En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



viernes, 13 de abril de 2007

Todas las mujeres, la mujer única_ Nicole Cage

Fotografía: Nicole Cage_photo © Phillipe BourgadeSchœlcher, novembre 2005



Todas las mujeres, la mujer única




Todas las mujeres a quienes abrazarás
Tal vez sólo pocas horas después
De extraerte de mis brazos
Todas las mujeres que harás soñar, sufrir
O gritar de placer
Todas las mujeres que harás llorar
Y mostrar inhumanos esfuerzos para nada más guardarte
En la cárcel de su amor
Todas las mujeres que se creerán tuyas
Que te creerán suyas
Todas las mujeres de que tendría yo que estar celosa
Todas las mujeres en los brazos de que
Te olvidarás de mí, un poco, a veces, frecuentemente
Todas las mujeresTodas esas mujeres
¿Sabrán jamás que
En algún lugar del mundo
Tan cerca, tan lejos de ti
Camina una mujer, pies descalzos, cabello rebelde ofrecido a la pasión del viento
Corazón abierto en ofrenda a la
VidaUna única mujer
Que supo brindarte, en el instante de pocos días
El ser a la vez
Para ti, sólo para ti
Por la saciedad de tu cuerpo
Por el hambre de tu corazón
Y la melancolía de tu alma,
MadreHetairaHermana
GuerreraChamán y gurú
Niña perdida cuyas lágrimas secaste
Amiga, fantasmaAlumna y dueña a la vez
Sol y lluvia
Frescura y fuerza de la ceiba orillando un río
Fuego del desierto quemando tu paso
Diosa despiadada y víctima consentidora
Al menor de tus deseos
Una mujer
Una sola mujer
Que tu corazón ha bautizado
Como su niña soñada
Su sueño cumplido
Su milagro realizado?

Humedad insomne_Poema de Montserrat Doucet

Fotografía: Montserrat Doucet




Humedad insomne


Me besas desde el fondo
de cristal de la tierra.
Toda tu tierra
sedienta de raíces
sube hasta mí,
mineral de verdades
desde tus besos donde somos vuelo.
Es que quiero subir a la humedad
que nunca duerme, nunca entre tus labios.
Y en tus labios regreso
a ese mundo escondido:
mineral de tu luz
loca de luz conmigo,
amor mío, de sueños verdaderos.




Imagen al amanecer_Poema de Coral Bracho

Fotografía: Coral Bracho




Imagen al amanecer


El agua del aspersor cubría la escena
como una niebla,
como una flama blanquísima, dueña
de sí misma, de su brotar cambiante, de su pulso
ritual
y cadencioso.
Un poco más allá y más allá hasta
tocar las rocas. Lienzos de sol
entre la cauda humeante; lluvia de cuarzo; interno
oleaje
silencioso. Un mismo
denso
movimiento lo centra; lo ahonda
en su asombrado corazón. Profundo, colmado
vórtice.
Renace, tenue, su palpitar. Marmóreo y lento
borbollón luminoso.
Un poco más allá, más allá, su tacto límpido
se estremece. Son remans
olas rocas
en su enjambre estelar, a su incesante
encendida nieve. Por un momento se cubre
con su seda el jardín. Suavemente
los troncos ceden
y van tendiéndose sobre el pasto;
largas sendas oscuras bajo el tamiz
que inunda el amanecer. Cuando su lluvia
se ha expandido hacia el este
pesan menos las sombras
y los troncos se adensan y se levantan.
Vuelve entonces el arco
a resplandecer. Una llama reciente nubla la escena,
un olor de magnolias
y rocas húmedas.


Una cancion para mi abuelo_Poema de Manuel Scorza

Fotografía: Manuel Scorza




Una cancion para mi abuelo


ABUELO:
Tú nunca fuiste feliz.
Temías que el viento
desbaratase tu corazón de ceniza.
Te recuerdo una tarde negra,
diciéndome con voz blanca:
ojalá no seas,
como yo, un hombre triste.
Abuelo:
la vida te parecía
un pozo de malos sueños.
Cuando pensabas en la abuela
te quemaba una hoguera sin luz.

