En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



miércoles, 2 de abril de 2025

UNA BANDERA DE PLUMAS ANTE EL ARDOR Y REBELIÓN DE LAS PALABRAS O EL RESPONSO DE UN LOCO QUE SIEMBRA PÁJAROS

 

Jorge Canales


UNA BANDERA DE PLUMAS ANTE EL ARDOR Y REBELIÓN DE LAS PALABRAS

O EL RESPONSO DE UN LOCO

QUE SIEMBRA PÁJAROS

 

 

me persigo

junto a tan tantas otras bellas concas corolas erolocas

entre fugaces muertes sin memoria…

OLIVERIO GIRONDO

 

Los espejos mienten para volver a mirarse
En nuestros ojos.

RAÚL HENAO

 

 

 

La poesía en su valor más universal nos conduce siempre a los ámbitos de la memoria, sin negar los tiempos de silencio, o esa búsqueda de horizontes esperanzados, mismos que abren las ventanas del alma, y que bullen como un rictus en el ojo húmedo de la página. En su ensayo, La poesía entre el silencio y el pecado, la escritora Ana Blandiana,[1] expresa: «me refiero a la evolución de la poesía como un ideal, concebido como una intensificación del poder de sugestión, en el que decir lo menos posible para sugerir lo más posible puede convertirse en no decir nada para sugerirlo todo. Un ideal absurdo en la medida en que implica, para su cumplimiento, la desaparición de la poesía. Y un ideal, también, que, por mucho que quiera acercarse a él, ningún poeta alcanzará nunca, porque ninguno aceptará renunciar a sus palabras. El sufrimiento y el arte del poeta consisten en vivir en el filo entre esas palabras y la nada.» veamos qué es lo nos dice Jorge Canales: «Soy el loco que un día se irá abrazado con la palabra locura / después de esperar la muerte sólo para darle la hora.» (Canales: EL LOCO, 2025). En este poema hay una aspiración de anulación, una escena casi de sepultura.

La obra que aquí nos ocupa posee diferentes tonalidades, desde la ironía y la crítica social hasta cierto intimismo. Es en todo caso, una poética versátil, sus palabras resuenan con intensidad, la emoción que solo se ve en poetas comprometidos con el oficio de ser poetas. Resulta un riesgo leer desde la superficialidad, hay que oír a lo subterráneo, a lo que no dice literalmente el poema: tomemos el poema dedicado a Ovidio Villafuerte, dos versos son contundentes: «Se leía la palabra lucha / pero era difícil no incinerarse con el sol.» resulta que el poeta en cuestión era un soldado de la lucha, no un perro faldero del capitalismo. Aspiración y experiencia frente al oprobio.

Las diversas construcciones que el poeta realiza, resultantes de su interacción con el entorno, con sus vivencias, constituye la parte fundacional del poema, es decir, los espacios imaginarios en la poesía que nutre y desemboca en «experiencia vital» Las tensiones que suscita el tiempo, el entorno, la inmersión en el mundo de los sueños (casi como un enclaustramiento), los descensos, ascensos, en el momento de la escritura, es lo que le da a la poesía y al poeta una perspectiva unívoca. Estos imaginarios (espacios psicológicos) se organizar al punto de constituir la experiencia del poeta. Canales capta a través de su poesía la esencia de este tiempo de cambios y retrocesos políticos y los nuevos desafíos a los que la sociedad debe responder. La palabra del poeta es pertinente y oportuna: «Despiden los grafitis su voz ahumada / sobre las paredes descascaradas de miedo. / No respiraré más su aroma de leyenda / para distraer el mal de hambre / palpitante en estas palabras de nadie.» Canales: LA GARCA, 2025).

Sentimientos e imaginarios, como elementos tensionales, conforman esos espacios que a continuación, procuro delinear. Generalmente para el poeta hay un lugar mítico, todo aquel bagaje que deviene de su infancia como elemento acumulador y nutriente en la conformación del poema y una poética; también, el espacio (dentro de ese imaginario) que ocupa el entorno como referente de escritura; y, finalmente, lo íntimo y cotidiano como especies individuales. Así tenemos, en palabras de A. Colinas, que «la mejor poesía no es la que refleja la realidad, sino la que la trasciende». El poeta parte, como refiere (Susana A. Fernández), en sus versos de una realidad concreta, si bien su propósito es desvelar el significado último de dicha realidad. Conocer el contexto en el que se escribe es importante, porque tras la poesía existe una realidad a la que el poeta debe responder y transgredir y ello no disminuye la dimensión estética del poema. El lector a su vez debe descifrar los mensajes subversivos, esos que el poeta desea transmitir, como es el caso en: «Muchas veces, la saliva del grito / lucha bajo sudor de cartones y latas de esperanza. /Una anciana arropa sus uñas con arcilla de cebolla. / (Canales: SILUETA DE UN SUEÑO, 2025).

Según Jaeger, citado por María Araceli Laurence[2] en Análisis comparativo del mito de Prometeo según Esquilo y Hesíodo en la tragedia como poética alcanza su mayor fuerza popular al ejercer sobre los espectadores una viva impresión ya que concentraba el destino del hombre en el breve e impresionante curso de los acontecimientos que se desarrollan frente a los ojos y oídos de los espectadores. «En una historia trágica como es una dictadura la relación entre el poeta y la historia es infinitamente más fuerte que en la sociedad de consumo que tiene otra problemática e ignora la poesía, mientras que el poeta se queda indiferente ante ella aun cuando no puede permanecer indiferente ante el sufrimiento. En general, para el poeta o el artista, el dolor es una materia prima infinitamente más valiosa que la felicidad y el bienestar.» la poesía entonces no viene desde lo alto ni de un milagro sino de la comunión con lo que sucede y que se trasmite a través de sentimientos. Veamos: Viene uno / con heridas / de palabras oscuras / ensalivadas por fieras / o quizá demonios / y es tristeza / y sobran sonrisas vacías / y dagas necrofílicas / en los labios de estas noches. Canales: UN SUEÑO SOBRE EL PECHO, 2025). La poesía puede ser un arma contundente para despertar o lavar conciencias, pero no para limpiar un Sistema, dado que el poder es una bestia magnífica, tal como lo expresa Michel Foucault[3] convengamos entonces que «la literatura y la historia tienen en común la materia prima que es la memoria».

Solo atendiendo a esas circunstancias se podrá contextualizar un poemario como «Izando la bandera con una pluma», escrito en un período muy particular determina su importancia en la trayectoria del poeta Jorge Canales. Solo atendiendo a ello se podrá contextualizar un poemario como el que nos ocupa, donde las palabras poseen un poder amenazante, una acumulación de realidades, esa liturgia que se consagra en el espíritu humano: «Duele está calle de tinta y palabras... / nadie entiende la conversación de un loco con nadie. / Nadie ve las manos vacías del mendigo sin nadie. / Nadie siente la sed de un arbusto de nadie / ni la tristeza de los días con nadie.» (Canales: LLUVIA YSAL, 2025).

Un poeta es como cualquier hombre, pero cualquier hombre no es un poeta, dijo Raúl González Tuñón[4] alguna vez. La producción l poeta Jorge Canales (1957) va más allá de su intensidad textual, el poeta responde a una precariedad y a una actitud, cuya clave reside en la escritura misma: «escritura del verbo —del génesis— o escritura del silencio —del suicidio—», pero escritura consciente, como del desbordamiento, del infinito. En este sentido, la poética de Canales representa un intento de equilibrio en lo que resulta «un pulso con algunos límites de ese marco: con lo silencioso, lo invisible, lo primigenio y lo que se manifiesta externo, inasible y foráneo.» «El abandono es una sombra omnipresente / en los poros y cabellos de las paradojas. / Este calabozo es testigo de mi muerte. / La única aliada es la locura.» (Canales: LIL MILAGRO, 2025).

