Rica, México, Brasil, Estados Unidos, Chile y España, en su documentada investigación sobre la cultura del sabanero, conceptualiza: “Estos nuevos rostros conviven en una hibridación entre lo local y lo cosmopolita, aportado por el proceso de globalización cultural, transmitidos por los medios de comunicación (…). Pero, también, esos rostros luchan por un reterritorialización y un reconocimiento dentro de un engranaje mundial que todo lo fragmenta y lo globaliza, por medio del mercado. Esos nuevos sabaneros aprovechan los medios virtuales típicos de la nueva economía, para conectarse entre ellos, buscar nuevas formas de establecer vínculos y, a la vez, otras formas de mantenerse en el mercado, en la economía del espectáculo y del capital turístico”.

 

 

Lic. Miguel Fajardo Korea

Premio Nacional de Promoción y Difusión Cultural de Costa Rica

domingo, 19 de febrero de 2017

POEMAS ELIZABETH REINOSA

Elizabeth Reinosa, Cuba
Autor de fotografía Carlos Castro Sánchez




POEMAS
ELIZABETH REINOSA



Raíz
(Fragmento)



I
Un graffiti en los ladrillos
de polvo, de cal y espuma:
el pasado en una suma de relojes y martillos,
de silencios y cuchillos olvidados en la mesa
una niña que atraviesa la puerta,
me reconoce
algo en mi garganta escoce
algo duele,
algo me pesa en los hombros -como infierno-
la casa tiene una noria inútil,
una ilusoria multitud para el invierno.
La casa con su gobierno de sombras,
con su vacío,
risas huecas,
desvarío...

Quiero amputar la raíz
ya no creo en la matriz
ni en el tiempo,
desconfío de la abuela y su sonrisa
de los brazos que me mecen.
Mis palabras solo crecen hacia adentro,
tengo prisa por la fruta
y Artemisa demora los nacimientos.
¿No tengo más argumentos
que me sirvan de salida
de fuga, de sobrevida?

Ahora yo solo intento
escapar de los imanes de la casa,
de su abrigo...
¿Quién me impuso este castigo
de flagelos y desmanes?
¿Quién lanzó los huracanes
a mi ventana?
¿Quién llora por mi raíz?
¿Quién ignora mis fantasmas?
¿Quién me espera?
¿Quién suplanta mi bandera?
¿Quién me olvida?
¿Quién me añora?


II
Una palabra,
un derrumbe
otro disparo en la nuca.
Una historia que caduca
una mujer que sucumbe anónima
-a nadie incumbe la sangre ajena-
El final
puede venir con la sal
con una cruz de madera.
A nadie importa siquiera
que el dolor sea real
que corte la guillotina
que el veneno se disfrace
que el arrecife amenace...
Mi propia mano examina
cada lesión,
cada espina
mi propia mano golpea
me conduce a la marea
pero mi cuerpo retorna a la semilla.

Con sorna: ¿Tienes dios o eres atea?
Mi madre y sus girasoles
no lo entienden,
no discuten.
Nadie pide que ejecuten otros bailes,
otros roles,
solo renegar de soles con dueños,
que no iluminan
a todos los que caminan
o se arrastran,
o tropiezan con sus pies...

Los que confiesan sus secretos
se aproximan al patíbulo,
                                   me incluyo.
Sé que no existen paredes sin oídos,
solo redes infinitas,
pero intuyo la salvación,
crezco,
fluyo
en silencio como un pez
sin público
y sin el juez
que me juzgue,
no poseo máscaras,
yo solo veo
que estoy naciendo al revés...

III
Qué hacer con el aguacero
si la semilla no alcanza.
Nada queda,
la esperanza
solo es algo pasajero.
No la añoro,
no la quiero
no puede ser talismán
no me sirve como plan de resistencia,
¿Es creíble?

El desamparo es posible
si tengo de flamboyán
de romerillo,
de helecho
de jacinto y marabú.