Y Juan el herrero,
y Pedro el sembrador,
(pájaros huesos
con quienes conversa tu lengua de hierba),
también creían
que la vida es un sueño confuso.
¡Qué lástima abuelo,
que no supieras que la vida tiene otro color!
¿Me oyes, me escuchas?
La tristeza va a morir.
Ahora cuando la alondra
surca el cielo,
algo rosado empapa el alma,
porque el ave
viene del color que tendrá la vida
cuando los humillados alcen la cabeza
y partan la dicha
en pedacitos que alcancen para todos;
¿Me oyes, me escuchas?
ardiendo
está el mundo donde te ahogabas.
Perdona, pues, si te dejo,
pero me llaman, necesitan
mi mano para formar una ronda alrededor del mundo.
Más luego volveré.
Cuando la Libertad abra sus alas
sobre mi país desesperado,
volveré.
Volveré con todos los nietos del mundo
en primavera, y abuela

Ángel de bruma_Poema de Sergio Borao Llop

Fotografía: Sergio Borao Llop



Ángel de bruma



Vestido como en el mundo
ya no se me ven las alas
Rafael Alberti

Yo he visto los reflejos que la niebla
esparce en las cunetas y en el cielo;
fui testigo del fuego y de la escarcha;
vi la rebelión del alba en los tejados,
las danzas de los gatos, la partida
de esas nómadas aves que no vuelven,
el verde resplandor del horizonte
perdido entre montañas y jilgueros.

Yo vi caer la nieve sobre la tarde agonizante;
también anochecer en las orillas
de un arroyo que fluye hacia el olvido,
y el fleco de la lluvia en la distancia.

Pero los delirantes dioses me cegaron
por no acatar la fe de los horarios.

Fantasma de mí mismo, vago
por los interminables pasillos
de una realidad que no es la mía.

Sobrevivo
en este invierno largo
contra viento y arena sobrevivo
sin dios ni arma ni salvoconducto.

Sobrevivo
letra a letra, incoloro
epitafio, paredes desconchadas,
alas ensangrentadas, vertederos
de palabras antiguas, sobrevivo,
superviviente apenas, sobrevivo
como la sombra leve de un naufragio.
Ver más en: www.artepoetica.net


jueves, 12 de abril de 2007

Ante el sepulcro de una mujer sin nombre_Poema de Milagros Salvador

Fotografía: Milagros Salvador





Ante el sepulcro de una mujer sin nombre




Anónima serás, aunque un gran duelo
te acompañase el día de la muerte,
y con una oración quisieran verte
atravesando el pórtico del cielo.

Laureles de este mundo hechos de hielo,
sueños que se colmaron de tal suerte
que yacen hoy bajo la losa inerte,
para aliviar el viejo desconsuelo.

Ha rescatado el mármol la belleza
de tu perfil, más no esculpió tu nombre
como halago perenne a tu memoria,

ni hay escudo que honre tu nobleza,
pero es igual, porque aunque nos asombre,
cuna y sepulcro al fin son nuestra gloria.
( Del poemario” Espejo de la tierra”)

Como vos mujer_Poema de Silvia Ethel Matus

Fotografía: Silvia Ethel Matus




Como vos mujer



Como vos mujer
hice semilla de mi rabia
la aboné y creció
rompiéndome la piel
despojándome por siempre
de mi inocencia boba y agradable
de muñecas, cacerolas y
príncipes azules

Como vos
en otro lugar y circunstancia
abrí los ojos por primera vez
y miré
con dolor amoroso
con angustia y esperanzas
y me reconocí mujer.

Como vos descubrí con las otras
círculos de eterno retorno
rutas y pasadizos
que nos lleva a un lugar común
perdido entre signos
escombros,
dolor.

Como vos,
yo mujer
como vos
desde entonces
persigo mi sueño más posible.



Ver más en: www.artepoetica.net

miércoles, 11 de abril de 2007

La felicidad, como tantas otras cosas,_Poema de Lauren Mendinueta

Fotografía: Lauren Mendinueta




La felicidad, como tantas otras cosas, ...



La felicidad, como tantas otras cosas,
depende de los reflujos de la mente.
Pero ese vaivén de la memoria lo gobierna el azar,
y por fatalidad he vivido dando rodeos
acercándome quizás, sin alcanzar lo memorable,
una y otra vez cayendo en lo peor de lo vivido.
¿Acaso la felicidad está en lo más próximo,
en lo que no es memoria sino llana realidad?
Si es así no hay esperanza
pues para llegar a lo más cercano
hay que transitar por el camino más largo,
que dicho sea de paso, es el más difícil.
La felicidad, como un legítimo tesoro,
espera en el fondo
de lo ríos más caudalosos de la memoria.
Sólo en esos acuosos mantos existe con pureza.
Aunque en tierras cotidianas contemos con réplicas exactas
dispuestas en vitrinas a precios caprichosos.
Si alguno codicia las auténticas joyas
tiene que sumergirse en innumerables aguas,
sortear atroces peligros, arriesgarse.
Pero que entienda de antemano
que los tesoros verdaderos no son hallazgos de la voluntad.
Yo prefiero abandonarme al azar,
tal vez un día aparezca ahogada en buenas aguas.
Ver más en: www.artepoetica.net


Árbol azul_ Joumana Haddad


Fotografía: Joumana Haddad



Árbol azul



Cuando tus ojos se encuentran con mi soledad
El silencio se convierte en frutas
Y el sueño en temporal
Se entreabren puertas prohibidas
Y el agua aprende a sufrir.