El espejo roto (tal uno de sus poemas) lo lleva a arterias de silencio por analogía a la anulación, a la muerte. implica la posibilidad de no ser, el sinsentido en el discurso del entendimiento humano. Se impone el habla del fenecimiento, lo simbólico, la referencia para el interlocutor. Al estallar el mundo en añicos cambia todo en una intrincada visión del mundo actual. El lenguaje nos permite acceder a ese conocimiento que el poeta esboza, a veces a la impotencia del sentido, es decir a la hegemonía del sujeto vista desde las palabras y las cosas, lo que nombra el poeta no está separado del mundo.[5] Hay por el contrario una ligazón con la que se construye la ficción y la realidad. … «desde cadáveres de espejos, / transeúntes de la desesperación, / sogas listas para ahorcar la muerte.» (Canales: LECTURA URBANA, 2025).

          El trazado de versos que el poeta Canales diseña demandad una liturgia, clave del enigma de este poemario. A ratos encontramos una fractura entre lenguaje y realidad, quizás por el ámbito en los que el poeta transita, lugares donde se despliega la vista en toda su magnitud; imágenes, metáforas, comparaciones dan fe de ello. Solo entonces caemos en la cuenta de que frente a nosotros hay una verdad con grietas a la que demos apelar. Tenemos que la escritura «el oficio es infernal.» el poeta en su marcha puede vislumbrar y plasmar a partir de las palabras lo aparentemente irrepresentable, inexpresable. En este sentido dejemos que el poeta nos de fe de su indagación existencial misma que le da sentido a su obra. «Rostros de niños / cubiertos con máscaras de telarañas / buscan infructuosamente un arcoíris. / Con corazón de sueño: / tinta y palabra alzan su voz / frente a la muerte.» Canales: MÁSCARAS DE TELARAÑAS, 2025).

 

 

 

 

André Cruchaga,

Barataria, El Salvador, 06.03.2025.



[1] Puede leerse el artículo completo en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4092634

[2] María Araceli Laurence. Análisis comparativo del mito de Prometeo según Esquilo y Hesíodo. Fuente: ucm.es Espéculo. Revista de estudios literarios, Universidad Complutense de Madrid.

 

[3] Michel Foucault. El poder, una bestia magnífica. (Sobre el poder, la prisión y la vida). 1. Edición, Siglo Veintiuno Editores, 2012. Traducción de Horacio Pons.

[4] Juan Gelman en prólogo a LA ROSA BINDADA. Puede verse en el siguiente enlace: file:///C:/Users/andre/Documents/La%20rosa%20blindada%20-%20Raul%20Gonzalez%20Tunon.pdf

[5] Foucault, 1999


martes, 1 de abril de 2025

EL MICROCUENTO Y SU AFÁN SUGERIDOR, EL JUEGO DE LO ONÍRICO A LA REALIDAD EN JORGE CANALES.

 

Jorge Canales


EL MICROCUENTO Y SU AFÁN SUGERIDOR, EL JUEGO DE LO ONÍRICO A LA REALIDAD EN JORGE CANALES.

 

 

 

Mientras subía y subía, el globo lloraba al ver que se le escapaba el niño.

MIGUEL SAIZ ÁLVAREZ

 

 

 

Jorge Canales (El Salvador, 1957)[1] una de las voces relevantes de la poesía y el microcuento actual, ha merecido importantes reconocimientos dentro y fuera de El Salvador. En este haz de textos Canales despliega en una especie de escalera ininterrumpida, en ascenso un proceso que culmina en la síntesis, que es la máxima incandescencia a la que puede aspirar un escritor auténtico. El libro es una antorcha fulminante y un reverbero de fuegos concentrados, único en su juego y rituales, audaz con su encantamiento, encantador con sus jadeos verbales en el que además están expresadas con objetividad situaciones concretas y mecanismos psíquicos del escritor frente a su entorno. El microrrelato —ya entrando en materia— obedece a la estética de la pos-vanguardia, escritura que, a su vez, deviene del universo del simbolismo: la misma es un laboratorio de expresión con incursiones arriesgadas y fecundas en nuevos territorios, tal la apreciación de Selena Millares (Del simbolismo al surrealismo: las prosas de las vanguardias hispánicas, Madrid, 2013). Es digno reconocer que el microrrelato, fue el semillero del boom latino americano. Más allá, sin duda, de cualquier aspiración estética y estilística, vemos en el libro, no la mera obsesión por el lenguaje, ni siquiera la experimentación radical, sino la comunicación y la comunión con los demás. Es en realidad, una poesía narrativa que busca un interlocutor más que una torre de marfil que guareciera al poeta-narrador del resto del mundo. Me parece que su objetivo esencial es reflejar el estado de cosas de la realidad, sin soslayar sus sentimientos y emociones.

Existe un narrador en tercera persona que observa y le da vida al curso de los acontecimientos, ensimismado en dejar constancia de realidades habituales del ser humano en el contexto social. Tomemos para el caso, el microrrelato «EL LOCO II», que literalmente dice: «En el Parque Colón, el loco arrastra latas, desprecios y muecas. Entre espectros de voces desova respuestas cíclicas, hastío de infatigables relojes y telarañas rotas. Cuerdo, perdió la luz de las manos; loco, encontró los pies para andar los laberintos de sus fantasmas.» Modo que combinado con un ocasional uso del singulativo o iterativo siempre en un periodo sumamente limitado de la narración, permite que los personajes asuman momentáneamente proporciones exageradas o aspectos inusuales. En el caso de «Cosas del hambre», el autor nos plantea la vida verdadera, y no el mero concepto de vida, que nos ubicaría en un plano excesivamente diverso. Microcuentos hilvana una inconfundible indagación en la naturaleza humana, subyugante que deriva en asombro; hay una exaltación a la clarividencia y a la precisión alucinante del lenguaje.

Un microcuento es un cuento breve en el que la carga narrativa, más que mostrarse con palabras, tan solo se insinúa, sugiere y, es el lector quien debe no solo completar la información con su conocimiento del mundo sino incluso trazar sus posibles significados, el desarrollo de la historia narrada o desenlace del conflicto.[2] En éste debe imperar la concisión, la sugerencia y la precisión extrema del lenguaje, desecha lo innecesario; a menudo hace uso de la elipsis, lenguaje con doble sentido, desenlaces rápidos, concisión, intertextualidad, síntesis reveladora y condensada. En el microrrelato no se trata de narrar en pocas palabras sino simplificar; el humor y la ironía son elementos sustanciales y recurrentes. Por lo general el microcuento requiere que la sucesión de hechos use formas verbales formas verbales en pretérito.[3]

En virtud de lo dicho, son muchas las vidas del cuento en las que los diversos cultores del mismo han sabido amoldarse a circunstancias cambiantes para seguir estructurando u organizando modos de pensar y producir realidades o alternativas a la narrativa dominante. Estos microcuentos son admirables por la libertad que ejerce el autor, prosa rica conceptualmente hablando y sobre todo por los elementos referencial o alusión, suspicacia que convierte en eco. Además de ello Canales recurre en muchos casos al absurdo, al no sentido de las cosas o realidad tal el caso en: «En un bosque: las mariposas son mariposas, los búhos son búhos y las orquídeas son orquídeas. En la asamblea: las ratas son tacuazines, los gusanos son serpientes y los perros son gatos.» (Canales: Faunadiversidad, 2025); en otros, al humor, visto como furor, sarcasmo que a su vez es manifestación del absurdo: Aterrorizado por morir, se aterrorizaba vivir. Un día no le importó morir...decidió vivir.» (Canales: Decisión, 2025).

«El menú», como Canales intitula a este haz de microcuentos es una compilación de historias más complejas y personales, reflexiona sobre diversos acontecimientos de la condición humana; nos comparte una mirada lucida sobre distintos aspectos cotidianos y redescubre en detalle lo que deambula en la calle con detalles que tienen que ver la psicología, personas, animales. Es un apasionado de los dilemas que delatan sensaciones de desamparo y los espejismos que abaten al ser humano en sociedad, además de plantarse frente a las formas restrictivas de la escritura, del lenguaje que nos impone la cultura dominante. Los microcuentos de Canales encarnan lo vital, política y estética, indisolublemente unidas; desde lo cotidiano apuntala las contradicciones y la audacia de un mundo que ronda su memoria, si nos atenemos a la verdad, lo único cierto es el absurdo, pues la vida está llena de un desorden revelador y sórdido. Su obra caracterizada y arraigada en lo existencial delata un manejo sintáctico robusto y rastrea como es debido «el abismo de las apariencias ocultas», su lenguaje de concisión busca conscientemente el espejo como espacio silencioso e inevitable. Escribe: «No creo en Satanás vociferó, Juan, con martillo en mano. Seguidamente, cayó a sus pies una lluvia de fragmentos del espejo.» (Canales, El espejo, 2025).