¿Necesito de un gurú
que me explique del acecho,
de la suerte,
del derecho
de la lluvia,
de la savia?
Yo también sé de la rabia visceral,
del desenfreno
de la mordida,
del trueno
pero soporto la gavia:
todo crece desde abajo
todo parte de la ausencia
cada verbo es una herencia interrumpida
                                                           de cuajo
cada camino es atajo
sin una ruta precisa
todo tiene su premisa
todo tiene conclusión
inicio,
definición...
Todo requiere de misa,
del amor y hasta del odio,
del puñal y la coraza,
del enemigo y la raza,
de la cima como un podio,
de algún sangriento episodio,
de la bendición divina,
de la sed,
de la rutina,
de la clausura y la gente,
del pasado,
del presente.
De lo que cae y germina.


V
Todo resulta lejano:
mis pies ya no son mis pies.
Lo prometido ya no es
la quimera de un pantano.
En mi interior hay un piano desangrándose.
Estoy lista:
quiero ser la equilibrista
pero también la secoya,
porque mi cuerpo se arroya,
reverdece.
Una conquista de la tierra,
de mi piel
reconstruyo
-como espejo-
Estoy sola:
no hay cortejo
pero me exijo ser fiel
-sin ruido,
sin cascabel
sin fantasmas,
sin presiones-

Estoy lista:
no hay razones para dudar,
pero tengo una raíz.
Me sostengo
pero hay tantas direcciones
que apuntan lejos,
son frutos deseados,
                                   y prohibidos.

De recuerdos y de olvidos,
de alegrías y de lutos,
de incontables atributos
se conforma mi corteza.
Voy armando pieza a pieza
todo el tiempo y la memoria...

La niña como la historia
da la espalda y no regresa.

____________


ELIZABETH REINOSA ALIAGA (Bayamo, Granma, Cuba, 1988; formada como escritora en la ciudad cubana de Holguín) es graduada de la Universidad de Ciencias Informáticas, donde trabaja actualmente, en La Habana. Entre sus anteriores lauros: Premio Décima al filo en el XI concurso Ala Décima (2011) con Striptease de la memoria; con su poema en versos libres Islas, el segundo premio en el XV concurso Regino Pedroso (2012); tercer premio en el VI concurso nacional Décima al filo (2013); en ese mismo año, Premio de la Sociedad Cultural José Martí en el II concurso Toda luz y toda mía; y en el 2014, dos lauros en el XIV concurso nacional Ala Décima: el Premio especial Centenario de Samuel Feijóo (segundo lugar del certamen) y el Premio Guillermo Cabrera Álvarez, de Juventud Rebelde, merecidos por el breve conjunto Formas de contener el vacío. En diciembre de ese mismo año, con su cuaderno (des)equilibrio, conquistó el Gran Premio y el Premio del Grupo Ala Décima en el VII concurso Décima al filo, cuya premiación se efectuó en el IX Encuentro de igual nombre. En el 2015 se alzó con el Tercer premio en el XV concurso Ala Décima por su poema Las Furias. En junio de ese año, en el contexto del Tercer Festival Toda luz y toda mía, en Sancti Spíritus, alcanzó el premio principal del IV concurso de igual nombre, con su obra Fugas, que fue presentada allí mismo como plegable impreso por Ediciones Luminaria. Tiene publicado el poemario En la punta del Iceberg, (Ediciones La Luz, Holguín, 2011). Es también narradora, egresada del XIII Curso de Técnicas Narrativas Onelio Jorge Cardoso. Textos suyos aparecen en la antología Poderosos pianos amarillos (Ediciones La Luz, 2013), así como en revistas y antologías de Cuba y el exterior. Es miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y del grupo Poetas del Mundo. Acercamientos a su obra poética, mediante el siguiente enlace, con el sitio web de Ediciones La Luz. A fines del 2014, estuvo como escritora invitada en la Peña del dúo Ad Líbitum. Forma parte de los poetas asiduos de la Peña semanal sede del Grupo Ala Décima. En el 2016, conquistó dos segundos premios en concursos internacionales de poesía. En el 2017, durante el XVII Encuentro Nacional Ala Décima, recibió del Premio Ala Décima por su obra Raíz.