Cuando mi soledad se encuentra con tus ojos
El deseo sube y se derrama
A veces marea insolente
Ola que corre sin fin
O savia cayendo gota a gota
Savia más ardiente que un tormento
Comienzo que nunca se cumple.

Cuando tus ojos y mi soledad se encuentran
Me entrego desnuda como la lluvia
Generosa como un seno soñado
Tierna como la viña que madura el sol
Múltiple me entrego
Hasta que nazca el árbol de tu amor
Tan alto y rebelde
Tan rebelde y tan mío
Flecha que vuelve al arco
Palmera azul clavada en mis nubes
Cielo creciente que nada detendré.
© Joumana Haddad
(Traducido por Joumana Haddad)
Ver más en: www.artepoetica.net


Mural de abril_Poema de Oswaldo Escobar Velado

Fotografía: Oswaldo Escobar velado





Mural de abril



Para los Héroes del Pueblo Fusilados en 1944
Por Oswaldo Escobar Velado



A diez años de viento avinagrado,
de noches sin campanas
el pueblo se despierta y se da cita;
establece la luz de su palabra:
la suprema verdad de lo que encierra,
el mes de abril, como fasto de esperanza.

Estoy aquí, pequeño delegado
de la voz popular ilimitada,
para cantar los nombres de los héroes del dos de abril;
vale decir, para cantar la Patria.

Cantar la Patria es retornar a Ellos.
A Ellos, héroes de maíz y de luna,
Altos, como los pinos,
Diáfanos, como el agua desnuda.

Todos como Atlacatl educaron su sangre en las espinas.
Forjaron su carácter en el dolor del pueblo.
El venado les dio la agilidad del héroe
y el Ámate, la bondad de su gesto.
Aprendieron de Izalco la eterna rebeldía.
Amaron la justicia, como José Simeón Cañas.
Fueron simples, sencillos, como el Cura Delgado.
Populares y alegres, como son las guitarristas.

Cantar la Patria es retornar a Víctor
Manuel Marín y a su silencio claro.
Retornar a su lengua de ángel y de mártir
que calló el nombre de los conjurados...

Cantar la Patria es recordar al Héroe...
Mirarlo por las calles con su ademán sencillo,
vestido de café... La frase limpia...
Y aquel amor que tuvo para los oprimidos...

Cantar la Patria, es decir: ¡Capitán Piche!
Es retornar a su fusil de luna y a su azul puntería.
Mirarlo en medio del humo y la batalla
salvar la dignidad que purifica.

Cantar la Patria es sentir que el viento trae
entre un rumor de hélices la voz de Mario Villacorta.
Cantar la Patria es decirle: “En esta fecha,
por valiente, tu pueblo te corona!

”Decir abril, es hablar de Tito y Marcelino Calvo,
hablar de Marroquín, de Sosa, de Mancía y de Cristales.
Hablar de la encendida lucha
por la defensa de las libertades.

Decir abril es encender la rosa.
Sentir un viento libre que pasa besando la Bandera.
Oír más alto el Himno de la Patria
y sentirse uno, mucho más hijo de Ella!

Decir abril es como henchirse el pecho
de aire puro y de rumor celeste.
Es oír como suena la campana.
Es comprender la ilimitada muerte.

Cantar la Patria es hablar del Capitán Gavidia
y de su hermano Antonio.
Hablar de Alfonso Marín y del Teniente Chacón.
Hablar del Sexto Regimiento y de su Estrella de Oro.
Es hablar de las lomas del Calazo
donde lucharon héroes anónimos.

Decir abril es hablar de la esperanza
Soñar un pueblo azul y un niño entretenido.
Es hablar de la Paz que el hombre quiere
sin vencedores ni vencidos.

Hablar de abril es retornar a Ellos.
Su sangre encendida y levantada.
A su águila fecunda
y a su sortija universal y clara!

En homenaje a Ellos debe llamarse abril todo lo grande.
Izalco abril y su corona con su abril de fuego.
El Lempa abril y el horizonte abril,
mientras nos llega abril, ¡abril de nuevo!
2 de Abril de 1954


Ver más en: www.artepoetica.net