Según Larrea O, María Isabel[4] en el microcuento hay que destacar tres elementos: la brevedad, la transtextualidad y el fragmentarismo para lograr la comprensión de este, su carácter narrativo incompleto y abierto, y su ficcionalidad. Un lenguaje preciso, muchas veces poético, su final abrupto e impredecible, pero abierto a muchas interpretaciones. la brevedad, su carácter abierto, fundado en diversas estrategias y juegos retóricos. El uso de la paradoja, de la alegoría, de la fábula o de la parábola, las construcciones en abismo, metalepsis, elipsis, juegos de lenguaje, entre otros. Desde luego hay textos que inciden en una textualidad altamente connotativa, como es el caso en «CELINA Y CAROLINA»:   «Estaba en una esquina de la Calle Arce, enredada con rituales de coyotes. Tenía catorce girasoles en sus pechos y mil abusos bajo su falda. Cuando transaba sus encantos, el grito: ¡Fuera de mi cuadra zorra!  trastornó su cara angelical de madreselva. En su retirada, en silencio, escupía maldiciones. No debía alzarle la voz a su madre.» (Canales, 2025).

«El Rey de los perros era un perro escuálido con lengua grande. En una jaula tenía su jauría de muchas razas. La mayoría eran callejeros, ciegos, mudos o sordos con caninos, orejas, ojos y lenguas grandes. Odiaban a los animales que no admiraran a su rey. Una vez identificados, los destrozaban al primer ladrido del amo. El rey, después, les repartía huesos dependiendo de su raza y les cerraba la jaula.» (Canales, 2025). En estos microcuentos de Canales, en consecuencia, su poder inferencial debe activarse desde las diversas relaciones textuales y transtextuales que logre realizar, debe poner en relación todos los puntos de significación del texto: título, correferencias con el contexto cultural del título, continuidad del relato supuesto después del también, supuesto diálogo, hipótesis y conjeturas a partir de los signos (Rey, perros, jaula, jauría, raza, odio, amo, polisemia de las palabras, etc.

Además de lo planteado vivimos tiempos en el que la comunicación es breve de ahí la importancia del relato corto o microcuento; conviene decir que las características similares entre cuento y microcuento son según Pacheco y Barrerra Linares[5]: Narratividad, ficcionalidad, afán de brevedad, unicidad de concepción y recepción, intensidad de efecto, economía, condensación, rigor y uso de marcos y de esquemas de acción. Con respecto a sus características hay algunas que se consideran definidoras de esta forma literaria junto a otras que no lo son tanto o que provocan más discusión. Una de ellas es la brevedad. La extrema brevedad es uno de los objetivos primordiales de un escritor de microcuentos y como consecuencia de esta, surgen otras características como la minuciosidad a la hora de elegir las palabras y la importancia del título. Canales, muy conocedor de estas características del género, nos dice: «En la oficina había un gato. No utilizaba las garras para matar, le bastaba la lengua.» (Canales: EL GATO, 2025).

Si observamos, a la brevedad se suma el ritmo ágil y la precisión del lenguaje en el microcuento, lo que predispone al lector a una mayor participación en la construcción del sentido. El microcuento, de naturaleza eminentemente elíptica, no puede perder tiempo en dar explicaciones al lector y, en su rapidez, se resiste a la lectura fugaz y desechable propia de los textos de consumo rápido del mundo que vive de su presente histórico. De igual manera responde a un modo contestatario de cuestionar la realidad contemporánea,[6] más allá de lo aparentemente inconcluso, tal como los muestra esta paradoja. «Convencido de no sufrir más, por falta de alimentos; un día decidió, con alegría, comer menos.» (Canales: DIETA, 2025). Cada microcuento está objetivado en situaciones concretas, la temática pretende ejemplificar algunas situaciones fundamentales de una realidad oscura y turbulenta.

 

 

André Cruchaga,

Barataria, El Salvador, 04.03.2025


[1] Jorge Canales (Santa Ana, 1957). Biólogo, químico y docente de la Universidad de El Salvador. Autor de 20 poemarios, en los que destaca «Atrapados», publicado en Argentina y Cuba y «Nadie es Poeta en su Tierra».

[2] Crisanto Pérez Esain. “El principal presupuesto de un microcuento es su afán sugeridor”

https://www.udep.edu.pe/hoy/2015/07/el-principal-presupuesto-de-un-microcuento-es-su-afan-sugeridor/

[3] ARRÁEZ BETANCORT, R., JENSEN CASADO, E. y PASCUAL PÉREZ, C. Aceleración y postmodernidad en el microrrelato. En ESTEBAN ORTEGA, J. (eds.) La aceleración: velocidad, cultura y comunicación en los aspectos urbanos contemporáneos. Valladolid: Universidad Europea Miguel de Cervantes, 2011.

[4] Larrea O, María Isabel Estrategias lectoras en el microcuento Estudios Filológicos, núm. 39, septiembre, 2004, pp. 179-190 Universidad Austral de Chile Valdivia, Chile

[5] Pacheco, C. y Barrera Linares, L. (Comp.).(1993). Del cuento y sus alrededores. Caracas: Monte Ávila.

[6] Larrea O, María Isabe en Brasca, Raúl. 1973. "Los mecanismos de la brevedad: constantes, variables y tendencias en el microcuento". http://cuentoenred.org/cer/numeros/no_1/pdf/no1_brasca.pdf


miércoles, 26 de marzo de 2025

CARLOS CALERO, palabra necesaria en “Espiga entre los dientes”

 

Lic. MIGUEL FAJARDO KOREA


CARLOS CALERO, palabra necesaria en “Espiga entre los dientes”

Lic. Miguel Fajardo Korea

Premio Nacional de Educación de Costa Rica

minalusa-dra56@hotmail.com


(Guanacaste y Moravia). Carlos Calero es un poeta costarricense nacido en Nicaragua. Cuenta con una licenciatura y una maestría en Ciencias de la Educación. Ha sido profesor en enseñanza media y universitaria. Mención especial en el certamen de poesía joven Leonel Rugama. Trabajó en los Talleres de Poesía, auspiciados por Ernesto Cardenal. Ganó la convocatoria poética del Centro Nicaragüense de Escritores en el 2000. Cuenta con ambas nacionalidades.

El libro se presenta el jueves 10 de abril en la Biblioteca de la Universidad de Costa Rica, Sede Guanacaste, a las 3 p.m.

Ha publicado 11 libros: El humano oficio (2000), La costumbre del reflejo (2009), Paradojas de la mandíbula (2001), Arquitecturas de la sospecha (2008), Cornisas del asombro (2008), Geometrías del cangrejo y otros poemas (2011), Muerden Estrellas (2016), Hielo en el horizonte (2021), Fingir o imaginar que somos tigres (2023) y Espiga entre los dientes (2024). Coautor con Carlos Castro Jo de Las cartas sobre la mesa. Antología Generación de los Ochenta. Poesía Nicaragüense (2012),

Ha sido antologado en varios países. Incluido en revistas impresas y digitales, tales como Altazor, Norte/Sur, Círculo de Poesía, Isla Poética, Decenio, El hilo Azul, Andrómeda, Nueva York Poetry o Carátula. Ha participado en encuentros y recitales de poesía en Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Colombia, Perú y Ecuador. En el 2023 participó en el I Festival Centroamericano de Poesía Guanacaste Eterno (Costa Rica).

En su libro hace referencia a numerosos poetas, a saber: Kavafis, Graves, Panero, Pavese, Gamoneda, El Arcipreste de Hita, Whitman, Baudelaire, Transtromer o Wislawa Szymborska, de cuyos versos toma el título de su libro.