sábado, 7 de enero de 2017

POEMAS DE ALFONSO VELIS TOBAR

Alfonso Velis Tobar





POEMAS
DE ALFONSO VELIS TOBAR


CIUDAD DE HIERRO
Porque escribir es también
Estar contigo y con la patria
Junto a los monumentos
Y las urgencias de pan y amor
Miguel Huezo Mixco
Cuando vengo a esta ciudad
Aun cuando no es la “Ciudad luz”
Ni se parece en nada a Stalingrado
Ni a Beirut ni mucho menos a Bagdad
Más que solo en sus muertos
¿No sé por qué?
Mi cuerpo se hace de hierro
Las casas los buses
Las noches y los vientos
Los mendigos deambulando su miseria
Transnacionales de McDonald, Wendy
Chicken fries and Coca-Cola 
¡Sin esa chispa de la vida!
Alguien dijo las aguas negras del imperio
Árboles edificios monumentos
Que van conmigo
También son de puro hierro
¡Pero en mi pensamiento amor!
¡Sos un ángel de carne y hueso!
¡Que sueña! 
 Avt.1987

ARZ. POÉTICA
Porque todo poder yace oculto en la palabra 
Y su oscuro misterio.
Alfonso Quijadurias
Palabras gritan paz o rebelión en la calle 
 En todo lugar de la tierra y el aire
Pueblo de mi misma sangre
Ante la muerte violenta 
Se oye desollar la noche
A la voz del grillo
Se oye la tortura en las cárceles
Hay consignas de guerra
Y al estruendo de una bomba
Que sonó a deshoras de la noche
Me puso en que pensar
Con cierto escalofrió
Pero clareando la oscuridad
¡Vida con despertar eres!
Vibra un fuerte viento
Fresco para mañana…
Acércate a mis palabras
¡Pueblo de mi misma sangre!
¡Ven vamos de nuestras manos!
¡Vamos a nuestros encuentros!
¡Ah como pensaría! 
¡Mis mayores tragedias y horrores
¡Mis palabras maravillosas!
¡Deslumbrantes!
¡Fatales en mi soledad!
Pero me salvan de mis pesadillas
Son huracanadas voces torturando 
La conciencia negra de los verdugos
Hoy en día se han sublevado mis palabras
Duelen golpean 
Acosan por todos lados
Gritando vienen mis palabras
Frente a la chispa de sus cuchillos
Con frecuencia el gozo las sufro 
Las machaco saboreo y las digiero
alimento nutriendo grandes esperanzas 
Y gritan las palabras por la vida de todos
Y que sirvan de algo mis palabras 
Son el pan mío mi poema o tuyo la humanidad
En pesadillas se oye desollar la noche
Hay palabras que saben bien o saben mal 
Y aunque el tirano prohíba pensar a candados la idea
Debemos atestiguar por ellas morir en un país como el nuestro 
 Aquí las palabras tienen su límite de libertad y de sueños
Aquí las palabras pues tienen su riesgo de fama.
Avt.1987.
DOLOR DE PATRIA DISTANTE
Al poeta Joaquín Meza Por los exilios del alma.
Es lindo recordar pese a las nieves a los fríos del alma 
A nuestros seres queridos que se sueñan es lindo recordar.
Uno se pone melancólico deambulador
Junto al trajinar de la nieve el trafago el lenguaje
Las calles cantan a las mujeres hechas poesía.
Es esta una inmensidad
De pequeños y grandes recuerdos
De circunstancias atroces y bellas
El poeta Kabafis dice que por donde
Quiera que deambules cada paso significa
Como un nudo corredizo que te aprisiona
Hasta el alma (algo así refiriéndose 
A una fascinada ciudad del norte) 
¡Cómo quisiera tus ojos mirándome los míos!
Y siempre sabremos encontrarnos
Un día al mismo sitio regresaremos
¡Aquí distante pienso en ti Madre mía!
Tú entre los cruentos vientos de guerra
Que por todos los aires de la tierra
Cunde pánico y sangre por las glorias
De un mañana armonioso
Donde unos heroicamente se juegan la vida
Por la vida de otros 
De esta locura a la esperanza hay un paso
Porque pueblos como los nuestros
Cantando trágicamente 
 Se entregan a las luchas. 
¡El Salvador es uno guardado en mi corazón!...
¡Paisaje será en su eterna primavera!
¡Que hermoso el futuro que nos espera!
¡Dentro de un par de días!
¡Nuevos prados cantaran! 
Ottawa, Winter. A.v.t. /1990.

ERES UN ASALTO AL CIELO
En ti se acaba mi neurosis
En tu cuerpo recobro mi principio
José Roberto Cea
Eres un asalto al cielo
Una fuerza de unidad
De lucha. De llanto. De guerra
Un himno a la alegría
Para triunfo del sueno 
Sol de mañana 
Aurora de tierno encuentro
Trinchera de luna y viento
Eres perpetuo movimiento
Y somos capaces de recordar
Sembrar un hijo
Como árbol como piedra
¡Oh noche que asomas!
¡Un fantasma que llora!
Niño del vecino que murió
Sin una gota de leche
Junto a la lejana tristeza del perro
Que en el patio aúlla quizá
Sin su hueso de mañana
De las noches somos como esas jadeantes 
 Sombras que al paso se escuchan 
¡Calladas! ¡Inmóviles!
En la soledad de los portales
Eres amor que espera la belleza
La libertad de arder
En mis lozanos huesos
Eres amor que espera la palabra
Aquí contigo se recobra el misterio
Aquí me aprietas
Deshaciendo el instante
Bajo esta sencillez de amarnos
De encontrarnos en el lecho
Esta manera de volver a nacer contigo
Se oscurece la luz sobre esta tierra
Penetrado en tus encantos voy a fondo
Es que tú eres la razón de mi canto 
Y ya voy al asalto de tu cuerpo 
“De: “LOS DIAS Y LA GUERRA” ( 1983)


CIRCUNSTANCIA ROTA
¡Oh noche me conjuras!
¡Me vuelvo hacia tus ojos!
¡Angustia mía que ríes qué lloras!
Afuera la lluvia retorna al despertar
Y hay violentos cernidillos de sangre
¡Sitiada noche amarga noche!
Noche donde se rompe el silencio
Al eco el estruendo de la bomba y la metralla
¡Oigo el llanto de un niño!
¿Lo oyes tú a lo lejos en la madrugada?
¿Por qué no decir versos al oído de vuestro llanto?
Sin embargo la noche sabe más de nosotros
Lloros atormentándome los huesos del alma
Hasta torturarme ponerme a llorar
En las noches de lipidias y pugiditos
Miseria que te sientas a la mesa de los pobres
La noche que nos trajo 
Un encuentro triste con el alba
Hubo cólera de pueblo indignado 
Mucho coraje se viene vomitando huracanes 
Tempestades de fuego de muertes de sangre
Historias de dolor da miedo contarlas
Epopeyas de lucha de sacrificio y de gloria
¡Oh noche me conjuras!
¡Y me vuelvo hacia tus ojos!
La luz más limpia que jamás tuvieron las mañanas
Sobre montañas entre lagos y volcanes
¡Esta Tierra de Preseas! 
¡De la “Eterna primavera”! 
Te llaman los defensores de sus arcas doradas
Estoy hasta el codo mirando la tierra
¡La tierra para todos! ¡La tierra!
¡Que no es de nadie… nadie… nadie! 
Alguien con sus ojos vio hacia la humanidad 
Entonces bastará que abras la ventana 
y entrará la luz