          Calero, Carlos. Espiga entre los dientes. New York: Nueva York Poetry Press, 2024:116. Editora: Marisa Russo. Colección Museo Salvaje homenaje a Olga Orozco, Núm. 63. Criterios de lectura de Carlos Manuel Villalobos y Ricardo Russo.

La poesía de Carlos Calero es un marco escritural de hondas incisiones y con apertura a interpretaciones plurisignificativas “cada vez cuando apresuramos la tumba / y escondemos en nuestro cráneo un poema” (p.17).

          Uno de sus ejes temáticos se vislumbra en “El mejor disfraz para encubrir la locura/ es la camisa sin fuerza del mundo, /amarrada a un zapato o al sexo de los amantes” (p. 18).

          El ojo acusador contra el poder y sus males “no renuncia un emperador, a pesar de que el dolor y el incesto habitan el reino” (p.19).

          Las fuerzas oscuras tienen asidero en este mundo lírico “Hay noches y los demonios intentan jalarte / de los brazos; /hacen esfuerzos y les crujen los dedos / para cegar tu resistencia”.

          Asimismo, su poesía incursiona en los elementos lúdicos “los trapecistas no mueren en los vacíos mortales” (p.22). El juego espacial del vacío y la nada, son perspectivas de rotundidad, como las que presenta la vida misma a millones de personas que se han suicidado. Por el contrario, los malabaristas saltan esos obstáculos y continúan las funciones por su sobrevivencia, porque para ellos, el mundo del circo es un mundo feliz, pero peligroso.

          El tema marino es importante en el mapa lírico de Carlos Calero “Los perros ladran, hambrientos, al mar / y su apetito suelta un fantasma en la sal.  (…) La marea deja rayas perpetuas sobre la arena. / Los perros miran al mar” (p.23). La imagen de los perros mirando al mar es significativa. Acaso es la llamada de atención a los seres humanos que no tenemos la capacidad de verlo ni cuidarlo, sino de contaminarlo y desafiarlo.

El vil oficio de la guerra y la venta de armamentismo encuentran eco y censura en el hablante lírico de este libro “El hombre finge que no ha fallecido, /mientras llueve, llueve, llueven disparos y puñales. / El misterio y la vida se incrustan /en una estaca y sobre las sepulturas” (p.27) En este momento, el clima de violencia cotidiana que sufre el mundo y, particularmente, nuestro país, son extremadamente alarmantes. 

El marco geopolítico del bardo centroamericano pone la mirada en “El barrio es un nido absurdo de fantasmas. / Sé que la duda obliga a convertirnos en cuervos / y dientes sobre el asfalto” (p. 27). Hoy existen barrios organizados para velar por la seguridad vecinal. Convertirse en cuervos es una opción. Ave cuyo simbolismo remite a lo demoniaco, al mal y a la oscuridad.

Los 30 Derechos Humanos claves siguen siendo irrespetados por gobiernos, instituciones y personas a lo largo del planeta. En su poemario, Calero aduce “Nunca supieron que un cilindro de gas no garantiza la existencia de los derechos humanos” (p.29). La utilización del cilindro como una cámara donde se quema combustible es una imagen visionaria, que puede aludir a las cámaras de gases, donde han muerto millones de personas en el mundo. La lucha por los DD.HH. debe ser constante, frontal y decidida. Aquí y ahora.

En el poemario de Carlos Calero leemos imágenes de altísimo mérito literario, por ejemplo “El centro del mal vive en una piedra / que pesa lo que el tiempo dura / en torcerle el cuello a los sueños”. (p. 30). Es una imagen para disfrutarla como lector. Es el poder de su palabra.

En su orbe lírico, Calero es inquisitivo y denunciante Aquí existió el bar de los muertos. / Aquí viven todavía quienes nunca se arrepienten / después de robarse el ron, con descaro, / y seducen a las mujeres con rock y boleros”. (p.32).

Uno de los rasgos de estilo en “Espiga entre los dientes”, de Carlos Calero, es el abordaje del tópico de la corporalidad, con base en las relaciones con el goce o el deseo. Su planteamiento es abierto y desenfadado. Estos cinco ejemplos se dejan leer e interpretar por cada lector. Las exégesis son abiertas:

·       “En la bitácora de un paraíso tu sexo / no registra ninguna perversión ni huida. / Ojalá seamos un festín para el verano” (p. 33).

·       “El que ama y huye huele a disparo y carne viva” (p.35).

·       “Tu mundo solo ve ruinas, / no encuentra sabor a carne en los amantes” (p.37).

·       “Duermes con el deseo de un amante y su carne. / O concluyes que los cuerpos no resuelven / lo que acumula el tiempo” (p.46).

·       “Una cama paga por los apetitos de nuestra vida. / Entonces defiendes tu destino y no aceptas, /para nada, / quedarte en el infierno” (p. 47).

 

La palabra es un poder. Ese es el poder de las palabras. Y más, sin son las palabras de un poeta. Por esa razón, este verso es una gran sentencia “Nunca olvides el incendio de una palabra” (p.34). “Poesía, danos el conocimiento y la fe que salvan. Y si todo no es así, nunca me perdones” (p.66). “La poesía empieza / en el esperma íntimo del demonio / y la ternura sin carnes. / No se piensa demasiado, un poema"(p.69).

Cuando leí este verso de Carlos, de una vez me llevó a releer el extraordinario poema SETIEMBRE, del gran poeta búlgaro Gueo Milev (1895-1925), quien fue asesinado hace un siglo por escribirlo. Hoy es el gran poema nacional búlgaro, consta de 19 páginas y fue escrito en 1924. Escribirlo fue la razón oscura de su muerte en ese momento en el contexto histórico de Bulgaria, su patria, “ahí, donde el poder no tiene sentido / y la voluntad es resistirse a la nada / o no sobrepasar la libertad del otro” (p.43)”.

En otro poema, el autor centroamericano aduce: “El telescopio comprueba que los dictadores temen a los poetas” (p. 84). “andá tranquilo, andá satisfecho, andá profeta. Esa última luz en la selva somos nosotros” (p.85). Es decir, el hablante lírico tiene fe en el poder de la palabra y en sus voceros, los poetas de muchísimas partes del mundo, en un oficio de honestidad hacia la luz de la libertad en democracia.

          En el orbe lírico de Carlos Calero se presenta una auscultación existencial. Una mirada profunda sobre los entornos y los aconteceres en la globalización. Su palabra sale en defensa de las causas benéficas para el ser humano, por eso, las denuncia con firmeza y convicción, no importa el problema señalizado. Su voz es díscola ante la incertidumbre. El poeta no puede quedarse callado ante las tropelías contra el factor humanidad desde diversas perspectivas.

El arte de la belleza en la Poiesis de Carlos Calero es un trabajo de cincel, donde el poeta es sumamente cuidadoso y trabajador de la palabra. “Te embriaga, a pesar de todo, el silencio / en el costado de un pájaro / porque la belleza lo salva de no ser crucificado” (p. 38). “Por cierto, las gacelas son expertas / en la belleza que cierra, para siempre, los ojos” (p.42).

Existe un eje temático que versa sobre la bioidentidad “Todo pájaro no deje de amar, / que cante a quienes no se suicidan, / a quienes escuchan que están vivos” (p.75). Es la confluencia del reino animal y la condición humana, que deben coexistir para el mejoramiento de la calidad de vida planetaria. El dualismo vida/muerte es mediado por el canto natural para la vida, nunca contra quienes atentan contra la propia existencia.

La presencia de los dioses originarios es muy importante en el mapa lírico de “Espiga entre los dientes”: “Sibú / equilibra el corazón, / deseo que no establezca / entre hombre y mujer diferencias” (p.78). La anhelada igualdad tiene una voz apelativa en busca de ese sueño universal.

El tema de la migración humana encuentra eco en ese universo poético “Los hombres sí, pero no las aguas, pueden ir a fronteras extrañas y prohibidas” (p. 82). En este momento, ya no es ni el fenómeno tortuoso de migrar, sino la repatriación de los inmigrantes, que es un nuevo proceso de agresión y explotación mercantil humana.

Y como un sistema recolectivo de esa espiga entre dientes, suelta unos versos de conclusión “Ten fe, / Tu reino, aunque no lo creas, será demolido, / Tu creencia en la Troya eterna ha concluido” (p. 53), porque “Nadie niega como posibilidad el fin del mundo” (p.86).

 

Ofrécele alcoba y tu vino.

Que estén lejos las doncellas,

que haya escasas antorchas en los pasillos.

Tu voz y su silencio juzgarán

por qué tardó (el impostor Odiseo)

mucho más de lo esperado.

Las señales del cielo fueron claras,

al decir que él jamás, sin tu carne, amaría.

Desnúdate, no simules más la espera,

saca en silencio tus cuchillos (p.56).

Deudas

El silencio de una mujer no se discute,

se teme.

La palabra de una mujer no se calla,

se anuncia.

El deseo de una mujer no se posterga,

se impone

La ternura de una mujer no se debate,

se interna.

La belleza de una mujer no se mata,

se salva, resucita.

La espera de una mujer no se pospone,

se conquista.

La pasión de una mujer no se agota,

se incendia,

se habita,

Porque nunca será desprecio ni ceniza (p.40).


viernes, 7 de marzo de 2025

TRENES: AMANECER EN LA MEMORIA, O LA SEDUCCIÓN DEL SUEÑO

 



TRENES: AMANECER EN LA MEMORIA,

O LA SEDUCCIÓN DEL SUEÑO

 

 

 

 

Tan cierto como gratificante resulta hacer este recorrido bajo los auspicios de la patria de la poesía, en este caso, de la poesía de Juan Ramón Jiménez Simón, contenida en su poemario: “La Memoria del Expreso”, estructurado en tres momentos íntimos, emocionales: procedencia, destino, entrada.  De entrada, el poeta me hace una acotación: “Tenemos en común la estación de ferrocarril de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), importante nudo ferroviario antaño, y un mismo tren (el catalán). Eva es de Barcelona (residente en Sevilla) y yo de Sevilla (mi familia es de Toledo, soy hijo de padres toledanos que emigraron a Sevilla). Ambos hemos viajado "en el catalán" (hacía el trayecto Sevilla - Barcelona, y viceversa) infinidad de veces en nuestras infancias. Yo me bajaba (subía) en Alcázar de San Juan, y ella iba de paso en el tren.”

             Por mi parte, recordé los míos, los de la infancia; pero también, aquel Transiberiano que describe Pablo Neruda en “Las uvas y el viento”, (Ed. Nascimento, 1954); o el “Tren de todas las tardes”, de Juan Ramón Jiménez, en su viaje a Cádiz (Diario de un poeta recién casado, Cátedra, 2017); “El barco ebrio” de Arthur Rimbaud, de “horizontes que se hunden, como las cataratas” de inquietantes parajes; e incluso, el tren de Ágatha Christie, tan misterioso como intrigante. El tren nos permite navegar en tierra firme, como una exacta prolongación de la vivencia. Vientos inefables han llevado al poeta a transitar por la memoria dando rienda a los albedríos del camino.  “El silbido del tren subió mis ganas”, dice el poeta, para dar paso a su sueño y destino.

Acompañan a este poemario, ilustraciones de Eva García Fernández, dándole rostro casi humano a su silbo de libertad. En su asombro, se reflejan candilejas y centellas que atraviesan el alba. Es, sin duda, la metáfora y sinécdoque del sinfín: designa, el ciclo biográfico, con partida y destino final. Símbolo, además, en una época del futurismo. Contrario al paroxismo de Robert Lowell, Antonio Machado que en su decir el tren era una placenta confiable, o Miguel Delibes que lo reivindica, y lo erige como santuario de sabias conversaciones, o Jorge Teillier y su poema “Los trenes de la noche”, o Augusto Monterroso, o Emilio Adolfo Westphalen, que hizo un parangón del ferrocarril con su muerte: "El tren se ha detenido en el silencio opaco y sin ecos de la noche anónima. Es la llegada a término - no se reanudarán ya más ni agitación ni bullicio ni carcoma", Juan Ramón Jiménez Simón, hace de él un exacerbado encuentro casi proverbial de la vida.

              Uno se imagina al poeta, seducido por los raíles de esos extraños adioses. Hay ahí, ecos audibles, resplandores y una aventura acumulada en su conciencia: el viaje a través de orillas lunares, rumores infinitos y numerosas vidas cuyo destino colma la vida de diferentes ropas. En él, desfila el tiempo y se nos muestra en ese “Rielar entre sombras”; a su vez, “el temple del desvarío, … cimbrea la nave del misterio, abrasando las brumas de espectros”. Juan Ramón, es fiel a su palabra exploradora, misma que nos lleva y nos adentra a una integración y memoria de símbolos. Son poemas intensos que rebasan la atmósfera metafórica de los ferrocarriles: desde el tiempo de la memoria, su interior, hondo, de matices. Nos sugiere, además, un cosmos y una utopía. Así, el poeta nos dice: “Entre la claridad pasajera/ y lo indiscernible postrero, / la estrella en su mapa informal/ declara sobre la vasta red/ la seducción de lo nuevo,” …

           Mientras nos seduce el sueño de las lejanías, y la memoria revive con pulcritud petrificada sus varios viajes, el poeta nos transparenta el espejo al punto de hacer cuerpo esa materia, a ratos inasible, a ratos melancólica e insólita. Es tan rico e intenso el sentimiento del poeta que uno queda atrapado, sin poder evitarlo, en su lectura.  Hay tanto asombro en la poesía de Juan Ramón, que uno se queda perplejo, como aquel pasaje de Gabriel García Márquez (Cien años de soledad) y el arribo del tren a Macondo: “El inocente tren amarillo que tantas incertidumbres y evidencias, y tantos halagos y desventuras, y tantos cambios, calamidades y nostalgias había de llevar a Macondo". El poeta desvanece los sentidos en sus recuerdos. A tal punto que las ausencias (las de la ambrosía amorosa y encantamiento), le ganan la tristeza, o lo empañan de vahos y destiempo.

Puede encontrarse en el discurso poético de Juan Ramón Jiménez Simeón, una imantación por la palabra, una resonancia vibrante y luminosa del tiempo ido. Le ha dotado, a su poesía, de un ritmo especial y ello le permite no caer ni el laconismo, ni en los excesos de la retórica. Por lo demás, comunica sus sentimientos y emociones con una indiscutible intuición de una realidad que le es propia. Su voz de hondo aliento resplandece en los umbrales de lo que perdura. La lectura hace posible una especie de catarsis, en el sentido aristotélico del concepto, pues nos implica emocionalmente con sus vivencias. Razón tenía Hans-Georg Gadamer cuando afirmaba que toda obra literaria constituye un diálogo entre pasado y presente. Ahora, me toca inferir sus desasosiegos, en clave, de sus textos pues que el poeta al recordar aquellas travesías en tren, le evoca un panteón, frío, por lo inerte de las criptas.  Por alguna razón el poeta se siente descorazonado, al punto de decir: “¡Triste y sublime/ sinfonía del desconcierto, / que ronda en torno a ella/ la muerte como el grito/ de la vida! “

            En el Canto segundo, su destino y “un escalofrío sin salida”. Veamos aquí como el determinismo se afinca en su alma. Paradójicamente, está presente, el vaivén del desconcierto: norte o sur, ramblas, vacíos llanos: “y una parada a otra sucede”. Asume el poeta esos vaivenes del fermento; en su tránsito hay sombras de luz, y noches rotas en el eje de la espera. Ahora estoy tan lejano, diría Claudio Rodríguez, “que nadie lloraría si muriese”.  Es menester en la obra de Juan Ramón, el uso de ideas y pensamientos que se contraponen: Distraía mis ojos/ en las penas de un gozo, / un vagón sobre otro,/ mientras el color yacía en la luz”.  Según esto, el poeta se goza en la pena, es decir en el sufrimiento. En el campo de los sueños y la poesía es posible. Igual que deslizarse esos trenes a través del bosque, o las despedidas que devienen en lágrimas.

             El binomio tren-vida, es la historia del sentimiento expresado en versos. Historia que presagia, en su unicidad poética, el eterno ir entre cardo y albahaca, entre sombras resurrectas que tiemblan en la carne: ecos y sueños, ahí, en su solemnidad de grito, de un tiempo que se nos escapa por su condición de inasible, o por su resonancia errabunda. Al final queda el misterio de la memoria y las nostalgias por la no consumación de lo anhelado.  De ahí que el poeta, trémulo, nos diga: “Poco importa el crepúsculo/ al viajero del banco azul, / si el sol es enemigo mortal/ de los tiempos seguidos/ que desaparecen en un consuelo.”

             La construcción poética de Juan Ramón Jiménez Simón, media sin lugar a duda, entre lo eterno y lo temporal; junto a ello, la perennidad espiritual que reelabora esa atmósfera trascendida: la memoria del Expreso. Su canto tercero lo define el poeta como la entrada, de nuevo a su historia de antaño. “Cuando el recuerdo del tiempo/ procede de una entrada, / soñando aquellos momentos,/ fuimos pioneros de antaño/ que por edad crecimos/ para que lleguen otros”… Es el viaje de la memoria, a voluntad de su alegre agonía, pero también el tránsito de su largo recorrido. Hurgar en la memoria es buscar el tiempo fenecido. A su vez, El uso de diferentes isotopías hace sustancial su contenido simbólico. “El lenguaje se anticipa siempre un poco a nuestro pensamiento, hierve un poco más que nuestro amor”, (Gastón BACHELARD, El aire y los sueños).

           La materia poética rebasa los límites de la palabra y la médula y los contornos de la memoria.  “Memoria del expreso”, es un imaginario espacial y progresivo del poeta que se alumbra recordando esos micromundos, a menudo resbaladizos, de lo que fue, pero igualmente de lo que será.

 

André Cruchaga,

Barataria, 16 de enero de 2019.


jueves, 6 de marzo de 2025

Hilos narrativos: amistad, convivencia, trata de personas, ser/parecer, intrigas, luchas de poder, reinado, amor

 

Hilos narrativos: amistad, convivencia, trata de personas, ser/parecer, intrigas, luchas de poder, reinado, amor

Lic. Miguel Fajardo Korea

Premio Nacional de Promoción y difusión cultural de Costa Rica

minalusa-dra56@hotmail.com

Miguel Fajardo Korea



Génesis Martínez Sandoval, nació en Guanacaste, Costa Rica, el 18 de marzo de 2009. Cuenta con 16 años de edad. Recién nacida fue diagnosticada con baja visión, glaucoma congénito y anomalía de Petter.

Cursó estudios en la escuela Enseñanza Especial de Liberia y escuela La Victoria, donde comenzó a participar en el festival estudiantil de las artes, con la orientación de su mentora, Prof. Ana Gabriela Sánchez López (+). En el 2022 ingresó en el Colegio Técnico Artístico Profesor Felipe Pérez Pérez, donde descubrió su amor por la literatura. En el 2024 ingresa en el Instituto Profesional de Educación Comunitaria (IPEC) de Liberia. A finales del 2024 escribió un texto, como parte de un proyecto de español, “Princesa por ti”, durante dos semanas.

A principios del 2025 recibió un mensaje la Editorial Seleer, de España, quienes leyeron y aceptaron su texto, para lo cual firmó un contrato editorial.

El 17 de marzo del 2025 conoce al escritor, Lic. Miguel Fajardo, quien la presenta al público durante un acto cultural en la Ermita de la Agonía de Liberia. Y se compromete a presentarle su libro de estreno.

Ha leído a autores como Heather del Rey, Ariana Godoy, Mercedes Ronn, Joana Marcus, Inma Rubiales y Flor M. Salvador.

Agradezco al Prof. José Dennis Baltodano, haberme puesto en comunicación Génesis, la autora, y con su familia: su madre, Jacqueline Sandoval Alvarado y su tía, Milena Sandoval Alvarado, para colaborarles con la presentación editorial del libro de Génesis.

Génesis siente una gran atracción por la cultura asiática. En ella buscó inspiración para su libro de estreno Princesa por ti, se basa en la época asiática antigua y utiliza escenarios ficticios.

PRINCESA POR TI, de Génesis Martínez Sandoval, será presentado por Miguel Fajardo, en el Museo de Guanacaste, Liberia, el sábado 29 de marzo  del 2025, a las 6 p.m.

 

Hilos narrativos: amistad, convivencia, trata de personas, ser/parecer, intrigas, luchas de poder, reinados, amor

La primera historia refiere la convivencia como familia encontrada entre Lya de 15 años y dos huérfanos, Kolín de 11 años y Taro de 18 años. Los tres robaban a los ricos para sobrevivir y seguir luchando.

Hasta aquí, el eje temático que, por inferencia, alude al personaje arquetipo Robin Hood, del folclore medieval inglés, un hombre altruista, quien vivió fuera de la ley, escondido en los bosques. Un arquero, quien defendió a los pobres y oprimidos de gran corazón. Robin Hood robaba a los ricos para ayudar a los pobres.

Los hermanos Kolín y Taro conviven con Lya, como familia, sin tener lazos consanguíneos. Lya cae enferma y contagia a Kolín, el menor. En esa coyuntura, Taro, el hermano mayor de Kolín, realiza una acción detestable: vender a su amiga a los esclavistas. Ella posee ojos azules hermosos, detalle físico que la hace valiosa a los delincuentes que se dedican a la trata de personas, lo cual significa, asimismo, ver a la mujer como objeto, es decir, la cosificación de la persona.

Taro comete un delito perverso al vender a Lya, con el propósito de poder comprar y pagar las medicinas a su hermano enfermo. La trata de personas es uno de los delitos más reprochables, porque hacen que el ser humano vendido pierda su dignidad y se convierta en un objeto de cambio en una sociedad mercantilista.

Como lector, me hubiese gustado que al personaje infractor se le hubiese infligido un fuerte castigo, por tan flagrante delito internacional. Sin embargo, una vez cometido ese ilícito, la historia lo invisibiliza, y se centra en el desarrollo de la nueva condición de vida de Lya, en el desarrollo del segundo eje plurisignificativo de la historia narrada.

***

El príncipe Sanuh, heredero del reino de Azuria, compra a Lya, debido al parecido de ella con su medio hermana Ariza, quien ha fallecido en un accidente. Por ello, la utiliza como reemplazo y asumen la falsa dicotomía ser/parecer, tanto él, como príncipe, y ella como princesa, hasta que son descubiertos, luego de pasar una serie de vicisitudes y trances problemáticos en el palacio. Finalmente, se enamoran y se libran de castigos, con lo cual su condición se establece como un mejoramiento obtenido. Con ello, crean sentimientos; se enamoran, y dejan atrás el permanente miedo a ser descubiertos como personas con falsas identidades acomodaticias.

Princesa por ti, novela corta de Génesis Martínez Sandoval (Liberia, Guanacaste, Costa Rica, 2009) es su primer texto.

Personajes principales: Lya: joven de 15 años con ojos azules y grandes, piel blanca y cabello rubio. Niña huérfana, utilizada como reemplazo de una princesa fallecida. Es alegre, positiva y graciosa. Detesta las injusticias. Estatura de 1,53 m.

 

Príncipe Sanuh: joven de 22 años, con ojos dorados, piel bronceada y cabello de color verde oscuro, estatura aproximada de 1,80 m. Príncipe heredero del reino de Azuria. Serio y responsable. Lo único que le preocupa es el bienestar del reino y sus ciudadanos.

Ocho personajes secundarios: Taro: Joven de 18 años de ojos negros, piel de un tono oscuro, cabello de color café, estatura de 1,70 m.

Kolín: niño de 11 años, de ojos negros, piel oscura y cabello de color café, estatura de 1,43 m. Hermano menor de Taro. Es enfermizo, respeta a su hermano.

La princesa Ariza: joven de 15 años, ojos azules, piel blanca y cabello largo de color rubio, estatura de un aproximado de 1,55 m. Hija del rey y la segunda reina. Su destino es casarse con el príncipe heredero de algún reino vecino y por tradición familiar fue criada en una villa privada. Es la primera princesa en nacer, pero fallece lamentablemente, antes de llegar al palacio.

Reina Sarah: De 46 años, ojos cafés, piel clara y cabello café oscuro, estatura de 1,65 m. Es la tercera Reina y odia a Sanuh, por el hecho de ser el príncipe heredero. Es arrogante, de temperamento frío y muy grosera. Egoísta y envidiosa, detesta a la princesa Ariza.

Rey Lyon: De 57 años, ojos negros, cabello verde oscuro, actualmente blanco, estatura de 1,70 m. Padre del príncipe Sanuh, la princesa Ariza y el príncipe Kosuke, además, esposo de la reina Sarah. Es de buen corazón, se deja controlar por la reina

Antiguo Rey: De 75 años, ojos dorados, cabello gris y un físico robusto. Padre del actual rey Lyon y abuelo de los príncipes y la princesa. Muy alegre. Fue quien adoptó a Sanuh y lo convirtió en príncipe.  Colabora y salva a Sanuh y Ariza, al final del texto.

Príncipe Kosuke: Niño de 10 años, de ojos negros y cabello color café, estatura de 1,46 m. Tercer hijo del rey y primer hijo de la reina. Es medio hermano de Sanuh y Ariza. Segundo heredero al trono. De buen corazón, admira mucho a su hermano mayor, y ayuda a arruinarle los planes malévolos a su madre.

Li-shiu es el guardaespaldas y el mejor amigo del príncipe.

***

          Princesa por ti, de Génesis Martínez Sandoval, es una novela corta de alrededor de 15 000 palabras, donde se narra la historia de romance y fantasía de una joven huérfana, quien se convierte en princesa, después de un ingrato suceso inesperado.

          El texto narrativo de Génesis se sitúa en el reino de Azuria, en la antigua China. No es un reino real y sus especificaciones no existen en la vida real.

          Lya, Taro y Kolín se vuelven amigos, conviven y “para sobrevivir ellos roban dinero, joyas y cosas de valor a los ricos para llevar el pan a la mesa”. Cuando Kolín se enferma, Taro culpa a Lya. Ella les dice que no se peleen por su culpa. “Lya se pasaba todo el día en el pueblo, consiguiendo dinero y comida, y regresaba por las noches para cuidar de Kolín, mientras Taro descansaba”.

Las recriminaciones de Taro son fuertes contra Lya, cuando ella consigue llevar poco dinero.  Ella aduce: “-lo siento, es que unos hombres me vieron robando, me atacaron y me quitaron parte del dinero -le respondió la chica, con timidez”.  La actitud de Taro, culpabilizando a su amiga, con quien había convivido durante tres años, refleja un comportamiento patriarcal, de odio y violencia verbal, cuando le expresa: “-Ayúdanos desapareciendo, Lya. Ya vete, y deja de estorbar, tú solo nos causas más problemas”. Ante ello, Lya estuvo vagando durante dos días, pero Taro la encuentra, se “disculpa”, y deciden regresar a la casa.

Sin embargo, Taro la engaña.  En la casa no hay nadie. Taro le dice con descaro: “-Lo siento por engañarte, pero esta es mi oportunidad para deshacerme de ti y de todos los problemas que nos has causado. Kolín se encuentra muy mal y necesito pagar sus medicinas para salvarlo- “, respondió el chico, mientras dos hombres encapuchados aparecían detrás de él.

“¡Oh, no! Él me vendió. Pensó Lya, mientras veía como estos hombres la acorralaban”.

La narradora aduce que “Lya solía estar siempre en las sombras, ocultándose de los esclavistas, debido a que tiene unos ojos azules hermosos y únicos, lo que la hace muy valiosa, debido a la rareza de sus ojos, y esto lo sabían sus amigos Kolín y Taro”.

Los raptores confirman la causa del tráfico de personas: “-Tenía razón, su aspecto físico es muy similar al de la princesa y, aún más importante, sus ojos realmente son de ese color azul tan hermoso-, dijo el sujeto que observaba a la joven de pies a cabeza”. Es lamentable cuán bajo puede llegar un ser humano al cometer el delito de trata de personas, como si fuera una mercancía o un objeto de cambio inanimado.

Este discurso entre los raptores, evidencia que un príncipe es quien compró a Lya: “Ten más cuidado con la niña. La necesito viva-, dijo el hombre de ojos dorados, al levantar a la chica de donde cayó tendida, mientras daba a mostrar que bajó de su capucha se encontraba un joven de apariencia noble”.

Cuando Lya despierta, se encuentra en un palacio.  Ella reconoce a su raptor y le dice:

“-Espera, yo te conozco, tú eres el de los ojos dorados, tú y el otro hombre fueron quienes me atacaron en donde yo estaba”- exclamó la chica, mientras se ponía de pie por la impresión.

- “Eso no es importante ahora-, respondió el chico.

- ¡Cómo no va a ser importante? Has secuestrado a una niña-, le respondió ella.

-Yo no te secuestré, te compré- mencionó el chico.

“-Así es, ojos azules, piel clara, cabello lacio y aproximadamente de 15 años, pero verdaderamente nunca pensé encontrar a alguien como tú en las calles, por suerte el destino te puso en mi camino- respondió el joven”.

Aquí se observa que el delito del tráfico de personas sucede en todos los estratos sociales, hasta en los de cuello blanco, en los principados escondidos tras las murallas, tal es el caso del príncipe Sanuh.

“Mi nombre es Sanuh Seth Ryou, yo soy el príncipe heredero de este reino y, a partir de hoy, tú vivirás bajo el nombre de Ariza Seth Ryou, la hija de la segunda reina y, por lo tanto, mi medio hermana y la primera princesa de este reino, la labor que yo te impongo es aprender a vestir y actuar como Ariza, yo personalmente me encargaré de tu entrenamiento- dijo el príncipe”.

El príncipe le explica que deberá actuar como una princesa, porque la verdadera falleció cuando iba al palacio. El príncipe pretende ocultar dicha muerte con una   falsificación de la identidad, por eso compró a Lya, ahora, la princesa Ariza, quien pregunta “Pero que pasará si se dan cuenta que yo no soy esa princesa”. A lo cual el príncipe responde:

“-Eso no pasará, al ser la primera hija del rey en nacer, fue criada en una villa privada desde su nacimiento y sería presentada al reino al cumplir 16 años, debido a la tradición real, por lo tanto, casi nadie conocía su apariencia actual y tú eres realmente bastante similar a ella, en aspecto físico, a excepción de que tú eres un poco más pequeña de estatura”.

A Lya no le queda más que aceptar su nuevo rol de vida, pues no tiene un hogar donde regresar, y piensa en la recuperación de la salud de Kolín. Piensa, que al menos, el hecho de venderla, hubiera valido la pena para comprarle las medicinas al niño. Aquí se confirma su altruismo con los demás.

Entre sus nuevas responsabilidades, Ariza debe dar una conferencia ante los reyes.

“Buenos días, mi nombre es Ariza Seth Ryou, soy hija de la segunda reina y realmente me place poder estar aquí frente a usted majestad”.

“-Eres realmente hermosa, mi querida Ariza, tus ojos son de ese color azul tan único y especial, son idénticos a los de tu madre, ahora puedo estar totalmente seguro de que tú eres la primera princesa de este Reino, lamento hacerte venir hasta aquí sin sentido alguno- comentó el rey a la joven”.

“-Hasta dónde tengo entendido tu medio hermano Sanuh está cuidando de ti cierto- preguntó una mujer de apariencia frívola, que estaba sentada al lado del rey, quien claramente es la reina”.

“-Si su majestad, me he sentido muy complacida con los cuidados de mi medio hermano- respondió la princesa”.

La princesa Ariza es frontal con el príncipe: “-Oye, por cierto, la reina es realmente aterradora y además parece que te odia”- comentó la chica.  A lo que Sanuh responde: “ella siempre está en mi contra y yo únicamente la ignoro, pero la respeto ante todo”.

“Él dijo que -me necesitaba-, eso resonaba en su mente, una y otra vez, pues por primera ocasión en mucho tiempo, Lya sentía que era especial e importante para alguien”. Esa expresión marca un cambio en la actitud sentimental de Lya. Quien se siente atraída por el príncipe Sanuh.

Ariza no se siente cómoda con la suplantación de identidad que le han asignado. Añora estar con alguien que la quiera y la valore “daría todo por tener a una sola persona a mi lado que me llame por mi verdadero nombre”. Es decir, ella se siente extraña en su propio mundo de fingimiento.

“-No hemos venido por esa niña, pero la reina nos daría una gran recompensa si llevamos al heredero al trono, que no tiene una sola gota de sangre noble y a la que finge ser la princesa-”.

Llega un momento donde el príncipe lucha contra un hombre desconocido que sabe la verdad de sus identidades. El príncipe le da muerte. Esa acción es importante en la novela, porque Lya decide perdonar al príncipe y “permitir que Lya muera, a partir de hoy, yo seré la princesa Ariza, para poder ayudarte”.

Li-shiu es el guardaespaldas y el mejor amigo del príncipe, quien lo ayudó a atrapar a Lya. La historia del príncipe es similar a la de Lya. Tenía cuatro años cuando lo utilizaron para sustituir al verdadero príncipe, muy enfermizo, a quien una gripa lo derrotó, por ello, no recuerda detalles de su infancia: nombre, cumpleaños, familia.

El antiguo rey inquiere: “-Tú eres el reemplazo de mi amada Ariza, cierto. Dime una cosa niña, Sanuh te eligió”.

“-Es correcto señor, mi nombre es Lya, yo soy quien tomó el lugar de la difunta princesa y el príncipe heredero ha sido quien me escogió y me guio en esta aventura”.

El antiguo rey se convierte en un aliado de Ariza y el príncipe Sanuh, porque sabe que la actual reina malvada, siempre ha estado en contra del príncipe, pero nunca pensó que intentaría matarlo.

A Sanuh lo llevan a un calabozo escondido en el bosque, por orden de la reina. El príncipe le dice que puede ser destronada por secuestrarlo, a lo que ella responde, que el rey no podrá destronarla, porque su majestad nunca se enteraría del rapto. Su malévolo plan es el siguiente: “serás anunciado como desaparecido. la falsa princesa estará bajo mi cuidado, haré que se case con el heredero de algún reino vecino, y luego revelaré su identidad, la culparé de traición y de haberte matado, entonces, estarás aquí hasta que yo lo decida y morirás cuando me dejes de servir”.

Aparece otro personaje, el príncipe Kosuke, primer hijo de la reina, el hijo menor del rey y el segundo príncipe heredero al trono, quien tiene 10 años, por ello, la reina lo manipulaba, para impresionar al rey y hacer quedar mal a Sanuh.

Lya conoce al príncipe Kosuke y ante el temor de Lya, él le responde:no soy tan malo como piensas, de hecho, yo admiro y valoro mucho a mi hermano y he venido a ayudarte (…).  no deseo causarle daño a nadie, odio la manera en la que mi madre trata a mi hermano y, a pesar de saber que no compartimos sangre, lo respeto mucho, y pienso que él es el indicado para ser el rey de esta nación”.

Kosube le ayuda a que pueda conversar con el príncipe Sanuh, quien está encarcelado. Este le dice que escape, a lo que ella responde: “-Ya cállate y deja de decir estupideces, mi vida no tiene sentido ahora, sí no estás tú en ella príncipe, tú eres quien mejor me conoce actualmente, y eres la única persona que deseo que me llame por mi nombre, no me perdonaría y no podría vivir en paz si escapo ahora y te dejo solo”.

La reina malévola, enemiga de Ariza, le dice: “-Ahora querida, te informamos que te casarás en una semana”. Ante el asombro de Ariza, la reina expresa: “casarse a temprana edad es algo que toda princesa debe hacer, por el bien de su nación- mientras veía con odio a la princesa”.

Tras esa decisión, el rey sostiene que ante “la repentina desaparición de tu medio hermano, el reino es un caos y según mi reina me informa, estamos teniendo problemas con el reino de Lurya, quien es nuestro reino vecino, por lo que hemos decidido que te casarás con el príncipe Izán, quien es el príncipe heredero de este reino y, de esta forma, con tu matrimonio tendremos un tratado de paz-, comentó el rey”.

Ante la ausencia del príncipe Sanuh, en la princesa recae la responsabilidad de mantener la paz del reino, por lo que deberás partir del palacio. Ante dicha estratagema de la reina, Ariza actúa rápido: “Li-shiu, ve y avísale al señor sobre la situación y el plan de la reina y llévate contigo a Kosuke, él sabe muchas cosas y será de ayuda, pero no dejes que salga de la villa y protégelo con tu vida, si es necesario”.

“-Tranquila señorita, todo estará bien, yo cuidaré al joven príncipe y prometo traerlos a todos de regreso, a usted y al príncipe heredero también-, respondió el guardia.

-Si hermana, no dejaremos que mi madre les haga daño-, dijo el niño.

-No se preocupen por mí, yo estaré bien, ustedes asegúrense de sacar a Nuh, por favor, sálvenlo-, dijo ella.

-Así será, señorita-, dijo Li-shiu, para luego retirarse con el joven príncipe.

En cuanto Li-shiu y Kosuke salieron de la habitación, corrieron a tomar un caballo y salir del palacio, con la excusa de que el príncipe desea salir a pasear, para luego salirse del camino y cabalgar hasta la villa real, donde ya los estaba esperando el antiguo rey, mientras montaba un plan para salvar a Sanuh y vencer a la reina”.

La reina tiene cautivo al príncipe, pero la acción del antiguo rey permite capturarla y la llevan escoltada al palacio. El rey se sorprende en ver a su padre y a la reina con la boca tapada. Pregunta qué sucede. El antiguo rey le responde: “Esta mujer debe ser decapitada por traidora y deseo ser yo quien lo haga”. El antiguo rey explicó a su hijo parte lo que estaba sucediendo, y este, sin más que decir, ordenó a la guardia real encerrar a la reina en el calabozo, para citarla a un juicio con la corte real al siguiente día (…) 

Se programa el juicio a la reina Sarah, por petición del rey y el antiguo rey, actual consejero real, para castigar a la reina. Existen muchas pruebas y, sobre todo, la versión en contra de la reina del príncipe Kosube, razón por la que no se le perdona las faltas a la reina.

Por lo tanto, la decisión es la siguiente: “a la actual reina se le quitará su título de nobleza, será destronada y, luego de esto, será decapitada con la espada del antiguo rey, y de esta forma, pagará todos sus pecados-, proclamó el rey”.

“-Majestad, lamento los problemas causados, no sé qué le hayan dicho hasta ahora, pero yo obligué a Lya a fingir ser la princesa Ariza, le pido por favor que la perdone-, respondió el chico, mientras se arrodillaba para suplicar. -El rey le responde: He decidido darles un regalo a ambos, el día de ayer la princesa Ariza y el príncipe Sanuh han fallecido, ustedes han sido liberados de toda la presión que cargaban en sus hombros, podrán ser felices juntos, sin tener que preocuparse por nada, pueden vivir y trabajar en esta villa, si así lo desean, o escapar a algún otro reino, hagan lo que hagan, yo los voy a apoyar, dijo el rey, con lágrimas”.

El príncipe Kosuke fue nombrado el nuevo heredero del reino de Azuria.

Los protagonistas deciden quedarse a vivir en el reino. El final es feliz. Tienen una hija, a quien le cuentan la historia. La niña pregunta:

“Papá Nuh, tú sabes qué pasó con el antiguo príncipe y la chica huérfana. Ellos tuvieron una pequeña y hermosa hija, llamada Ariza, -respondió Sanuh, con una sonrisa, mientras observaba a Lya, quien también sonreía”, quien, para entonces, contaba con treinta años de edad.

El CENTRO LITERARIO de GUANACASTE, COSTA RICA, celebra sus 51 años de fundación (20-3-1974), con esta presentación editorial. Y nos complace incorporar a Génesis como una nueva integrante del Centro Literario de Guanacaste, donde esperamos que su pluma siga creciendo para bien de las letras desde el Guanacaste Eterno que amamos.